frutos secos
Los grandes fondos agrarios ponen el foco en los frutos secos y en las “superfrutas”
El mundo de los fondos de inversión agrarios ha cambiado radicalmente el paisaje del sector agroalimentario español en los últimos años. El último gran movimiento en marcha, la posible venta del gigante de los cítricos Citri&Co, propiedad del fondo Miura, por un importe de 1.500 millones de euros da una idea bastante aproximada de la dimensión alcanzada por este tipo de vehículos de inversión en el sector agro. Los cultivos leñosos han sido durante años el foco principal de sus estrategias, tanto en olivar superintensivo como en almendro, naranja y mandarina, pistachos, pomelos, aguacates, uva de mesa… aunque también van tomando posiciones en hortícolas y verduras.
Uno de las últimas novedades en el sector se ha conocido hace unas semanas. El grupo empresarial valenciano Atitlan -que lideran Roberto Centeno y Aritza Rodero– y Banco Santander han anunciado el lanzamiento conjunto de Atgro, una plataforma desde la que invertirán 500 millones de euros en proyectos que impulsen, modernicen y aporten nuevos sistemas de producción agrícola. La plataforma podrá el foco en “superalimentos” y un modelo de producción sostenible. De momento arranca con una aportación de 200 millones de euros del banco y de otros 50 millones por parte de Atitlan, aunque esperan dar entrada a inversores para alcanzar un tamaño objetivo superior a 500 millones.
Olivar, en origen
Los proyectos agrícolas de Atgro estarán gestionados por Elaia, filial de Atitlan para sus inversiones en el sector agrícola y de la que Santander pasa a convertirse también en accionista minoritario a raíz del acuerdo. Hay que recordar que en su día, Elaia fue uno de los primeros proyectos inversores a gran escala en olivar superintensivo que se realizaron en España y Portugal. Fue tras la compra de los activos del proyecto Tierra que en su día piso en marcha la antigua SOS Carbonell, y que fue adquirida por Elaia que por aquel entonces compartían Atitlan y la portuguesa Sovena.
En los últimos tres años, Atitlan ha dado un giro inversor a sus proyectos agrarios dejando a un lado el olivar. Desde su primer proyecto de olivar en 2007, Elaia ha expandido su base de cultivos con almendra, naranja, clementina, limón, pomelo, aguacate y pistacho en España, Portugal y Marruecos. Esta experiencia le ha convertido en referente en la plantación y gestión de procesos agronómicos, con más de 20.000 hectáreas transformadas.
Atgro tiene previsto desarrollar una cartera amplia de cultivos (frutos secos y ‘superfrutas’) y diversificada en geografías (Europa, América, África y Asia). Para empezar, el proyecto nace con las inversiones productivas que Atitlan ya tenía en pistachos y acaba de completar su primera transacción, que supone la entrada como socio mayoritario en la compañía peruana Ecosac, el segundo exportador de uvas de ese país, con un volumen de negocio en torno a 200 millones de dólares. Adicionalmente, su crecimiento pivotará en torno al desarrollo de nuevos cultivos y a adquisiciones de activos en producción.
En pistachos
En noviembre de 2023, Atitlan alcanzó un acuerdo con AGNBRO Capital, propiedad del empresario José Tomás Pérez, para integrar en Elaia, su plataforma agrícola, cerca de 800 hectáreas de pistacho del productor castellanomanchego y pasar así a gestionar un total de 3.200 hectáreas de este cultivo en diferentes localizaciones de la Península.
Además, el acuerdo incluye la participación de Elaia y AGNBRO Capital, junto a otros productores, en un proyecto para desarrollar la procesadora de pistachos más grande de España. La planta de La Mancha Farms, ubicada en la provincia de Ciudad Real, tendrá capacidad para tratar más de nueve millones de kilos al año.
Esta inversión da continuidad a la apuesta de Atitlan por el pistacho iniciada en 2022. El proyecto gestionado desde Elaia por Ramón Rivera ya cuenta con más de 2.400 hectáreas, casi la mitad ya transformadas. A nivel varietal, se ha apostado principalmente por Sirora, reconocida por su alta productividad y homogeneidad en la producción.
David Paniagua Díaz (Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura): “En esta campaña han entrado en producción alrededor de 3.000 hectáreas más de almendro”
Entrevista con
David Paniagua Díaz
Presidente del grupo de trabajo de Frutos Secos de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura
¿Qué importancia tiene ya el sector de los frutos secos entre las cooperativas extremeñas y qué grandes retos tiene pendientes?
La importancia es cada vez mayor, teniendo en cuenta que el cultivo de frutos secos en Extremadura ha ido incrementando su superficie y producción en los últimos años, especialmente el cultivo de almendra. De hecho, en esta campaña han entrado en producción alrededor de 3.000 hectáreas más de este cultivo, correspondientes a plantaciones de almendro que ya estaban pero que aún no eran productivas. Con este incremento de superficie, la previsión es que la producción también aumente y calculamos que será en torno a 1.000 toneladas más. Con esto, la estimación de producción total es de 6.000 toneladas de almendras, aunque la cosecha terminó a finales de septiembre y aún estamos con los cálculos de datos finales.
No obstante, la campaña de almendra se ha caracterizado por una mayor homogeneidad respecto al año pasado, que fue complicado porque se registró una baja producción y unos frutos de pequeño calibre. Este año, sin duda, la calidad de la almendra cosechada en Extremadura es alta.
Respecto a otros frutos secos, el cultivo de nogal se está incrementando y también el de pistacho, que era algo testimonial hace unos años en nuestra región y ahora tiene una superficie cercana a las 4.000 hectáreas.
El cultivo del almendro ha sido uno de los que ha tenido uno de los mayores crecimientos en la región. ¿El ajuste de sus precios en origen le ha afectado?
Es uno de los factores que más ha afectado al cultivo del almendro. El cultivo ha registrado un crecimiento muy rápido en Extremadura, pero es cierto que las nuevas plantaciones de almendro se han parado en los últimos años. Uno de los motivos es la bajada del precio en origen, que le ha afectado mucho. Ese precio ha ido bajando y actualmente es un 40% menor respecto al precio de hace unos años. A esta situación se suman los problemas sanitarios que se están produciendo en muchas plantaciones. Y todo ello está haciendo que no se estén registrando actualmente nuevas plantaciones de almendro para que entren en producción en unos años. Las únicas nuevas corresponden a fondos de inversión que se están instalando en la región.
En los últimos tiempos se han puesto en marcha grandes proyectos industriales en áreas de almendra, pistacho, nueces…¿Es una de las claves de futuro para el sector de la región?
Una industria que impulse el cultivo lógicamente es clave en cualquier sector y en cualquier territorio; todas las inversiones que se realicen para acondicionar, en este caso, los frutos secos son necesarias. Hay que tener en cuenta que el fruto seco pasa por varias fases desde que se recoge en el campo hasta que llega al consumidor. La primera fase tras la cosecha es la limpieza y el descapotado, y esto es en lo que están invirtiendo las cooperativas extremeñas. Para realizar el siguiente paso de descascarillado tenemos en la región alguna cooperativa y también alguna entidad privada. Las cooperativas tenemos instalaciones para la recepción y acondicionamiento de nueces, descapotadoras de almendra, una cooperativa muy centrada en pistachos, etc. y lógicamente todas esas inversiones van a poder dar cabida al incremento de la producción de frutos secos de esta campaña.
La cotización de los frutos secos depende mucho de la entrada de productos de terceros países. ¿La UE debería proteger más las producciones europeas ante posibles dumpings?
El cultivo de la almendra depende mucho del precio que establezca EEUU, porque es el mayor productor copando el 80% de la producción mundial de almendra. Con sus exportaciones están marcando los precios a los cuales podemos vender nosotros. Para nuestros agricultores es muy complicado competir con esos precios y hacer rentables las explotaciones. Una intervención de la Unión Europea cuando los precios sean excesivamente bajos, es una solución para hacer más rentable la producción de almendra nacional.
Federico López Larrinaga (NogalTec): “La mayoría de los cultivos de frutos secos parten con ventaja en circunstancias de escasez de agua”
Entrevista con
Federico López Larrinaga
Director Técnico de NogalTec
NogalTec Ingenieros es una empresa de consultoría e ingeniería especializada en frutos secos, creada en el año 2003 por el Ingeniero Técnico Agrícola Federico López Larrinaga. Actualmente presta servicios a las necesidades técnicas de los productores de nogal, almendro y pistacho, para la mejora en la productividad de sus plantaciones y la calidad de su producción.
Según Federico López, para la producción de frutos es muy necesaria “la demanda industrial para desarrollarse convenientemente y ésta debe producirse cerca del origen”, ante los proyectos en marcha en la región en sectores como el de la almendra o el pistacho.
Por vuestra experiencia, ¿cómo ha cambiado el sector del cultivo de frutos secos en Extremadura?
El sector ha cambiado mucho y rápido. Hace tan sólo 10 años existían pocas plantaciones, pocas en regadío y la mayor parte de ellas pequeñas y en general poco profesionalizadas. En todos los cultivos de fruto seco, se han plantado nuevas plantaciones muy profesionalizadas de dimensión media o grande, repartidas prácticamente por toda la geografía regional. Han aparecido grandes fondos de inversión con intención de plantar grandes superficies, pero también nuevas plantaciones realizadas por agricultores que han decidido apostar por los frutos secos, prácticamente por cualquiera de ellos.
Desde el punto de vista agronómico, ¿Extremadura presenta buenas tierras y clima para el almendro, el pistacho o el nogal?
Si. En general se pueden encontrar muy buenas condiciones edafoclimáticas para el cultivo de los cultivos que mencionas, aunque los requerimientos de cada uno de ellos varían considerablemente. La relativamente aparición de variedades de almendro auto fértiles y de floración tardía o semi tardía han ampliado considerablemente las áreas con condiciones favorables para el almendro.
En relación con el pistacho y el nogal, nuevas variedades de bajos requerimientos de frío y el uso de ruptores de dormancia permiten ampliar geográficamente el cultivo en nuestra región. La superficie de la región y la variabilidad de condiciones edafoclimáticas que presenta permite localizar prácticamente todos los cultivos de fruto seco.
Tras el crecimiento en número de hectáreas, comienza a surgir importantes proyectos de transformación en almendro o pistachos. ¿Son fundamentales para que el sector del fruto seco sea estable y genere más valor añadido?
Absolutamente. Extremadura tiene condiciones muy favorables, pero sin un desarrollo agroindustrial considerable, estos cultivos no pueden convertirse en reformadores de la realidad agrícola extremeña. La producción de frutos secos necesita de una demanda industrial para desarrollarse convenientemente y ésta debe producirse cerca del origen.
La variable del agua augura muchos cambios de cultivos en Extremadura. ¿Los frutos secos parten con ventaja en cuanto a consumo?
Es cierto que independientemente de la situación actual de sequía, Extremadura es una potencia nacional desde el punto de la disponibilidad de agua para regadíos, y es también cierto que comparativamente a otros cultivos, algunos frutos secos tienen menores requerimientos hídricos. Según datos del MAPA, el 73% del pistacho español está plantado en secano y es conocida la rusticidad del almendro y los buenos resultados obtenidos con estrategias de riego deficitario conseguidos con este cultivo.
Para el nogal, la historia es distinta, pero en nuestra experiencia, la mejora del conocimiento de las necesidades reales de los cultivos y el uso de diversas tecnologías junto con el uso de sensores, están permitiendo ahorros importantes en los consumos anuales. Yo diría que efectivamente, la mayoría de los cultivos de frutos secos parten con ventaja en circunstancias de escasez de agua.
El cultivo de frutos secos toma impulso en Extremadura con más de 38.000 hectáreas
Almendro (18.300 has), higuera (13.190 has), castaño (3.000 has), nogal (1.850 has) y pistacho (1.270 has)
En el nuevo mapa de los cultivos que se ha ido tejiendo en los últimos años en las comarcas extremeñas, el cultivo de diferentes tipos de frutos secos tiene un gran protagonismo. En algunos casos como con la castaña, muy asentados ya desde hace años en zonas como las Villuercas o el norte de Cáceres, y en otros como el del almendro irrumpiendo con una alternativa o complemento a los nuevos olivares en muchas explotaciones. Además del pistacho y el nogal, y también a la higuera para higos secos, aunque en este último alterando con el cultivo para higo en fresco.
Según la Encuesta de Superficies Agrarias del Ministerio de Agricultura, en el año 2005 había en Extremadura un total de 7.965 hectáreas de cultivos de frutos secos (almendra, castaña, nogal y pistacho) y 12.492 de higuera. Solo seis años más tarde, en 2021, las hectáreas que abarcan ya los frutos secos en Extremadura se acercaban a las 25.000 has a las que se suman 13.190 has de la higuera.
En este fuerte crecimiento de los cultivos de frutos secos han influido varios factores. Por un lado, la fuerte demanda nacional e internacional, lo que ha provocado altas cotizaciones en los mercados de origen, superiores a la media de otros cultivos e incluso de la fruta de hueso o la aceituna. Además, su menor necesidad de recursos hídricos, e incluso su plantación en secano también han sido un factor decisivo a la hora de decantarse por ellos.
Entre los cultivos de frutos secos en la región destaca el caso de la almendra, que ha pasado de suponer 3.200 hectáreas en el año 2005 a superar las 18.300 a finales del 2021 con datos oficiales. En el caso del nogal, que lleva más años en la región de la mano de empresas como Borges, se ha pasado de 1.041 hectáreas a un total de 1.851 has. Mientras, el pistacho ha pasado de ser testimonial en 2005 con apenas 61 has a tener ya más de 1.267 has con varias plantaciones de calado en tramitación medioambiental en la actualidad. Y por último, la castaña pasó de 2.315has a acercarse a las 3.000 has, recuperando protagonismo en sus zonas tradicionales como la comarca cacereña de Las Villuercas, con nuevos marcos de plantación e innovaciones varietales.
Industria transformadora
Esta superficie y producción ha provocado que en los últimos meses comiencen a aparecer proyectos industriales de transformación asociados a algunos de estos cultivos. Es el caso de la industria de almendras del grupo vasco Iberian Smart Financial Agro (ISFA Gestión) en el polígono industrial de Miajadas o el de Extremeña de Pistachos Sociedad Cooperativa Agroalimentaria en la localidad pacense de Fuente de Cantos para transformar buena parte de la producción pistachera de la región y de otras provincias cercanas.
Otro cultivo especial, que en parte también se cataloga como fruto seco, es el de la higuera, asociada tradicionalmente a zonas de Cáceres como las de Almoharín y Arroyomolinos de Montánchez, o La Vera y el Jerte, y también a zonas de la provincia de Badajoz como Cristina, Salvaleón, Torre de Miguel Sesmero, Barcarrota o Guareña en los últimos tiempos. Un cultivo que sigue creciendo en extensión y que ya supera según los datos del ESYRE las 13.190 hectáreas en la región, aunque resulta casi imposible diferenciar qué parte de ellas se asocia a la producción de higo seco y cuál a higo fresco. Dos productos muy distintos y con mercados comerciales totalmente diferentes.
El cultivo de frutos secos crece en Extremadura desde las 4.100 has en 2010 a casi 20.000 has
Liderados por el almendro con 13.205 has seguidos por el castaño con 2.770, el nogal con 1.457 y el pistacho con 1.172 has
El crecimiento del cultivo de frutos secos en la comunidad de Extremadura -básicamente almendros, nogales, castaños y pistacheros- sigue siendo exponencial en los últimos años. En alguno de estos árboles, han pasado de ser un cultivo testimonial o casi insignificante a ser uno de los que más crece, como es el caso del almendro.
Según los datos del ESYRE, la encuesta de superficies agrarias del Ministerio de Agricultura, entre 2010 y 2019 -es decir, en la última década- la superficie dedicada a estos cultivos pasado de las 4.116 hectáreas en total a las más de 19.600 el pasado año. Es decir, su cultivo ha crecido en más de 4,5 veces, con más de 15.000 nuevas hectáreas.
Almendro
Si hay un cultivo que ejemplifica el interés de los agricultores y de propietarios de fincas con ganas de invertir en nuevos productos, el que más ha destacado en los últimos tiempos es el almendro en intensivo o superintensivo. Su cultivo en la región ha pasado de las 1.990 hectáreas en el 2010, muy concentradas en la provincia de Badajoz, a las 13.205 hectáreas actuales, con presencia creciente en la provincia de Cáceres también.
Aunque los precios en origen del producto han experimentado una sensible merma en las últimas campañas, más atenuada en el caso de la almendra en ecológico, motivado por la situación en los mercados internacionales pero también por la creciente producción española. Según los datos de la Lonja de Reus, en menos de un año, la variedad Comuna se ha dejado más de 1,70 euros por kilo, cotizando a mediados de agosto por debajo de 3,50 euros/kilo con una caída en el último año del 30%. En el caso de la variedad Marcona, la más demandada, la cotización ha bajado ya de media de los cinco euros cuando a finales del 2019 se cotizaba a 6 euros/kilo.
Hay que tener en cuenta que el cultivo del almendro se acerca ya a las 690.000 hectáreas en España. El 85% de estas hectáreas sigue siendo de secano en la actualidad. Pese al fuerte crecimiento de la producción, el mercado español importa cada año unas 90.000 toneladas de almendra, especialmente de California. Durante el estado de alarma, los frutos secos fueron uno de los alimentos cuya demanda más creció en los lineales, por encima del 60%.
Otros cultivos
Además de la almendra, hay otros frutos secos cuyo cultivo ha experimentado también u fuerte crecimiento. Este el caso del nogal, que ha pasado de 431 hectáreas en 2010 a las 1.457 en la actualidad. El interés de empresas como Borges en este cultivo ha sido clave en este crecimiento. Mientras, el cultivo del pistacho ha pasado de no contar con prácticamente ninguna hectárea en 2010 a disponer de 1.172 hectáreas a finales del año pasado, contando incluso con una asociación de productores, Propistaex, y alguna importante industria transformadora como Green Pearl en Navalmoral de la Mata.
Mientras, el cultivo del castaño, más tradicional en la región en las comarcas del norte de Cáceres y en la zona de las Villuercas-Ibores también ha crecido en algo más de 1.000 hectáreas en la última década, hasta las 2.770 has.
También está creciendo con fuerza en las últimas campañas el cultivo de la higuera, de la que Extremadura es líder nacional con más de 12.200 has de cultivo, aunque resulta imposible separar las que van higo seco de las de higo fresco y para industria.
Foto: Borges
Diego Redondo y Pedro Gómez (Hispania Organic): “El tirón de la demanda de frutos secos en ecológico es una oportunidad única para Extremadura”

Entrevista con
Diego Redondo y Pedro Gómez
Socios Fundadores de Hispania Organic
¿Cuál fue el origen del proyecto de Hispania Organic, con sede en Lobón, y en qué momento se encuentra?
Tal y como recogemos en nuestra web y a título de presentación, Hispania Organic Company nace tras un idilio de siete años con el producto Bio, después de vivenciar en primera persona los beneficios de lo natural y lo ecológico. Una experiencia de largo recorrido que nos ha servido para conocer de primera mano el trabajo de los productores, su cuidadosa forma de hacer y las cualidades más ventajosas de su producto. En este tiempo, les hemos acompañado en su ardua tarea.
Así nació la empresa en 2015 en Badajoz y después de estos cuatro años podemos decir que somos una empresa de exportación de frutos secos ecológicos, liberados de procesamientos industriales y manufacturados con mimo mediante maquinaria basada en la eficiencia y la economía circular verde, lo que nos ha permitido entre otros logros ser certificados este año con las normas en seguridad alimentaria BRC Issue 8 e IFS FOOD, las más altas a nivel mundial.
¿La comercialización la realizáis con marca propia o con las marcas de las empresas productoras?
Dentro del plan estratégico de la empresa, se recoge el desarrollo de la comercialización de las dos maneras, lo que nos permite actualmente estar presentes en más de una veintena de países y que, unido a que entre nuestros valores está el conocer a nuestros clientes para que estén plenamente satisfechos, siendo la lealtad la base sobre la que queremos asentar nuestras relaciones comerciales, hace que la marca “Hispania Organic” se esté convirtiendo en un referente en el sector del bio a nivel internacional.
Extremadura ha vivido un boom en los últimos años en el cultivo de frutos secos, ¿pueden ser por su demanda mundial un sector clave del campo extremeño?
No hay duda, que el repunte de los hábitos alimenticios saludables está contribuyendo a impulsar el sector de los frutos secos. Cuidar lo que comemos tiene cada vez más calado entre la población y esto se ha visto reflejado en el momento expansivo que atraviesa esta categoría de producto. Los frutos son ricos en fibras, tienen grasas saludables y fitonutrientes, entre otras propiedades beneficiosas para la salud. El tirón de lo ecológico se está traduciendo en un aumento de la superficie agrícola destinada a este segmento, donde los frutos secos copan el segundo puesto en cuanto a plantaciones se refiere, por detrás del olivar.
Todo esto significa para Extremadura una oportunidad única, teniendo en cuenta las ventajas competitivas que tenemos, cómo por ejemplo las óptimas condiciones climáticas para este cultivo y la extensión natural, lo que hace que la producción sostenible en nuestra región sea un activo a desarrollar en los próximos años.
¿La demanda internacional de frutos secos ecológicos donde se concentra sobre todo? ¿está mucho mejor pagado que el convencional?
Estados Unidos es el principal mercado, seguido de Alemania, Francia y China. Por regiones América del Norte y Europa comprende casi el 90% del mercado. El valor de este, aunque aún está lejos del convencional en términos absolutos, sí que es más beneficioso, puesto que el producto ecológico tiene un mejor precio.
Los gustos y demandas de un nuevo tipo de consumidor pasan por innovar con los productos tradicionales ¿Hispania Organic está en ese mercado?
Anticiparse es la mejor manera de liderar el futuro y ese es también otro de nuestros valores, por eso estamos desarrollando nuevos productos, algunos de manera individual y otros con empresas locales, con las que colaboramos para poder innovar y ofrecer productos que nos diferencien de la competencia, no sólo con otras regiones de España, sino también a nivel global, dado que la internacionalización forma parte del ADN de la compañía y es ahí donde queremos estar.
Antonio Pérez Amaya (PASAT-Bioterra): “Extremadura producirá el 10% del total nacional de almendra en pocos años”

Entrevista con
Antonio Pérez Amaya
Gerente de PASAT-Bioterra
La Sociedad Agraria de Transformación PASAT, fundada en 1992, se ha convertido con el paso de los años en la más importante del sector de los frutos secos en la región, con la almendra como producto estrella. Actualmente agrupa a unos 600 socios que gestionan unas 4.000 hectáreas de almendros, de las 10.000 con las que cuenta actualmente Extremadura. PASAT está viviendo en primera persona el “boom” del cultivo del almendro en Extremadura en los últimos años, que puede llevar a multiplicar por 10 su producción en el año 2021.
PASAT comercializa sus productos con la marca Bioterra, desde almendras y sus derivados hasta higos y bombones de higo, pistachos, nueces, anacardos, piñones, dátiles, uvas pasas… Con certificación ecológica también. El fuerte aumento de la producción de almendra previsto le ha llevado a proyectar la ampliación de sus instalaciones de descascarillado, repelado y envasado desde los 1.800 toneladas/año hasta los 5.000 toneladas/año. “Extremadura se ha convertido en uno de los grandes protagonistas del sector de la almendra en poco tiempo”, asegura su gerente, Antonio Pérez Amaya.
¿Cómo se ha comportado la campaña?
Bien en relación a las expectativas que había. La adversa climatología ha provocado una cosecha menor en cantidad pero que se ha visto compensada por la entrada de nuevas plantaciones. Hay que tener en cuenta que Extremadura es la región donde la superficie de almendros ha crecido más. Las previsiones son que para el año 2021 la producción se multiplique por 10. Y es que en ese año el 80% de las nuevas plantaciones ya estarán en producción. Hace un año Extremadura solo representaba el 1% a nivel nacional y ahora ya somos la cuarta comunidad en producción con cerca del 5% a nivel nacional, y la previsión de llegar al 10% en pocos años.
Este “boom” de las plantaciones de almendro ¿cómo ha repercutido en PASAT?
Nuestra gran ventaja es que llevamos muchos años trabajando el producto, y aportamos toda la trazabilidad del producto y los conocimientos de nuestros servicios técnicos sobre variedades y manejo en campo. Y además, garantizamos la comercialización del producto, lo que aporta seguridad a los nuevos productores. En estos 20 años, PASAT ha influido muy positivamente en la idea del almendro que se tenía en Extremadura. Estamos investigando sobre 15 variedades diferentes, y dando estabilidad a los precios. Hace 20 años teníamos que traer gente de fuera que supiera podar los almendros y ahora contamos con grandes profesionales aquí.
En los últimos años los precios de la almendra han bajado pero siguen siendo altos comparados con el resto de los cultivos ¿Es previsible que sigan siendo interesantes en el futuro?
Los precios en los dos o tres últimas campañas han estado por encima de los 4,5 euros/kilo, lo que lo hace ser muy interesante en relación a otros cultivos como la vi o el olivar. El coste de producción es bastante estable, quitando el tema de heladas y la sequía. Es verdad que ya no se dan los precios de hace cinco años por encima de los 8 euros/kilos, porque resultaba insostenibles. Con las nuevas plantaciones tanto en Extremadura como en otras zonas de España no resultaban lógicos.
¿Cómo realiza PASAT y Bioterra la comercialización de sus almendras?
En torno al 10/15% e nuestras producción ya la vendemos con nuestra marca propia Bioterra, que intentamos incrementar poco a poco. Aunque el mayor volumen sigue siendo a granel, para la industria de turrón y mazapán o para tostaderos o por ejemplo para empresas que elaboran barritas energéticas. Exportamos a unos 25 países el 65/70% de nuestra producción de almendras, que son muy apreciadas

El cultivo de frutos secos crece un 20% anual en Extremadura

Almendros, castaños, nogales, higueras y pistachos suman 20.000 hectáreas de cultivo gracias a su gran demanda y buenos precios en origen
El pasado 12 de octubre, en el auditorio de la Feval no había un asiento vacío. La razón la tiene el interés que despierta el almendro entre los agricultores profesionales extremeños. La empresa Agromillora organizaba un Foro Internacional sobre el Almendro con la presencia de importantes directivos de grupos como El Lobo o Ferrero y lo presentaba con el sugerente título de “Extremadura, la nueva California”.
Y no es para menos visto el “boom” de nuevas plantaciones de frutos secos que se están plantando en los últimos años en la región. Entre almendro, castaño, nogal, higuera, pistacho y pecano ya suman cerca de 20.000 hectáreas, una gran parte de ellas en regadío. Según los datos del ESYRE, la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos del Ministerio de Agricultura, el ritmo de nuevas plantaciones de frutos secos en Extremadura crece a una media del 20% anual.
Este fuerte incremento en las plantaciones y producciones ha provocado que importantes grupos cooperativos hayan tenido que abrir secciones de almendro. Grupos como Borges o PASAT llevan muchos años cultivando este tipo de productos en la región.
Los buenos precios en origen de este tipo de cultivos y la coyuntura complicada de otros cultivos, han puesto los ojos de muchos agricultores en ellos. Cada uno con su particularidad, tanto en inversión por hectárea como en variedades más adecuadas para los suelos y climas de la región y por su entrada en producción.
Almendras y pistachos
El cultivo que está tomando más fuerza en los últimos años es el del almendro, que supera ya las 10.00 hectáreas según datos de la Junta de Extremadura, y que en el último año creció un 21%. Aunque sus precios en origen son inferiores a los de hace 5 años, siguen estando por encima de los 4,5 euros/kilo de media.
Otro cultivo más tradicional en Extremadura, como el castaño, sigue creciendo en hectáreas hasta superar las 2.400 hectáreas, con zonas muy importantes como las de la comarca de las Villuercas en pueblos como Navezuelas, Guadalupe o Berzocana. Y también en las comarcas del norte de Cáceres, siendo también un producto de gran venta de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte. El precio en origen se ha movido esta campaña entre los 1,70 y 1,75 euros/kilo para el productor.
Otro producto con creciente interés es el del pistacho que suma en torno a las 1.000 hectáreas de cultivo, tanto en riego como secano, y que ya cuenta con una Asociación de Productores (PROPISTAEX) que agrupa a unos 60 productores y unas 600 hectáreas de cultivo. En secano, con producciones de 800 a 1.000 kilos por hectárea, y en riego de 1.500 a 2.000 kilos. En convencional, en temprano, se paga entre 6,5 a 7 euros/kilo y en tardío, entre 8 a 9 euros/kilo. La región cuenta con una importante comercializadora de pistachos, Green Pearl, con sede en Navalmoral de la Mata.
Otro cultivo que despiertan gran interés es el nogal, con unas 1.075 hectáreas en la región, de las cuales 400 gestionadas por BAIN (Borges Agricultura & Industrial Nuts), que cotiza en Bolsa. Según Afruex, se esperan para esta campaña 5 millones de kilos de nueces. Con una superficie menor pero con gran potencial en la región, el pecano o Carya illinoinensis ya suma unas 30 hectáreas de cultivo, según Margarita López Corrales, Ingeniera Agrónomo del Centro de Investigación Finca La Orden- Valdesequera de Cicytex, entidad que lleva años estudiando su cultivar en tierras extremeñas.
Mientras, la higuera sigue sumando hectáreas sobre todo en riego de apoyo, tanto para higos secos como para fresco. Con precios en origen entre 1,70 y 2 euros de media por kilo para seco, y un creciente mercado nacional e internacional, basado en la calidad de la variedad Calabacita frente al higo turco.
Bandas Cortés está presente en la 41º edición de FIMA 2020 en Zaragoza con su maquinaria para frutos secos

Tras el éxito obtenido en la reciente Agroexpo 2020, el pasado martes, día 25 de febrero, BANDAS CORTÉS, empresa líder dedicada a la fabricación de transportadores, montaje y mantenimiento industrial, viajó a Zaragoza, para estar presente en la 41 edición de FIMA Agrícola, en el recinto Feria de Zaragoza.
El certamen, uno de los más representativos a nivel internacional del sector agrícola y la industria agroalimentaria, se celebra del 25 al 29 de febrero de 2020. BANDAS CORTÉS contará con 30 metros cuadrados de exposición especializada en maquinaria sólo para frutos secos, comercializada a través de la marca magNUTS, que es específica para este sector exclusivamente. “Si bien damos cobertura a todo tipo de industria, este año las máquinas que expondremos serán, principalmente, destinadas a la industria de los frutos secos”, comenta Raúl Cortés, responsable de Oficina Técnica y Proyectos de BANDAS CORTÉS.
La empresa, que cuenta con una dilatada experiencia de más de 20 años en la fabricación de transportadores, montaje y mantenimiento industrial, pone a disposición de sus clientes más de 5.000 metros cuadrados de instalaciones, un equipo especializado en diseño industrial personalizado y un gran número de expertos profesionales en montaje y mantenimiento industrial.
Bandas Cortés es una empresa especializada en la fabricación de transportadores, montaje y mantenimiento industrial, que nace en 1988, con el objetivo de dar soporte a cooperativas agrícolas y a industrias de transformación agroalimentarias para, posteriormente, ampliar sus servicios a otros sectores, como canteras, plantas de áridos o plantas de reciclaje. Además, Bandas Cortés ha abierto sus puertas a la internacionalización, llevando sus productos a mercados emergentes, como son Marruecos, Brasil o Rusia.
BANDAS CORTÉS ha experimentado una evolución constante a lo largo de todos estos años. Sus comienzos, como taller de herrería han dejado paso a la fabricación de transportadores, la distribución de sistemas de manutención, así como asesoramiento y servicio para todo tipo de industrias.
Raúl Cortés, director Oficina Técnica de Bandas Cortés: “Llevamos años desarrollando plantas receptoras de frutos secos”

Entrevista con
Raúl Cortés
Director Oficina Técnica de Bandas Cortés
– El cultivo de los frutos secos, en concreto la almendra, está en auge en Extremadura, ¿cómo ve el sector en este sentido?
Así es, la producción de frutos secos se ha disparado en los últimos tiempos, en Extremadura, y cada vez son más los proyectos que se ponen en marcha. La almendra es el fruto seco que más incremento a experimentado. En concreto, se prevé alcanzar las 2.460 toneladas en 2019, frente a las 2.000 de 2018, esto es, un 6% más, el triple que la media nacional.
El objetivo es destinar el producto principalmente a los mercados nacionales, ya que España debe importar en la actualidad almendra al no haber cultivo suficiente para toda su demanda. Esta situación, unida al momento por el que pasan algunos cultivos tradicionales, hace que muchos agricultores se decanten por él. Considero que hay mucho potencial en este ámbito.
-¿Cómo afronta Bandas Cortés este auge en el sector agroalimentario?
Bandas Cortés, en sintonía con las necesidades del mercado, lleva años desarrollando plantas receptoras de frutos secos. En Extremadura son muchas las hectáreas que se están sembrando de este tipo de cultivos, especialmente de almendra. Hemos desarrollado una planta piloto minimizando número de elementos, y por tanto disminuyendo costes.
Se trata de una planta piloto con tolva piquera de recepción + alimentador como parte imprescindible para la correcta recepción de la almendra de campo. A continuación mediante cinta transportadora alimentamos un conjunto compacto de limpiadora + despalilladora + descapotadora en una única máquina. Podemos diseñar plantas receptoras de hasta 10 Tn/h de almendra de campo. Tenemos además optimizado el diseño para poder trabajar también con nueces y pistachos.
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