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Carlos Sánchez (Tomalia): “No podemos descartar que en un futuro realicemos esa segunda transformación del tomate si lo demanda el mercado”

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Entrevista con
Carlos Sánchez
Director Gerente de Tomalia

Tomalia, con sede en Santa Amalia (Badajoz), se ha consolidado en los últimos años como una de las industrias de referencia en la transformación de tomate para industria en las Vegas del Guadiana. Cuenta con más de 120.000 m2 dedicados a la transformación de tomate, y con dos líneas de tomate concentrado.

Una de ellas cuenta con un sistema de esterilización por inyección directa de vapor y enfriado rápido de menor agresividad, Flash Cooler, lo que permite mantener las mejores características organolépticas del producto natural. Sus productos se destinan la obtención de concentrados, salsas pizzas, zumo y dados de tomate en formato aséptico. Cuenta con diferentes formatos, desde bidones de 220 litros a bag in box y GP (Good Pack) de gran formato.

¿Cómo ha sido la trayectoria de Tomalia en estos últimos años, en los que se ha pasado de la pandemia a la guerra de Ucrania y la fuerte subida de los costes energéticos?

Como nos ha ocurrido prácticamente a todos, han sido unos años de bastante incertidumbre en todos los sentidos. Si bien es verdad que, durante la pandemia, especialmente el primer año, a nivel comercial podemos decir que la situación fue favorable debido a las retiradas masivas de producto que se produjeron. Ello ayudó a mantener la línea ascendente de los últimos años.

Posteriormente con el estallido de la guerra de Ucrania, la situación nos afectó tanto positiva como negativamente. Por un lado, aunque la oferta de producto era limitada principalmente por la sequía que sufrimos el año pasado, la demanda en este caso era bastante alta, hecho que provocó una subida de los precios del concentrado, afectándonos positivamente. Por otro, el aumento de los costes energéticos fue brutal, afectándonos negativamente durante el período de producción. Debido a esto último principalmente, hemos realizado algunas inversiones en nuestras instalaciones que hagan que ese impacto sea menor, siendo la más significativa una planta fotovoltaica.   

¿Cómo valoráis la actual situación del comercio mundial de tomate para industria y sus perspectivas para la campaña en curso?

Desde nuestro punto de vista consideramos que va a ser un año complicado provocado por los elevados costes a los que nos enfrentamos, especialmente el coste de la materia prima. Igualmente también hay que mencionar que será un año en el que creemos que se estabilizará la oferta y demanda de producto.

¿Hay posibilidades de lograr productos en el futuro productos de mayor añadido con el tomate y no solo ser una commoditie?

Todo dependerá de la demanda del mercado y los hábitos de consumo. A día de hoy somos una commoditie porque nuestro producto es para segunda transformación, pero obviamente no podemos descartar que en un futuro realicemos nosotros esa segunda transformación porque sea lo que demande el mercado y nuestros clientes.

Hace pocos meses se ha presentado un estudio de Cooperativas Agro-alimentarias sobre los costes de producción de tomate para industria. Desde una industria con base cooperativa ¿cómo se han visto los datos de este estudio?

Vemos positivo que una entidad imparcial como Cooperativas Agro-alimentarias realice este tipo de estudios sobre los costes que implica la producción del tomate, pero desde nuestra perspectiva, consideramos que estos datos no reflejan al 100% la situación del campo.  

Luis Gutiérrez Polo, cultivador de tomate: “El incremento de la virulencia de plagas y enfermedades, y el relevo generacional son una amenaza para el cultivo del tomate”

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Entrevista con
Luis Gutiérrez Polo
Cultivador de tomate

Luis Gutiérrez Polo es el vicepresidente de la Asociación Profesional de Agricultores y Ganaderos de Don Benito y Comarca, y cultivador de tomate para industria desde hace muchos años.

¿Cuál ha sido vuestra trayectoria en el cultivo de tomate en los últimos años?

El cultivo del tomate ha estado muy presente en mi familia. Aún recuerdo los veranos recolectando tomates a mano. Si echamos la vista atrás vemos la fulgurante evolución del cultivo, pasando de producir poco más de 40 t/Ha en la década de los 90 a casi triplicar esta producción. La evolución tecnológica en todas las fases del cultivo unido a la profesionalidad de los agricultores ha conseguido elevar al tomate extremeño al nivel de referencia mundial.

Un cambio significativo sobre todo a nivel personal ha sido el paso a la segunda transformación que allá por el 2002 iniciamos un grupo de agricultores con la construcción de una fábrica de tomate concentrado, pasando de vender tomate fresco a comercializar concentrado de tomate, siendo hoy en día es un modelo de éxito. Hemos dado un paso más en la transformación bajo la marca Apis con lo que ya vendemos producto final completando de esta manera el productor la cadena de valores.

¿Cómo valoras los datos de costes del cultivo presentados por Cooperativas Agro-alimentarias?

Valoramos positivamente el cálculo de costes del cultivo del tomate y aparte lo consideramos necesario. Va a significar  una herramienta de información al productor determinante a la hora de tomar la decisión de hacer o no hacer el cultivo, más en estos años donde los márgenes de explotación están muy ajustados con una inflación brutal, que puede hacer cambiar la rentabilidad del cultivo en cortos espacios de tiempo. Este cálculo es serio y ajustado a la realidad del campo y debe ser actualizado constantemente.

¿Cuáles son los grandes desafíos del sector?

Los desafíos han ido cambiando. Se han superado problemas fitopatológicos a la par que hemos crecido en rendimiento. Ahora tenemos importantes problemas de hongos de suelo, en especial fusarium raza 3 que está causando verdaderos problemas y que está ampliamente extendido y sobre todo los nematodos que con los métodos de lucha tradicionales están muy comprometidos medioambientalmente y siempre a la espera de autorizaciones excepcionales.

Como retos más importantes hay que destacar dos: la sombra del cambio climático con fenómenos meteorológicos extremos que se traduce en una pérdida de rentabilidad cada año más importante. Solo tenemos que analizar el pasado año con pérdidas superiores al 50 % de la cosecha. En segundo lugar, el relevo generacional. El sector se está quedando sin productores. El tomate no es fácil, presenta importantes riesgos y fuertes inversiones, y está calando una desafección entre los agricultores que sin duda tendremos que abordar desde todo los frentes, administrativos, económico y social.

¿Es posible seguir aumentando el rendimiento por hectárea?

 Por supuesto, necesitamos un sector fuerte y competitivo y esto pasa por ser más productivo y eficiente en el cultivo. Hemos avanzado mucho en numerosos campos como el material genético que ha conseguido superar retos fitopatológicos, de resistencia a condiciones climatológicamente adversas, de sobremaduración y con variedades cada vez más productiva. En fertilización se está trabajando mucho en abonos denominados tecnológicos con ventajas nutricionales respecto a los convencionales en combinación con los avances de fertiirrigación. Sobre todo, el campo que presenta más recorrido y mayor potencial es el de las nuevas tecnologías como es la agricultura 4.0 ó de precisión, inteligencia artificial y Big Data. Este es un campo en desarrollo en el sector que dará muchas soluciones y ventajas competitivas. Todo esto sin duda se traducirá en incrementos en rendimientos en los próximos años con el único condicionante que pueda resultar de la aplicación de las nuevas políticas medioambientales que pueden suponer un freno en crecimiento de los rendimientos.

Fertilizantes, recolección y fitosanitarios suponen el 42% del coste directo por hectárea del cultivo de tomate

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Un estudio de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura sitúa el coste por toneladas en 138,85 euros, con un rendimiento base de 82.450 kilos/ha

El cultivo del tomate para industria es uno de los más importantes del regadío de la Comunidad de Extremadura tanto a nivel de hectáreas como de impacto económico y social, por su fuerte carga de trabajo en fábrica y por el valor generado en sus ventas y exportaciones. La complicada coyuntura de la pasada campaña redujo sensiblemente las hectáreas plantadas hasta las 18.611, con una entrega final de producto por parte de los tomateros extremeños de 1,53 millones de toneladas. En los últimos años las hectáreas plantadas han oscilado entre las 20.000 y las 23.000, con producción que han llegado e incluso superada los dos millones de toneladas.

Rendimiento medio
La fuerte subida de los costes a todos los niveles, desde el campo a la propia industria, han complicado mucho los márgenes del producto. Desde Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura se ha realizado un estudio de costes de cultivo, con datos de la campaña del 2022. El estudio se ha llevado a cabo con la colaboración de las OPFH de Extremadura, tomando como base un rendimiento medio por hectárea de 82.450 kilos. Los datos analizados concluyen con un coste de 11.448 euros por cada hectárea de tomate, entre costes directos e indirectos. De esta forma, el coste por tonelada estaría situado según el estudio en los 138,85 euros. Viendo en detalle la tabla de costes se observa como los fertilizantes, los trabajos de recolección y los fitosanitarios con los costes más elevados, sumando entre los tres 3.681 euros por hectárea, es decir, el 42% del total del coste global.

Desde la Asociación Profesional de Agricultores y Ganaderos de Don Benito y Comarca han mostrado su acuerdo con el estudio de costes del cultivo de tomate elaborado por Cooperativas Agro-alimentarias Extremeñas y consideran que a los 138 €/tn. de costes de producción se le debe añadir un mínimo de un 15-20% de beneficio de explotación con lo que no se debería firmar ningún contrato por debajo165€ /tn. Esta Asociación también alerta de la necesidad de actualizar los seguros del cultivo del tomate arreglo a los precios de contratación, “de lo contrario tendríamos un riego más al no poder asegurar el cultivo arreglo a la exposición del mismo”, aseguran.

Para realizar este estudio, Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura ha tenido en cuenta los costes directos e indirectos que tienen las agricultoras y agricultores extremeños al cultivar tomate para industria, que se han incrementado un 27,4% en el último año.

Subidas
En concreto, los costes directos han subido un 31% mientras que el incremento en los indirectos ha sido del 19,5%. Cooperativas ha remitido los datos del estudio al Observatorio de Precios Agrarios de la región,y espera que sea tenido en cuenta por las industrias en la negociación de los precios de contratación.

Según datos del estudio, los costes directos suponen un total de 8.629 euros por hectárea, de los que 1.850 euros se destinan a fertilizantes, 1.544 euros a recolección, 1.287 euros a fitosanitarios, 1.200 a labores y mantenimiento, 730 euros a semillas, 700 euros agua y canon de riego, 571 euros a instalación de riego y 250 a gasóleo para riego. Por su parte, los costes indirectos supondrían en torno a los 2.080 euros por hectárea, entre los que destacarían especialmente los de la renta de la tierra, mano de obra, seguros y amortizaciones.

Foto: UPA

Extremadura producirá el 78% del tomate para industria español, con 3.824 hectáreas más que el año pasado

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Esta nueva campaña se sembrarán 20.858 has para una producción de 1,92 millones de toneladas

La importancia del cultivo del tomate en las Vegas del Guadiana y en zonas de regadío de la provincia de Cáceres va más allá de las hectáreas que se siembren cada campaña. En Extremadura no hay fábricas de coches pero si más de una quincena de grandes industrias transformadoras y envasadoras de tomate que generan miles de empleos de forma constante en muchas comarcas de la región. Y que han convertido al tomate, junto con la fruta de hueso, en el producto agroalimentario estrella de las exportaciones extremeñas.

Un cultivo siempre pendiente de las posibilidades de riego y del clima pero también de las negociaciones entre productores e industria para pactar los precios por tonelada. Un mercado cada vez más abierto a nivel internacional, donde los gigantes como China y Estados Unidos marcan sus propias reglas, pero que ha visto en los últimos años como otros países de la cuenca mediterránea y de áreas cercanas crecían en producción como Turquía, Argelia o Irán.

Más producción
La nueva campaña del 2023 se presenta con mejores expectativas que la anterior, que al final logró salvar los muebles pese a la muy mala coyuntura climatológica. Según los primeros datos de la Mesa del Tomate, cerrados durante el mes de febrero, los productores extremeños sembrarán 20.858 hectáreas de tomate frente a las 17.034 has de la temporada anterior. La producción prevista que han contratado con las industrias será de 1,92 millones de toneladas frente a los 1,74 millones de tn que finalmente consiguieron entregar en el 2022. Es decir, la campaña se presenta en la región con 3.824 hectáreas más de tomate sembrado y casi 200.000 toneladas más de producción. Hay que tener en cuenta que las perspectivas de los embalses de la región en la primera quincena de marzo es algo mejor que la del año pasado, en torno a cuatro puntos mejor en la cuenca del Guadiana, aunque en determinados embalses muy importantes para el tomate sí es sensiblemente mejor. Extremadura puede acabar produciendo en torno al 78% del tomate para industria español, teniendo en cuenta una previsión nacional de 2,6 millones de toneladas para esta campaña (datos de AMITOM).

Mientras, las industrias extremeñas están también muy pendientes de lo que suceda finalmente entre los productores andaluces, cuyos embalses están con menos agua embalsada que los de Extremadura y que se enfrentan a otra campaña muy complicada. Hay que tener en cuenta que una buena parte de la producción andaluza, al igual que la de Portugal, acaba siendo transformada en las fábricas de la región. Especialmente en las que integran el Grupo Conesa, el mayor en volumen de la región. Según datos de la Mesa del Tomate, las industrias de la región han contratado esta nueva campaña un total de 2,06 millones de toneladas de tomate, provenientes de un total de 22.213 hectáreas. En el año 2022, llegaron a contratar tomate procedente de 19.561 hectáreas.

Rendimiento
Uno de los datos que sigue preocupando más en el tomate regional es el del rendimiento en kilos por hectárea: en el caso de los productores para conseguir una mayor rentabilidad para el cultivo, cuyos costes de producción han subido sensiblemente, y en el caso de las industrias para cumplir también con el volumen de kilos contratado. Las industrias también han visto como sus costes fijos (energéticos, envases, reparaciones, mano de obra…) han subido de forma sensible. Según los contratos firmados para la nueva campaña, los productores españoles esperan un rendimiento medio de 92,31 has por hectárea, muy similar al que esperan las industrias para el global de su producción. En la campaña del 2022, el rendimiento obtenido en Extremadura fue de 93,08 tn/has.

Las previsiones de la Asociación de Industrias de Tomate del Mediterráneo (AMITOM) son las de una producción de 17,4 millones de toneladas entre todos sus países, frente a los16,5 millones de tn del año pasado. Destacan los 5,7 millones de tn de Italia, 2,6 millones de España, 2,3 millones de Turquía, 1,45 millones de Portugal, 1,3 de Argelia y los 1,3 de Irán.

Maíz, arroz, tomate y tabaco, los cultivos que más superficie perdieron en el año 2022

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Girasol con 14.000 has más y trigo blando con 16.000 has más, los que más crecieron por el efecto de Ucrania

El año 2022 pasará a la historia agrícola de Extremadura como uno de los más complejos de las últimas décadas. Por la tormenta perfecta provocada por la fortísima subida de los costes y insumos tras la guerra de Ucrania en la actividad agraria, ganadera y agroindustrial -entre ellos los energéticos- unida a las restricciones de riego provocada por muchos meses de sequía y las elevadas temperaturas en primavera y verano. Un panorama de trastocó notablemente el mapa de cultivos habituales en el regadío regional y los planes de miles de agricultores que no supieron hasta el último momento se podrían sembrar, con qué cultivo hacerlo y en qué cantidad.

Los datos del Avance de cultivos y superficies del Ministerio de Agricultura dibujan una radiografía con cuatro cultivos que se vieron seriamente perjudicados: el maíz que se dejó 21.400 hectáreas; el arroz, del que se dejaron de sembrar en torno a 19.000 hectáreas; el tomate para industria, que perdió unas 5.000 hectáreas y el tabaco en las comarcas cacereñas que se redujo en unas 2.000 hectáreas. Entre los cuatro se dejaron de sembrar 47.500 hectáreas de cultivos muy arraigados y muy importantes para el regadío regional, especialmente en las Vegas del Guadiana (maíz, tomate y arroz) y en las del Tiétar y Alagón en el caso del tabaco. En este último cultivo, la menor superficie no solo tuvo que ver con la disponibilidad de regadío sino también con otros factores que están presionando al sector tabaquero regional, entre los que destaca los precios pagados por la industria.

En el caso del cultivo del maíz, le menor superficie se tradujo en pasar de 572.000 toneladas de producción en el año 2021 a las 282.000 tn del pasado año. Y el caso del arroz, de 151.602 tn en el año 2021 a las 14.000 tn en esta pasada campaña.

Esta situación provocó por primera vez en muchos años miles de hectáreas de regadío se dejaran en barbecho sin cultivar. Solo un cultivo industrial creció en el 2022 de forma significativa en la región en número de hectáreas: el girasol, que subió en 14.000 hectáreas impulsado por las sus buenas cotizaciones en origen así como por su menores necesidades hídricas frente a otros cultivos en el regadío. La producción regional de girasol se duplicó hasta las 24-500 toneladas, aunque con rendimientos más bajos de los esperados en un principio.

Cereales
La guerra de Ucrania también se ha dejado notar en la actividad cerealística del campo extremeño. Un cultivo que creció en hectáreas de forma significativa en la región fue el trigo blando, que paso de 67.530 has en el año 2022 a un total de 82.500 has en el 2022, de ellas 78.000 has en la provincia de Badajoz con una producción estimada de 216.000. La crisis de Ucrania y su impacto en el comercio mundial de cereales fue clave en esta fuerte subida de la superficie plantada.  En el caso de la cebada, la subida fue mucho más reducida, pasando de 48.160 has a un total de 50.700 has, concentrándose sobre todo el incremento en la cebada de dos carreras. En el caso del cultivo de la avena, la superficie decreció en 3.500 hectáreas, hasta las 49.700, y en el del centeno la superficie no llegó a las 100 has.

El Avance de Cultivos y Superficies del Ministerio de Agricultura muestra como el año pasado se sembraron en Extremadura 2.700 has de garbanzos, 6.300 has de guisantes secos, 950 has de altramuz dulce, 670 has de patatas de media estación, 17.166 has de veza forrajera, 2.330 has de alfalfa, 575 has de pimientos de conserva, 530 has de ajo, 105 has de calabacín, 70 has de berenjenas y 50 has de cebollas.

La campaña de tomate en Extremadura en 2022 fue la segunda más corta de la última década con 1,53 millones de tn

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El sector del tomate para industria salvó los muebles en la pasada campaña 2022, una de las más complejas tanto en campo como en las propias industrias de los últimos años. En primer lugar, por la incertidumbre, con los semilleros ya preparados, sobre las hectáreas que finalmente se iban a poder sembrar y cultivar ante la fuerte sequía y el nivel de los embalses. Y para las propias industrias, que elevaron el precio final de las toneladas final de producto, por el fuerte incremento de los costes energéticos, logísticos y de materiales como los envases por ejemplo.

Según los datos de la Mesa del Tomate, finalmente los productores extremeños pudieron sembrar un total de 18.611 hectáreas de tomate, un dato sensiblemente superior al inicialmente previsto en el mes de febrero que era de 17.034. Aún así, en el análisis de los datos de hectáreas sembradas en la última década, la campaña del 2022 fue la segunda con menos siembre solo por detrás de la de 2013. Desde el año 2015, los agricultores extremeños siempre habían conseguido sembrar por encima de las 22.000 hectáreas por campaña. Aunque la reducción final en hectáreas fue mucho menor que la de otros grandes cultivos del regadío regional como el arroz y el maíz.

Campaña complicada
Pese al aumento de las hectáreas sembradas, el desarrollo de la campaña fue complicado tanto por las fuertes olas de calor durante todo el verano, con temperaturas extremas durante el día y muy altas durante la noche, así como por la irrupción de serios problemas de nematodos en bastantes parcelas que redujeron las toneladas finales por hectárea. Los tomateros extremeños han pedido una autorización excepcional de materias activas desinfectantes de suelo y que agronómicamente sea factible su utilización.

Así, mientras la producción inicial en febrero contratada era de 1,57 millones de toneladas y en mayo se ampliaron hasta las 1,74 millones de toneladas, finalmente la entrega de producto se quedó en 1,53 millones de toneladas.  Mientras el rendimiento previsto en mayo era de 93,8 toneladas por hectárea, finalmente se quedó en las 82,7 tn/ has. Lo que impactó de forma considerable en el rendimiento para el productor -pese a la subida del precio del tomate- así como en las propias industrias al dejarse por el camino más de 210.000 toneladas de producto con el que contaban. La campaña del 2022 fue la segunda con menos entregas de kilos de tomate por parte de los productores extremeños de la última década, solo por detrás del 2013. Solo en tres de las últimas diez campañas, los productores de la región han logrado producir más de 2 millones de toneladas de tomate.

En el caso de los productores andaluces, la situación fue pero ya que de las 4.410 hectáreas inicialmente previstas, solo se pudieron sembrar 2.715 hectáreas. Con esta cifra, la producción cayó hasta las 242.000 toneladas, con rendimiento reales de 89,2 tn/has. El grado cumplimiento sobre las previsiones iniciales de febrero no llegaron al 55% mientras que en el caso de los productores extremeños casi alcanza el 98%.

Industrias
Por lo que respecta a las industrias extremeñas del sector, finalmente las previsiones de tomate recibido se acercaron mucho a las iniciales de febrero aunque lejos de las previstas en mayo. Así, a las fábricas ubicadas en Extremadura -que también reciben tomate desde Andalucía y Portugal- llegaron un total de 1.62 millones de toneladas procedentes de 19.561 hectáreas. En mayo, la previsión era la de recibir y transformar 1,83 millones de toneladas de producto. En el caso de las factorías ubicadas en Andalucía, finalmente recibieron un total de 231.617 toneladas, cuando en febrero esperaban 432.000 toneladas.

Agroseguro estimó daños en 10.000 has de tomate por un valor de 9,5 millones de euros

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Agroseguro abonó a mediados de septiembre 6,2 millones de euros a los productores asegurados de tomate para industria de Extremadura para compensar los daños de la última cosecha, que se estiman, por el momento, en 9,5 millones de euros en total. Las estimaciones totales se estiman que alcanzarán los 9,5 millones de euros.

Los daños han sido provocados principalmente por las altas temperaturas y los golpes de calor sufridos en las últimas semanas, que han provocado siniestros en dos ciclos diferentes de la producción de tomate: el que finaliza su desarrollo durante el verano y el que lo comienza, ya que las temperaturas extremas han afectado a la floración de la planta. La superficie afectada total en Extremadura supera las 10.000 hectáreas (casi el 50% de la superficie asegurada), y se concentra en ambas vegas del Guadiana.

En concreto, se han abonado 5,5 millones a productores de la provincia de Badajoz, principal zona productora, cuyos daños se extienden por municipios de la zona norte de la provincia, como Don Benito, Villanueva de la Serena, Mérida, Montijo y la propia capital, Badajoz.

En el caso de Cáceres, Agroseguro ha abonado 0,7 millones a los productores asegurados. Los mayores daños se concentran al otro lado del río Guadiana, en parcelas próximas a Miajadas, aunque también se ha registrado siniestros en las comarcas de Coria o del norte de Navalmoral de la Mata.

Según los datos de Agroseguro, de enero a junio, Extremadura no figuraba entre las seis comunidades autónomas con más siniestros declarados que están lideradas por Cataluña, Aragón, Murcia, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Comunidad Valenciana.  La comunidad extremeña se salvó de las fuertes heladas sufridas en el mes de abril que acabaron con la floración de miles de hectáreas de frutales sobre todo en Aragón y Cataluña.

Las industrias de tomate extremeñas transformaron 1,6 millones de tn, un 12% menos de la contratada en junio

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La producción regional ha quedado en 1,5 millones de tn, con rendimientos de 80/85 tn por has

La campaña de tomate para industria, una de las más importantes del sector agrario regional por su impacto económico, laboral y exportador, ha sido una pequeña cadena de obstáculos. Para los productores, por las limitaciones en el riego para la plantación muy importantes en algunas zonas como las del Canal de Orellana y en el retraso inicial de la mismas, unido a menores rendimientos por la climatología extrema de calor. Y para las industrias, con mayor precio inicial en contrato por toneladas, por los altos costes energéticos, de envasado y logísticos, además de por tener que traer mayor cantidad de tomate de Andalucía y Portugal.

Aunque las primeras estimaciones de las industrias a comienzos de junio eran sensiblemente más alentadoras que las previstas en primavera, las últimas cifras esperan una campaña un 12% menor que la contratada a inicios de verano. Según datos de Agrucon, facilitados por la Mesa del Tomate, del 16 al 31 de agosto se habían transformado en Extremadura 635.074 toneladas, un 7,21 % menos que en la misma quincena del año pasado (685.074 tn) y había acumuladas 1.285.635 tn desde el inicio de campaña, frente a 1.416.782 tn de 2.021. Esto supone que habría transformado ya el 80,01 % de la cantidad final prevista, que con las últimas estimaciones facilitadas por las industrias de la zona sería de 1.606.873 tn (un -12,31 % por debajo de la cantidad contratada en junio).

La caída de la producción final contratada ha dependido de varios factores pero el principal, que afecta de lleno a la rentabilidad de los productores de tomate, es el menor rendimiento por hectárea debido al calor excesivo y continuado en verano, que no ha dado tregua a la planta ni por la noche. Unido a algunas plagas como lo de la araña. En junio, en el primer avance de la Mesa del Tomate, las previsiones suponían una producción de 1,75 millones de toneladas, con un rendimiento medio por hectárea de 93,8 toneladas.

-Productores. Según Bartolomé Martínez, Director de CASAT en Don Benito, una de las cooperativas más activas junto a Acopaex en el sector del tomate, “con el aspecto que presentaba el cultivo en primavera y con un verano normal, la media podría haber sido de unas 95 toneladas por hectárea. El calor y los daños por araña y en algunas parcelas por nemátodos, en nuestra zona va a hacer que la media se quede en unas 80 toneladas por hectárea”.

Mientras, las industrias también tienen claro que habrá un menor rendimiento por hectárea. En la primera semana de septiembre, Manuel Vázquez Calleja, CEO de Conesa Group, aseguraba que “no es fácil dar una cifra, pero seguro que la media de producción va a estar por debajo de 95 tons/ha. Nuestras previsiones apuntan a 85 tons/ha pero todavía quedan algunos días y la semana próxima anuncian lluvias por lo que podría estar finalmente entre 80-85 tons/ha”.  

Las previsiones aportadas por Agrucon y la Mesa del Tomate para Andalucía, segunda región productora, apuntan a una campaña de 250.000 toneladas, habiéndose transformado hasta el 31 de agosto sólo el 58,09 % de la misma, cuando las medias de los últimos años superaron siempre el 80% a estas fechas.

La previsión final para España es de 2.131.873 toneladas (- 10,56 % respecto al contrato de junio). El acumulado a 31 de agosto era 28,31 % menor respecto al de la pasada campaña (2.129.821 tn) y corresponden a la quincena 784.603 tn, un -17,03 % respecto a la cantidad quincenal entregada en la misma fecha de 2.021 a nivel nacional (945.656 tn).

Miajadas abre la puerta al turismo a través de sus productos agroalimentarios

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Del 29 al 31 de julio, la localidad acoge la I Jornadas Miajadas Gastronómica y la IV Feria Agroalimentaria

El Vicepresidente 3º y diputado de Reto Demográfico, Desarrollo Sostenible, Juventud y Turismo, Álvaro Sánchez Cotrina, ha acompañado al alcalde de Miajadas, Antonio Díaz Alías, y a la concejala en el Ayuntamiento de Miajadas y Vicepresidenta 2ª de la Diputación de Cáceres, Isabel Ruiz Correyero, en la presentación del programa de la IV Feria Agroalimentaria de Miajadas, dentro de la cual se enmarca la primera edición de las Jornadas Miajadas Gastronómica, en las que se presentará el plan de acción con el mismo nombre en el que está trabajando la Diputación Provincial.

Sánchez Cotrina ha destacado la oportunidad de sendos eventos para potenciar a los productos agroalimentarios de la provincia y, en particular, al tomate de Miajadas, como sostén de uno de los pilares fundamentales del desarrollo de nuestra tierra, el turismo, asociado a la gastronomía. En ese sentido el diputado se ha mostrado convencido de que el tomate puede ser una puerta de entrada para conocer Miajadas y su comarca, recordando que muchas de las buenas cifras de recepción de turismo de la provincia están vinculadas a que los turistas eligen nuestro destino en buena medida por “su despensa”.

IV Feria Agroalimentaria de Miajadas – del 29 al 31 de julio

La Diputación de Cáceres ha colaborado con el Ayuntamiento de Miajadas en la organización y puesta en marcha de esta actividad, en la que se han invertido 15.000 euros. El objeto de esta acción es el de presentar el hilo conductor que une a los productos agroalimentarios de la provincia con el turismo, como una nueva forma de experiencias y recursos atractivos para las personas que visitan la provincia de Cáceres.

Talleres y degustaciones de tapas y platos elaborados con productos agroalimentarios locales; actividades infantiles y musicales, y la presencia de 18 stands con expositores relacionados con

empresas del sector industrial y agroalimentario, gastronómico y artesano servirán para potenciar el producto agroalimentario estrella de Miajadas que es la base de su economía como es el tomate, pero no solo, también el arroz, el maíz y otros productos hortofrutícolas.

I Jornada Miajadas Gastronómica – 29 de julio

Con una inversión de 5.000 euros, la Diputación de Cáceres impulsa estas jornadas con el objetivo de presentar las oportunidades que puede ofrecer el turismo gastronómico como motor de desarrollo económico del municipio y toda la zona, impulsar la sostenibilidad como eje transversal del proceso de desarrollo turístico y presentar algunos casos de éxito de experiencias de otras regiones de España y de Extremadura, que han sabido unir la oferta agroalimentaria a la turística.

Estas jornadas están dirigidas, principalmente, a profesionales relacionados con el sector turístico y agroalimentario, tal es el caso de industrias y cooperativas, fábricas de embutidos, alojamientos, restaurantes y bares, empresas de actividades turísticas asociaciones de comercio de la comarca Miajadas-Trujillo y otros territorios de Extremadura

Las inscripciones para participar en estas Jornadas pueden realizarse hasta el próximo 27 de julio a través del siguiente enlace: https://miajadasgastronomica.com/

Los productores de tomate extremeño plantan 18.748 has y producirán 1,75 millones de toneladas

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Mejoran sus previsiones iniciales de febrero en un 12% en kilos y en un 10% en superficie, pese a la menor campaña por la limitación de riegos

El sector del tomate para industria en Extremadura se enfrenta a una de sus campañas más complejas de los últimos años en sus dos vertientes. Para los productores, pese al sensible aumento de los precios en origen, las limitaciones por la falta de lluvias y agua embalsada reducirán la siembra en unas 4.500/5.000 hectáreas. Y por el lado de la industria, aunque se ha conseguido asegurar una producción de materia prima razonable en relación a las perspectivas muy negativas que había en el mes de febrero, la subida del precio en origen pagada a los productores unida sobre todo a la fuerte subida de costes energéticos, costes logísticos de transporte y exportación, envases y otros elementos auxiliares -sin contar el tema de los derechos de emisión de CO2- van a complicar su margen comercial.

Según el análisis de los datos de la Mesa del Tomate de mediados de junio, el sector del tomate para industria regional ha podido salvar los muebles en esta campaña, y escapado mejor de lo que lo han hecho otros cultivos como el arroz y el maíz. Los productores extremeño va a plantar unas 18.748 hectáreas frente a las 23.800 has de la campaña pasada. La producción estimada será de 1,75 millones de toneladas, con un rendimiento medio por hectárea de 93,8 toneladas. Los productores esperan que la climatología acompañe y el rendimiento medio pueda compensar en parte la menor cantidad de hectáreas. La situación actual poco tiene que ver con la que había en las previsiones iniciales del mes de febrero cuando las hectáreas de tomate apenas alcanzarían las 17.000 has y la producción se quedaría en las 1,56 millones de toneladas. La aportación de 3.500 hectáreas de la zona del Canal de Orellana ha sido clave para alcanzar las cifras actuales.

Andalucía
Una situación radicalmente diferente a la que ha ocurrido a los productores andaluces, cuyas previsiones iniciales en febrero nada tienen que ver con las actuales, mucho más bajas. Así, en Andalucía a producción esperada será de 256.000 toneladas frente a las 432.000 iniciales de febrero, con solo 2.562 hectáreas, el rendimiento esperado por hectárea será de 99,98 toneladas. En el  caso de los productores portugueses con contrato en Extremadura, la Mesa del Tomate apunta a una contratación de 116.868 toneladas y unas 1.287 hectáreas de cultivo, con 90,75 toneladas por hectárea.

En el caso de las industrias de tomate ubicadas en la región, las más importantes del país, la contratación será de 1,83 millones de toneladas, que vendrán de 19.559 hectáreas de cultivo de Extremadura, Andalucía y Portugal. Las previsiones iniciales de las grandes industrias en el mes de febrero apuntaban a 1,65 millones de producción y 17.958 hectáreas de cultivo. Hay que tener en cuenta que algunas fábricas de tomate extremeñas tienen importancias clientes en Andalucía y Portugal, por lo que los datos de producción en estas zonas influyen también de forma sensible a su campaña y previsiones de producción. La campaña del año pasado supero en las industrias de la región los 2,16 millones de toneladas contratadas.

La importancia del sector del tomate en el campo regional no solo se limita a la extensión de su cultivo -solo superada por el maíz en el regadío- sino sobre todo por su impacto industrial. Hasta 16 industrias están de una u otra forma relacionadas con la transformación y comercialización del tomate regional: Agraz, Alsat, Carnes y Vegetales (Apis), Cidacos, Conesa, Conesa Vegas Altas, Inpralsa, Nestlé-Solis, Martinete, Monliz, Pronat, Sol de Valdivia, Tomalia, Tomcoex, Tomates del Guadiana y Transa. Entre todas ellas han logrado que el sector de las conservas del tomate sea el más importante en el sector exportados agroalimentario.