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Óscar Llanos (UPA-UCE Extremadura): “No es bueno para Extremadura que se pierdan hectáreas de tomate para industria por su gran impacto económico y social”

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Entrevista con
Óscar Llanos
Secretario General de UPA-UCE Extremadura

Óscar Llanos, agricultor de Miajadas (Cáceres) de 40 años, es el nuevo Secretario General de UPA-UCE Extremadura. Desde los 18 años comenzó con su padre su actividad agrícola, en tomate para industria, maíz, arroz, fruta de hueso y patatas. Con 22 años ya estaba solo al frente de su explotación y actualmente la gestiona con su hermano. Su objetivo es claro: la defensa de las explotaciones pequeñas y medianas familiares.

¿Por qué decidiste dar el paso de ser Secretario General de UPA-UCE Extremadura?

La UPA siempre ha tenido mucho arraigo en mi familia porque mi padre fue uno de los impulsores de la organización en Cáceres, en los tiempos de las cámaras agrarias. Desde pequeño ha visto la situación del campo y creo que hay sectores que necesitan una renovación. Sin perder la gran experiencia que han tenido que nos han precedido. Cambiaba la ejecutiva a nivel nacional y creo que era también la hora de un cambio. Hemos hecho un equipo de gente jóven pero con mucha ilusión y ganas. El apoyo de mi familia ha sido también fundamental. No conozco un sector donde la tecnología y los cambios estén llegando con tanto fuerza como la agricultura. Y hay que adaptarse a ello.

Cada sector agrícola clave en el agro extremeño, sobre todo en el regadío, tiene sus propios problemas. Vamos por partes. ¿Cómo ve el problema de los precios en el tomate?

El problema son las industrias. Las campañas en las que hubo problemas de producción por la falta de agua subieron los precios sin problemas. Un precio de 107 euro/toneladas como el que se está ofreciendo al inicio de la contratación es inviable para los productores. Se pierde dinero sembrando debido a los costes cada vez mayores, que pueden ir de las 10.000 a las 12.000 euros por hectárea. Si no se consigue 95 a 100 toneladas por hectárea, que es más que la media de las últimas campañas no se gana dinero. La Administración debería mediar en un cultivo tan importante y con tanto impacto social y en empleo. Y la Ley de la Cadena Alimentaria, donde ya lo hemos denunciado en AICA, actuar. Es peligroso para la región que se perdieran hectáreas de tomate por su gran impacto.

El maíz ha perdido cada vez más protagonismo. ¿Es una tendencia de futuro?

El maíz siempre ha sido un cultivo regulador en los regadíos extremeños. Cuando otros cultivos no iban bien, por ejemplo el tomate para industria, pues se plantaba más maíz. El problema es que el cultivo mantiene los mismos precios que hace 25 o 30 años, con costes mucho mayores, y así es imposible incentivar al productor. Sobre todo si tenemos en cuenta que en otros cultivos alternativos como olivar superintensivo los precios han sido aceptables. Y quien se va, al tratarse de un cultivo leñoso, ya no vuelve.

Los productores  de arroz también llevan varias campañas quejándose de precios bajos ante la competencia desleal exterior…

La cláusula de salvaguardia impuesta por la UE a la importación masiva de arroz del sudeste asiático permitió precios aceptables hasta el año 2022 más o menos. El problema fue que tras dos años de sequía con poco o nula producción, la UE permitió de nuevo la entrada de estos arroces inundando el mercado y provocando una gran caída de precios. Y parece que la UE no quiere cortar esos acuerdos- La situación es grave con entre el 45 y 60% del arroz de las cooperativas en los almacenes sin vender. La gran Distribución también tiene su culpa al vender de forma masiva arroces de fuera de la UE, sin destacar claramente en su etiquetado su procedencia.

En el caso de la fruta de hueso, uno de sus mayores problemas es la mano de obra. ¿Hay soluciones?

Se está trabajando con otras comunidades autónomas en el tema de los contingentes de mano de obra en origen. Es un sector que lleva varias campañas de producciones y precios estables, con una exportación creciente a importantes mercados.

Miguel Halcón (ALSAT): “El precio del tomate para industria en Extremadura es el segundo más alto que se paga a nivel mundial, después de Italia”

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Texto:
Miguel Halcón
Director Comercial de ALSAT

La situación del mercado actual de derivados es compleja, más aun si a la hora de este análisis (04/03/2026), nos encontramos con una nueva y en este caso inmensa, incertidumbre con respecto a la situación geopolítica en Oriente Medio. Con el tráfico marítimo con Oriente cortado y una expectativa de subida de los precios de los insumos energéticos. Es fácil entender que entramos en una situación de comercio a nivel mundial más compleja, si cabe aún.

El punto de partida era y es. En la actualidad existe mucho stock de producto disponible campaña 2025 e incluso 2024. Esta circunstancia hace que los precios de productos derivados del tomate tengan una clara tendencia a la baja. Esta tendencia a la baja se ve amplificada por las primeras previsiones de producción de campaña 2026, por encima de los 40 MM de TM a nivel mundial, lo que no ayuda para nada a una estabilización del mercado.

Bien es cierto que el gran montante de dichos excedentes está en manos de chinas y californianas, pero como siempre hemos comentado, el mercado es global, siempre estaremos afectados por el nivel de stocks “sobrantes” en el ámbito mundial.  

 En España y concretamente en Extremadura, lejos de intentar equilibrar el coeficiente oferta/demanda, estamos estimando una campaña 2026 incluso superior a la 2025, hecho que nuevamente no ayuda a equilibrar el mercado y, por ende, volver a unos precios atractivos para la industria y para el agricultor.

Sin entrar en polémicas, debemos entender que en Extremadura el precio del tomate para industria es el segundo precio más alto que se paga por ella a nivel mundial, después de Italia. Teniendo en cuenta, que el producto italiano de industria se paga un premium por el claim “Made in Italy”. Para que nos hagamos una idea: si por una tonelada de 28/30 español, portugués o griego se paga con suerte alrededor de 1.100 €/TM, por el italiano, exactamente el mismo producto, se llega a vender por encima de los 1.700 €/MT (un 50 % más). NdA: Precios estimativos a nivel de proporcionalidad.

Estamos hablando que, a nivel europeo y por consiguiente a nivel mundial, en el mercado de venta en el cual se mueve España en productos derivados de tomate de las industrias extremeñas, tanto cooperativas como privadas, se está pagando por la materia prima el precio más alto a nivel mundial, sacando a Italia de la ecuación, principal input en el coste de los productos derivados del tomate.

No es la primera vez ni la última que nos encontramos en esta situación, y tras 26 años de experiencia a nivel comercial existen soluciones, que sin duda se activaran, muchas veces de manera automática.

Creo que no debemos ser pesimistas, y expongo a continuación las vías de solución que, a mi humilde opinión y mirándonos el ombligo, nos deben encaminar a una reactivación de precios, y por ende a un reequilibrio de la balanza oferta y demanda que en nuestro caso es, no por repetido, lo más importante y la base para el futuro. 

Oferta:

-Debemos, si o si, reducir la producción a nivel europeo de tomate de industrias de forma coyuntural no estructural. Dos años de penurias, nos llevaran a un mercado más saneado. Todos sabemos aquí los stocks que tenemos sin vender y nuestra capacidad de venta, ajustémonos a eso.

-Podemos y debemos desestandarizar los productos, vía packaging o diferentes concentraciones. No debemos producir un concentrado estándar en bidón porque sí.

-Defendamos el producto “Made in Spain”: después de más de 25 años defendiendo con orgullo el producto español, sigo con ahínco haciéndolo, aunque soy consciente lo difícil que es “luchar” contra Italia. Misma maquinaria, mejor materia prima, mínimo igual o mejor certificaciones y seguridad alimentaria.50% menos en precio.

Demanda:

-Aquí nuestro mercado es principalmente el europeo y digamos, un 10% de países de alto nivel adquisitivo de Asia (Japón, Corea del Sur). Por nuestra complejidad de costes y el nivel adquisitivo de los mercados “target”, difícilmente podemos competir en otros escenarios donde el precio es primer motivo de compra.

Y Europa la vieja…las reglas estrictas de producción europeas a nivel agrícola e industrial, y las que vienen en el medio plazo. Hacen a la producción europea poco competitiva. Pienso que la reducción de costes esta más que aquilatada, y la reducción posible futura son céntimos frente a los muchos € de diferencia en coste, que nos hace imposible ser competitivos a nivel materia prima, laboral y productivo.

Muchas veces este apretar para reducir costes, repito céntimos, nos hace caer en la inevitable tendencia de reducir calidad y servicio. La solución, aunque estemos ya cansados de pedirla, es que las exigencias internas se conviertan también en exigencias externas, utópico pero necesario. Pesticidas, mano de obra, condiciones de trabajo en campo e industria, CO2, plásticos, agua etc….

Políticamente esto es el ying y el yang, por un lado, se defiende a la agricultura e industria, que son unos pocos votos pero por otro encarecen los productos en los supermercados al evitar que entren productos baratos exteriores, y así se encarece la cesta de la compra e IPC, que son un montón de votos….aunque siempre nos quedaran argumentos para poder pagar algo más por nuestros productos en supermercados como son: seguridad alimentaria, protección del Medio Ambiente, defensa de la autarquía de suministro europea, no depender de decisiones políticas europeas…y probablemente muchos más.

Juan Francisco Blanco (Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura): “Pretender que las cifras récord de rendimiento se mantengan de forma constante cada campaña no es realista”

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Entrevista con
Juan Francisco Blanco
Presidente del grupo de Tomate para Industria de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura

¿Cómo ha sido la campaña del 2025 de cultivo de tomate y cómo se presenta la de 2026?

La campaña de tomate de industria de 2025 en Extremadura no puede calificarse como un buen año desde el punto de vista productivo. Hemos registrado una media de 83 toneladas por hectárea, claramente por debajo de las 92 toneladas que, de media, estaban contempladas en los contratos con la industria. Esta desviación ha tenido un impacto directo en la rentabilidad de las explotaciones y ha supuesto pérdidas importantes para muchos de nuestros agricultores.

La principal causa de esta situación ha sido el comportamiento climático, con episodios de altas temperaturas durante la primavera y el verano que han afectado de forma muy significativa al desarrollo del cultivo.

De cara a la campaña de 2026, el sector afronta el nuevo ciclo con prudencia, porque Extremadura mantiene una posición estratégica en el tomate de industria a nivel europeo gracias a su profesionalización, a la capacidad de sus industrias transformadoras y al papel vertebrador que desempeñan las cooperativas. La planificación entre agricultores e industria, especialmente dentro del modelo cooperativo, permite ajustar superficies, contratos y calendarios, lo que aporta estabilidad a toda la cadena.

En las dos últimas campañas se ha pasado de rendimientos récord a un rendimiento que ajustaba mucho la rentabilidad. ¿Es factible volver a los rendimientos alcanzados en la campaña del 2025 de forma más o menos estable? 

Hay que entender que los rendimientos extraordinarios suelen ser el resultado de una combinación muy concreta de factores climáticos, disponibilidad de agua, manejo agronómico y sanidad vegetal. Pretender que esas cifras récord se mantengan de forma constante cada campaña no es realista.

Nuestro objetivo como sector no debe ser tanto perseguir máximos puntuales como consolidar rendimientos altos y estables en el tiempo. Para ello es clave seguir avanzando en innovación varietal, mejora del manejo del cultivo, digitalización de las explotaciones y eficiencia en el uso del agua. Extremadura cuenta con agricultores muy profesionales y con centros de investigación que trabajan estrechamente con el sector, lo que nos permite seguir mejorando campaña tras campaña.

¿Ha cambiado mucho el perfil del productor de tomate en Extremadura y del tamaño de las explotaciones agrícolas en los últimos años?

Hoy encontramos explotaciones más profesionalizadas, con mayor dimensión media y con una gestión cada vez más empresarial. El cultivo del tomate de industria exige una elevada inversión en tecnología, maquinaria, sistemas de riego y conocimiento técnico, por lo que cada vez más agricultores apuestan por estructuras productivas capaces de optimizar esos recursos.

Esto no significa que desaparezca el modelo familiar que históricamente ha caracterizado a la agricultura extremeña, sino que ese modelo se adapta a un entorno más competitivo. Muchas explotaciones familiares han crecido en superficie, han incorporado nuevas tecnologías y han mejorado su organización para seguir siendo viables. En ese proceso, las cooperativas han jugado un papel fundamental como herramienta de apoyo técnico, comercial y financiero para los socios.

¿Hasta qué punto han visto en los últimos años los productores que integran cooperativas con industrias asociadas mejorar su rentabilidad frente a otros que no lo son?

Los agricultores que forman parte de cooperativas vinculadas a industrias transformadoras encuentran un entorno de mayor estabilidad y transparencia en la relación comercial. La integración cooperativa permite planificar la producción, negociar colectivamente y compartir servicios técnicos que mejoran la eficiencia de las explotaciones.

En los últimos años, muchos productores han comprobado que pertenecer a una cooperativa no solo facilita el acceso a la industria, sino que también contribuye a mejorar la rentabilidad a medio plazo. La economía de escala en la compra de insumos, el asesoramiento agronómico, la innovación compartida o la capacidad de inversión en infraestructuras son ventajas que difícilmente puede asumir un agricultor de forma individual.

Además, las cooperativas no persiguen únicamente el beneficio industrial, sino el retorno económico para sus socios agricultores. Ese enfoque alinea los intereses de toda la cadena productiva y refuerza la sostenibilidad del sector.

Teresa Munuera Pérez (GO POMODORO): “Muchas explotaciones de tomate siguen operando bajo prácticas continuistas poco adaptadas a la incertidumbre climática actual”

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Entrevista con
Teresa Munuera
Coordinadora de Proyectos de I+D+i en AZUD, una de las empresas integrantes del Grupo Operativo POMODORO

¿Cuáles son los objetivos que tiene GO POMODORO y los trabajos realizados hasta ahora para conseguirlos?

GO POMODORO es un grupo operativo supraautonómico que pretende asegurar la productividad del tomate de industria español combinando sostenibilidad, innovación y rentabilidad. Sus objetivos incluyen:

  • Multiplicar la rentabilidad en la producción del tomate industrial mediante técnicas agrícolas avanzadas;
  • Incrementar la sostenibilidad de toda la cadena productiva optimizando el uso de recursos;
  • Mejorar la posición de los productores en la cadena de valor garantizando su sostenibilidad económica;
  • Transferir el conocimiento impulsando la adopción de nuevas tecnologías y prácticas innovadoras.

Para lograrlo se han desplegado plataformas experimentales en Extremadura, Andalucía y Murcia en las que se desarrollan ensayos comparativos de nuevas estrategias de riego, además de un importante plan de transferencia al sector basado en jornadas técnicas y demostraciones en campo.

La rentabilidad del cultivo para tomate para industria pasa por aumentar los kilos por hectárea. Además del clima, nutrición y riego son fundamentales. ¿Existe margen de mejora?

Efectivamente, existe margen de mejora, de hecho, ahí radica buena parte del potencial de GO POMODORO. Muchas explotaciones de tomate siguen operando bajo prácticas continuistas con manejos poco adaptados a la incertidumbre climática actual y aplicando prácticas insostenibles, lo que da lugar a rendimientos variables.

En la producción de tomate industrial, ajustar el riego según la fenología del cultivo o al tipo y profundidad del suelo, así como usar sistemas de alta eficiencia como el riego por goteo subterráneo, permite incrementar la rentabilidad, produciendo más cantidad de fruto por metro cúbico de agua aportado. En nutrición, el reto está en abandonar recetas tradicionales para implementar planes de fertirrigación ajustados al ciclo del cultivo y a la extracción real del suelo.

Una práctica de riego precisa y controlada unida a un suelo bien gestionado, permite mantener, incluso mejorar, las producciones con menor inversión de insumos y menor impacto ambiental. Esto supone una mejora en eficiencia y rentabilidad, así el modelo POMODORO se alinea con prácticas de producción altamente sostenibles.

¿Hay ya resultados sobre los sistemas de riego multiestacionales en los que se está trabajando?

Sí, ya contamos con resultados preliminares sobre el uso de sistemas multiestacionales en el cultivo del tomate industrial, aunque seguimos trabajando en su evaluación y los resultados finales deberán esperar a la consolidación del proyecto.

Hemos demostrado que estos sistemas permiten ajustar de forma precisa la aplicación de la solución nutritiva a las necesidades del cultivo y a la meteorología, reduciendo riegos innecesarios, evitando pérdidas y optimizando el uso de los recursos hídricos, nutritivos y energéticos y, sobre todo, minimizando el impacto medioambiental y permitiendo la reutilización del sistema de riego campaña tras campaña sin perder uniformidad.

En base a los primeros resultados, estos sistemas permiten aumentar la productividad hídrica, es decir, los kilos de tomate obtenidos por metro cúbico de agua aplicado. Lo que supone una mayor rentabilidad para el productor.

En los últimos años ha habido varias campañas con restricciones de riego en el cultivo de tomate por la sequía. ¿Cómo se puede mitigar estas coyunturas?

La situación actual sugiere que debemos empezar a considerar las restricciones de riego como parte de la normalidad agrícola, por tanto, es imprescindible adaptarnos y aprender a producir “más con menos” siendo capaces de maximizar el valor por metro cúbico de agua y de optimizar la gestión global del cultivo. Esto implica desarrollar herramientas que aseguren un riego más eficiente.

El riego por goteo subterráneo (RGS) y los sistemas multiestacionales junto con digitalización, ofrecen un valioso soporte para ajustar los aportes y las necesidades del cultivo impactando en la rentabilidad del agricultor.

GO POMODORO fomenta la coordinación entre productores y agroindustria (con APAG Extremadura ASAJA, TEPRO e HIDA), evalúa la disponibilidad de recursos (de la mano de CEBAS-CSIC), implementa tecnología (desde AZUD) y también nuevos conceptos de modelos de negocio más resilientes (con EVERGRANT), contribuyendo así a la definición de pautas técnicas y a la transferencia de conocimiento para demostrar que es posible mejorar la rentabilidad del sector, incluso en contextos adversos.

La producción de tomate fue de 1,61 millones de tn en 2025 en Extremadura, muy lastrada por el rendimiento

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El rendimiento final fue de 83,15 tn/has por la climatología de calor extremo que contrasta con el histórico de 97,74 tn/has del 2024

La campaña del 2025 de tomate para industria, tardía en sus inicios y tardía en su final de recolección, no ha cumplido con las expectativas que se esperan en primavera. Una campaña que ya de por sí, antes de plantar, comenzó con incertidumbre por el ajuste de precios pagados por las industrias a los tomateros.

La climatología de calor extrema del verano, con varios meses de temperaturas muy altas, ha provocado que no se llegue de lejos a las cifras de producción ni rendimientos previstas inicialmente. Según los datos de la Mesa del Tomate, aportado ya a finales de noviembre, la producción en Extremadura se habría quedado en los 1,61 millones de toneladas frente a los 1,84 millones de tn previstas inicialmente y las 1,81 millones definitivas. La superficie definitiva plantada habría sido en la región de 19.448 hectáreas frente a las 19.828 has previstas inicialmente. La merma en el rendimiento previsto también ha sido muy significativa al quedarse de media en 83,15 toneladas/has, muy lejos de las 92,82 tn/has previstas al inicio.

Industrias
Por su parte, las industrias extremeñas de tomate, a la cabeza en la transformación y comercialización de producto, habrían recibido 1,68 millones de toneladas de tomate, de los 1,94 millones de tn inicialmente previstas y las 1,88 millones definitivas. La superficie final ha sido de 20.200 hectáreas frente a las 20.831 has iniciales. El rendimiento final también se ha ajustado mucho frente al inicialmente previsto y al de la campaña pasada, al situarse en las 83,38 tn/hectáreas, lo que supone el 89,3% sobre el definitivo, según la Mesa del Tomate. Queda claro una vez más la gran importancia que tiene el rendimiento final de toneladas por hectárea en la rentabilidad final del productor.

Según asegura Ricardo Cuéllar, coordinador de la Mesa del Tomate, “este año, como no había contrato de productores andaluces con industrias de Extremadura, coinciden los datos desde los dos puntos de vista, industrial y productor. En Extremadura en cambio, hay contrato con Portugal en el caso de las Industrias, y los productores (OOPP) tienen contratos con industrias de las zonas de Navarra y otras de España”.

En el caso de Andalucía, segunda región productora de tomate industria de España, la situación ha sido incluso más complicada que en Extremadura por la climatología de fuerte calor extremo y prolongado. Según los datos de la Mesa del Tomate, los productores andaluces han entregado 419.292 toneladas, frente a las 545.901 tn inicialmente previstas.

El rendimiento final ha sido uno de los más bajos que se recuerdan en Andalucía, incluso por detrás de los productores extremeños, con 79,47 tn/has frente a los 103,47 tn/ has del definitivo. Los datos de las industrias muestran como el rendimiento final de los productores de tomate andaluza ha sido del 76% del inicialmente previsto.

Los datos de la campaña del 2025 contrastan sensiblemente en extensión, producción, rendimiento y precios con la del 2024. Las condiciones climatológicas y la disponibilidad de agua sin limitaciones permitieron a los productores extremeños  producir un total de 2,24 millones de toneladas de tomate en 22.962 toneladas. Con un dato histórico y es el de superar incluso en rendimiento real medio por hectárea a la producción de Andalucía. Mientras los productores andaluces se quedaron en 94,56 toneladas por hectárea, los extremeños lograron alcanzar las 97,74 toneladas/hectáreas cuando los rendimientos iniciales previstos en la planificación de campaña eran de 92,04 toneladas por hectárea.

El tomate chino de Xinjiang, a 10.750 km de las Vegas del Guadiana, pone en jaque al tomate de industria extremeño

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Foto: Xinhua News

Para el futuro del tomate de industria extremeño, el sector con más valor exportador de la región, tiene tanta importancia la climatología de cada campaña como lo que ocurre a 10.750 kilómetros de la Vegas del Guadiana. A esa distancia se encuentra la región autónoma de Xinjiang, en el noroeste de China, convertido con sus casi 34.000 hectáreas en uno de los mayores productores de tomate de industria de todo el mundo. Y a precios muy bajos que atraen cada vez más el interés de grandes grupos envasadores de tomate y productos derivados.

Para la campaña del 2025, está previsto que se hayan plantado en torno a 43.670 hectáreas de tomate en China, tanto en Xinjiang como en Mongolia interior y Gnsu y Ningxia, para una producción estimada de 5,1 millones de toneladas. Xinjiang se ha convertido en la mayor zona productora de China, con la industria estatal XPCC liderando el sector. Una zona que comenzó el cultivo y procesamiento de tomate en el año 1978 con la ayuda de industriales italianos. Actualmente sus productos de tomate se exportan a 80 mercados, tanto de Europa como de Asia, África y Oceanía. La organización World Processing Tomato Council calcula que China representará casi el 23% de la producción mundial de tomate.

La exportación masiva a bajos precios de tomate de china procedente de la región de Xinjiang está teniendo un efecto directo en la bajada de los precios del concentrado a nivel mundial. Las empresas y cooperativas transformadoras extremeñas, y con ellos los propios productores que les venden su producción, ya lo están notando. Y advirtiendo desde hace tiempo.

Advertencias
Antes del inicio de la actual campaña del 2025, el presidente de la Sectorial de Frutas y Hortalizas de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura y presidente de ACOPAEX, la mayor cooperativa productora de tomate industria, ya lo advertía a CAUDAL DE EXTREMADURA. “Las crecientes importaciones de tomate chino afectan muchísimo a todo el sector, cuyas consecuencias estamos viendo ya, con un importante descenso en el precio del tomate concentrado. Habría que poner en marcha aranceles y exigir al tomate procedente de China los mismos controles de calidad que tiene el tomate europeo. Nos tenemos que enfrentar a una competencia desleal, que irá a más, porque la producción china de tomate está creciendo, inundando el mercado a bajos precios”.

Uno de los mayores industriales del tomate en Italia, Francesco Mutti (Grupo Mutti), aseguraba el año pasado que «deberíamos detener la importación de pasta de tomate de China o añadir un impuesto del 60% para que su coste no sea tan diferente a los de aquí”.

En el año 2024, un documental de la cadena británica BBC aseguraba que hasta 17 productos de tomate que llegaban a los supermercados del Reino Unido y Alemania como italianos en realidad procedían de China. ”La mayoría de los tomates chinos provienen de la región de Xinjiang, donde su producción está vinculada al trabajo forzoso de la minoría uigur y otras minorías. La ONU acusa al Estado chino de tortura y abusos . China niega que obligue a la gente a trabajar en la industria del tomate y afirma que los derechos de los trabajadores están protegidos por la ley. En 2021, EE.UU. prohibió las importaciones de este producto alegando el trabajo forzado de la minoría uigur.

El que primero alertó de las consecuencias del tomate barato de Xinjiang fue el profesor James Cockayne, de la Universidad de Nottingham, en julio del 2022, con su informe titulado “Cómo hacer que las sanciones a Xinjiang funcionen”. Según dicho informe, “Xinjiang es el origen de alrededor del 18 % del comercio mundial de productos procesados derivados del tomate, pasta de tomate y salsa de tomate. Gran parte de estos productos se destinan a Europa, especialmente a Italia, donde se transforman y reexportan a mercados y compradores occidentales, incluidos gigantes agroalimentarios como Kraft Heinz, Unilever, PepsiCo y Nestlé. El acceso a mano de obra barata y, en ocasiones, coaccionada, ha sido fundamental para su competencia en materia de costes”·, aseguraba el informe.

Novedades e investigaciones sobre el riego para el tomate de industria

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Texto:
Carlos M. Campillo
Investigador Agronomía de Cultivos Leñosos y Hortícolas  (Cicytex/Finca La Orden-Valdesequera)

La producción de tomate de industria en Extremadura aspira a alcanzar un objetivo de 120 toneladas por hectárea, una meta que enfrenta numerosos desafíos. Cualquier imprevisto en el manejo agronómico o en las condiciones meteorológicas puede afectar negativamente el desarrollo del cultivo, la polinización, el cuajado y la formación de los frutos, reduciendo rápidamente la producción esperada. Aunque en las últimas campañas se han logrado rendimientos promedio cercanos a este objetivo, no siempre es así. Cada vez es más frecuente que problemas ambientales asociados al cambio climático, como sequías, olas de calor, granizo o la incidencia de plagas y enfermedades, causen graves pérdidas en la producción final. El futuro del cultivo en la región dependerá de un manejo más eficiente, que combine el ahorro de insumos, el mantenimiento de la máxima productividad en toda la superficie cultivada y la implementación de estrategias adaptativas frente a la sequía y a los estándares de calidad exigidos por el mercado.

CICYTEX ha desarrollado estrategias avanzadas para optimizar el riego en el cultivo de tomate de industria, enfocándose en tecnologías y prácticas eficientes. Entre estas destacan el uso de imágenes satelitales para evaluar las necesidades hídricas de cada zona o sector de la finca, la implementación de sensores que monitorean el estado hídrico del cultivo en tiempo real, y la adopción de estrategias de riego deficitario. Estas herramientas no solo permiten ahorrar agua en contextos de sequía, sino que también garantizan rendimientos sostenibles y aumento de calidad. Los resultados de estos estudios se han recopilado en un manual práctico disponible en la web de CICYTEX (https://cicytex.juntaex.es/manuales).

En la actualidad, las investigaciones se enfocan en integrar la digitalización en la gestión del riego y la fertilización, un aspecto esencial para modernizar la producción agrícola. La digitalización facilita el monitoreo continuo del cultivo y la identificación, en tiempo real, de sus necesidades de agua y fertilizantes. La gestión y la interpretación de estos datos suponen un reto importante para diseñar estrategias efectivas, especialmente en contextos como la escasez de agua. Se utilizan modelos de simulación de cultivos y sistemas de apoyo a la toma de decisiones (DSS), que deben ser específicamente adaptados y calibrados para cada cultivo. En los últimos años, se ha incorporado la metodología de gemelos digitales, lo que permite evaluar diversas decisiones bajo diferentes escenarios. Adapta las recomendaciones a distintas zonas de la parcela, simulando sus efectos sobre el cultivo para una toma de decisiones más precisa y eficaz destinada a un riego de precisión.

CICYTEX participa en proyectos enfocados en modelos de decisión para optimizar la gestión del riego y la fertilización. Uno de estos es el sistema VegSyst-DSS suite (vegsystdss.es/web), diseñado para el manejo eficiente de la fertirrigación del tomate de industria, que además incluye cultivos como pimiento, brócoli y lechuga. Proporciona recomendaciones diarias de riego y fertilización, a través del cálculo de balances diarios de agua y nitrógeno. Este sistema permite generar recomendaciones previas a la implantación del cultivo (Plan de campaña), y en tiempo real.

Además, CICYTEX participa en proyectos como DIGISPAC y ETDROUGHT donde se trabaja en integrar datos de necesidades del cultivo del tomate por teledetección para la determinación de la variabilidad espacial en el esquema de toma de decisiones de riego en parcelas comerciales, asimilar las estimaciones por teledetección de los parámetros biofísicos de la vegetación en la herramienta automática DSS para la programación del riego automático IrriDesk, desarrollada por el IRTA y validar la potencialidad de un sistema de gemelos digitales que representen el continuo suelo-planta-atmósfera de cada zona de gestión de riego, como marco para la toma de decisiones de riego de precisión. Este sistema combina tecnologías avanzadas, como sensores, teledetección y simulaciones, para implementar un riego automático.

Las pruebas realizadas en CICYTEX, tanto en parcelas experimentales como comerciales, han demostrado mejoras significativas: un aumento del 25 % en la productividad del agua respecto a la gestión tradicional del agricultor y una reducción del 80 % en el tiempo necesario para supervisar y controlar el riego.

Toda la información obtenida en los diferentes proyectos puede consultarse en la página web http://www.estrategiaagros.es

Los productores extremeños sembrarán 20.185 has de tomate para producir 1,88 millones de toneladas

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La superficie baja 661 has sobre la inicial prevista con un rendimiento estimado de 93,59 tn/has, menor que el del 2024

Las abundantes lluvias caídas en los meses centrales de la primavera retrasaron de forma significativa todas las labores de preparación y siembre en el tomate para industria. Lo que unido a las dudas de los agricultores sobre el precio final de las industrias había provocado temor a una caída significativa sobre la contratación inicial. Sin embargo, los datos definitivos de la Mesa del Tomate demuestran que aunque ha habido una caída tanto en contratación como en hectáreas sembradas, los temores iniciales no se han cumplido.

Según los datos de la Mesa del Tomate ya definitivos a aportados por OPFH e industrias hasta finales de mayo, los kilos contratados en Extremadura serán finalmente de 1,88 millones de toneladas, frente a una contratación inicial de 1,94 millones de toneladas. La variación en kilos finalmente entre lo inicialmente previsto y lo contratado finalmente con las industrias caerá un 2,76%.

Mientras, la superficie que sembrarán los tomateros extremeños alcanzará las 20.185 hectáreas frente a una siembra inicial prevista de 20.846 has. Una diferencia de 661 hectáreas que previsiblemente se siembre de maíz, pese a la irregularidad en los precios del producto. De esta forma, la caída en la superficie frente a lo inicialmente prevista será del 3,17%.

Rendimiento por hectárea
Un dato clave en la nueva campaña de tomate será el rendimiento estimado por hectárea, que en los últimos años ha seguido creciendo hasta llegar al récord del año pasado. Inicialmente, los tomateros extremeños esperan un rendimiento de 93,14 toneladas por has, mientras que finalmente han subido hasta los 93,59 tn/has. Tras el ajuste de los precios, alcanzar esta cantidad en el rendimiento es casi un requisito para lograr una rentabilidad suficiente en el cultivo, tras la subida de los insumos principales en campo.

El pasado año 2024 los productores extremeños entregaron finalmente una cantidad sensiblemente superior a lo contratado inicialmente, hasta los 2.240.000 millones de kilos de tomate para un total de 22.962 hectáreas de cultivo. El rendimiento conseguido por hectárea, gracias sobre todo a unas condiciones climáticas muy favorables en las distintas etapas del cultivo, fue de 97,74 toneladas. Este rendimiento fue por primera vez en la historia superior a la de los tomateros andaluces, que habitualmente consiguen rendimientos por hectáreas superiores a los de las Vegas del Guadiana y el Alagón.

Hay que tener en cuenta que la contratación inicial en el año 2024 fue de 2.060.000 millones de kilos pero aunque finalmente, gracias a las 500 hectáreas de más sembradas, sumó al final de campaña y al mayor rendimiento conseguido muchos millones de kilos más. Que también podría ocurrir en la próxima campaña.

Hay que tener en cuenta que las industrias de tomate extremeñas, tanto privadas como cooperativas, también contratan hectáreas fuera de la región, fundamentalmente de Andalucía y Portugal, en un volumen que en una campaña normal puede llegar a las 1.000 hectáreas de cultivo.  

España se mantiene como segunda productora europea de tomate para industria tras Italia

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Se espera una producción mundial de 40,5 millones de tn, con Irán, Turquía y Egipto como productores emergentes a bajos precios junto a China

La próxima campaña de tomate para industria que en poco tiempo los productores extremeños estarán ultimando en sus invernaderos de planta se presenta más limitada en producción que la anterior. Se sembrará sensiblemente menos que en la del 2024, tanto en la región como en el resto de zonas productoras españolas (Andalucía y Navarra especialmente).

Estas son al menos las previsiones de las principales asociaciones profesionales del sector de tomate para industria. La producción de tomate transformado en los países que forman la Asociación Mediterránea Internacional del Tomate Transformado (Amitom) podría situarse en 17,15 millones de toneladas en 2025, de acuerdo con sus previsiones. De confirmarse, sería una cifra muy similar a la de 2024 (17,21 millones de toneladas). Sin embargo, la evolución varía mucho dependiendo de los países. En España, se espera una caída del 22,1%, hasta los 2,4 millones de toneladas (frente a algo más de 3 millones en 2024). También será menor la producción en Grecia (-11,8%), Bulgaria (-33%) o Hungría (-37,5%), así como en Turquía (-3,7%) y Portugal (-6,7%).

Por el contrario, en otros países productores se espera una recuperación, tras una cosecha corta en 2024. Es el caso de Italia, primer productor del grupo, que alcanzará los 5,6 millones de toneladas (+6,2%), así como de Egipto (+25%; hasta 780.000 toneladas), Irán (+42,9%; hasta 2 millones de toneladas) o Francia (+7,1%, hasta 180.000 toneladas).

Producción mundial
De acuerdo al World Processing Tomato Council (WPTC), la estimación de producción mundial global para 2025 se sitúa en 40,5 millones de toneladas. En el año 2024, la producción mundial de tomate para industria se situó en los 45,8 millones de toneladas. Según las estimaciones de la WPTC, esta caída prevista de 5 millones de toneladas no es suficiente aún en relación al nivel de stocks existentes y a la demanda prevista. La mayor parte de esta reducción de la producción mundial se debe a China.

Entre los principales productores a nivel mundial, en China la previsión de cosecha para 2025 es de 6 millones de toneladas, por debajo de los 10,45 millones de toneladas de 2024. Los precios del 2024 han provocado un menor interés de los productores chinos por el cultivo. En Irán, la producción de pasta de tomate experimentó una marcada disminución del 30% en 2024 en comparación con 2023. Sin embargo, las previsiones sugieren una mejora en 2025, con una producción prevista de 2 millones de toneladas.

Dichas previsiones de producción de campaña siempre están sujetas a la climatología de los meses de primavera (plantación) y verano (maduración y recolección), así como a la disponibilidad de riego. En el caso de Extremadura, especialmente en las Vegas del Guadiana, la disponibilidad de agua en campaña está totalmente asegurada al estar la cuenca con un 48% de agua embalsada, superior incluso a la media de la última década.

El consumo internacional de productos de transformación de tomate está muy mediatizado por las marcas de distribuidor y marcas blancas, con una presión creciente de las grandes cadenas de distribución por los precios bajos. La entrada masiva en la Unión Europea de tomate procedentes de terceros países, especialmente China, con precios muy bajos y sin un adecuado etiquetado final que advierta al cliente de su procedencia preocupa seriamente a las industrias extremeñas que piden a las Administraciones mayores controles. Hay que tener en cuenta que los estándares de seguridad alimentaria con los que se produce tanto en campo como en industria el tomate en España y en la Unión Europea frente a estos terceros países no tienen nada que ver. Ni tampoco a nivel de condiciones laborales de los trabajadores.

La producción de tomate para industria extremeña solo ha superado en tres de las últimas 20 campañas las 90 toneladas/hectárea

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Un estudio de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura fija en 114,7 euros el coste medio de producción de una tonelada

La presenta campaña de tomate de industria, cultivo del que Extremadura es líder a nivel nacional y uno de los referentes en la UE, se presenta complicada. El ajuste de los precios por hectáreas propuesto a los productores siembra dudas sobre la extensión final de cultivo que se plantará y contratará. Variables como precio, rendimiento por hectárea y costes de los insumos son la clave de esta ecuación que hace echar muchos números a los productores.

Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura ha actualizado los datos del estudio que realiza anualmente referente a los costes de producción del cultivo de tomate para industria en la región a partir de los datos registrados en la pasada campaña del 2024. El estudio fija en 114,7 euros el coste medio de producción de una tonelada de tomate para industria, según todos los datos analizados y aportados por sus OPFH y cooperativas asociadas. Esta cantidad es el resultado de la suma de todos los costes de producción, tanto directos como indirectos, que ascienden a 11.287 euros por cada hectárea de tomate cultivada; y del rendimiento obtenido durante la cosecha del año pasado, es decir, la producción obtenida por cada hectárea, que fue de 98,41 toneladas.

Coste de producción
“Precisamente es este último punto el que ha determinado el descenso en el coste de producción del tomate para industria en Extremadura respecto a la campaña anterior. Mientras que en la cosecha de 2023 el coste de producción fue de 145 euros respecto a unos rendimientos de 86,57 toneladas por hectárea, en la cosecha de 2024 esos rendimientos ascendieron significativamente a las 98,41 toneladas por hectárea”, asegura el estudio de Cooperativas. “A mayor producción por hectárea, el coste es lógicamente menor. Es algo que desde Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura hemos defendido siempre como una de las claves para conseguir mayor competitividad del sector de tomate para industria: incrementar el rendimiento obtenido en el cultivo”, explica Juan Francisco Blanco, presidente del Grupo de Trabajo de Tomate para Industria de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura. Además, subraya que para esta campaña 2025 se espera, no obstante, que el coste de los insumos y de los seguros agrarios sean algo superiores a los registrados durante el año pasado.

La producción por hectárea sigue siendo el dato clave en la rentabilidad del cultivo, junto al precio. Según los datos de la Mesa del Tomate analizados por CAUDAL DE EXTREMADURA, de las últimas veinte campañas sólo en tres los productores extremeños han conseguido superar las 90 toneladas/hectárea en sus campos. Fueron en la campaña 2014 con 94,60, en la 2019 con 96,42 y en la última del 2024 con algo más de 98 toneladas/has, incluso superando a los productores andaluces. La media de producción de las últimas veinte campañas arroja una producción media de 74,37 tn/has, mientras que la media de la última década sube hasta las 87,87 tn/has.

La productividad del sector tomatero en cada campaña ha ido subiendo en las últimas campañas, aunque sigue dependiendo fundamentalmente de la disponibilidad de agua y de la climatología, tanto a nivel de temperaturas como de fenómenos adversos como granizos o fuertes tormentas. La mejora en la eficiencia de los sistemas de riego, en productos fitosanitarios y de sanidad vegetal, en la propia planta en semillero también han resultado claves a la hora de conseguir mejores producciones por hectárea.