Óscar Llanos (UPA-UCE Extremadura): “No es bueno para Extremadura que se pierdan hectáreas de tomate para industria por su gran impacto económico y social”
Entrevista con
Óscar Llanos
Secretario General de UPA-UCE Extremadura
Óscar Llanos, agricultor de Miajadas (Cáceres) de 40 años, es el nuevo Secretario General de UPA-UCE Extremadura. Desde los 18 años comenzó con su padre su actividad agrícola, en tomate para industria, maíz, arroz, fruta de hueso y patatas. Con 22 años ya estaba solo al frente de su explotación y actualmente la gestiona con su hermano. Su objetivo es claro: la defensa de las explotaciones pequeñas y medianas familiares.
¿Por qué decidiste dar el paso de ser Secretario General de UPA-UCE Extremadura?
La UPA siempre ha tenido mucho arraigo en mi familia porque mi padre fue uno de los impulsores de la organización en Cáceres, en los tiempos de las cámaras agrarias. Desde pequeño ha visto la situación del campo y creo que hay sectores que necesitan una renovación. Sin perder la gran experiencia que han tenido que nos han precedido. Cambiaba la ejecutiva a nivel nacional y creo que era también la hora de un cambio. Hemos hecho un equipo de gente jóven pero con mucha ilusión y ganas. El apoyo de mi familia ha sido también fundamental. No conozco un sector donde la tecnología y los cambios estén llegando con tanto fuerza como la agricultura. Y hay que adaptarse a ello.
Cada sector agrícola clave en el agro extremeño, sobre todo en el regadío, tiene sus propios problemas. Vamos por partes. ¿Cómo ve el problema de los precios en el tomate?
El problema son las industrias. Las campañas en las que hubo problemas de producción por la falta de agua subieron los precios sin problemas. Un precio de 107 euro/toneladas como el que se está ofreciendo al inicio de la contratación es inviable para los productores. Se pierde dinero sembrando debido a los costes cada vez mayores, que pueden ir de las 10.000 a las 12.000 euros por hectárea. Si no se consigue 95 a 100 toneladas por hectárea, que es más que la media de las últimas campañas no se gana dinero. La Administración debería mediar en un cultivo tan importante y con tanto impacto social y en empleo. Y la Ley de la Cadena Alimentaria, donde ya lo hemos denunciado en AICA, actuar. Es peligroso para la región que se perdieran hectáreas de tomate por su gran impacto.
El maíz ha perdido cada vez más protagonismo. ¿Es una tendencia de futuro?
El maíz siempre ha sido un cultivo regulador en los regadíos extremeños. Cuando otros cultivos no iban bien, por ejemplo el tomate para industria, pues se plantaba más maíz. El problema es que el cultivo mantiene los mismos precios que hace 25 o 30 años, con costes mucho mayores, y así es imposible incentivar al productor. Sobre todo si tenemos en cuenta que en otros cultivos alternativos como olivar superintensivo los precios han sido aceptables. Y quien se va, al tratarse de un cultivo leñoso, ya no vuelve.
Los productores de arroz también llevan varias campañas quejándose de precios bajos ante la competencia desleal exterior…
La cláusula de salvaguardia impuesta por la UE a la importación masiva de arroz del sudeste asiático permitió precios aceptables hasta el año 2022 más o menos. El problema fue que tras dos años de sequía con poco o nula producción, la UE permitió de nuevo la entrada de estos arroces inundando el mercado y provocando una gran caída de precios. Y parece que la UE no quiere cortar esos acuerdos- La situación es grave con entre el 45 y 60% del arroz de las cooperativas en los almacenes sin vender. La gran Distribución también tiene su culpa al vender de forma masiva arroces de fuera de la UE, sin destacar claramente en su etiquetado su procedencia.
En el caso de la fruta de hueso, uno de sus mayores problemas es la mano de obra. ¿Hay soluciones?
Se está trabajando con otras comunidades autónomas en el tema de los contingentes de mano de obra en origen. Es un sector que lleva varias campañas de producciones y precios estables, con una exportación creciente a importantes mercados.
