arroz
La UE importa más de 900.000 toneladas de arroz de Myanmar y Camboya provocando la caída de los precios
El sector productor de arroz extremeño vive siempre pendiente de la climatología. Pero también de las importaciones masivas del sudeste asiático y también de las limitaciones impuestas desde la Unión Europea al uso de determinados productos contra plagas y malas hierbas. Con precios siempre en la cuerda floja ante el aumento de los costes de producción por hectárea, la defensa del arroz europeo se ha convertido en el principal campo de batalla de muchas organizaciones de productores e incluso del propio sector arrocero industrial.
En 2024, la Unión Europea (UE) importó de Myanmar 690.802 toneladas de arroz y de Camboya, otras 276.845 toneladas. Ante la entrada masiva de arroz importado los productores han tenido que bajar precios, entre un 15 y 20%, si querían dar salida a su producción.
La Asociación Española de Industrias Arroceras (UNIADE) ha alertado de que la cláusula automática de salvaguardia del arroz que implementa la UE contra las importaciones masivas puede convertirse en un instrumento ineficaz si la propuesta de la Presidencia danesa del Consejo de la UE acaba fijando unos umbrales de activación demasiado elevados, tanto en los contingentes arancelarios (TRQ) como en las cifras de “surge” (aumento repentino de importaciones).Como finalmente las organizaciones agrarias han denunciado que ha ocurrido.
Otra de las reivindicaciones clave del sector productor es la obligatoriedad de indicar en el etiquetado del arroz la procedencia de UE o no UE del producto envasado, para que el cliente final pueda tenerlo claro a la hora de comprar.
El 57% del arroz extremeño se siembra en seco por inundación, frente al 16% a nivel nacional
El sector arrocero español, donde la Comunidad de Extremadura, es la segunda productora nacional, ha tenido dos campañas muy complicadas por la escasez de agua de las cuatro últimas. De ahí la importancia de conocer sobre el terreno la gestión de la lámina de agua que se realiza en su cultivo en las principales regiones productoras españolas: Andalucía, Extremadura, Cataluña, Comunidad Valenciana y Aragón
Según un reciente análisis de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio de Agricultura, en el caso de Extremadura el 57% del cultivo de arroz se realiza con siembra en seco por inundación, que contrasta con el 16% de la media española que lo realiza. Mientras, la práctica de secas intermitentes es la elegida por el 23% del cultivo en Extremadura, frente al 62% que se realiza de media en España y el 93% en Andalucia. Por su parte, un 15% del cultivo en Extremadura se realiza con nivelación anual del terreno, frente al 20% a nivel nacional y solo un 5% con construcción de caballones.
La gestión del riego en el sector arrocero está avanzando en los últimos años con diferentes investigaciones en marcha para tratar de ajustar al máximo su consumo y rentabilidad, sobre todo en años complicados de reservas de agua donde siempre resulta el cultivo más castigado en su posible reparto.
Nueva campaña
Sin limitaciones de agua en las dos últimas campañas a nivel nacional y extremeño, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación destacó la recuperación del cultivo de arroz, tras dos años de sequía, según se puso de relieve en la última Mesa sectorial de este cultivo agroindustrial, en la que se analizaron los resultados de la campaña 2024/25 y también el avance de la siguiente 2025/26.
En dicha reunión, se constató que la pasada campaña 2024/25 recuperó la superficie sembrada, hasta alcanzar las 86.000 hectáreas, un 56% más que la campaña anterior y un 7% superior a la media histórica.
La campaña 2025 confirma también la tendencia positiva. con 97.100 hectáreas sembradas y casi 734.000 toneladas cosechadas, con incrementos del 13 % y 20 % respecto a la campaña anterior, que además superan en 27% la superficie y en 37% la producción media de las cinco últimas cosechas.
Las CC.AA. con mayor superficie sembrada fueron Andalucía, Cataluña, Extremadura y Comunidad Valenciana, destacando Andalucía como líder en producción, seguida de Extremadura, Cataluña y Comunidad Valenciana.
Respecto a la campaña 2026/27, que se iniciará en abril, las abundantes precipitaciones de los primeros meses de 2026 permiten prever condiciones óptimas de riego y siembra. En cuanto a los precios de arroz cáscara y blanco, en un contexto de amplia disponibilidad mundial, se observan cotizaciones inferiores a campañas previas, aunque similares a las de otros productores europeos y muy superiores a las de terceros países.
Por otro lado, el sector arrocero español continúa recibiendo apoyos específicos de la Política Agrícola Común (PAC), diseñados para tener en cuenta sus particularidades. Así, en 2025, prácticamente toda la superficie sembrada de arroz se acogió al ecorrégimen de espacios de biodiversidad en cultivos bajo agua, concretamente a la medida de gestión sostenible de la lámina de agua, y, además, se benefició de la ayuda asociada prevista en el Plan Estratégico de la PAC. En conjunto, estas medidas proporcionaron alrededor de 28,2 millones de euros al cultivo del arroz. A estos apoyos se suman otras intervenciones fundamentales del Plan Estratégico de la PAC, como la ayuda básica a la renta, el pago redistributivo y el pago a jóvenes agricultores.
Cláusula de salvaguardia
En diciembre pasado, las instituciones de la Unión Europea (UE) aprobaron la inclusión de una cláusula de salvaguardia automática para el arroz en el reglamento europeo que aplica el sistema de preferencias arancelarias generalizadas (SPG), en el marco de las preferencias comerciales hacia los países menos adelantados (EBA, Everything But Arms, por sus siglas en inglés). Este mecanismo actúa como freno automático ante importaciones excesivas de arroz de países EBA, que puedan distorsionar el mercado europeo.
Extremadura mantiene 20.421 has de arrozales y 150.238 tn de producción pese al cambio de cultivo hacia olivar en riego
El pasado 26 de abril, el Diario Oficial de Extremadura (DOE) sometía a información ambiental el estudio de impacto ambiental del cambio de cultivos en 327 hectáreas de la finca que la empresa Agrícola Ganaderas Lomas del Río Zújar S.L. tiene en la localidad cacereña de Logrosán. Una finca que venía cultivando arroz por el sistema de inundación y que cambiará a olivar por riego por goteo en marcos de 4 por 1,35 metros. Ejemplos como este, aunque de menor extensión de cultivo, se han repetido de forma creciente en el último año en el DOE: en poblaciones como Navalvillar de Pela, Madrigalejo, Acedera…
Un cambio que viene motivado tanto por problemas de rentabilidad del cultivo en los últimos tiempos, reforzado por las limitaciones impuestas desde la UE al uso de fitosanitarios para el control de plagas. Y también de forma clave, por los problemas de riego existentes cuando los embalses de la Cuenca Hidrográfica del Guadiana se encuentran muy bajos antes años de sequía como lo ocurrido en 2021, siendo el arroz el cultivo más perjudicado en el reparto de agua para riego.
Este cambio de cultivo hacia leñosas, preferentemente olivar superintensivo y en seto, se puede intensificar en los próximos meses tras la autorización por parte de la Junta de Extremadura, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, a los primeros cambios de cultivos en la Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) Arrozales de Palazuelo y Guadalperales, epicentro del sector arrocero regional. Una autorización reclamada por el sector productor y las organizaciones agrarias regionales desde hace tiempo, y que ha contado con el rechazo y denuncias de organizaciones ecologistas como FONDENEX ante la Unión Europea.
Cultivo principal
La ZEPA Arrozales de Palazuelo y Guadaperales ocupa una extensión de 13.324,36 hectáreas. El cultivo principal en esta superficie es el arroz y su mayor parte se sitúa en municipios del anterior Instituto de Colonización. Más del 90 por ciento de la superficie está compuesta por parcelas que no llegan a las 8 hectáreas de superficie media.
Según la organización La Unión Extremadura, “el cultivo del arroz está sufriendo una crisis económica debido principalmente a que el precio del producto no cubre los gastos del mismo, lo que está provocando que se abandone el cultivo para implantar otros más rentables. Al mismo tiempo, este cultivo demanda una gran cantidad de agua y, aunque en los últimos años se han modificado las prácticas agrarias para ahorrar agua, la media de consumo sigue siendo «muy superior al gasto de agua de otros cultivos», algo que ha provocado que en los años de sequía hidrológica no se ha concedido agua para riego en este cultivo. No se puede seguir obligando a los afectados por esta ZEPA a que sigan sembrando un cultivo ruinoso, que se les impida cambiar a otro más rentable, que sigan sin poder regar en años de sequía», aseguran desde La Unión.
Campaña actual
Pese a estos cambios de cultivo hacia leñosas, el cultivo de arroz en Extremadura ha logrado mantener 20.421 hectáreas en la última campaña, según datos de Cooperativas Agroalimentarias España. Siendo la tercera región española en esta campaña en extensión tras Andalucía y Cataluña, muy cerca de esta última que ha sembrado 20.955 has. La superficie de cultivo de arroz en Extremadura supone casi el 21% del total español, con una producción de 150.238 toneladas. A nivel de producción, Extremadura sigue siendo la segunda en España sólo por detrás de Andalucía y por delante de Cataluña.
Las limitaciones al uso de fitosanitarios y las importaciones de arroz asiático ponen en jaque al sector arrocero
Mientras España siembra 81.000 has y produce 576.000 tn de arroz, Myanmar (Birmania) siembra 6,4 millones de has y produce 11,8 millones de tn de arroz barato
En pocos años, el cultivo del arroz en Extremadura ha perdido unas 4.000 hectáreas, que podrían haber sido más de no ser por las restricciones a los cambios de cultivo que obligan los terrenos en zona ZEPA. El sector arrocero regional, como el español y el europeo en su conjunto se enfrente a grandes desafíos que ponen en peligro su viabilidad futura.
Extremadura ha sido en los últimos años la segunda región en hectáreas y producción de arroz en la península, con una media cercana a las 20.000 hectáreas en las últimas dos campañas, ya sin restricciones de riego. Cultivo estratégico en municipios como Palazuelo, Puebla de Alcollarín. Villar de Rena o El Torviscal entre otros, y que cuenta en la región con dos importantes industrias transformadoras y comercializadoras como Arroceras Pons (en la antigua planta de Arrocerías Dorado) y la sociedad cooperativa Extremeña de Arroces en Miajadas.
El primer gran desafío tiene que ver con la climatología, las sequías y las restricciones de riego. Aunque los actuales niveles de la Cuenca Hidrográfica del Guadiana son altos, no se puede olvidar lo ocurrido en la campaña del 2022 cuando solo se pudieron plantar en la región 2.053 hectáreas, o en la de 2023 cuando se sembraron 13.140 has. La búsqueda de alternativas para un menor uso de agua en el cultivo, tanto a nivel de semillas como a nivel de modelos que no sean por inundación, sigue su curso.
Fitosanitarios
El segundo gran problema que limita al sector arrocero español, y parte del europeo, tiene que ver con las restricciones al uso de determinados productos fitosanitarios que sí están permitidos en los grandes países productores del sudeste asiático. Según ha denunciado Cooperativas Agroalimentarias ante el Ministerio de Agricultura, “la actual situación de desventaja competitiva, provocada por restricciones fitosanitarias no armonizadas entre los Estados miembros de la Unión Europea pero, también, en terceros países, pone en grave riesgo la viabilidad del cultivo en España, señala esta organización.
En la última década, el cultivo de arroz ha descendido más de un 24% a nivel europeo. Mientras, aumentan las importaciones de arroz procedentes de terceros países, donde los requisitos fitosanitarios y laborales son mucho más laxos. Según Félix Liviano, presidente del sector del arroz de Cooperativas a nivel nacional y de la cooperativa extremeña CASAT, “las cooperativas están al límite. No se puede exigir una producción sostenible sin proporcionar herramientas eficaces para proteger los cultivos».
Cooperativas solicitó al Ministerio de Agricultura, a través de las autoridades competentes de las regiones con producción de arroz, la autorización con carácter de urgencia para el uso excepcional del herbicida AURA (Profoxidim 20%), un producto que sí ha sido permitido en países productores de arroz europeos, como Italia, Grecia y Portugal, como materia activa imprescindible contra las malas hierbas.
El tercer problema que amenaza a la rentabilidad del cultivo vía precios tiene que ver con la competencia desleal existente desde el sudeste asiático, especialmente desde Myanmar (antigua Birmania) y Camboya, grandes exportadoras de arroz a precios muy bajos. Las cifras hablan por sí solas: Birmania cuenta con una superficie de cultivo de arroz de 6,4 millones de hectáreas y produjo la pasada campaña 11,8 millones de toneladas. Sin limitaciones medioambientales ni controles laborales. España, el pasado año, sembró 81.000 hectáreas de cultivo y produjo 576.000 toneladas de arroz.
Organizaciones agrarias de la Comunidad Valenciana han denunciado recientemente la entrada vía el Puerto de Valencia de barcos con arroz importado desde Birmania con destino a la mayor empresa española del sector arrocero. El etiquetado final del producto no detallará su origen al ser transformado y envasado en España.
Mientras, sigue el goteo de conversión de antiguas plantaciones de arroz en Extremadura en olivares superintensivo, la última cerca de Logrosán, en más de 300 hectáreas de terreno.
Riego por inundación intermitente: una alternativa al riego por inundación en el cultivo del arroz
Texto:
David Peña Abades
Grupo de Investigación, Gestión, Conservación y Recuperación de Suelos, Agua y Sedimentos (Instituto del Agua Cambio Climático y Sostenibilidad, Universidad de Extremadura)
Extremadura es una de las regiones más importantes en la producción de arroz, concentrando alrededor del 20% de la superficie nacional manifestando, así, la importancia de este cultivo en el desarrollo socioeconómico de la región. No obstante, el sector afronta serios problemas de rentabilidad debido al continuo aumento en los costes de producción. Además, al igual que en el resto de Europa, la irrigación del cultivo bajo inundación permanente se asocia con graves riesgos ambientales: elevadas emisiones de metano, contaminación de aguas por plaguicidas, acumulación de metales en el arroz y exceso del consumo de agua. De hecho, en Extremadura y Andalucía, la superficie dedicada al cultivo sufrió una drástica reducción en las campañas de 2022 y 2023 debido, fundamentalmente, al prolongado escenario de sequía, siendo necesario la aportación de ayudas directas al sector. Otro importante desafío es el creciente desarrollo de poblaciones de malas hierbas resistentes a los herbicidas, siendo actualmente Extremadura una de las zonas con mayores problemas. Por tanto, existe una necesidad urgente de desarrollar y transferir estrategias que permitan mejorar la sostenibilidad y viabilidad del cultivo.
Cota determinada
El Grupo de Investigación Gestión, Conservación y Recuperación de Suelos, Agua y Sedimentos, en colaboración con la Escuela Superior de Biociencias de Elvas y el Instituto Superior de Agronomía de la Universidad de Lisboa, ha desarrollado diferentes proyectos de investigación financiados por la Agencia Estatal de Investigación, sobre los efectos de los riegos intermitentes en el cultivo del arroz en las Vegas del Guadiana, cuyos resultados han sido publicados en revistas de investigación de máximo prestigio internacional, así como presentados en congresos y jornadas de difusión y transferencia.
Los riegos intermitentes consisten en inundar las parcelas hasta alcanzar una cota determinada, momento a partir del cual se detiene el riego, dejando que el agua se evapore o percole hasta un determinado punto de secado para, llegado el momento, comenzar de nuevo el ciclo de inundación y secado, por lo que se trata de un sistema que puede ser adaptado inmediatamente con las infraestructuras actuales.
Los resultados obtenidos por nuestro grupo, hasta el momento, han puesto de manifiesto que el efecto de los riegos intermitentes en el rendimiento agronómico del cultivo (variedades Sirio y Thaiperla) depende principalmente del nivel de restricción hídrica aplicado. De forma que, cuando el punto de secado no supera los – 20 kPa de potencial matricial del suelo, se obtienen rendimientos agronómicos similares al riego por inundación permanente. Por el contrario, en condiciones de mayor estrés hídrico, han sido detectados descensos en los rendimientos que pueden ser contrarrestados mediante el uso combinado del riego intermitente con la aplicación de enmiendas orgánicas.
Rendimientos
El uso de estas enmiendas mejoran las propiedades edáficas y la eficacia de los herbicidas, lo que se traduce en la obtención de rendimientos, incluso, superiores a los del sistema tradicional, así como en un incremento notable en la productividad del agua aplicada permitiendo, así, una gestión más eficaz de los recursos hídricos.
Con respecto al impacto sobre los gases de efecto invernadero y la bioacumulación de metales, la implementación de los riegos intermitentes permite reducir drásticamente las emisiones de CH4, así como, la acumulación de arsénico inorgánico, debido fundamentalmente al predominio de las condiciones oxidantes bajo estos tipos de riego. Sin embargo, los riegos intermitentes incrementan notablemente la bioacumulación de cadmio que, aunque no ha sido detectado en concentraciones superiores a las permitidas para este elemento, pueden ser contrarrestadas mediante el uso combinado de esta técnica con la aplicación de enmiendas orgánicas.
No obstante, el éxito de la implantación del riego intermitente dependerá, principalmente, del tipo de suelo y de sus características, así como de la variedad cultivada. Por ello, la adaptación de estos sistemas de riego intermitentes debe ser precedida por estudios específicos bajo las condiciones propias de cada zona arrocera.
Extremadura lidera proyectos para pasar del sistema tradicional de riego por inundación del arroz al riego por goteo
El cultivo del arroz, estratégico para la Comunidad de Extremadura y sus regadíos de las Vegas del Guadiana, se enfrente a importantes desafíos de futuro. Tanto los que tiene que ver con su vertiente comercial ante la rentabilidad ajustada del mismo en las últimas campañas acrecentada por la competencia desleal del arroz del sudeste asiático; como por las limitaciones al control de malas hierbas y otras plagas desde la propia UE, sin olvidar los problemas derivados de la disponibilidad de agua campaña tras campaña.
En este último campo, diferentes proyectos en marcha, liderados por CICYTEX, están investigando alternativas al tradicional sistema de riego por inundación. La extensión del cultivo en las últimas campañas ha oscilado entre las 21.382 de la campaña 2021 con 160.741 toneladas de cultivo hasta las 17.490 hectáreas de la última.
La Comunidad General de Usuarios (CGU) del Canal de Orellana y el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX) han llevado a cabo un trabajo conjunto en el marco del proyecto REFEX, para estudiar alternativas al tradicional sistema de riego por inundación utilizado en el cultivo del arroz en la zona regable de Orellana.
Grano de calidad
La investigación, dirigida por Henar Prieto, directora del proyecto y experta del CICYTEX, ha consistido en la experimentación con métodos de riego aeróbico, como el goteo y la inundación intermitente. Estos sistemas tienen como propósito mejorar la eficiencia en el uso del agua y evaluar la viabilidad de su aplicación en el cultivo del arroz. Prieto destaca que los ensayos realizados en una parcela de arroz situada en Santa Amalia han permitido obtener un grano de calidad comparable al del riego tradicional por inundación, con la ventaja adicional de una reducción significativa en los metales pesados presentes en el grano, tanto con cáscara como integral, y en menor medida con el proceso de blanqueado.
Desde la Comunidad General de Usuarios del Canal de Orellana se asegura la importancia de la innovación en el cultivo del arroz, destacando que la implantación de la siembra directa ha mejorado notablemente la eficiencia en el uso de los recursos. En las últimas campañas, el consumo de agua por hectárea ha disminuido considerablemente con el reto de optimizar el riego localizado.
Desde el CICYTEX, se han observado diversas ventajas del riego por goteo, como una germinación más rápida de la semilla, una reducción de la dosis de siembra y una menor necesidad de fertilización nitrogenada debido a la disminución de las pérdidas por lixiviación. Sin embargo, también se ha señalado que este sistema puede alargar el ciclo del cultivo, por lo que se recomienda adelantar la fecha de siembra, especialmente en variedades de ciclo largo.
Sostenibilidad
Otro de los proyectos claves en la introducción del riego por goteo en el arroz como alternativa al riego por inundación es RIGORYZA, dentro del Programa FEDER en Extremadura del 2021-2027. El programa se lleva a cabo en la Finca La Orden de CICYTEX.
El proyecto pretende avanzar en el diseño de sistemas de cultivo alternativos al de inundación tradicional utilizando riego localizado por goteo y fertirrigación, considerando además el uso de acolchado plástico para mejorar la eficiencia del riego y control de las malas hierbas. El objetivo de este proyecto es la puesta a punto de un sistema sostenible del cultivo del arroz basado en el cambio hacia un sistema de menor consumo hídrico (riego por goteo).
Recientemente, CICYTEX organizó un seminario online sobre alternativas al riego por inundación en el cultivo del arroz, aplicadas en España, Italia y Chile. El programa de la jornada incluye la presentación de los estudios que se están realizando en el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX), Servicio de Sanidad Vegetal de la Junta de Extremadura, Universidad de Extremadura, IRTA en Cataluña, Universidad de Girona; Centro INIA de Quilamapu en Chile, y desarrollados por las empresas BASF, y Regaber.
Félix Liviano (Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura): “Para la nueva campaña puede haber una subida de superficie de arroz entre 1.000 a 1.500 hectáreas, aunque su rentabilidad está al límite”
Entrevista con
Félix Liviano
Presidente de la Sectorial de Arroz de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura
¿Cómo se presenta la próxima campaña de arroz en cuanto a hectáreas tras las últimas campañas muy complejas por diferentes motivos?
Para la campaña que se inicia en 2025, puede haber una subida de superficie de unas 1.000 a 1.500 hectáreas. Subida muy contenida debido a la escasa rentabilidad del cultivo, que está al límite de cubrir costes.
En las anteriores campañas hemos tenido restricciones de agua y en la campaña del año pasado, que pudimos regar, el problema fue la falta de semilla debido a que los multiplicadores de semilla no podían planificar su campaña por la inseguridad de riego y consiguiente venta de lo producido, teniendo que sembrar variedades que no están probadas en nuestra región.
¿La importación masiva de arroz de países asiáticos ajustan mucho la rentabilidad del cultivo?
Cierto es que Europa es deficitaria en arroz aproximadamente en un 50%, dicho déficit viene importado de países asiáticos fundamentalmente, donde coincide que en esta campaña han tenido una alta producción y los mercados han bajado considerablemente los precios.
También es cierto que nuestra producción está sujeta a una reglamentación muy estricta desde Europa en el uso de fertilizantes, productos fungicidas, herbicidas y otros, cuestiones que encarecen nuestros costos de producción y a la hora de vender nuestra cosecha los compradores no valoran esa forma de cultivar en Europa y cuando empezamos a negociar nuestras ventas nos ponen encima de la mesa la comparativa de los precios de la importación.
Desde la producción estamos presionando a nuestras Administraciones para que nos apoyen en la ley de etiquetado y al consumidor le llegue con claridad el origen de producción del arroz. Estamos reclamando una norma clara de envasado.
Con estas reclamaciones, ante una situación de crisis en los mercados podemos hacer campañas de promoción, no pudiéndolo hacer ahora puesto que el arroz de cada paquete no sabemos el origen de producción.
Variedades más resistentes a la sequía y alternativas al sistema de riego están en estudio. ¿Para cuándo pueden ser una realidad?
Responder a la pregunta de variedades resistentes a la sequía, es un tema bastante difícil. No obstante, se está estudiando reducir la talla y menos masa foliar, pero esto lleva muchos años de trabajo y los frutos se verán en un periodo largo. También se están desarrollando variedades resistentes a la piricularia, habiendo ya variedades registradas, y salinidad, con variedades pendientes de registro.
En estos últimos años han salido nuevas tecnologías de cultivo, sobre todo en tolerancias a herbicidas, llamadas Clearfield y Provisia, abaratando y controlando de una manera mas eficaz los arroces rojos y las malas hierbas. En la última tecnología Provisia se ha reducido la dosis de siembra y aumentado la producción en unos 1000-1500 kilos por hectárea.
En cuanto al sistema de riego, en Extremadura los agricultores son muy innovadores y hace unos años se empezó a sembrar el arroz en siembra directa o en seco, como un cereal. Después de probar varias técnicas y sembradoras podemos decir que a día de hoy más del 90% de nuestra superficie se hace con esta técnica, que nos ha dado un resultado positivo en varios aspectos. Uno es el ahorro de agua y otro, un mejor control de las malas hierbas con el consiguiente ahorro en las aplicaciones de herbicidas.
Desde el sector se está colaborando en proyectos de sistemas de riego por goteo con la cinta enterrada y aérea. Habrá que esperar las conclusiones para el futuro de este sistema de cultivo.
¿Hay riesgo de que hectáreas de arroz se pasen a cultivos leñosos o por sus peculiaridades es complejo?
En estos momentos se han perdido unas 4.000 hectáreas de arroz a otros cultivos aproximadamente y no se han cambiado más por las restricciones de la Zona Zepa, que no admite el cambio de cultivo sin autorización. Por otro lado, hay tierras que por su composición y nivelación es muy costoso el acondicionamiento a otros cultivos.
Extremadura alerta sobre el futuro del arroz europeo ante importaciones y menores opciones contra plagas
El cultivo del arroz es estratégico en las Vegas Altas del Guadiana en varios municipios, con una extensión media del entorno de las 19.000 a 21.000 hectáreas de cultivo. Sin embargo, al igual que ocurre en otras grandes zonas productoras como las del Guadalquivir en la provincia de Sevilla, su futuro no está asegurado ante distintas variables. Unas climáticas pero también comerciales y legislativas que tiene que ver mucho con las legislaciones y directrices. Un problema para el sector arrocero a nivel nacional que desde Cooperativas Agro-alimentarias de España quieren sensibilizar tanto al Ministerio de Agricultura como a la propia Unión Europea.
En una de las últimas reuniones de la sectorial del arroz, Antonio Catón, director del departamento de Cultivos Herbáceos de Cooperativas Agro-alimentarias de España, pidió a la Comisión Europea un plan de choque para el arroz para hacer frente a los principales retos a los que se enfrenta el cultivo, como la falta de una legislación de materias activas igual para todos los productores europeos y la competencia de los países terceros.
Vulnerabilidad
Según Cooperativas, la UE consume más arroz que el que produce (1,32 Mt de arroz blanco producido, frente a un consumo interno de 2,4 Mt), lo que nos convierte en importadores netos. A pesar de esta situación, el arroz en la UE se encuentra en una situación de vulnerabilidad e incertidumbre debido a la falta de herramientas necesarias, lo que provoca que el arroz europeo sea menos competitivo ante las importaciones de países terceros, que además cultivan con normas medioambientales y sociales diferentes a las europeas. Todas estas circunstancias, unidas a la sequía que se ha producido en los últimos años, tal y como destacó Antonio Catón, ha provocado una caída continua del cultivo (la superficie ha descendido en la UE más de un 24% desde la campaña 2011/2012).
Durante su intervención hizo hincapié sobre la situación que se está produciendo en la campaña actual, con materias activas para combatir las plagas y las enfermedades autorizadas en unos Estados miembro y en otros no, provocando un desequilibrio en los rendimientos en campo y una discriminación entre productores europeos difícil de entender. Cooperativas Agro-alimentarias de España entiende la progresiva eliminación de materias activas para los tratamientos de los cultivos, pero siempre que exista una alternativa viable e igual para todos los productores de arroz.
Cláusula de salvaguardia
Otra de las cuestiones trasladadas a la Comisión Europea fue la necesidad de establecer la cláusula automática de salvaguardia en el sistema de Preferencias Generalizadas para proteger al sector europeo frente a las masivas importaciones de terceros países. Cooperativas Agro-alimentarias de España mostró su incomprensión por la negativa de los países del norte en el Consejo de ministros de Comercio y de la Comisión Europea a establecer este mecanismo que beneficiaría a los agricultores y cooperativas de la UE. Antonio Catón recordó que el estudio de impacto sobre los acuerdos comerciales de la Comisión Europea publicado en 2023 destacó que el arroz y el ovino son los sectores más perjudicados por los acuerdos comerciales entre la UE y terceros países.
En el transcurso de la reunión se reiteró también una de las demandas del sector arrocero cooperativo: que la Comisión establezca un etiquetado obligatorio de origen en el arroz con el fin de fomentar la transparencia y información al consumidor. Antonio Catón abogó por una alianza de los países productores de arroz de la UE (Italia, España, Grecia, Portugal, y Francia) para defender los intereses del sector ante las instituciones de la UE.
Tomate industria, maíz y arroz suman esta campaña más de 67.400 hectáreas en el regadío extremeño
El arroz vuelve a sembrar lo mismo que en 2020 y 2021, el tomate consolida su fortaleza y solo el maíz baja con fuerza
Los principales cultivos de regadío en la Comunidad de Extremadura respiraron tranquilos a finales de primavera con la vista puesta en las no limitaciones de agua de las diferentes confederaciones hidrográficas. Con la excepción del maíz, que ha dejado ya en los últimos años sus cifras históricas de plantación, tanto el tomate como el arroz han mostrado una versión más cercana al de sus buenas épocas.
En el caso del tomate para industria, con una producción por encima de lo esperado, con las fábricas a pleno rendimiento durante muchos meses, ante la falta de acontecimientos climatológicos adversos. Con un rendimiento medio por hectárea de kilos superior también al previsto, unos de los puntos críticos de mejora para todo el sector en los últimos años. Sobre todo para mejorar la rentabilidad real del cultivo frente a la de otras grandes zonas productoras.
Tomate industria
Según las estimaciones de Cooperativas Agroalimentarias Extremadura de primeros de septiembre, de tomate se habrían sembrado unas 22.580 hectáreas, con una producción contratada de 2.078.153 toneladas que se ha quedado corta ante el buen comportamiento de la planta. Hay que tener en cuenta que según datos de ESYRE, en la campaña 2020 se sembraron en la región 21.025 hectáreas de tomate, en la 2021 un total de 23.362 has, en la 2022 15.731 has- ya afectada por las restricciones de riego- y en la 2023 un total de 19,414 has. Es decir, esta campaña ha sido la segunda más alta de las últimas cinco en hectáreas de cultivo.
Maíz
En el caso del maíz, cultivo industrial de regadío con mayor extensión aunque a mucha distancia de sus mejores años, se han llegado a sembrar en torno a las 25.521 hectáreas, con una producción estimada de 306.252 toneladas. Teniendo en cuenta una media prevista de 12 toneladas por hectáreas. Lejos queda esta extensión de las 45.729 has sembradas en la campaña del 2020 y las 46.756 has de la 2021. Ya en la 2022 se bajó hasta las 24.061 has y en la 2023 a las 27.454 has. Es decir, la actual campaña ha sido la segunda más baja de las últimas cinco en hectáreas.
Cultivo de arroz
Por lo que respecta al cultivo de arroz, estratégico también en varios pueblos de la Vegas del Guadiana, los productores extremeños han recuperado una buena parte de las hectáreas pérdidas en las últimas campañas por las limitaciones de riego. Según las estimaciones de Cooperativas Agroalimentarias Extremadura, se habrían sembrado unas 19.302 hectáreas. Estas cifras están en línea con lo que ocurrido en las campañas del 2020 (19.038 has de arroz), y 2021 (19.151 has), y muy superiores a las del 2022 (1.733 has) y la del 2023 (12.556 has). Aunque aún no alcanzando las cifras cercanas a las 22.000 has que convirtieron en su día a las Vegas del Guadiana en la segunda potencia del ránking español en producción de arroz.
Girasol
Mientras, de girasol se habrían sembrado 13.018 hectáreas, la mayor parte en secano. Una cifra superior a las de las camp añas del 2023 (10.145 has), 2022 (12.294 has) y 2020 (10.663 has) y solo por detrás de la 2022 cuando se alcanzaron las 21.979 has de cultivo tras las limitaciones de riego en otros cultivos industriales como tomate o maíz con más necesidades hídricas. El girasol sigue siendo un “cultivo comodín” en la región, a expensas de las cotizaciones de la pipa cada año y de las ayudas PAC de cada productor.
Félix Liviano Ayuso (Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura): “La rentabilidad del arroz está muy ajustada por los precios de compra y está entrando en Europa mucho arroz de importación muy barato”
Entrevista con
Félix Liviano Ayuso
Presidente de la Sectorial de Arroz de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura
Tras dos campañas complicadas por la escasez o limitación de agua, ¿en esta campaña se volverá a las cifras de superficie y producción habituales en la región?
En principio, no. Después de las dos últimas campañas con limitación de agua, los agricultores que han podido han diversificado a otros cultivos por dos motivos. El primero, porque la rentabilidad del arroz está muy ajustada debido a los precios de compra. Está entrando en Europa mucho arroz de importación a precios muy baratos y esto hace que los precios que paga la industria a los agricultores sean también baratos; situación que está haciendo mucho daño al sector arrocero. El segundo motivo es que el agricultor está buscando otros cultivos más rentables, como pueden ser el almendro y el olivo.
Por estos dos motivos posiblemente no recuperemos las 21.800 hectáreas que veníamos sembrando en Extremadura en años anteriores. Para solucionar el problema de los precios, las cooperativas pedimos la Ley de Etiquetado, que ponga en la etiqueta el origen de producción y así el consumidor puede tener información para elegir entre comprar un arroz producido en Europa con las normas exigidas de trazabilidad y otros reglamentos o el de importación, que no tiene prácticamente niveles de exigencias.
¿Ha variado mucho en las últimas campañas el tipo de variedades de arroz sembradas en la región o se mantienen estables?
Las variedades, en principio, han variado con las nuevas tecnologías, sobre todo para aplicar nuevos herbicidas y variedades con más capacidad de ahijamiento para obtener más producción. En estos dos años de sequía se ha frenado a nivel nacional la aplicación y desarrollo de estas tecnologías. Se puede decir que, aunque mantengamos las variedades tradicionales, irán aumentando las nuevas variedades. Pero se necesita, como todo, una adaptación y manejo del agricultor para sacar el máximo de producción a lo nuevo que llega.
Con las cláusulas de salvaguardia de la UE al arroz importado, el nivel de hectáreas se mantuvo al menos estable. ¿Cuál es el futuro de esas cláusulas?
Esto es una asignatura pendiente en Europa. Recientemente se ha discutido y sometido a votación en la Comisión el modo de aplicación y hay dos corrientes. Por un lado, los países netamente importadores y no productores que defienden la entrada en vigor de la cláusula, sometiéndolo a votación y siendo mayoría los países importadores a los productores, por lo cual es difícil poner el momento de aplicación de dicha cláusula.
Por otro lado, los países productores, entre los que estamos nosotros, que pedimos que entre en vigor automáticamente cuando el precio del arroz caiga a niveles que no son rentables para los agricultores. Con este sistema se garantiza el cultivo del arroz en Europa, el mantenimiento de humedales y disponer de un alimento esencial y estratégico con un mínimo de cobertura de mercado para atender en caso de crisis de la población, como pandemias o guerras.
Cultivos como el del tabaco están en pie de guerra por las limitaciones al uso de determinados productos que sí se permiten en otros países. ¿En el arroz pasa o puede pasar lo mismo?
Esto es otro de los temas esenciales que no se entienden desde el sector productor de cualquier cultivo. Todos estamos bajo el paraguas de Europa y una misma materia activa prohibida se autoriza en uso excepcional en unos países y no en otros, teniendo todos la misma reglamentación. Esto conlleva agravios comparativos y competencia desleal entre los que pueden usar esas materias activas y los que no. En el caso del arroz, en esta campaña tenemos un herbicida que los arroceros de Italia, Portugal y Grecia pueden usar y los arroceros de España, no. Es un caso típico de la cláusula espejo entre Europa y terceros países que hemos reivindicado en las manifestaciones días atrás y que tenemos aquí entre los países que forman la propia Europa.
- 1
- 2
- …
- 5
- Siguiente →










