tabaco

Los nuevos productos de tabaco calentados sin combustión desafían al cultivo en Extremadura

Posted on

En 2024 se sembraron en la provincia de Cáceres 6.018 has por parte de 891 productores con 19.435 toneladas de tabaco entregado, la mayoría Virginia

Extremadura sigue concentrando el 98% del cultivo de tabaco en rama de España, especialmente en comarcas de norte de la provincia de Cáceres. Durante el pasado año el cultivo en la región alcanzó las 6.018 hectáreas con 891 productores y una producción entregada de 19.435 toneladas y contratada de 22.254 tn, según datos de la Organización Interprofesional del Tabaco de España (OITAB). El tabaco se enfrente a numerosos desafíos en los próximos años tanto a nivel de campo (uso de fitosanitarias permitidos y mano de obra) como de ayudas europeas y sobre todo por el cambio de los hábitos en el consumo del mismo entre la población más joven.

Uno de los gigantes del tabaco a nivel mundial, Philip Morris, que compra cada campaña tabaco extremeño, ha asegurado a finales del pasado año que el 38% de sus ingresos netos proceden ya de productos libres de humo. Y que el 74% de sus esfuerzos comerciales y el 99% de la inversión en I+D se concentra en productos libres de humo como el IQOS. En la presentación de sus resultados, Stefano Volpetti, presidente de Productos Inhalados Libres de Humo y director general de Consumo de Phillip Morris fue tajante: «Estamos ofreciendo una gama de mejores alternativas a los fumadores adultos y acelerando el fin de los cigarrillos”.

Investigación
Ante este gigantesco desafío, el sector del tabaco extremeño comienza a moverse en esta dirección. La Diputación de Cáceres, la Universidad de Extremadura y Cetarsa -la compañía pública de transformación de tabaco en rama- han colaborado en la creación de una Cátedra de investigación en torno al tabaco en dos áreas: la vertiente socioeconómica y la vertiente sanitaria. Entre las principales investigaciones para el sector del tabaco extremeño estaría la la posibilidad de impulsar un tipo de tabaco calentado sin combustión, tras el análisis y la investigación de los efectos para la salud y los efectos sociales y económicos en el medio rural.

Según Juan José Manzanero, uno de los profesionales con más experiencia en el sector del tabaco regional, actual consejero de Ibertabaco y responsable sectorial del cultivo en Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura, asegura que “algunas compañías tabacaleras han decidido poner fin a la producción de cigarrillos en un horizonte más o menos cercano y su sustitución por lo nuevos productos de tabaco calentados sin combustión. Esto tendrá un efecto también sobre las necesidades de tabaco español. Lo importante es que estos nuevos productos llevan tabaco y más importante es que el tabaco español estará presente en ellos. Por ello, nos parece bien que se investigue y desarrolle en la universidad ya que todo esto formará parte del futuro del sector”. Manzanero destaca que sobre los últimos datos conocidos del 2024, “el número de productores, superficie y producción contratada han registrado un ligero repunte sobre los del año anterior”.

En el año 2024, sobre las 6.018 hectáreas de superficie de tabaco contratada en Extremadura, 5.898 has lo fueron de la variedad Virginia, 56 de Kentucky, 50 de Burley y 14 de Havana. Un total de 801 de los 891 agricultores de tabaco extremeño produce Virginia, con un total de 19.000 toneladas entregadas.

El cultivo de tabaco ha tenido en las últimas décadas un impacto económico y social muy importante en varias comarcas del norte de Cáceres. Prueba de ello es que mientras la población en la provincia cacereña ha bajado un 28,1% desde 1960 a 2020, en las zonas tabaqueras habría crecido un 0,54%. El cultivo y la transformación de tabaco generan más de 3.000 empleos en la provincia cacereña.

Juan José Manzanero (Ibertabaco): “Se ha conseguido que el tabaco español pueda formar parte de los nuevos productos de tabaco sin combustión”

Posted on

Texto:
Juan José Manzanero
Gerente de Ibertabaco Soc. Coop.

Como bien se puede percibir en estos días por las continuas manifestaciones de los agricultores y ganaderos de la región, de España y de toda Europa, el contexto en el que nos movemos es extremadamente inhóspito, con una nueva PAC que se percibe de forma negativa, con menos dinero y más requerimientos, con una falta de medios de producción que hace que las producciones actuales sean inferiores a las que se obtenían tiempo atrás, a lo que se suma la escasez de mano de obra disponible y la falta de relevo generacional.

Más concretamente para el tabaco, el pésimo contexto general se acentúa con dos iniciativas legislativas más, la Ley sobre medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal que introdujo una disposición adicional para el control de los movimientos del tabaco, con un reglamento de aplicación de enero de 2023 que pone a los agricultores en la diana del servicio de aduanas de la AEAT y que ni los miembros de las fuerzas del orden tiene clara su aplicación. La lucha contra el comercio ilícito de esta forma, actividad ilegal a todas luces, pone en serio riesgo la producción legal y normal de los cultivadores ya que las sanciones previstas son absolutamente desproporcionadas.

Por otro lado, la iniciativa puesta en marcha por el Ministerio de Sanidad, el Plan Integral para la lucha y control del tabaquismo (PIT). Se ha elaborado sin tener en cuenta el impacto negativo irreversible sobre nuestra actividad económica. Entendemos que la lucha contra el tabaquismo y la sostenibilidad del cultivo de tabaco en España son objetivos compatibles y que resulta necesario que el PIT se realice de manera consensuada con voces relevantes, y se realice teniendo en cuenta los datos, la evidencia científica y la experiencia en otros países para evitar consecuencias indeseadas.

A pesar de este contexto, el sector ha seguido desarrollando iniciativas para estar a la cabeza de la sostenibilidad y así, se ha conseguido que el tabaco español pueda formar parte de los nuevos productos de tabaco sin combustión. Es un hito muy relevante ya que se trata de un nuevo mercado con un alto crecimiento y en el que las compañías manufactureras han confiado para el futuro de un mundo sin humo.

Esta buena noticia se suma a la nueva situación del mercado mundial de tabaco, con producciones por debajo de la demanda, sin stocks en los almacenes, lo que hace que los precios sean ahora muy atractivos para los cultivadores y que, si se consigue llevar los rendimientos por hectárea a unos niveles adecuados, la actividad de la producción volverá a alcanzar niveles de rentabilidad suficientes para mantener el sector y atraer a los jóvenes.

Después de la catastrófica cosecha del 2023 que supuso una reducción del 50% del volumen contratado, por las lluvias de la segunda quincena de mayo y primera de junio que causaron daños irreparables en el cultivo, parece que las perspectivas para la campaña 2024 estarán marcadas por una mayor disponibilidad de tierras derivada de una posible flexibilización de la PAC, y por una consolidación de los precios pagados en 2023 que alcanzaron cifras no imaginables en España hace dos o tres años. También esta siendo importante y se está poniendo mucho esfuerzo en la obtención de una autorización excepcional para el uso de 1,3-Dicloropropeno como fumigante para el control de los nematodos, a día de hoy denegado por el Ministerio de Agricultura español, imprescindible para recuperar los rendimientos del pasado.

Todo esto apunta a que se mantenga una superficie en torno a las 6.000 has del 2023, si bien el resultado lo conoceremos en estos días, en los que se están negociando los contratos con las empresas transformadoras que están pidiendo cantidades entre 20.000 y 22.000 Tons. de la variedad Virginia y cantidades crecientes de Burley E que ahora se esta volviendo un cultivo muy atractivo por su alta demanda en el mercado.

Diego Orzáez, investigador del IBMCP: “Es posible cultivar tabaco para un uso diferente al de fabricar cigarrillos”

Posted on

Entrevista con
Diego Orzáez
Investigador del IBMCP

Diego Orzáez es Investigador del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP, CSIC-UPV, España). Su doctorado se centró en la muerte celular programada en plantas. Actualmente, codirige el grupo de Genómica y Biotecnología de las Plantas del IBMCP, donde continúa trabajando en el desarrollo de herramientas de ingeniería genética y biología sintética para diseñar plantas biofactoría que puedan producir substancias valiosas para campos como la medicina o la farmacia.

¿En qué consiste básicamente el proyecto Newcotiana ?

Newcotiana es un proyecto financiado por la Unión Europea en el que participan 18 grupos de investigación de empresas, universidades y centros de investigación de toda Europa, entre ellos el CTAEX y el CSIC. Newcotiana ha tenido como objetivo el desarrollo plantas de tabaco “biofactoría”, es decir, plantas dedicadas a la producción de compuestos para uso industrial, fundamentalmente en los sectores farmacéutico y cosmético. Tecnológicamente, este objetivo requiere enriquecer la composición de las hojas de tabaco en moléculas de alto valor añadido. Para conseguirlo, los investigadores del proyecto han hecho uso de nuevas tecnologías de mejora genética, y en particular de la tecnología CRISPR, una especie de tijera molecular de alta precisión cuyas inventoras recibieron el premio Nobel en 2020.

Durante el proyecto, que está ahora en su última fase, se han desarrollado con éxito nuevas variedades que no producen nicotina y en su lugar acumulan otras moléculas antiinflamatorias con potencial terapéutico en enfermedades autoinmunes. También se han generado plantas que acumulan escualeno, un componente esencial en la formulación de muchas vacunas. Algunas de estas nuevas variedades ya se han comenzado a cultivar en campo para estudiar su comportamiento en condiciones reales de cultivo. Todo ello se ha conseguido en un tiempo récord de poco más de cuatro años, pandemia incluida, lo que da una idea del potencial de las nuevas tecnologías genómicas para generar nuevas variedades que ayuden a la productividad y la sostenibilidad de nuestra agricultura.

¿Qué importancia puede tener convertir el cultivo de tabaco en una biofactoría?

La importancia radica en la posibilidad de cultivar tabaco para un uso diferente al de fabricar cigarrillos. De esta forma se pretende preservar el cultivo, pero cambiando su uso final por uno más acorde con la economía del conocimiento. Este tipo de cultivos tecnológicos pueden ayudar a fijar población en zonas rurales, atrayendo a profesionales altamente cualificados en campos como la biotecnología o la ingeniería agrícola. Además, tienen asociada una industria auxiliar para la extracción y purificación de los compuestos de interés, que puede contribuir también a revitalizar zonas rurales. 

¿Los cambios genéticos para un uso alternativo de la planta del tabaco supondrían cambios en el tipo del cultivo de la planta en campo para el agricultor?

 En principio en su mayor parte las prácticas agrícolas no serían muy diferentes de las actuales, con la excepción de la cosecha. Hay que pensar que el destino final de una biofactoría es el aprovechamiento integral del material vegetal, empezando por la extracción de compuestos activos. Por tanto, el cosechado debería ser distinto al que se utiliza en la recolección de las hojas de tabaco, adaptándolo para maximizar la obtención compuesto principal que se pretende valorizar.

¿Estos nuevos usos  podrían impulsar incluso el crecimiento del cultivo?

Ese es desde luego uno de los objetivos fundamentales con los que se ha trabajado en Newcotiana. Pero la consecución de este objetivo pasa en primer lugar por conseguir establecer a corto y medio plazo cultivos viables económicamente que convivan con la producción de tabaco tradicional.  Los nuevos cultivos tecnológicos han de ganarse la confianza de los agricultores y los consumidores, y esto no se consigue de un día para otro. Si conseguimos implementar las primeras plantaciones viables económicamente, esto podría atraer nuevas inversiones y efectivamente, revitalizar el sector. Newcotiana ha contado con el apoyo decidido por parte de los productores locales y la Junta de Extremadura.  

La marca Veramía lleva el tabaco de Coolosar de Losar de la Vera a 1.500 estancos de España

Posted on

Extremadura es de largo el mayor productor de tabaco en rama de España pero pocos clientes conocen al comprar un tabaco de liar o un paquete de cigarrillos de dónde procede el tabaco con el que está elaborado. Sin embargo, una nueva marca de tabaco de liar, Veramía, sí garantiza que el tabaco utilizado es la comarca cacereña de La Vera, más concretamente de la cooperativa productora Coolosar de Losar de la Vera. La marca se lanzó a finales del pasado año 2022 y ya está presente en unos 1.50º estancos españoles.

La empresa que lo elabora y comercializa es la belga CTS que nació en el año 2016 de la alianza entre Traditab, una empresa de pequeños productores de tabaco del suroeste de Francia, y Santelé, empresa familiar fabricante de tabaco de liar tradicional belga. La empresa cuenta con una filial en España en San Sebastián. La empresa ya comercializaba la marca Vasconha, de tabacos de la zona de Gascuña, y Wervikse tabak b34, de una zona tabaquera de Flandes. Y se fijaron en Extremadura como gran productora española. “La colaboración surgió un poco de rebote -asegura Cándido Barrera, director gerente de Coolosar. El responsable de la filial de CTS en España es de Losar de la Vera y familiar del presidente de la cooperativa. Y estaban buscando una zona productora en Extremadura para completar sus marcas. Ellos compran nuestro tabaco Virginia a través de Deltafina”.

Coolosar cuenta con unos 200 socios productores de tabaco, que producen de media entre 2,3 y 2,4 de millones de kilos al año, con una producción media hasta ahora de unos 4.200 kilos por has. El tabaco supone el 70% de su facturación, además de contar con fábrica de quesos de cabra y fábrica de abonos.

Teófilo Moreno (Grupo de Trabajo de Tabaco en Copa-Cogeca): “En 2022 hay una rebaja importante en número de productores, hectáreas y toneladas a producir en el tabaco extremeño”

Posted on

Entrevista con
Teófilo Moreno
Presidente del Grupo de Trabajo de Tabaco en Copa-Cogeca

Teófilo Moreno renueva como presidente en COPA-Cogeca además de mantenerse como portavoz de la sectorial de tabaco en UPA.

¿Con que retos renuevas la presidencia del Grupo de tabaco en el COPA COGECA?

Asumo la presidencia con dos mandatos consecutivos y este es el tercero, con lo cual parte de la estrategia ya la venimos trabajando. Retos importantes son poner en marcha la próxima  PAC en el sector del tabaco, ya tenemos avanzado bastante y faltan unos flecos. Esperamos que a partir del año 2023 empiece a funcionar perfectamente. Otro reto es tratar de conseguir contratos plurianuales con las empresas de primera transformación para dar más estabilidad al sector y generar más certidumbre, a partir de la campaña 2023.

Y que por primera vez el tabaco está incluido en la Ley de la Cadena  Alimentaria. No se puede hacer contratos por debajo de los costes de producción y lo que tenemos por delante es hacer que se cumpla esta ley. Queremos poner en valor desde el sector productor europeo que las autoridades sanitarias y reguladoras traten con  diferentes criterios los nuevos productos con tabaco calentado y no quemado que no son tan nocivos como el cigarrillo tradicional. Y equiparar los precios europeos a lo que se debe pagar por estos tabacos que son de buena calidad y con precios inferiores. Esto es primordial para que el cultivo se mantenga en Europa.  

El tabaco extremeño siempre ha tenido precios más bajos que el resto de productores. ¿Hay soluciones reales?

Es ilógico que tabacos producidos como en Extremadura, todo bajo producción integrada, cuidando la sostenibilidad y el medio ambiente ya que todo su curado se hace con biomasa y no se utilizan otro tipo de energías como gasoil, propano, etc, sea su precio, el extremeño, inferior al europeo, a pesar de que en varios países europeos los precios son muy bajos también.

El tabaco extremeño, al igual que el europeo, dependen mucho de las ayudas agroambientales de la UE. ¿Están aseguradas en un horizonte de medio plazo?

Las ayudas agroambientales están en muchos cultivos de la UE. El tabaco extremeño si tiene ayuda agroambiental desde hace más de una década. Su producción se hace bajo las normas de producción integrada y eso conlleva que se cobre la llamada ayuda agroambiental y que está sustentada en el segundo pilar de la PAC. No todos los países tienen este modelo, no es obligatorio, es opcional y se cobra por el lucro cesante. 

El tabaco extremeño también vive pendiente de los acuerdos que firman las grandes multinacionales con Cetarsa. ¿Es un modelo que ha funcionado bien o es mejorable?

Nosotros vendemos a las empresas de primera transformación y Cetarsa compra el 80% y con quien negociamos los precios es con estas empresas y ellas negocian  con las multinacionales.

Nos encontramos en una encrucijada. Los precios que quieren pagar las empresas para la campaña 2022 no cumplen con la Ley de la Cadena Alimentaria, y las multinacionales pagaran a las empresas cuando estas paguen a los agricultores, así ha sido siempre. Si tienen que pagar las multinacionales más, lo pagaran, pero lo primero es que las empresas de primera transformación compren y paguen al agricultor.

¿El tabaco extremeño ha logrado estabilizarse o está en descenso?

Hasta la contratación de la cosecha 2022 ha tenido una estabilidad tanto en hectáreas como en productores y toneladas producidas, pero en el año 2022 hay una rebaja importante tanto en números de productores como en superficie y toneladas a producir en esta cosecha. Todo es debido a que las empresas no quieren pagar la gran subida en los costes de producción. Ahora mismo se está produciendo a pérdidas. Se ha pasado en producción de 27.209 tn en 2021 a 23.081 en 2022. En hectáreas de 7.992 en 2021 a 6.269 has en 2022, y en productores de 1.174 en 2021 a 962 en 2022. El resultado es que si las empresas siguen pensando en pagar menos habrá una bajada importante en el empleo tanto en el campo como en la primera transformación. Esto lo vamos a ver plasmado en la cosecha 2022.

1.300 explotaciones tabaqueras de Cáceres producen el 95% del tabaco en rama español

Posted on

El encaje de ayudas en la nueva PAC y la demanda de las grandes manufactureras ante el descenso del consumo mundial marcarán su futuro

El sector tabaquero extremeño, que produce más del 95% del total del tabaco en rama español, vive más pendiente en los últimos años de Bruselas que de Madrid o del propio campo. Los 22 millones de euros que cada año llegan a las zonas tabaqueras del Campo Arañuelo, el Valle del Alagón y el Valle del Tiétar, son claves para la supervivencia del cultivo que ha visto menguar el número de hectáreas cultivadas en más de 1.500 en los últimos años. En torno a 7.200 hectáreas de tabaco se cultivan en la zona, según los datos de la Encuesta de Superficies Agrarias del Ministerio de Agricultura. La contratación de tabaco en la campaña 2020 alcanzó las 29.000 toneladas, de las que el 75% son adquiridas por la empresa pública Cetarsa.

De  la letra pequeña de la  nueva PAC, y su nueva política de ecoesquemas, dependerá en gran medida que las cerca de 1.300 explotaciones tabaqueras que se mantienen en estas comarcas de la provincia de Cáceres puedan seguir cultivando tabaco como lo llevan haciendo muchas décadas. Más de 3.000 empleos dependen del cultivo y miles de jornales cada año. Según un reciente informe de KPMG para la Mesa del Tabaco, el cultivo de la hoja de tabaco y su primera transformación facturan 130 millones de euros con un impacto para la economía extremeña de 140 millones de euros. En el caso de la provincia de Cáceres, su aportación al PIB agrario y a las exportaciones provinciales es muy importante. Las ventas de tabaco en rama en los mercados exteriores suponen en torno al 18% del total de las exportaciones de la provincia de Cáceres.

Una de las premisas que la Unión Europea siempre ha exigido a los tabaqueros extremeños es que el cultivo sea medioambientalmente sostenible. Y en los últimos años, los secaderos de tabaco han invertido en torno a 60 millones de euros en instalar biomasa para el secado del producto. Más del 80% del tabaco regional ya se trata con biomasa.

Otros cultivos
Todas las iniciativas que en los últimos años han intentado incentivar la sustitución del cultivo del tabaco en la zona no han logrado asentarse del todo aunque sí le han comido terreno. Ni las maderas nobles en un primer momento ni las destinadas a biomasas, ni el cultivo de fruta de hueso ni los frutos rojos, ni el olivar superintensivo y la almendra, o el pistacho en los últimos tiempos. El cultivo del cannabis industrial con fines medicinales  es una de las alternativas que más se está valorando actualmente. Por unas causas u otras, el cultivo del tabaco por la alta especialización de muchos de sus productores, la rentabilidad por hectárea y la mano de obra intensiva que proporciona, se ha mantenido en la zona.

Otro de los aspectos claves en el futuro del tabaco extremeño tiene que ver con Cetarsa, la compañía pública de transformación de tabaco en rama con sede en Navalmoral de la Mata (Cáceres) y propiedad de la SEPI. La empresa es una de las que lidera el ránking empresarial por facturación en la provincia de Cáceres. En el año 2019, últimos datos públicos, alcanzó ventas por valor de 69,5 millones de euros y un beneficio después de impuesto de 1,69 millones de euros. Según aseguraba Cetarsa en su memoria anual del 2019, “la evolución del tabaco en rama por parte de las empresas manufactureras ha ido con la tendencia claramente negativa de las ventas legales de cigarrillos en el mercado mundial y especialmente en los europeos, en un contexto mundial de consumo descendente”. El auge del contrabando también ha supuesto un duro golpe al sector.

Juan José Manzanero (CTAEX): “El cultivo del cáñamo tiene gran potencial en Extremadura y como complemento al tabaco”

Posted on

Entrevista con
Juan José Manzanero
Presidente Consejo Rector de CTAEX

Juan José Manzanero es además gerente de Ibertabaco. El reciente Polo Tecnológico del Cáñamo, que lidera CTAEX, ha levantado grandes expectativas en la región.

¿Qué futuro puede tener el cultivo del cáñamo para uso industrial en la región?

El cultivo del cáñamo tiene un gran potencial en Extremadura, gracias a sus posibles y variados usos. El cultivo del cáñamo industrial está regulado en España para la producción de semillas y la fibra del tallo, que ya tienen uso en la alimentación animal, aceites para cosmética, obtención de papel, bioplásticos o materiales de construcción. Es un cultivo que resultaría particularmente adecuado para las comarcas tabaqueras por sus buenas condiciones edafoclimáticas.

No hay que olvidar que el gran interés que se está despertando viene de la posibilidad de producir el cannabis rico en CBD, que es el cannabinoide que tiene propiedades terapéuticas y cuyo uso en el sector sanitario está completamente por desarrollar para el tratamiento de diversas enfermedades como el cáncer, enfermedades mentales como la psicosis o la ansiedad y en enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer o la esclerosis múltiple, entre otras. Para que esto pueda ocurrir es necesario pasar de la ilegalidad actual a una posible regulación y de esta manera poder cultivarlo en España con todas las garantías para el agricultor.

En este caso y aunque quedaría mucho por aprender, tanto en lo que se refiere a las prácticas agronómicas, variedades, marcos de plantación, defensa fitosanitaria, fertilización, recolección, secado… como al proceso industrial para la obtención y extracción de los diversos componentes útiles, sería un cultivo que podría complementar perfectamente al tabaco ya que, comparten muchas labores y específicamente el proceso industrial del secado. Además, es un sector muy bien organizado y cuenta con un sistema cooperativo muy potente y con empresas de transformación.

¿El Polo Tecnológico del Cáñamo ha valorado también la parte industrial y de procesado que puede tener en Extremadura en diferentes usos?

Se trata precisamente de eso, reunir en torno al Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario “CTAEX” una serie de empresas e instituciones de investigación e industrias con base tecnológica para lanzar un modelo económico y productivo innovador y de alta gama basado en el cultivo y aprovechamiento del cáñamo, considerando de esta manera todo el proceso, desde la semilla hasta la obtención de los productos que demande el mercado, tratando que la mayor parte del valor añadido quede en la región.

Los socios fundadores del Polo Tecnológico han sido el propio CTAEX junto con BHALUTEK SENS, empresa innovadora en genética y que está explotando una licencia de la AEMPS (Agencia del medicamento). Ya se han incorporado más de 20 empresas especializadas en el cultivo, la producción de semillas, biotecnología, extracción de ingredientes botánicos y recientemente se ha incorporado CETARSA como empresa líder en España de la transformación del tabaco.

¿En qué momento se encuentra la  negociación para el  cultivo del tabaco en la nueva PAC?

De la elaboración del Plan Estratégico que el Ministerio de Agricultura tiene que presentar en unos meses en Bruselas ante la Comisión Europea, ha transcendido la posible reducción del número de regiones actuales y esto ha provocado nuestra máxima preocupación ya que, la actual región 24.1 que son unas 15.000 has y que incluye a la mayor parte de los municipios tabaqueros, cuenta con un nivel de ayuda bastante elevado y necesario para la sostenibilidad del cultivo; esta región pasaría a formar parte de una nueva región mucho más amplia, perdiendo su actual nivel de ayudas lo que, tendría consecuencias catastróficas para los cultivadores de tabaco y para todo el empleo y la actividad económica de las comarcas de La Vera, Campo Arañuelo y Alagón.

Estamos movilizándonos para que el Gobierno de Extremadura plante cara al Ministerio de Agricultura y defienda el mantenimiento de este importante sector que da vida y empleo a gran parte de la población en amplias comarcas del norte de la provincia de Cáceres.

Cómo ha cambiado el mapa de los grandes cultivos en 20 años en el agro extremeño

Posted on

El olivar gana las 40.000 has que maíz, girasol, arroz, tabaco y pimiento para pimentón pierden desde el año 2002

El paisaje agrario de la región ha ido cambiando durante las últimas décadas, atraído por la coyuntura de altos precios de un producto, por las ayudas europeas o por nuevos sistemas de cultivo. El análisis de la Encuesta de Superficies y Rendimientos Agrarios (ESYRE) elaborada por el Ministerio de Agricultura permite analizar estos cambios en los grandes cultivos de la región. Por ejemplo, el cultivo del arroz, uno de los más activos del regadío regional, contaba con 20.843 hectáreas en el año 2002, para alcanzar las 27.886 has en el año 2010. Desde entonces su caída en hectáreas ha sido constante año a año hasta las 18.328.

Maíz y girasol
Otro cultivo que ha experimentado una fuerte caída es el del maíz, que llegó a plantar 69.849 has en 2002, pasando a las 46.026 en 2010 y recuperándose hasta las 56.047 el pasado año. Otro cultivo que ha perdido actividad es el girasol, que llegó a contar con 33.690 en el año 2002 para decaer hasta las 8.052 y alcanzar las 10.451 has el pasado año. El tomate para industria, entre el año 2002 y el 2010 experimentó un  gran avance,  hasta estabilizarse por encima de las 20.000 has.

Mientras, el cultivo del tabaco sumaba 10.338 hectáreas en el año 2002 y se ha mantenido estable por encima de las 8.000 has en la última década, apuntalado por las ayudas europeas y las mejores en su calidad. Otro cultivo con fuerte caída ha sido el pimiento para pimentón, que  de los 2.319 has del año 2002 cuenta ahora con 800 has. También ha experimentado una fuerte caída el cultivo del melón y la sandía, hasta las 1.000 has. El espárrago se ha reducido a la mitad mientras el ajo crece.

Frutales
Sin tener en cuenta los arranques que se han producido en el último año, el cultivo de la fruta de hueso había experimentado un sensible aumento en los últimos años, con excepción del peral. La nectarina y melocotón, pasaron de las 5.087 has en 2002 a las 6.239 del  último año, y en ciruela de 3.267 has en 2002 a  4.210 del 2019. La cereza ha crecido en 4.000 has en las últimas dos décadas, siendo estratégica para el norte de la provincia de Cáceres. Otro cultivo al alza es el de la higuera, con gran expansión del regadío, que ya alcanza las 12.666 has, y especialmente el almendro.

Vid y olivar
El viñedo se ha dejado, ante la necesidad de arranques y reconversión, casi 10.000 has en los últimos 20 años, aunque desde el  2010 permanece estable en 86.000 has. La aceituna para verdeo ha crecido en casi 6.000 has. El cultivo que más ha crecido en extensión ha sido el olivar, con la irrupción sobre todo de los modernos sistemas de olivar intensivo, superintensivo o en seto en las Vegas del Guadiana. Desde 2002, la región ha sumado 40.000 nuevas has de olivar para almazara, hasta las 266.305 actuales.

Juan José Manzanero (Ibertabaco): “Ni el olivar ni el almendro intensivo son capaces de generar la misma actividad económica y empleo que el tabaco”

Posted on

84-85 mas ibertabaco

Entrevista con
Juan José Manzanero
Gerente de Ibertabaco

“En estos días de pandemia, quiero aprovechar la entrevista para agradecer y señalar a los agricultores, a los tabaqueros en especial y a los trabajadores del campo y de las cooperativas, su alta dedicación y esfuerzo para sacar adelante una campaña más y así mantener tantos puestos de trabajo, poniendo en riesgo probablemente su salud. A todos, muchas gracias.”

¿Cómo fue la pasada campaña tabaquera?

A pesar de que ha sido una campaña difícil, con temperaturas extremas y daños producidos por el viento y el pedrisco en amplias zonas de las comarcas tabaqueras, se ha producido y entregado tabaco en cantidades muy próximas a los volúmenes contratados, por lo que podemos estar satisfechos. La calidad en línea con la de cosechas anteriores, destacando sus niveles de uniformidad, integridad y otras características de la hoja que hacen que junto con su bajo precio, sea muy apetecible en el mercado.

Los precios siguen siendo bajos; las empresas transformadoras no han podido cumplir totalmente sus compromisos de incrementar en torno al 1,5% el precio de la campaña anterior y se han quedado por debajo. La mayor parte del tabaco producido ha sido comprado por las dos principales empresas transformadoras que operan en nuestro mercado, Cetarsa y Deltafina, cumpliéndose los contratos firmados en el mes de Marzo. Cetarsa nos ha informado sobre ciertas dificultades para vender parte del tabaco comprado a la industria manufacturera, en parte debidos a que la multinacional BAT (British American Tobacco) lleva ya dos campañas sin comprar tabaco español.

En puertas de una futura reforma de la PAC ¿qué demanda el sector tabaquero?

El uso realizado por el sector del tabaco de las ayudas europeas procedentes de la PAC, ha sido un ejemplo de desarrollo rural en amplias zonas de las comarcas tabaqueras de Extremadura y un ejemplo en la aplicación de estas ayudas para renovar, modernizar, colectivizar, emplear energías renovables y hacer un cultivo muy sostenible que le ha situado a la cabeza de Europa en los últimos años. Por eso, pedimos que se mantengan los niveles de ayuda en las comarcas tabaqueras. La nueva PAC va a otorgar muchas competencias a los Estados Miembros y así, si un Estado considera que el apoyo al tabaco es esencial, habrá acciones que se puedan implementar en el sector, como por ej. apoyo al sector para fomentar su contribución al objetivo medioambiental, entre otras.

¿Está notando con fuerza el sector tabaquero de Cáceres, y especialmente sus productores, la presión del interés por los nuevos cultivos en intensivo como olivar y almendro e incluso forestales?  

La diversificación es una necesidad; hay que recordar que la región 24.1 en la que se encuentran la mayor parte de las explotaciones tabaqueras, dispone de más de 15.000 has de las que solo un poco más de la mitad se plantan de tabaco. Hay por tanto unas 7.000 has disponibles para la rotación con otros cultivos complementarios. Desde este punto de vista es interesante lo que está pasando con el olivar y el almendro intensivo, pero no creo que se puedan considerar, a día de hoy, alternativas al cultivo del tabaco ya que no son capaces de generar la misma actividad económica y empleo con lo que bajaría sustancialmente la generación de riqueza en la zona.

¿Cómo valoran los precios ofrecidos por las empresas transformadoras?

Lo que está pasando, al igual que en el resto de la agricultura es que no somos capaces de trasladar nuestros incrementos de costes al resto de la cadena: las empresas transformadoras y estas a su vez, a las grandes manufactureras de cigarrillos, por lo que podemos decir que los precios ofrecidos han sido bajos y la escasa subida no ha cubierto el incremento de los costes de producción que hemos tenido.

A la industria transformadora y especialmente a Cetarsa y Deltafina que son las dos únicas empresas serias que compran el tabaco en España, les pedimos que mantengan una posición fuerte ante las manufactureras, para que mantengan los volúmenes de compra y se suban los precios de acuerdo a la alta calidad de nuestro tabaco.

Lo más importante es conseguir que los 4 grandes fabricantes mundiales de cigarrillos, Imperial Tobacco, Philip Morris, Japan Tobacco y British American Tobacco, compren el tabaco español en base a acuerdos plurianuales con las transformadoras (con la colaboración del Ministerio de Agricultura y de la Junta de Extremadura).

Las tres primeras mantienen un importante compromiso con la sostenibilidad de la producción española de hoja. Sin embargo, BAT, en los dos últimos años no ha comprado un solo kilo del tabaco español y hay que recordar que BAT, empresa que comercializa las marcas Lucky Strike, Rothmans y Pall Mall, entre otras, tiene un importante negocio en España con una participación del 12% del mercado de cigarrillos.

El sector de la fruta está trabajando para conseguir con convenio específico para no verse tan afectado por la subida del SMI. En el cultivo del tabaco ¿también afectará mucho en los costes?

El porcentaje del coste de la mano de obra en el tabaco supone de media el 20% de los gastos totales de la explotación. Las dos subidas salariales consecutivas van a hacer que los costes de la cosecha 2020 se incrementen casi 10 céntimos de media, por kilo de tabaco producido, con lo que, con la imposibilidad de trasladar estas subidas a nuestros clientes, es evidente que va a afectar de forma notable a los márgenes de nuestras explotaciones. Se está produciendo una pérdida de competitividad alarmante que junto con la amenaza de la nueva PAC, va a hacer que el sector tenga que replantearse el modelo actual en estas dos o tres próximas campañas.

84-85 ibertabaco

Juan Andrés Tovar (Cetarsa): “Cetarsa desarrolla proyectos de investigación que buscan cultivos complementarios para la sostenibilidad de las explotaciones tabaqueras”

Posted on

82 tovar cetarsa

Entrevista con
Juan Andrés Tovar
Presidente de Cetarsa

¿Cómo fue el año 2019 para Cetarsa y su actividad?

Considerando el difícil entorno europeo y mundial en el que se encuentra el sector del tabaco, con fuertes presiones regulatorias, podemos decir que el año 2019 ha sido razonablemente positivo. Por un  lado, los cultivadores han seguido depositando su confianza en nuestra empresa como garante principal de la actividad económica en las zonas productoras. Nuestro trabajo, en y por el sector, así como el desarrollo de nuevas actividades, va encaminado fundamentalmente a que dicha confianza se vea renovada cada año. La facturación y beneficios de Cetarsa se han mantenido en los términos previstos y en niveles razonables. Cetarsa no tiene por objetivo fundamental maximizar su beneficio, sino obtener un nivel de rentabilidad razonable en la medida que ésta  constituye  uno de los  pilares sobre los que se asienta la sostenibilidad del conjunto de la actividad del sector del tabaco en rama en su zona tradicional de producción.

¿Los acuerdos de compra alcanzados con las grandes multinacionales tabaqueras garantizan la estabilidad para la empresa a medio plazo o el mercado es muy cambiante?

Para Cetarsa, como para el resto de empresas europeas de primera transformación de tabaco en rama, es imprescindible formalizar acuerdos anuales y plurianuales de compra de tabaco con los cuatro grupos manufactureros mundiales más importantes (Imperial, PMI, JTI y BAT), que concentran la demanda mundial de tabaco en rama y el mercado de labores de tabaco, como garantía de la sostenibilidad del sector productor en España.

Hay que resaltar que el tabaco, como cualquier otro sector agrícola, está sujeto a los cambios que afectan a cualquier sector económico en la actualidad en un periodo en que los cambios afectan a todos los ámbitos y se producen con gran rapidez. En el caso del tabaco, a lo anterior debe añadirse los frecuentes cambios en la regulación, tanto por lo que se refiere al sector productor y la discusión actual sobre la nueva PAC como a la regulación sobre el consumo final del tabaco.

Cetarsa está muy agradecida a sus grandes clientes cuya demanda es esencial para la empresa y para el conjunto del sector productor. Esperamos que este compromiso que actualmente tenemos con los tres principales operadores se extienda a la mayor brevedad a la única gran empresa manufacturera que actualmente no demanda tabaco en rama español (BAT).

La presión de nuevos sistemas de cultivos como almendro y olivar en superintensivo cada vez son mayor en las zonas tabaqueras ¿Hay riesgo real de que el cultivo en hectáreas y número de productores disminuya más?

El mercado de tabaco en el mundo está sometido a decisiones e incertidumbres de tipo regulatorio que pueden condicionar su evolución a medio y largo plazo. La empresa está desarrollando proyectos de investigación en la búsqueda de cultivos complementarios para la sostenibilidad de las explotaciones tabaqueras y garantizar la actividad socio-económica en el campo y nuestras fábricas.

¿Hacia qué mejoras debe encaminarse en sector del tabaco extremeño para poder mantener unos precios razonables?

Todo el sector del tabaco extremeño  debe apostar por la  mejora de la calidad que llevará consigo un aumento de su competitividad. El tabaco europeo está en una situación de clara  desventaja respecto del producido en otras zonas mundiales. El tabaco español debe luchar por mantener su buena situación relativa de competitividad en relación con otros tabacos europeos y poner en valor, su contribución a la actividad económica general, a la preservación del medio ambiente y al asentamiento de la población.

Este conjunto de elementos sería un elemento diferenciador de los tabacos españoles, que confiamos que sea tomado en consideración por los grandes clientes. El sector productor debe seguir trabajando en el desarrollo y mejora de los programas actualmente implantados: Buenas Prácticas Agrícolas, Producción Integrada, Sostenibilidad de la Producción de Tabaco en campo y fábricas, y de Responsabilidad Social.