pistacho
Almendro, pistacho y nogal superarán las 30.000 hectáreas de cultivo en esta campaña en Extremadura
La mayor disponibilidad de agua en 2023 redujo el barbecho en regadío a 3.830 has frente a las 12.656 del año 2022
Una de las grandes revoluciones del campo español en la última década la han protagonizado los cultivos de frutos secos, con almendro, pistacho y nogal a la cabeza. Y Extremadura, aunque a un menor ritmo inicial que otras regiones como Castilla-La Mancha o Andalucía, ha acelerado en su crecimiento en las últimas campañas. Según los datos de la Encuesta de Superficies (ESYRE) del Ministerio de Agricultura para el año 2023, entre el cultivo de almendro, pistacho y nogal suman ya 28.874 hectáreas en Extremadura. Esta cifra supone un amento de más de 4.000 hectáreas en un solo año, frente a las 24.777 has del año 2022.
En total el cultivo del almendro supone ya 22.902 has, de las que 19.260 estarían en riego, un punto diferencial frente a lo que ocurre en otras regiones muy potentes en el cultivo del almendro donde sigue dominando el secano. Mientras, el nogal avanza hasta las 2.262 hectáreas, de las que 2.195 estarían en riego, Y el pistacho da un gran salto en extensión al superar las 3.710 hectáreas, de las que unas 1.800 has estarían en riego actualmente.
A estas cifras de cultivo de frutos secos habría que sumar también el castaño, que suma 2.885 has en Extremadura, y que ha crecido con nuevas plantaciones en los últimos años pero a un ritmo menor que el del resto de cultivos de frutos secos, ya que está más localizado en determinadas zonas como las Villuercas y el norte de Cáceres. Otro cultivo en crecimiento, a medio camino entre el fruto seco y la fruta (higo seco e higo fresco) es la higuera que suma ya 12.771 hectáreas, de las que 10.306 estarían en secano.
Estos tres cultivos (almendro, pistacho y nogal) han protagonizado junto al olivar en seto, superintensivo e intensivo buena parte del cambio de paisaje agrario experimentado por la región en los últimos años, con un creciente protagonismo de los cultivos leñosos. Tanto en tierras de regadío como también en secano. Y abarcando numerosas comarcas agrícolas de toda Extremadura tanto de la provincia de Badajoz como de Cáceres. Y dando entrada también a un nuevo perfil de productor, en muchos casos conectado con contratos de larga duración a fondos de inversión o empresas comercializadoras.
Cultivos de regadío
El resto de cultivos, especialmente los asociados a regadío, experimentaron en la pasada campaña un segundo año de reajuste debido a la disponibilidad de agua par sembrar. Así, según los datos de ESYRE, el arroz se quedó en las 12.556 has, frente a las 1.500 has de la anterior pero muy lejos de sus producciones medias históricas. Mientras, el maíz volvió a ser uno de los cultivos más castigados con 27.954 has, muy lejos también de las cifras que habitualmente se siembran en la región. El tomate para industria se mantuvo fuerte, por encima de las 21.000 has, gracias en gran parte a los buenos precios pactados con las industrias, mientras el girasol se quedó en 10.145 has, pero esta vez en más de un 90% de la superficie en secano.
Según los datos de ESYRE, en la campaña del 2023 había en Extremadura 9.742 hectáreas de cerezos, 6.812 has de melocotón y nectarina y 5.347 has de ciruela, los frutos de hueso más importantes en extensión y producción de la fruticultura extremeña.
Lo ocurrido en la pasada campaña del 2023 con el barbecho en regadío explica en gran parte la mejora en extensión en varios cultivos en relación al mal año 2022. Así, se pasó de más de 12.600 has de barbecho en regadío en el año 2022 a 3830 has en la pasada campaña.
El cultivo de pistacho mira a las 2.000 hectáreas en Extremadura
El cultivo de pistacho en Extremadura avanza como la característica principal de este singular árbol: más lento que su competidor (almendro) pero a paso más firme. Gracias a su adaptación al terreno y clima según las variedades elegidas, gran longevidad productiva y sobre todo a sus buenos precios en origen, más estables en los últimos años que los del almendro.
Según los datos de la Encuesta de Superficies del Ministerio de Agricultura, a finales del 2022 la región extremeña contaba con unas 1.870 hectáreas de pistacheras, que podrían superar las 2.000 en este año 2023. España contaba en 2022 con un total de más de 70.000 hectáreas de este cultivo, concentrado en su gran mayoría en Castilla-La Mancha, especialmente en Ciudad Real, Albacete y Toledo.
Hay que tener en cuenta que solo un tercio de las plantaciones de pistachos en España actuales están ya en periodo de producción, lo que demuestra la juventud del cultivo en España. En una década, cuando el total de las más de 70.000 hectáreas entren en producción, España se situará como el cuarto productor mundial de pistachos, un fruto seco muy dominado a nivel mundial por las producciones de Estados Unidos e Irán.
Propistaex
En Extremadura, el actor principal para la dinamización y expansión del cultivo del pistacho en la región ha sido la asociación de productores Propistaex, que agrupa ya a unos 130 socios de la región, algunos de Huelva, Sevilla y Toledo y parte de Portugal que suman más de 800 hectáreas de cultivo.
Su presidente, Manuel Casado, destaca el creciente interés de agricultores de otros sectores por el mismo y ofrece consejos prácticos para quien esté interesado. “Para un agricultor interesado en el cultivo del pistacho -asegura Casado- lo primero sería analizar el terreno del que se dispone en cuánto a parámetros físico-químicos de suelo y si va a ser secano o regadío para ver viabilidad. A partir de ahí, analizar la zona climática para elegir la variedad que más nos cuadra por condiciones climáticas (horas de frío, unidades de calor, % humedad relativa), porque en Extremadura desde el punto de vista climático es idóneo el cultivo pero si se elige bien la variedad acorde a la zona, sino es un desastre”.
Un camino que en solitario, ante la poca experiencia del cultivo en la región, resulta complicado a nivel agronómico y comercial. “En cuanto a la gestión en campo -asegura Manuel Casado– lo ideal es recurrir a los puntos de información ya conocidos en Extremadura como puede ser Propistaex o Extremeña de Pistachos para ver cómo tomar una referencia inicial del cultivo y ver los pasos a seguir los primeros años. Es muy importante disponer de esa información para llevar el cultivo a buen puerto y no cometer los fallos que muchos socios de Propistaex han cometido en sus inicios por no estar asesorados.
Precio en origen
El sector productor del pistacho ha decidido tomar las riendas del mercado a nivel de precios para no depender de las transformadoras privadas y de su gestión de los precios. Hay que tener en cuenta que el pistacho es un fruto que debe ser pelado y secado en menos de 48 horas desde su recolección para evitar la aparición de aflatoxinas, común en otros frutos como el higo seco. Hace cinco años solo existían ocho plantas para procesar la producción de pistacho española, lo que provocó fuertes tensiones a la baja en los precios del producto.
En poco tiempo se pasó de hablar de 9 euros por kilo en origen a precios incluso por debajo de los tres euros por kilo según variedades y llegaban finalmente entorno a los 5-6 euros kilo una vez finalizada la venta. Esta es una de las razones por las que desde Propistaex se lideró la creación de la cooperativa Extremeña de Pistachos como industria procesadora.
Rogelio Guardado (Extremeña de Pistachos): “Esperamos procesar esta campaña unos 120.000 kilos de pistacho en verde”
Entrevista con
Rogelio Guardado
Secretario de Soc. Coop. Agroalimentaria Extremeña de Pistachos
¿En qué momento se encuentra el proyecto de Extremeña de Pistachos?
La Sociedad Cooperativa Agroalimentaria Extremeña de Pistachos nace en el seno de la Asociación de Productores de Pistacho de Extremadura (PROPISTAEX) el 9 de agosto de 2021, para aglutinar los esfuerzos e intereses de todos los productores de pistacho de Extremadura, poner en valor nuestro producto y generar riqueza y desarrollo en nuestra comunidad autónoma.
En tan solo dos años, Extremeña de Pistachos ha logrado poner en marcha la mayor planta de procesado del suroeste ibérico; un proyecto joven, ambicioso e ilusionante capaz de atraer a productores y agricultores no sólo de nuestra región sino también de Huelva, Sevilla, Toledo y Portugal. En la actualidad, nuestra cooperativa está formada por 98 socios que suman 748 hectáreas de cultivo; cifra que según nuestras estimaciones representa casi el 50% del total de hectáreas de pistacho en Extremadura. Esta campaña prevemos llegar a procesar unos 120.000 kilos en verde, lo que vendría a suponer unos 40.000 kilos en seco aproximadamente. La capacidad total de procesado de la planta por campaña alcanzará las 400 toneladas en seco. En un periodo no superior a 5/7 años, la gran mayoría de las plantaciones comenzarán a dar fruto y su producción se verá incrementada exponencialmente en el futuro.
Con una inversión inicial de 1,3 millones de euros, las dependencias de Extremeña de Pistachos se instalan en una nave de 3.600 m2 con 400 m2 de oficinas, laboratorio, salas de reuniones, despachos, aseos y vestuarios, así como 10.000 m2 de suelo asfaltado con muelles de carga. La nave se asienta sobre una parcela de 6 hectáreas situada en la localidad pacense de Fuente de Cantos a muy pocos kilómetros de la autovía y de la N-630.
Nuestra planta de procesado representa la piedra angular sobre la que cimentar el futuro de nuestra cooperativa y un escaparate al exterior de una cooperativa joven, eficiente y moderna; orgullosa de mostrar al mundo lo bien que podemos y sabemos hacer las cosas en Extremadura.
¿La comercialización del producto final se hará a granel o también envasada con marca?
Extremeña de Pistachos apuesta por la producción, comercialización y envasado de un producto de alta calidad certificada que se convierta en claro exponente de la agricultura extremeña. Es intención de nuestra cooperativa situar nuestro producto en el mercado y hacer frente a sus demandas tanto en el plano regional, como nacional e internacional. Y a medio plazo crear marca propia, poner en marcha una línea de envasado y envasar nuestro propio pistacho, que nos permitirá poner en valor las propiedades organolépticas del pistacho extremeño. En un principio la comercialización del producto final se hará a granel. El 100% de nuestras plantaciones son de cultivo convencional
¿Qué ventajas tiene para un productor de pistachos estar en la cooperativa?
Como dice Joaquín Sabina en su canción, «Nos sobran los motivos» para embarcarnos en una empresa de este calado si queremos defender el valor de nuestro trabajo y de nuestro producto. Las cooperativas como motor de riqueza, cohesión social y elemento sostenedor del medio rural juegan un papel importantísimo en Extremadura.
En pocos años, se estima entren en producción de manera simultánea la mayoría de la superficie plantada en el último lustro y debemos estar preparados. En la actualidad, las procesadoras privadas, en una situación clara de superioridad, compran el pistacho a precios por debajo de mercado conscientes de la falta de competencia real.
Desde Extremeña de Pistachos consideramos que, con la capacidad de procesado actual que existe en nuestra región y el crecimiento exponencial futuro de la producción en los próximos años, corremos serio riesgo de que unas pocas empresas privadas acaben monopolizando el sector. Estamos decididos a dar la vuelta a esta situación; convencidos que la suma de nuestras producciones nos permitirá acudir al mercado nacional e internacional en la búsqueda de un precio de venta justo.
El cultivo de frutos secos toma impulso en Extremadura con más de 38.000 hectáreas
Almendro (18.300 has), higuera (13.190 has), castaño (3.000 has), nogal (1.850 has) y pistacho (1.270 has)
En el nuevo mapa de los cultivos que se ha ido tejiendo en los últimos años en las comarcas extremeñas, el cultivo de diferentes tipos de frutos secos tiene un gran protagonismo. En algunos casos como con la castaña, muy asentados ya desde hace años en zonas como las Villuercas o el norte de Cáceres, y en otros como el del almendro irrumpiendo con una alternativa o complemento a los nuevos olivares en muchas explotaciones. Además del pistacho y el nogal, y también a la higuera para higos secos, aunque en este último alterando con el cultivo para higo en fresco.
Según la Encuesta de Superficies Agrarias del Ministerio de Agricultura, en el año 2005 había en Extremadura un total de 7.965 hectáreas de cultivos de frutos secos (almendra, castaña, nogal y pistacho) y 12.492 de higuera. Solo seis años más tarde, en 2021, las hectáreas que abarcan ya los frutos secos en Extremadura se acercaban a las 25.000 has a las que se suman 13.190 has de la higuera.
En este fuerte crecimiento de los cultivos de frutos secos han influido varios factores. Por un lado, la fuerte demanda nacional e internacional, lo que ha provocado altas cotizaciones en los mercados de origen, superiores a la media de otros cultivos e incluso de la fruta de hueso o la aceituna. Además, su menor necesidad de recursos hídricos, e incluso su plantación en secano también han sido un factor decisivo a la hora de decantarse por ellos.
Entre los cultivos de frutos secos en la región destaca el caso de la almendra, que ha pasado de suponer 3.200 hectáreas en el año 2005 a superar las 18.300 a finales del 2021 con datos oficiales. En el caso del nogal, que lleva más años en la región de la mano de empresas como Borges, se ha pasado de 1.041 hectáreas a un total de 1.851 has. Mientras, el pistacho ha pasado de ser testimonial en 2005 con apenas 61 has a tener ya más de 1.267 has con varias plantaciones de calado en tramitación medioambiental en la actualidad. Y por último, la castaña pasó de 2.315has a acercarse a las 3.000 has, recuperando protagonismo en sus zonas tradicionales como la comarca cacereña de Las Villuercas, con nuevos marcos de plantación e innovaciones varietales.
Industria transformadora
Esta superficie y producción ha provocado que en los últimos meses comiencen a aparecer proyectos industriales de transformación asociados a algunos de estos cultivos. Es el caso de la industria de almendras del grupo vasco Iberian Smart Financial Agro (ISFA Gestión) en el polígono industrial de Miajadas o el de Extremeña de Pistachos Sociedad Cooperativa Agroalimentaria en la localidad pacense de Fuente de Cantos para transformar buena parte de la producción pistachera de la región y de otras provincias cercanas.
Otro cultivo especial, que en parte también se cataloga como fruto seco, es el de la higuera, asociada tradicionalmente a zonas de Cáceres como las de Almoharín y Arroyomolinos de Montánchez, o La Vera y el Jerte, y también a zonas de la provincia de Badajoz como Cristina, Salvaleón, Torre de Miguel Sesmero, Barcarrota o Guareña en los últimos tiempos. Un cultivo que sigue creciendo en extensión y que ya supera según los datos del ESYRE las 13.190 hectáreas en la región, aunque resulta casi imposible diferenciar qué parte de ellas se asocia a la producción de higo seco y cuál a higo fresco. Dos productos muy distintos y con mercados comerciales totalmente diferentes.
La comarca de La Serena albergará una de las mayores plantaciones de pistachos de Extremadura con 226 hectáreas
El cultivo del pistacho se ha convertido en una sólida alternativa en muchas comarcas de Extremadura a la hora de plantearse nuevas plantaciones arbóreas. Aunque en sus primeros años, su mayor tiempo de entrada en producción frente al olivar superintensivo o almendro alejó un poco su interés, en los últimos cinco años la estabilidad de sus precios en origen y su larga producción en el tiempo han acabado por reforzarlo. Según los datos de ESYRE del Ministerio de Agricultura, a finales del año 2021 la región contaba con un total de 1.267 hectáreas de pistacheras, de las que unas 1.100 hectáreas estaban en regadío. Actualmente la superficie plantada en la región puede superar ya las 1.400 hectáreas.
En toda España, la superficie de pistacheras alcanza ya las 60.000 hectáreas, de las que Castilla-La Mancha concentra un total de 53.000 hectáreas, siendo referente en conocimientos agronómicos del cultivo -gracias a su centro de investigación de El Chaparrillo- producción y transformación del producto.
Extremadura cuenta con una asociación de productores de pistacho, Propistaex, que ha sido el germen de la cooperativa Extremeña de Pistachos que reúne a más de 80 socios y 700 hectáreas de cultivo y que avanza en la puesta en marcha de una procesadora en Fuente de Cantos (Badajoz). Un proyecto, el de la procesadora, que resulta clave para el sector productor extremeño no solo para valorizar el producto sino sobre todo por dar una respuesta rápida y cercana a las necesidades que el fruto tiene una vez recolectado.
En La Serena
Una de las zonas de Extremadura donde con más fuerza está creciendo el cultivo del pistacho en los últimos tiempos es la de La Serena, en la provincia de Badajoz. Que presenta importantes similitudes climáticas con las provincias de Ciudad Real y de Albacete, que lideran las plantaciones en toda España con altos rendimientos por hectárea.
En las últimas semanas se ha conocido uno de los mayores proyectos de plantación hasta ahora en la comarca, el promovido por la empresa Ibergrano SCL, con sede en Esparragosa de Lares, en la localidad de Monterrubio de la Serena sobre una superficie de 226,40 hectáreas. El marco de plantación elegido es un 8 por 7 metros, en tierras actualmente en secano que se transformarán a regadío con 6 pozos de sondeo existentes en la finca y una nueva balsa de regulación. Resulta curioso la entrada del pistacho en uno de los términos municipales extremeños más importantes en el cultivo del olivo, como es Monterrubio de la Serena.
Poco a poco, España se está consolidando como una de las mayores potencias europeas en el cultivo del pistacho, un producto con creciente demanda como demuestra su venta envasada y a granel en la mayor parte de las cadenas de súper e híper españolas en un lugar preferente entre los frutos secos. Y también por su amplia demanda en sectores de pastelería o incluso de la industria de los helados artesanos. Prueba de ello es la inauguración a primeros de septiembre en la localidad de Argamasilla de Alba (Ciudad Real), de la mayor planta de procesado de pistachos de Europa por parte de la empresa IberoPistacho con capacidad para seis millones de kilos.
Según los precios de la Lonja de Albacete a primeros de septiembre, para pistachos de la variedad Kerman abierto y limpio, ya procesado, los precios en convencional oscilaban entre los 6,30 y 10 euros/ kilo, y en ecológico entre 7 y 12,75 euros/kilo.
Foto: Propistaex
La cooperativa Extremeña de Pistachos lidera la puesta en marcha de una procesadora en Fuentes de Cantos
Forman parte unos 81 socios con 700 hectáreas de cultivo que dará servicio a más productores de Extremadura, Andalucía y Portugal
El cultivo del pistacho se está asentando en Extremadura como una alternativa más junto a otros frutos secos. Y cada vez en más zonas de la región, tanto en la provincia de Cáceres como en la de Badajoz. La región cuenta con una extensión de cultivo que puede alcanzar ya las 1.500 hectáreas, y con una Asociación de Productores, Propistaex, que ha sido capaz de liderar Extremeña de Pistachos Sociedad Cooperativa Agroalimentaria, creada en agosto del 2021 que promueve una industria para calibrar, pelar y secar el producto, e incluso pensar en el futuro en su comercialización directa con marca propia.
El presidente de la nueva cooperativa es Manuel Casado, productor de pistacho y propietario también de Viveros Pistorrex en Torre de Miguel Sesmero, especializado en planta de pistacho y asesoramiento de plantaciones.
En la Lonja del Pistacho de Albacete las variedades convencionales a finales del año pasado cotizaban a 6,5 euros/kilo abierto y limpio en convencional, y 8 euros/kilo en grano. Y en ecológico, desde 8 euros abierto limpio a 12 euros en grano.
¿En qué momento se encuentra el proyecto de Extremeña de Pistachos?
La componemos unos 81 socios que sumamos unas 700 hectáreas de cultivo. El principal objetivo de la cooperativa era la puesta en marcha de una industria para el procesado del producto, y no depender de procesadoras particulares con los que en estos dos últimos años ha habido problemas. Por los precios de compra del producto y por el rendimiento del producto entregado entre otros temas. Lo que se ofrece en muchos casos no tiene nada que ver con los precios reales del mercado. La puesta en marcha de la Lonja de Pistacho en Castilla-La Mancha va a ser importante para el sector.
Hemos visto una ubicación buena en Fuente de Cantos, que tiene ya parte de la construcción necesaria y suficiente terreno. La industria se hará en dos fases y supondrá una inversión en torno al millón de euros. No solo estará pensada para los socios de la cooperativa y Propistaex sino que seguro que cuando se conozca el proyecto entregarán su producción muchos más, incluso desde Portugal. También hemos pensado ofrecer servicios para almendra para rentabilidad la inversión. Si todo va bien para el año 2023 debe estar en funcionamiento.
¿Las nuevas plantaciones de pistachos siguen creciendo con fuerza o se han ralentizado?
Se ha notado una cierta ralentización en las nuevas plantaciones sobre todo por los precios ofrecidos por las maquilas particulares. Hay propietarios que pensaban que pagando el kilo a tres euros y pico mejor plantan almendros. Incluso a los viveros ha costado vender planta, cuando antes había escasez. Con la puesta en marcha de la Lonja de precios y el aumento de la demanda creemos que va a volver a crecer. En zonas como la de Navalmoral de la Mata, Campiña Sur o Tierra de Barros se están notando ya más proyectos. También en la zona de las Vegas del Guadiana tiene gran potencial. Incluso ayuntamientos como el de Oliva de la Frontera han decido plantar 10 hectáreas en su Dehesa Boyal para ver su desarrollo. Un proyecto que hemos realizado desde nuestro vivero, Pistorrex.
¿Se va afinando más con las variedades que mejor se adaptan a Extremadura?
Por su puesto que la experiencia de lo ya plantado ayuda mucho. Y cada vez hay más variedades para elegir. En el caso de Extremadura se adaptan mejor las variedades tempranas.
¿Es un cultivo que se adapta bien al secano?
En sí mismo es un cultivo de secano, que es verdad que da más producción con riego de apoyo, pero que funcionan bien en secano, gracias a sus raíces pivotantes. En un año de plantación ya puede tener un metro de raíz.
¿En ecológico tiene mayor potencial?
Está claro que los precios son, de media, dos euros superiores por kilo en ecológico. En regadío es más complicado por el tema de los hongos pero en secano tiene mucho potencial.
El pistacho toma fuerza en la comarca de La Serena en terrenos de cereal
Los precios en origen oscilan entre los 5,50 euros/kilo a los 12 euros/kilo, dependiendo de calibre y si es ecológico
El cultivo del pistacho es uno de los que ha experimentado una mayor eclosión en los últimos años en España, al pasar de ser testimonial a más de 46.000 hectáreas en la actualidad, con las provincias de Ciudad Real, Toledo y Albacete como grandes zonas productoras. Extremadura también ha comenzado a descubrir el potencial de este cultivo en lo últimos años, para sumar ya más de 1.300 hectáreas, con una gran peculiaridad frente a otras zonas productoras: el riego. Más del 90% de las plantaciones de pistacho extremeñas cuenta con riego, un porcentaje que a nivel nacional no alcanza ni el 50%. Esa es la mejor arma actual para el crecimiento en la producción del pistacho de origen extremeño.
Hay que tener en cuenta que el rendimiento medio (frutos secos al 6% de humedad y en cáscara) en secano, a partir del octavo año de plantación es de 1.000 kg/ha/año. En regadío, a partir del sexto y hasta el décimo año, con un aporte de agua de 1.500 m3/ha/año, el rendimiento medio es de unos 1.500 kg/ha, y desde el décimo al vigésimo año, con 3.000 m3/ha/año, es de 2.000-2.500 kg/ha. Las variedades Kerman y Larnaka son dos de las más plantadas en España.
En el caso de Castilla-La Mancha, primera productora española de pistacho que concentra 38% hectáreas, más del 70% de las plantaciones se realiza en secano. Solo en el año 2020 se han plantado en Castilla-La Mancha casi 8.000 hectáreas de pistacho., un 20% más que el año anterior. Y su número sigue creciendo aupado por los precios en origen del producto, especialmente en los ecológicos, que ya suponen en torno al 35% del total en esa región. La producción en Castilla-La Mancha ya supone más de 2.800 toneladas de producto.
Hasta ahora, la provincia de Ciudad Real al concentrado el grueso de la extensión y producción de pistacho en España, tanto por las condiciones de su terreno y clima propicias al mismo, como también por albergar el Centro de Investigación Agroambiental “El Chaparrillo”, que ha liderado la investigación y formación sobre el producto en toda España.
Proyectos extremeños
Las similitudes del clima de Ciudad Real como el de algunas comarcas extremeñas como la de La Serena no han pasado desapercibidas a agricultores particulares y empresas agrarias de Extremadura que han decidido lanzarse hacia su cultivo. El último proyecto destacado del cultivo de pistacho que se va a realizar en la comarca pacense de La Serena se ubica entre los términos municipales de Magacela y Villanueva de la Serena. La empresa El Rincón y La Torre S.A. va a plantar 154 hectáreas de pistachos, con el apoyo de cuatro pozos de sondeo. Actualmente el terreno se destinaba al cultivo de cereales de secano.
Una de las peculiaridades del pistacho es la necesidad del producto de ser procesado con cierta rapidez desde su recolección, debido a la humedad del fruto que hace que esté expuesto a la proliferación de hongos. Contar en un radio de kilómetros no muy alejado de plantas de procesado es fundamental.
Extremadura cuenta con la Asociación de Productores de Pistachos de Extremadura (Propiestaex) que agrupa a unos 112 socios y cerca de 900 hectáreas de cultivo que ha dado ya importantes pasos hacia la comercialización común del producto.
Los precios en origen del producto sigue siendo el principal atractivo del producto. Según la Lonja Agropecuaria de La Mancha oscilan entre los 5,50 euros y 7,00 euros según calibre en convencional, y entre los 8 y los 12,00 euros para el ecológico.
Foto: Propistaex
El cultivo de frutos secos crece en Extremadura desde las 4.100 has en 2010 a casi 20.000 has
Liderados por el almendro con 13.205 has seguidos por el castaño con 2.770, el nogal con 1.457 y el pistacho con 1.172 has
El crecimiento del cultivo de frutos secos en la comunidad de Extremadura -básicamente almendros, nogales, castaños y pistacheros- sigue siendo exponencial en los últimos años. En alguno de estos árboles, han pasado de ser un cultivo testimonial o casi insignificante a ser uno de los que más crece, como es el caso del almendro.
Según los datos del ESYRE, la encuesta de superficies agrarias del Ministerio de Agricultura, entre 2010 y 2019 -es decir, en la última década- la superficie dedicada a estos cultivos pasado de las 4.116 hectáreas en total a las más de 19.600 el pasado año. Es decir, su cultivo ha crecido en más de 4,5 veces, con más de 15.000 nuevas hectáreas.
Almendro
Si hay un cultivo que ejemplifica el interés de los agricultores y de propietarios de fincas con ganas de invertir en nuevos productos, el que más ha destacado en los últimos tiempos es el almendro en intensivo o superintensivo. Su cultivo en la región ha pasado de las 1.990 hectáreas en el 2010, muy concentradas en la provincia de Badajoz, a las 13.205 hectáreas actuales, con presencia creciente en la provincia de Cáceres también.
Aunque los precios en origen del producto han experimentado una sensible merma en las últimas campañas, más atenuada en el caso de la almendra en ecológico, motivado por la situación en los mercados internacionales pero también por la creciente producción española. Según los datos de la Lonja de Reus, en menos de un año, la variedad Comuna se ha dejado más de 1,70 euros por kilo, cotizando a mediados de agosto por debajo de 3,50 euros/kilo con una caída en el último año del 30%. En el caso de la variedad Marcona, la más demandada, la cotización ha bajado ya de media de los cinco euros cuando a finales del 2019 se cotizaba a 6 euros/kilo.
Hay que tener en cuenta que el cultivo del almendro se acerca ya a las 690.000 hectáreas en España. El 85% de estas hectáreas sigue siendo de secano en la actualidad. Pese al fuerte crecimiento de la producción, el mercado español importa cada año unas 90.000 toneladas de almendra, especialmente de California. Durante el estado de alarma, los frutos secos fueron uno de los alimentos cuya demanda más creció en los lineales, por encima del 60%.
Otros cultivos
Además de la almendra, hay otros frutos secos cuyo cultivo ha experimentado también u fuerte crecimiento. Este el caso del nogal, que ha pasado de 431 hectáreas en 2010 a las 1.457 en la actualidad. El interés de empresas como Borges en este cultivo ha sido clave en este crecimiento. Mientras, el cultivo del pistacho ha pasado de no contar con prácticamente ninguna hectárea en 2010 a disponer de 1.172 hectáreas a finales del año pasado, contando incluso con una asociación de productores, Propistaex, y alguna importante industria transformadora como Green Pearl en Navalmoral de la Mata.
Mientras, el cultivo del castaño, más tradicional en la región en las comarcas del norte de Cáceres y en la zona de las Villuercas-Ibores también ha crecido en algo más de 1.000 hectáreas en la última década, hasta las 2.770 has.
También está creciendo con fuerza en las últimas campañas el cultivo de la higuera, de la que Extremadura es líder nacional con más de 12.200 has de cultivo, aunque resulta imposible separar las que van higo seco de las de higo fresco y para industria.
Foto: Borges
Ana Pulido (Pistajara): “El pistacho es un producto de fácil salida al mercado y precios aceptables”

Entrevista con
Ana Pulido
Directora de Ventas de Pistajara
Los cultivos de frutos secos siguen creciendo con fuerza en Extremadura. Uno de los menos conocidos pero con precios en origen más estables en los últimos años es el del pistacho, originario de las regiones montañosas de Irán, Turquía, Siria y Pakistán. Un cultivo que se acerca a las 45.000 hectáreas en toda de España, de las que unas 30.000 se concentran en Castilla-La Mancha.
Aunque la creación de la Asociación de Productores de Pistacho de Extremadura (Propistaex) es relativamente reciente, hay productores que llevan ya más de una década en el cultivo. Entre los pioneros destaca el proyecto de la empresa Depura Explotaciones, S.L. (Pistajara) en la localidad cacereña de Jaraicejo
¿Por qué decidisteis entrar en el cultivo del pistacho cuando nadie lo hacía aún en Extremadura?
Lo hicimos en el año 2008, después de hacer un estudió económico y formarnos con visitas al centro de El Chaparrillo de la Junta de Castilla-La Mancha, que es el referente en el cultivo del Pistacho.
Principalmente con la intención de dar rentabilidad y una utilidad a tierras que siempre habían estado en producción de cereales y actualmente estaban prácticamente abandonas sin ningún uso, además de emprender este proyecto en Extremadura que es nuestra tierra y que tiene el privilegio de ser óptima para este cultivo.
Por descontado que no ha sido una tarea fácil, pero todo es trabajo y constancia, y además cuando es un proyecto a largo plazo hay que ser optimistas. En el cultivo del pistacho y en todo proyecto, al pesimismo no hay que darle espacio.
¿Con cuántas hectáreas de pistachos contáis y en qué tipo de terreno?
Actualmente tenemos 50 Ha., parte de ella en producción y en un terreno óptimo para este cultivo.
Los inicios fueron difíciles, al ser un cultivo desconocido en Extremadura, pero con el tiempo se ha demostrado que es viable. Todo este tiempo hemos intentado transmitir nuestros conocimientos a todos los interesados por este cultivo, animándoles a unirse a él, pues está claro que cuanto más pistacho se produzca en Extremadura, mejor será para todos.
En la actualidad ya tenemos producción propia y nuestro propio centro de procesado (limpieza y secado del pistacho) que además, de para nuestro producto, pueda dar servicio a otros agricultores que se unan a esta aventura.
También tenemos disponible planta procedente de semilla certificada para que los interesados se puedan iniciar en su proyecto, ayudándoles con los conocimientos adquiridos durante todos estos años.
Hay agricultores interesados en el cultivo que dicen que tarda mucho en entrar en producción, ¿es un hándicap?
Es cierto que el pistacho tarda en entrar en producción unos 5 años, pero en la actualidad todos estos plazos están optimizados al tener la posibilidad de poner, tanto planta injertada o patrón con un calibre para injertar en el mismo año, y existen sistemas de financiación adaptados a este cultivo que lo hacen más viable en estos momentos.
Por otro lado es una realidad, que existe una gran demanda del pistacho y que una vez superado el periodo inicial, nos encontramos con un producto de fácil salida al mercado y precios aceptables. Y podemos asegurar que el pistacho de Extremadura, nuestro pistacho, tiene una calidad difícil de igualar.
¿Cómo realizáis la comercialización?
En la actualidad, que son nuestros inicios, prácticamente te quitan el pistacho de las manos. En el futuro y según las circunstancias habrá que optar por el sistema de ventas más viable para la empresa.

El cultivo de frutos secos crece un 20% anual en Extremadura

Almendros, castaños, nogales, higueras y pistachos suman 20.000 hectáreas de cultivo gracias a su gran demanda y buenos precios en origen
El pasado 12 de octubre, en el auditorio de la Feval no había un asiento vacío. La razón la tiene el interés que despierta el almendro entre los agricultores profesionales extremeños. La empresa Agromillora organizaba un Foro Internacional sobre el Almendro con la presencia de importantes directivos de grupos como El Lobo o Ferrero y lo presentaba con el sugerente título de “Extremadura, la nueva California”.
Y no es para menos visto el “boom” de nuevas plantaciones de frutos secos que se están plantando en los últimos años en la región. Entre almendro, castaño, nogal, higuera, pistacho y pecano ya suman cerca de 20.000 hectáreas, una gran parte de ellas en regadío. Según los datos del ESYRE, la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos del Ministerio de Agricultura, el ritmo de nuevas plantaciones de frutos secos en Extremadura crece a una media del 20% anual.
Este fuerte incremento en las plantaciones y producciones ha provocado que importantes grupos cooperativos hayan tenido que abrir secciones de almendro. Grupos como Borges o PASAT llevan muchos años cultivando este tipo de productos en la región.
Los buenos precios en origen de este tipo de cultivos y la coyuntura complicada de otros cultivos, han puesto los ojos de muchos agricultores en ellos. Cada uno con su particularidad, tanto en inversión por hectárea como en variedades más adecuadas para los suelos y climas de la región y por su entrada en producción.
Almendras y pistachos
El cultivo que está tomando más fuerza en los últimos años es el del almendro, que supera ya las 10.00 hectáreas según datos de la Junta de Extremadura, y que en el último año creció un 21%. Aunque sus precios en origen son inferiores a los de hace 5 años, siguen estando por encima de los 4,5 euros/kilo de media.
Otro cultivo más tradicional en Extremadura, como el castaño, sigue creciendo en hectáreas hasta superar las 2.400 hectáreas, con zonas muy importantes como las de la comarca de las Villuercas en pueblos como Navezuelas, Guadalupe o Berzocana. Y también en las comarcas del norte de Cáceres, siendo también un producto de gran venta de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte. El precio en origen se ha movido esta campaña entre los 1,70 y 1,75 euros/kilo para el productor.
Otro producto con creciente interés es el del pistacho que suma en torno a las 1.000 hectáreas de cultivo, tanto en riego como secano, y que ya cuenta con una Asociación de Productores (PROPISTAEX) que agrupa a unos 60 productores y unas 600 hectáreas de cultivo. En secano, con producciones de 800 a 1.000 kilos por hectárea, y en riego de 1.500 a 2.000 kilos. En convencional, en temprano, se paga entre 6,5 a 7 euros/kilo y en tardío, entre 8 a 9 euros/kilo. La región cuenta con una importante comercializadora de pistachos, Green Pearl, con sede en Navalmoral de la Mata.
Otro cultivo que despiertan gran interés es el nogal, con unas 1.075 hectáreas en la región, de las cuales 400 gestionadas por BAIN (Borges Agricultura & Industrial Nuts), que cotiza en Bolsa. Según Afruex, se esperan para esta campaña 5 millones de kilos de nueces. Con una superficie menor pero con gran potencial en la región, el pecano o Carya illinoinensis ya suma unas 30 hectáreas de cultivo, según Margarita López Corrales, Ingeniera Agrónomo del Centro de Investigación Finca La Orden- Valdesequera de Cicytex, entidad que lleva años estudiando su cultivar en tierras extremeñas.
Mientras, la higuera sigue sumando hectáreas sobre todo en riego de apoyo, tanto para higos secos como para fresco. Con precios en origen entre 1,70 y 2 euros de media por kilo para seco, y un creciente mercado nacional e internacional, basado en la calidad de la variedad Calabacita frente al higo turco.
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