agricultura

Guillermo Herrero (Nostoc Biotech): “Nuestra explotación de Peraleda de la Mata tiene capacidad de producir hasta 20.000 tn/año de humus de lombriz”

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Entrevista con
Guillermo Herrero
CoCEO y Cofundador de Nostoc Biotech

¿En qué va a consistir vuestro proyecto de lombricultura en Cáceres?

Durante los últimos años hemos creado para terceros 48 explotaciones de lombricultura y, además, hemos mantenido acuerdos con varias de esas explotaciones que, siguiendo nuestras indicaciones, tenían la calidad requerida por nuestra empresa para comercializar el humus producido.

Desde hace un año, con Nostoc Biotech, empresa especializada en fertilizantes naturales y control biológico a base de microorganismos derivados del humus de lombriz, decidimos montar una explotación propia con sistemas innovadores y con la capacidad de producir hasta 20.000 toneladas al año de humus de lombriz. Una cifra suficiente para abastecer a la empresa y tener la capacidad de crecimiento que pretendemos para los próximos años, debido al creciente interés por nuestros productos.

La ubicación de la nueva explotación, Peraleda de la Mata (Cáceres), fue seleccionada por varios motivos: se encuentra en el interior de una finca de 140 hectáreas dedicada a la cría de ganado bovino y ovino, con más de 3.500 cabezas, lo que nos proporciona una importantísima cantidad de estiércol.

En la instalación, una parte significativa de la alimentación se hace en campo abierto, donde los animales comen de los pastos de la finca libremente, lo que garantiza que los estiércoles obtenidos sean de gran calidad y contengan una variada carga microbiológica, imprescindible para obtener un humus excelente.

En los alrededores del terreno existen alrededor de 20 explotaciones ganaderas que poseen características idénticas de alimentación. Además, la cercanía con estas parcelas minimiza el impacto económico y medioambiental de los transportes. El tamaño de la finca nos permite poder crecer sin, prácticamente, límites. La climatología de la zona favorece la cría de la lombriz.

¿Qué productos se producirán y cuál serán sus mercados?

Los productos de Nostoc Biotech están basados en la microbiología del humus de lombriz. Es necesario que el humus utilizado sea de la máxima calidad posible y lo conseguimos gracias a las características de la explotación y los sistemas tecnológicos utilizados.

En la planta  se produce el humus de lombriz base para su comercialización en sólido directamente (Humus y Humus+), así como para transformarlo en los diferentes productos líquidos, proceso que se lleva a cabo en la nueva fábrica de Roquetas de Mar (Almería).

El humus de lombriz es un producto clave en cualquier tipo de suelo, bien sea en cultivos, jardines e incluso bosques y  proporciona la base microbiológica necesaria para el correcto crecimiento y protección de las plantas.

¿Qué aportan los humus tanto sólidos como líquidos a la tierra?

En la explotación de Peraleda de la Mata el humus obtiene una altísima carga microbiológica benéfica que, asociada a la planta o cultivo, le proporcionará la protección y nutrición necesaria para que prospere de la mejor forma. La provee de macro y micronutrientes esenciales para su desarrollo, capta la humedad del ambiente, lo que evita en gran medida el estrés hídrico, crea un suelo esponjoso y permeable que permite la entrada de agua, lo que se traduce un gran desarrollo radicular.

¿Hay conciencia real entre los agricultores para evitar la desertificación?

Año tras año observamos como el interés por este tipo de productos aumenta debido a varios motivos. El principal es que el agricultor ve cambios positivos claros en su cultivo y que  pueden conseguirse sin tener un coste extra que se salga de sus posibilidades económicas, por lo que uno de nuestros mayores esfuerzos ha sido el de industrializar los procesos de fabricación para abaratar su producción y  aumentar su calidad.

Con las soluciones a base de microorganismos derivados del humus de lombriz de Nostoc Biotech conseguimos una reducción importante de insumos agrícolas y sus costes asociados, (alrededor de un 20%). El cliente final demanda productos de calidad, sabrosos y sin residuos químicos, lo que les va acercando al consumo de productos ecológicos y sostenibles como los de nuestra empresa u otras empresas similares.

José Miguel Coleto (UEX): “La reintroducción del cultivo de remolacha sería muy interesante para aliviar la presión sobre el maíz, el arroz y el tomate”

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Entrevista con
José Miguel Coleto
Catedrático de Producción Vegetal de la Universidad de Extremadura

Gran parte de la agricultura extremeña se cimenta en grandes cultivos como tomate, maíz, fruta, arroz, tabaco, olivar y vid. ¿Ha cambiado mucho o puede hacerlo en los próximos años?

Considerando los volúmenes de producción y facturación, los grandes cultivos y las producciones ganaderas clásicas seguirán dominando la producción agraria extremeña, con algunos pequeños ajustes anuales de superficies de cultivo y censos ganaderos, relacionados con la evolución de los precios. Los cambios más relevantes esperados dependerán del alcance en  la expansión de los frutos secos y del olivar superintensivo, que muestra ya signos de agotamiento, y la aparición de alguna nueva producción. En este último caso, la reintroducción del cultivo de remolacha, muy ligado a la implantación de la nueva fábrica de azúcar, sería muy interesante para aliviar la presión sobre el maíz, el arroz y el tomate y para que los agricultores del regadío, incluidos los futuros de la Tierra de Barros, pudieran contar con una alternativa para incluir en sus rotaciones.

Las cooperativas han sufrido una gran transformación incluso pilotando industrias agrarias en tomate y arroz. ¿Sigue faltando más peso del sector productor en la comercialización final?

Completar el proceso comercializador, del campo a la mesa, requiere oficio, gran volumen de producción y financiación abundante a medio y largo plazo. Las cooperativas pueden intentarlo, sobre todo escalando hacia los primeros eslabones de la cadena alimentaria, lo intentan ya en algunos casos, pero con prudencia y siendo muy selectivas en la elección de las materias primas y productos finales, a deslizar a través de la cadena.

Paralelamente, deberían insistir en concentrar más la producción, gestionar mejor los primeros procesos manipuladores y de transformación y la adquisición, en condiciones ventajosas de los inputs agrarios; en su caso también la producción de estos inputs, como los piensos compuestos, aplicando las tecnologías más novedosas que repercutan en la calidad y en la competitividad de sus precios. Estas opciones requieren que se alcance una mínima masa crítica para ser viable.

La nueva Ley de la Cadena Alimentaria ya esta lista ¿tiene solución real el problema de los precios en el campo?

No podemos negar que los mercados mundiales se mueven más a gusto cuando un producto es susceptible de comercializarse como comoditie. Los agricultores también producen comodities y deben acostumbrarse a que muchas de las grandes producciones, como los cereales, el azúcar, la leche, etc, lo son. Esto no debe ser ningún impedimento para que incidan sobre todo —pero no solo—  en los primeros eslabones de la cadena alimentaria, concentrando la oferta, abordando primeras manipulaciones y transformaciones, y progresando con prudencia, todo lo que sea técnica y económicamente posible, en el proceso comercializador. Es la mejor forma de repercutir valor añadido sobre el productor inicial.

Paralelamente deben intentar que productos como el aceite de oliva, el vino y las carnes de vacuno y ovino, no acaben convirtiéndose en comodities. El instrumento más adecuado es la marca y, cuando procede, las referencias al origen (IGOP, DOs etc).

Los productos caracterizados por su singularidad difícilmente imitable como el jamón ibérico, el Pimentón de la Vera, nuestros quesos amparados por DOs, etc, no corren peligro pero deberían contar con una mayor implicación del sector en los procesos comercializadores.

Hay que resaltar la dificultad, y el peligro a medio plazo, de influir de manera artificial en los precios de los productos a lo largo de la cadena alimentaria. Sí son medidas adecuadas las ya indicadas, y otras como la concienciación ciudadana sobre las ventajas cualitativas y medioambientales, de los productos de poco recorrido (de proximidad) y la incitación a la transparencia para que se conozcan, en la manera de lo posible, tanto los costes de producción, como los beneficios de todos los operadores de la cadena.  Hay muchos trabajos de investigación que demuestran que al aumentar la transparencia aumenta la eficiencia del proceso comercializador, de manera que resulta posible deslizar esta eficiencia, en forma de mejores precios, hacia el sector productor.

¿La agricultura extremeña deberá incrementar su mecanización para ser competitiva aun a costa de dejar atrás decenas de miles de jornales?

No hay ninguna alternativa a la mecanización total de casi todas las producciones agrícolas, y parcial de las ganaderas. Un salto cualitativo es la robotización, que ya se está produciendo, en la recolección de la fruta. Colaboro con una empresa que trabaja en ello y puedo asegurar que, con ligeras adecuaciones de las plantaciones, al nuevo sistema de recolección, los brazos robóticos pueden solucionar técnicamente el problema. Solo falta bajar el coste de producción de estos brazos para hacer la práctica competitiva. Ocurrirá en el próximo decenio y ocurre ya en el caso de la fresa.

En la última década han entrado con fuerza en la región nuevos cultivos como los de frutos secos, especialmente el almendro, o modelos como el olivar en seto y otros como verduras y hortalizas asociadas a las grandes industrias de congelados implantadas en la región. ¿Son un complemento de futuro con recorrido?

Los frutos secos se han constituido en unas producciones que vienen a paliar la escasez de alternativas de alta rentabilidad en el regadío. Pero a mayor rentabilidad, mayor riesgo y mayor dependencia de la volatilidad interanual que caracteriza estas producciones. Convendría que el agricultor no dependiera de un monocultivo, implantando, por ejemplo, almendro, nogal y pistachero. En el caso del almendro puede que hayamos llegado a un nivel que aconseja limitar la velocidad de expansión.

Diversificar la producción de la horticultura industrial es bueno para el agricultor y también para la industria que puede trabajar más días al año, reduciendo los costes de amortización de instalaciones y equipo. Esto debe repercutir en los precios al productor. También es bueno contar con hortícolas de invierno que consumen menos recursos hídricos.

A nivel ganadero, tanto en vacuno como en ibérico y en ovino, ¿cómo ve el futuro de la región y los principales retos del sector?

El ovino va a depender más de que se mantengan las exportaciones a los países islámicos que del consumo interno. Pero, en el corto plazo, la demanda es bastante robusta frente a una oferta contenida y, por ello, los precios, salvo crisis estacionales deben estabilizarse en niveles de rentabilidad moderada para el ganadero. La rentabilidad del vacuno y del ibérico, en el corto y medio plazo, va a estar muy condicionada por el relanzamiento de la demanda post-covid.

En cualquier caso, la dehesa es el ecosistema productivo natural más eficiente económicamente para estas tres especies, y eso unido a la singularidad de los productos finales que exporta el ecosistema, deben garantizar su rentabilidad a largo plazo.

La eficacia de los saneamientos ganaderos, y la adquisición de inputs y la comercialización de productos, por entidades asociativas, son aspectos positivos. Preocupa no obstante, la degradación del arbolado de la dehesa por la seca y la potencialidad de las nuevas repoblaciones que, poco a poco, van alcanzando la veintena de años de edad y que deberían paliar el detrimento de la superficie realmente arbolada.

Syngenta muestra en campo su apuesta por la sostenibilidad del girasol, así como sus tecnologías de control de las malas hierbas y el jopo

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Syngenta ha organizado en Carmona, Sevilla, una jornada de campo con todas las medidas de seguridad frente a la COVID-19 establecidas por las autoridades (pequeños grupos, mascarillas, distancia de seguridad, etc.) en la que se han mostrado tanto las opciones de sostenibilidad que se tienen en este cultivo frente a la nueva PAC, como las tecnologías que ofrece la compañía frente a las nuevas razas de jopo y para luchar contra las malas hierbas. En dos días de jornadas, más de 80 técnicos de la distribución de Syngenta y de cooperativas de la zona, así como gestores de grandes fincas, han pasado por tres estaciones distribuidas por el campo de ensayo de girasol, en las que se ha profundizado en cada tema.

La primera estación se ha situado junto a un margen multifuncional especialmente diseñado para la zona y el cultivo del girasol, con plantas autóctonas seleccionadas para fomentar tanto la presencia de polinizadores, como de fauna auxiliar beneficiosa para el cultivo, como pueden ser los Sirfidos que se comen las larvas de los pulgones. Este tipo de margen multifuncional entra dentro de la medida estrella de Syngenta en el campo de la biodiversidad agrícola, Operación Polinizador, que ya ha cumplido 12 años de experiencias en España.

Luis Miranda, responsable de Agricultura Sostenible en Syngenta, ha explicado cómo se eligen las plantas para este tipo de márgenes, que en esta zona cuenta con plantas con una floración alargada en el tiempo, con flores de variados colores y que florezcan en épocas diferentes para promover la biodiversidad a lo largo de todo el cultivo.

La segunda estación temática ha estado dedicada a las nuevas tecnologías antijopo propuestas por Syngenta, especialmente contra la nueva raza “G”. En esta estación, Juan Fernández, Jefe de Producto de Oleaginosas y Cereales de Syngenta, ha explicado el programa de Syngenta para el control de estas nuevas razas. En el girasol, el jopo supone una lucha continua ya que van surgiendo nuevas razas cada vez que se controlan las anteriores y es necesario tener siempre nuevas tecnologías para su control.

Teniendo en cuenta que este tipo de tecnologías tardan 8 o 10 años en salir a la luz, desde Syngenta ya se está trabajando en dos vías: por un lado, semillas con resistencia genética a esta raza de jopo y, por otro, con resistencia a herbicidas que lo controlen.

Por último, en la tercera estación se han mostrado las soluciones herbicidas de Syngenta contra las malas hierbas en girasol, mostrándose tres diferentes tecnologías para su control.

Ana Toribio y Guillem Caballero (Asociación Tierra Sana Agroecológica): “La demanda de productos sanos, frescos y cercanos ha aumentado”

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Entrevista con
Ana Toribio y Guillem Caballero
Asociación Tierra Sana Agroecológica

¿Cómo surgió la Asociación Tierra Sana y qué objetivos que tiene?

La asociación nace en el 1998 en el Valle del Jerte para la defensa de la agricultura biodinámica e integrada. En 2016 un grupo de personas comprometidas con el territorio deciden dinamizar y promover las actividades de la asociación, contando con agricultoras en los valles del Ambroz, el Jerte y la Vera. Promovemos la formación invitando a personas con gran experiencia en el sector ecológico, al igual que se han incorporado compañeras con conocimientos y nuevas perspectivas en el manejo ecológico. Experimentamos mediante prueba y error, y compartimos los conocimientos obtenidos al resto de agricultoras, siguiendo prácticas de “campesino a campesino”. Este es el principal motor de la asociación, lo cual nos ha permitido tejer una red de apoyo mutuo. Además organizamos jornadas y trabajamos en la difusión de las bondades y los retos de la agroecología.

¿Lo que está ocurriendo con el Covid-19 abre nuevas posibilidades a un tipo de producción y comercio más local y responsable?

La pandemia actual ha abierto un espacio para la reflexión acerca de la sociedad del futuro que queremos, y posibilidades se han abierto en todas las direcciones. También nos ha invitado a reflexionar sobre los canales de comercialización y la distribución alimentaria. La dependencia de mercados e insumos externos debe transitar hacia modelos más locales, donde los recursos endógenos representen una parte más significativa de la economía, generando un incremento de la resiliencia social y ambiental.

La demanda de productos sanos, frescos y cercanos ha aumentado, presentándose una gran oportunidad para el desarrollo de producciones más ancladas a sus territorios, con prácticas sostenibles e impulsoras de redes de comercio local. Ahora bien, los mercados al aire libre se han cerrado durante el confinamiento y las pequeñas producciones se ahogan, especialmente las ganaderas. Pero, en cambio, el abastecimiento de alimentos ha recaído sobre supermercados y grandes superficies, los cuales incorporan mayor cantidad de plásticos y calorías vacías en sus estanterías. Posibilidades se abren muchas, pero unas se ven más apoyadas que otras. Dependerá de todas equilibrar la balanza hacia modelos sostenibles.

¿La venta on line puede cambiar l modelo alimentario?

Este tipo de venta genera un cambio en la distribución de alimentos que puede beneficiar a la pequeña producción. Pero, a pesar del aumento de la digitalización en el medio rural, aún existe una brecha con el medio urbano: población envejecida, falta de conocimientos, falta de servicios,… La venta on-line permite un contacto más directo entre productora y consumidora y se tiene que dar un mayor acompañamiento y acceso a recursos digitales en el medio rural.

Extremadura cuenta con un Clúster de la Artesanía Alimentaria ¿Qué retos debería tener?

Hay que seguir trabajando para concienciar sobre la importancia de la alimentación saludable, sostenible y de cercanía. Extremadura tiene un potencial enorme para la creación de un tejido de pequeñas industrias artesanas de la transformación de productos del territorio, por lo que hay que apoyar y acompañar las iniciativas que vayan en esta dirección. Es necesario actuar en red y de manera conjunta para dirigir reivindicaciones conjuntas hacia la creación de leyes que apoyen la pequeña producción y elaboración.

La Administración regional parece abierta a legislar sobre la venta de pequeños productores alimentarios ¿Sigue siendo complicado poder vender lo que uno produce?

Existen pequeñas redes locales en los pueblos que permiten la venta de pequeñas producciones – incluso de transformaciones (vinos, licores, etc.), pero eso no está regulado. En esta zona norte está todo articulado a través de cooperativas y almacenes y quien crea iniciativas para la venta directa se enfrenta a un cargo extra de trabajo y burocracia poco apetecibles, a la vez que asume riesgos en la rentabilidad del proyecto al tener escaso apoyo. Esperemos que se siga trabajando en el reciente decreto de regulación de venta directa, el cual abre una ventana de posibilidades.

https://tierrasana1.wixsite.com/extremadura

Ángel Calle (OBAEX): “Los precios no dan para mantenerse en el campo si no cambiamos también cómo circulan los alimentos”

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Entrevista con
Ángel Calle
Co-organizador OBAEX

¿Con qué objetivos nace el Observatorio de Agroecología Extremeño (OBAEX)?

El OBAEX nace en el marco del I Congreso Extremeño de Agroecología, que  arrancó el pasado 9 y 10 de octubre en Mérida y volverá a retomarse en primavera. Mediante encuentros en universidades, centros de educación ambiental o espacios productivos queremos ofrecer propuestas desde la agroecología en torno a la situación de crisis del sector agroganadero, el despoblamiento rural, el cambio climático o el derecho a una alimentación saludable. La agroecología nos habla de cómo producir alimentos de manera sustentable, a la vez que cuidamos de las personas y de nuestra región.

Todo el material producido  lo tenemos sintetizado en el Observatorio extremeño de Agroecología (OBAEX, www.obaex.org), para ser una herramienta plural de voces, investigaciones y experiencias para hacer avanzar la agroecología en Extremadura.

Extremadura figura entre las grandes regiones en hectáreas de agricultura ecológica pero bastante atrás en la lista de transformadores y comercializadoras ¿Qué habría qué hacer?

Habría que pensar la agroecología extremeña en tres direcciones. En primer lugar, visibilizar y apoyar las experiencias de producción y transformación de alimentos que nacen para sumarse al tren de la alimentación ecológica y que tienen una repercusión directa en la región.

En segundo lugar, relocalizar los sistemas agroalimentarios para que Extremadura deje de ser una región periférica que se pone al servicio de mercados mundializados. Estos mercados extraen energía, materiales, fertilidad y trabajo de los extremeños, pero dejan muy poco aquí y son parte de las razones de esta pandemia, como anteriormente lo fueron ya de otras gripes (aviar, porcina): degradan ecosistemas, favorecen monocultivos que reducen la biodiversidad y fomentan macrogranjas que están detrás de la llegada de enfermedades de origen animal.

Y en tercer lugar, la administración debiera prestar atención a planes que realmente incentivaran esta relocalización sostenible. O proponiendo planes de compra pública que incentivaran la compra regional de alimentos que vienen de la pequeña producción. O creando fondos y apoyos formativos para facilitar la transición agroecológica. Digo “realmente” porque hay muchos titulares pero cada vez estamos más abajo en el ránking de producción y transformación ecológica en este país.

¿Lo ocurrido con la pandemia del Covid debería “ayudar” a impulsar aún más el comercio local?

Si fuéramos sensatos, si no quisiéramos continuar por esta senda de destrucción y malnutrición, seguramente sí. Ha habido un impulso  porque al ser la salud un tema fundamental en estos tiempos ha actuado como tirón de la demanda de productos saludables. Necesitamos circuitos de comercialización cercanos y directos. Porque de no ser así no habrá un impulso real al sector ecológico si no a un nuevo nicho de mercado. El pequeño agricultor o agricultora está hoy a merced de la gran distribución. Los precios no dan para mantenerse en el campo si no cambiamos también como circulan los alimentos y la capacidad de decisión tanto del productor o productora como de la persona que quiere nutrirse de forma saludable.

Sigue mandando “el negocio de la comida”, cada vez menos sostenible, ¿qué huella ecológica tiene un alimento (incluso teniendo una certificación “ecológica”) que precisa que haya productos recorriendo miles de kilómetros hasta llegar a nuestras mesas?

¿Hay riesgo de que con la entrada de las grandes cadenas de distribución en el sector ecológico se desvirtúe su esencia?

Efectivamente, es lo que llamamos la “convencionalización de la agricultura ecológica”. Al productor o productora se le paga poco. Del lado del consumo, a quien no tiene muchos recursos no le llegan estos alimentos porque no se favorecen los mercados locales. Y a quienes quieren cultivar usando materias, insumos o productos cercanos se le desanima, se le desincentiva, cuando estamos demostrando que no es así. Se nos vende que debemos acudir a las grandes firmas de producción de agroquímicos tradicionales. Eso no es agricultura ecológica.

Coméntanos algo de la realidad a día de hoy del proyecto de Ecojerte.

Somos una pequeña cooperativa radicada en Casas del Castañar, en el Valle del Jerte.Nos dedicamos a la fruta, pero estamos ya a punto de entrar en la producción de quesos bajo la marca “La cabra tira al Jerte”. Será una línea cooperativa a la que seguirán otras, siempre pensando que es la intercooperación y la relocalización de los sistemas agroalimentarios la mejor apuesta.

Olivar en seto, almendro, viñedo y hortalizas impulsan los regadíos extremeños por encima de las 283.000 hectáreas

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Nuevas plantaciones de almendros en regadío

Los cultivos de regadío se han convertido en la columna vertebral del campo extremeño desde hace décadas. Tanto por volumen de producción, como por su peso en el empleo agrario y agroindustrial, y por su importancia en el comercio exterior. El análisis de los últimos datos del ESYRE, la Encuesta de Superficies del Ministerio de Agricultura para 2020, muestra como la región ha superado ya las 283.500 hectáreas de cultivo de riego. Unas cifras que en los próximos años aumentará de forma significativa con los proyectos de Tierra de Barros (15.170 has) y de Monterrubio de la Serena (1.200 has).

La importancia de los cultivos de regadío -y de la climatología para asegurar su viabilidad campaña tras campaña- queda de manifiesto en el volumen de facturación que suponen sus producciones: más de 750 millones de euros llegan cada campaña a los productores procedentes de sus cultivos de riego.

El mapa de los cultivos de regadío en Extremadura ha evolucionado con fuerza en la última década, al sumar 48.000 nuevas hectáreas lideradas sobre todo por los olivares superintensivos y en seto, los almendros, el viñedo y los cultivos de hortícolas asociados a las industrias de verduras congeladas. En el caso del moderno olivar, ha propiciado que la región pasara de producciones medias de 55.000 toneladas de aceite de oliva a superar en los últimos años las 72.000 tn. Extremadura ya dispone de 64.000 has de olivar de regadío. Y en el viñedo, la reconversión varietal ha propiciado el impulso al riego que suma más de 10.000 hectáreas en pocos años para alcanzar las 32.00 has en total.

Hay cultivos hortícolas que han crecido con fuerza en los últimos años en los regadíos extremeños, como el brócoli, el tomate para ensalada, el calabacín o el pimiento entre otros. Los contratos plurianuales de las empresas de congelados instaladas en la provincia de Badajoz dan estabilidad a estos cultivos.

Aunque el cultivo que más ha tirado del regadío en los últimos cinco años en la región ha sido el del almendro, que suma casi 12.000 has de cultivo según las cifras de la ESYRE y que ha quitado protagonismo a otros cultivos más tradicionales en zonas de regadío, obligando a algunas cooperativas a abrir secciones de almendra para dar servicio a sus socios.

Cultivos tradicionales
Los grandes cultivos tradicionales del regadío se mantienen en el tiempo, aunque algunos hayan dejado por el camino miles de hectáreas. Entre cinco de ellos -tomate, arroz, maíz, tabaco y fruta- superan las 100.000 hectáreas y sobre todo concentran la mayor facturación.

El tomate para industria -con una horquilla media entre 19.000 y 24.000 has- sigue siendo clave para el empleo agroindustrial en las Vegas del Guadiana y el regadío de Cáceres; el maíz sigue siendo básico, aunque los fuertes vaivenes en sus cotizaciones internacionales no han logrado mantener una estabilidad en el tiempo; la fruta de hueso también sigue siendo muy importante, tanto en mano de obra en campo y en las centrales hortofrutícolas como en la exportación a grandes mercados europeos y de ultramar; el arroz ha perdido más de 7.000 hectáreas en pocos años pero mantiene un núcleo destacado de agricultores y pueblos donde es el cultivo esencial; el tabaco de las comarcas del norte de Cáceres, lejos ya de las 9.000 hectáreas de décadas pasadas, vive pendiente de las ayudas de la nueva PAC que pueden darle  oxígeno para unos años más u obligarle a buscar alternativas no tan rentables y con menos carga de mano de obra.

Voliam completa el catálogo de Syngenta para estrategias de control de orugas y escarabajos

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Syngenta sigue firme en el avance de su plan de compromisos “Good Growth Plan”  para alcanzar una agricultura cada vez más sostenible. Entre los objetivos planteados para 2025 figura la incorporación y puesta a disposición de los agricultores de avances tecnológicos al año que contribuyan a la sostenibilidad agrícola. Con este propósito Syngenta ha presentado Voliam, una nueva incorporación a su portfolio de protección de cultivos frente a plagas.

El nuevo insecticida Voliam, está indicado para el control de orugas y escarabajo en cultivos importantes a nivel nacional como es el algodón, el tomate industria, cultivos frutales, cítricos, viña, almendro, patata o maíz. En estos cultivos, donde en los últimos años ha habido una drástica reducción en el uso de productos fitosanitarios, la presentación de una nueva solución insecticida eficaz y selectiva con la fauna auxiliar, es una gran noticia.

En la presentación se ha repasado en primer lugar el catálogo de soluciones de Syngenta para el control de lepidópteros y coleópteros, que cuenta ya con tres soluciones muy eficaces y complementarias como son Ampligo, Karate Zeon y Costar, a la que ahora se suma Voliam como una nueva materia activa con doble modo de acción que puede intercalarse en los programas de control y mejorar así el manejo de resistencias. En este sentido, en la parte técnica de la presentación de Voliam se ha hecho mucho hincapié en las recomendaciones del IRAC para el manejo de resistencias y se han dado las recomendaciones de Syngenta para el posicionamiento de los productos en los diferentes cultivos.

Potencia con control
Voliam es un nuevo insecticida a base de la materia activa Clorantraniliprol, que actúa por ingestión y contacto en tan solo unas horas en larvas neonatas y en un día en larvas adultas. Además de esta eficacia, es importante destacar que no se han observado resistencias cruzadas a los insecticidas más relevantes y su modo de acción pertenece al grupo 28 del IRAC (mismo que grupo que otros receptores de rianodina como son el ciantraniliprol y la flubendiamida).

Por último, en la presentación online se han repasado todos los ensayos realizados con Voliam en cultivos como el manzano, frutales de hueso, uvas, tomate, patata, algodón o maíz, siendo en todos ellos una solución altamente eficaz, con controles de las plagas siempre superiores al 80% o cercanos al 90% y siempre en la línea de la mejor solución probada en cada ensayo.

Domingo Fernández (Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura): “La apuesta industrial de las cooperativas nos ha permitido mantener a Extremadura como líder en el cultivo del tomate”

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Entrevista con
Domingo Fernández
Presidente de la Sectorial de Frutas y Hortalizas de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura

Tras una campaña muy complicada con un rendimiento medio por hectárea muy bajo ¿cómo se presenta la nueva?

La nueva campaña de tomate para industria en Extremadura se presenta como cualquier cultivo agrícola: con las perspectivas puestas en la climatología, esperando volver a una cosecha normal, ya que la del año pasado fue una campaña desastrosa y el cultivo no aguanta una mala cosecha con los precios actuales. El tomate es uno de los cultivos estrella de nuestra región y ahora lo importante es alcanzar una buena cosecha que garantice una campaña óptima.

¿Hay riesgo real de que productores que llevan muchos años en el cultivo lo abandonen?

 Aunque algunos pueden abandonar, la mayoría de los productores de tomate extremeños se mantendrán debido a las fuertes inversiones que requiere el cultivo del tomate y que se han realizado. De este modo, desde Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura estimamos que la superficie que este año se destinará a este cultivo será similar a la de la campaña anterior.

Los productores llevan varias campañas pidiendo un aumento de precios por kilo ¿es factible este aumento?

El aumento del precio no es que sea factible, es que es necesario para poder continuar con el cultivo de tomate para industria en Extremadura. Este año hemos dado el primer paso pero esta tendencia alcista debe continuar en los próximos, tal y como se estamos defendiendo desde las cooperativas y OPFHs asociadas a Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura.

Las cooperativas tienen un peso capital en varias de las industrias de transformado ¿los precios serían más bajos aún de no existir estas industrias cooperativas?

Con toda seguridad. Hace veinte años, cuando las cooperativas dimos este paso fue un  acierto porque es lo que nos ha permitido mantener a Extremadura como líder en el cultivo del tomate. La competencia es buena y sana y los agricultores que se sumaron a este proyecto industrial de las cooperativas agroalimentarias extremeñas están cobrando más precio por su tomate, sin tener que entrar en el conflicto de los precios de todos los años.

No podemos olvidar que las cooperativas son las empresas de los agricultores y ellos participan en el beneficio de la transformación de  las industrias cooperativas, por eso cobran más por su producción. Sí es cierto que el equilibrio debe residir en todas las partes, porque es fundamental para el cultivo del tomate: el sector productor tiene muy claro que las dos partes deben ganar y eso debe tenerlo claro también la industria, y la industria cooperativa lo tiene muy claro.

Los seguros agrarios son claves en el cultivo del tomate. ¿Cómo habría que perfeccionarlos a la realidad del cultivo?

Los seguros agrarios son claves en el cultivo de tomate para industria en Extremadura, que asegura el 100% de la superficie. Los seguros tienen muchas cosas mejorables, como la cobertura de daños por las altas temperaturas que desde Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura hemos propuesto que se incluya en las reuniones que tenemos con la Consejería de Agricultura y con Agroseguro para ampliar la cobertura del seguro. 

En pocas campañas hemos visto rendimientos muy altos por hectárea y otros muy bajos ¿La climatología es la que manda o hay otros factores importantes que influyen?

Los rendimientos altos de otras campañas han estado motivados principalmente por la mejora en el cultivo, con riegos por goteo, variedades, fertirrigación, tratamientos, etc. Es en los rendimientos bajos donde sí influye la meteorología, si hay tormentas, si las temperaturas no acompañan o si se originan epidemias precisamente por estas anomalías climáticas.

El 60% de las tierras con ayudas PAC de jóvenes agricultores son arrendadas

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El envejecimiento de la población agraria y ganadera en España es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta el campo español en las próximas décadas. Un porcentaje muy importante de los agricultores y ganaderos españoles se acerca o supera la frontera de los 60 años, y en muchos casos sin relevo generacional familiar previsto. El Ministerio de Agricultura, a través de la Red Rural Nacional, ha publicado el “Estudio sobre el acceso a la tierra” en el que un numeroso grupo de expertos analizan cuáles serían las medidas más eficaces para facilitar acceso de nuevos jóvenes agricultores. 

Uno de los mayores problemas para que los jóvenes accedan al campo de forma profesional sea el acceso a la tierra. En unos casos por la accesibilidad y en otros por los problemas  de financiación. Hay que tener en cuenta que los menores de 40 años presentan mayor superficie arrendada que el resto de grupos de edad. En el conjunto de perceptores de las ayudas de la PAC, el peso del arrendamiento sobre la superficie total es del 59,9% en jóvenes, 36,9% en mayores de 40 años y 33,1% en personas jurídicas. Los jóvenes arriendan especialmente más en regadío y en cultivos permanentes (sobre todo cítrico y olivar), en los que poseen menos hectáreas en propiedad. El canon medio de la superficie arrendada por jóvenes se estima por encima del de los agricultores de edades superiores.

Otro de e los elementos claves en facilitar el acceso de la tierra para los nuevos agricultores seria según el estudio la potenciación y mejora de la figura de los denominados “bancos de tierras”. Según el estudio, “para mejorar su función, es necesario, del lado de la oferta, que haya suficiente flexibilidad para incorporar nuevas tierras y, por parte de la demanda, fomentar la diversidad de nuevos profesionales que planteen modelos de negocio viables, rentables, favorecidos con ayudas públicas con límites mínimos y máximos”.  Su actividad real dista mucho de ser eficaz actualmente según las conclusiones del estudio ya que están “demasiado centralizados, resultan lejanos y disponen de poca oferta local o comarcal”.

Otro de los pilares claves que destacan los expertos es saber en cada comunidad autónoma de forma actualizada las tierras abandonadas o en riesgo de serlo. Para los expertos, también es muy importante mejorar los sistemas actuales de cese anticipado de la actividad agraria, y sus beneficiarios.

Syngenta se marca el objetivo de mejorar la biodiversidad y la salud del suelo en 3 millones de hectáreas de tierras de cultivo

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En el día mundial de la Diversidad Biológica, Syngenta refuerza su compromiso de alcanzar la mejora de la biodiversidad de 3 millones de hectáreas de tierras de cultivo a nivel global para 2025, como parte de su programa internacional por una agricultura sostenible “The Good Growth Plan”.

En palabras de Luis Miranda, responsable de agricultura sostenible en Syngenta: “Son ya más de 12 años desde que empezamos a desarrollar programas de extensión de biodiversidad como Operación Polinizador©. En este tiempo hemos demostrado que agricultura y biodiversidad son compatibles, sin olvidar la sostenibilidad económica y rentabilidad de las explotaciones agrícolas. Un enfoque novedoso orientado a construir en lugar de prohibir y siempre dando prioridad a las mejores prácticas agrícolas en el uso de productos fitosanitarios y semillas para el cuidado de los recursos naturales”. 

La agricultura en sí reduce considerablemente, en algunas zonas, la superficie de espacios naturales donde pueden desarrollarse la fauna y la flora silvestre. Los cultivos no son un entorno adecuado para la biodiversidad, con independencia del sistema agrícola empleado, ya sea producción integrada o ecológica, secano o regadío, la biodiversidad es siempre baja en los campos cultivados.

Syngenta identificó que era posible revertir esta situación y puso en marcha un ambicioso programa para desarrollar la biodiversidad en las áreas de cultivo, Operación Polinizador©. Este proyecto se enmarcó en 2013 dentro de nuestro programa de compromisos con la agricultura sostenible, “The Good Growth Plan”, desde entonces se han superado los objetivos establecidos beneficiando a 6,4 millones de hectáreas en entornos agrícolas. “En este tiempo hemos acumulado una considerable experiencia gracias a la colaboración con prestigiosos organismos científicos como el Instituto de Ciencias Agrarias y otros institutos del CSIC, el IMIDA de la Región de Murcia y la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid. También con el apoyo de la distribución de Syngenta y numerosas colaboraciones con instituciones, empresas del sector, productores de semillas autóctonas, entomólogos y otros expertos”, afirma Germán Canomanuel, responsable de relaciones corporativas en Syngenta España.

En España y Portugal, hasta el momento se han implementado más de 450 hectáreas de márgenes de flores multifuncionales equivalentes a más de 1,000 km, considerando un ancho promedio de 4 metros. Más de 16,200 hectáreas de tierras de cultivo han sido beneficiadas en ambos países. Además, han sido identificadas más de 500 especies en las bandas de la Operación Polinizador©, muchas de ellas en peligro de extinción e incluidas en la lista roja de la UICN de especies en peligro. Es el caso de la mariposa Parnassius apollo encontrada en los márgenes de flores de operación polinizador en parcelas de Aragón.

La iniciativa ya ha demostrado aumentar el número de insectos beneficiosos en parcelas agrícolas. Lo hizo en un estudio de tres años de monitorización de insectos en 10 explotaciones agrarias en la península ibérica. La media de especies aumentó un 130%: un 170% más de himenópteros, un 96% más de lepidópteros, un 115% más de coleópteros, y un 252% más de dípteros.

Actualmente Operación Polinizador© se está desarrollando con diversas empresas agroalimentarias de frutas y hortalizas, así como en zonas de cultivos extensivos en colaboración con las asociaciones agrarias ASAJA y UPA. Paralelamente el proyecto ya se está escalando a cientos de clientes de la red de distribución Syngenta en España y Portugal, buscando dar ese salto cuantitativo en la extensión de la biodiversidad en la Península Ibérica.