aceite de oliva y olivar
Rafael González (Medinaoliva): “El AOVE ecológico es la mejor forma de diferenciarse para el olivar tradicional”
Entrevista con
Rafael González
Gerente de la Cooperativa Santísimo Cristo del Humilladero de Medina de las Torres
El sector oleícola extremeño continúa renovándose. Y no solo con los nuevos sistemas de plantación. Sino también con su apuesta por los AOVES de calidad con el adelanto de la recolección y también con la producción en ecológico. Un buen ejemplo es la Cooperativa Santísimo Cristo del Humilladero de Medina de las Torres (1.027 habitantes/Badajoz), creada en 1958 y que cuenta con 230 socios procedentes de la localidad y de otras de toda la comarca de Zafra-Río Bodión. Cultivos mayoritariamente de olivar tradicional de secano, de las variedades Gordal y Manzanilla.
Cuenta con dos marcas de AOVE: Medinaoliva para convencional y Contributa para Ecológico. Acaba de renovar su web (www.medinaoliva.es). Su gerente lleva casi 36 años en el cargo y conoce en detalle la evolución del olivar en la zona. Las perspectivas de la nueva campaña son muy bajas. Su botella de medio litro en cristal de AOVE convencional se vende a 3 euros en la web y el ecológico a 3,80. La cooperativa está integrada en Viñaoliva.
¿Cómo es el olivar en vuestra zona de producción?
Se trata de un olivar de secano sobre todo, de olivos adultos, donde hay poco riego ya que esta zona es escasa en agua. Algunas parcelas se han hecho en intensivo en marcos de 7 por 5 y con riego, pero son las menos. En zonas cercanas como Almendralejo quien no tenía olivar podía poner viña, pero en nuestra zona no es el caso. La alternativa es el cereal. El gran cambio ha sido nuestra apuesta por el olivar ecológico, que ya supone en torno al 40% del total. Nuestra idea es que todo hubiera sido ecológico pero no hemos sido capaces de convencer a todos los socios.
¿Qué producción media tiene la cooperativa y cuáles son las variedades predominantes?
La pasada campaña tuvimos un millón de kilos de aceituna, y oscilamos entre las 1,2 y los 1,6 millones de kilos alguna campaña. Son unas 250 toneladas de aceite de oliva, que procede sobre todo de aceitunas de la variedad Gordal y Manzanilla, aunque también hay Picual entre las nuevas plantaciones que se está adaptando muy bien al terreno. De esta cantidad unas 70 tn ya van a envasado, por lo que su peso en el precio final que consigue el productor va siendo importante.
¿Estar en ecológico es clave para el futuro del olivar tradicional?
Lo más importante para el futuro del olivar tradicional es diferenciarse de otros sistemas de plantación. No puede ser igual el aceite de oliva de un olivo que tiene 5 años que el de otro centenario, y el sector debería tratar de destacar esta diferencia ante el consumidor. Y también el respeto medioambiental que el olivar tradicional tiene sobre la fauna y la flora de un territorio. El agricultor ve además que con el AOVE ecológico se consigue un mejor precio.
La pandemia del Covid-19 ha cambiado muchas cosas en la distribución de alimentos. ¿Han reforzado la venta on line?
Cada año la venta de aceites en la cooperativa crece. Y con el tema del estado de alarma, ha habido semanas en las que no parábamos de atender el teléfono con pedidos de muchos lugares de España. Por eso hemos decidimos renovar nuestra página web y reforzar la venta on line de nuestros productos, en diferentes formatos.
¿Ha costado convencer a los socios de la importancia de adelantar la recolección?
No nos ha costado porque aquí siempre se ha preferido coger la aceituna cuanto antes para tener tiempo para preparar las labores de la siembra. Antes de que el tiempo se metiera en aguas. A mediados de noviembre ya estamos molturando, con lo que se consiguen muchos AOVES de afrutado verde. Entre el 80 y el 90% de nuestros aceites son virgen extra. El problema actual son los bajos precios en origen que hacen que el agricultor se desanime y no se cuiden los olivos como se hacía para ahorrar costes.
Jaime Santos Barroso (Aceites El Tilo): “Queremos exportar nuestro AOVE monovarietal de Cornicabra hasta Estados Unidos y Japón”
Entrevista con
Jaime Santos Barroso
Gerente de Aceites El Tilo
El territorio conformado por el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara sigue dando agradables sorpresas a la olivicultura extremeña. La empresa Aceites El Tilo, propiedad de la familia Santos Barroso de Bohonal de Ibor, que cuenta con su olivar de 35 has en el término de Castañar de Ibor, ha logrado que sus AOVE Cornicabra sean premiados a nivel internacional y que abran mercado en países como Suiza y pronto lo hagan también en Estados Unidos. La experiencia en el sector de la logística y el trasporte de Jaime Santos Barroso, gerente del proyecto, está siendo también clave en la puesta internacional de la marca. La marca también apoya el proyecto de una futura D.O. de aceite en la zona.
¿Cómo surgió el proyecto de envasar con marca propia los AOVE de calidad de vuestro propio olivar?
Nuestra familia ha tenido olivos desde hace muchos años. Hace uno seis años nos hicimos cargo de unos 2.000 olivos de mi padre, casi centenarios, a los que sumamos unos 7.500 nuevos, también de la variedad Cornicabra, porque vimos que se adaptaba bien al terreno y porque permite obtener aceites de gran calidad. Y le metimos riego de apoyo, ya que estamos en una zona con un clima duro, ya que los olivos pasas sed en verano y frío en invierno.
Nuestra idea ha sido producir AOVEs de calidad, de recolección temprana y de extracción en frío. Nos moltura la aceituna una almazara cercana y tenemos nuestros propios depósitos diferenciados. Conseguir una medalla como producto gourmet en los últimos premios AVPA de Francia ha sido para nosotros muy importante y nos ayudará a abrir mercados.
¿Qué tipo de recolección realizáis para conseguir la mejor calidad?
Hay que tener en cuenta que la climatología es cambiante, aunque apostamos por una recolección temprana, que a mí que gusta decir cuando la aceituna presenta un color rosa-verde. El año pasado el 5 de noviembre habíamos acabado de recolectar. Normalmente a finales de octubre ya empezamos. Este año la calidad del fruto es buena pero no la cantidad del mismo. El cuajado no ha sido bueno. Como decían los mayores, el olivar es vecero. Cuando teníamos los 2.000 olivos ha habido años con 85.000 kilos de cosecha y al año siguiente con 9.000. Esperemos que en cuatro o cinco años podamos conseguir cosechas estables para unos 30.000 litros de aceite de media.
¿Cómo tenéis enfocada la comercialización?
Para este tipo de AOVEs de calidad, el mercado español es más limitado, aunque queremos crecer con la venta on line. Las catas que hemos realizados en Paradores como el de Guadalupe han sido excelentes. También pensamos en futuro en abrir una tienda física en la misma finca, al lado de la carretera que va a Guadalupe, para aprovechar el tráfico de turistas españoles y extranjeros. Dar desayunos, enseñar cómo es la finca, dar a probar nuestros AOVES y poder comprarlos allí.
Uno de mis hijos trabaja en Ginebra en el CERN, el Laboratorio Europeo de Física de Partículas y mediante contactos hemos conseguido vender en el mercado suizo donde ha gustado mucho el AOVE. También hay distribuidores de Miami y Nueva York que han visitado la finca y espero que pronto podamos vender en Estados Unidos, aunque la coyuntura por el tema de los aranceles no sea la mejor. Otro mercado al que queremos llegar es Japón, muy interesante. Para nosotros el mercado exterior es clave. Por mi experiencia en logística y transportes tenemos mucho ganado. Lo más importante es ir haciendo marca.
¿Vuestro proyecto es muy distinto al de un superintensivo?
Es muy diferente. Cuando nos planteamos poner más olivos, decidimos seguir con la misma variedad que había, la Cornicabra, y por un modelo de olivicultura similar al que hay en la zona. Si el día de mañana la demanda de nuestros AOVEs fuera muy alta, siempre podríamos comprar la aceituna a pequeños productores de nuestra zona, siempre con nuestras reglas de calidad.
La nueva almazara Olivamente en Lobón molturará millones de kilos de aceituna que antes salían a Andalucía y Portugal
El Grupo Inversor Ecológico Bomar S.L., la empresa con sede en Serrada (Valladolid), que lidera uno de los mayores empresarios de vino de la D.O. Rueda –Miguel Mélida– ha abierto a comienzos de octubre una nueva almazara, una de las mayores y más modernas de Extremadura, en Lobón (Badajoz) para dar servicio en principio a grandes fincas de olivar intensivo y superintensivo de Extremadura y otras zonas cercanas.
Un proyecto de unos 5 millones de euros de inversión que ha contado con ayudas de la Junta de Extremadura y que permitirá que cada campaña millones de kilos de aceituna extremeña dejen de molturarse en Andalucía y Portugal. La almazara dispone de dos naves de almacenamiento con 14 depósitos cada una, lo que le permite almacenar 3,7 millones de kilos de aceite de oliva
Miguel Mélida, con su empresa de servicios vitivinícolas Dalmadel, se ha convertido en los últimos años en el empresario que más hectáreas de uva recolecta en la zona de D.O. Rueda gracias a su flota de 20 máquinas y 18 tractores, que también prestarán servicio a las fincas extremeñas de olivar. Mélida es socio de García Carrión (Bodegas y Viñedos Mayor de Castilla), el mayor grupo bodeguero del mercado español, que también tiene una gran demanda de aceites de oliva para su negocio de gazpachos.
La almazara de Lobón se encuentra en un punto central de las Vegas del Guadiana, considerada junto a las Vegas del Guadalquivir, el epicentro de las nuevas plantaciones de olivar españolas.
Campaña de aprendizaje
La persona que se ha encargado de todo el proyecto en Extremadura es Gonzalo Murillo, con muchos años de experiencia en la gestión y asesoramiento de fincas de olivar superintensivo. “Esta primera campaña será de aprendizaje en todos los sentidos, sin agotar las máquinas. Contamos con maquinaria de última generación, de Centrifugación Alemana, y con un patio de recepción cubierto que es novedoso. Nuestra idea es dar un servicio integral, de asesoramiento en finca, recolección, molturación e incluso de venta de aceite. Hacer un traje a medida del cliente. Aunque no es obligatorio que quien molture con nosotros le tengamos que vender su aceite. Tiene libertad para hacerlo a quien quiera. Siempre recomiendo buscar compradores extranjeros para intentar sacar algo más”.
Ante la fuerte demanda de servicios de maquila para molturar la aceituna por parte de pequeños y medianos productores, la almazara podría incorporar una línea para dar este servicio en próximas campañas. Aunque su fuerte no será la venta directa de aceite, la almazara ha registrado ya la marca “Olivamente”. “Siempre habrá productores que nos pidan aceite, con su propia marca o con la nuestra”.
Gran parte de los aceites que producirá la almazara serán tempranos y extratempranos, propios de las variedades de superintensivo que más abundan como la Arbequina y la Arbosana. “Por mi experiencia siempre recomiendo a los productores molturar y vender. Para mi cumpleaños, que es el 27 de Diciembre, siempre tengo todo el aceite vendido y cobrado en el banco. Además, los aceites de estas variedades guardados en bodega se vuelven organolépticamente más planos”.
Pese a la fuerte bajada de los precios en origen del aceite de oliva en casi las tres últimas campañas, Gonzalo Murillo sigue apostando por el cultivo. “Es relativamente sencillo y estable, y sobre todo menos sacrificado que otros como el tomate. Es verdad que la rentabilidad no es la misma que cuando el aceite estaba a 3,5 euros, pero sigue siendo rentable. El control de gastos es el secreto. Por mi experiencia, con una producción media de 12.000 kilos de aceituna por hectárea y de 1.900 kilos de aceite, incluso a dos euros, da para pagar costes y ganar dinero”.
El 90% del olivar extremeño no gana dinero con los precios actuales en origen del aceite
Los costes por hectárea del olivar tradicional no mecanizable estarían en 3,52 euros/kilo y los del mecanizable en 2,47/kilo para un precio medio en origen de 1,90 euros/kilo
El cultivo del olivar es el más extenso en número de hectáreas en la Comunidad de Extremadura así como el más repartido al estar presente la gran mayoría de los pueblos de la comunidad en mayor o menor medida. De ahí la importancia de su futuro y su rentabilidad, más como complemento de rentas que como cultivo principal en la mayoría de las ocasiones. Los precios en origen del aceite de oliva acumulan ya casi 40 meses de bajadas, con una media de 2 euros para el virgen extra, 1,80 euros para el virgen y 1,68 euros para el lampante de media en los últimos meses. Precios de derribo que dejan fuera de la rentabilidad a la gran mayoría del olivar español y extremeño.
Hectáreas
Según datos de ESYRE, la Encuesta de Superficies Agrarias del Ministerio de Agricultura, la región contaba en el año 2019 con 287.207 hectáreas de olivar, de las que 266.305 son de olivar para almazara. Entre ellas, 61.551 hectáreas ya cuentan con algún tipo de sistema de riego. Del total para olivar de almazara extremeño, cerca de 23.000 hectáreas ya serían de olivar superintensivo, sistema de plantación que ha crecido más de un 50% en extensión en los últimos seis años.
La Asociación Española de Municipios del Olivao (AEMO), bajo la coordinación de José María Penco y un amplio grupo de expertos, ha presentado recientemente la actualización de su estudio “Aproximación a los costes del cultivo del olivo” que ha sido recientemente actualizado. Una práctica herramienta para vislumbrar hasta qué punto la crisis de bajos precios en origen comienza a erosionar con fuerza a la mayor parte del olivar tradicional español, ya no solo al no mecanizable o que se cultiva en condiciones agrícolas más complejas.
Como resume en sus conclusiones el estudio, “los olivares tradicionales, tanto mecanizables como no mecanizables, se encuentran en una franja de costes superiores a los precios actuales de mercado. Esta circunstancia es grave si consideramos, como se expone en el presente trabajo, que suponen más del 71% de la superficie de olivar cultivada en España. Ante esta circunstancia sólo caben tres soluciones: el aumento del precio del aceite vía promoción y aumento de la demanda, la reducción de los costes optimizando la mecanización o el cambio del sistema de cultivo mediante una reconversión racional a olivares más intensivos y mecanizables”.
Sin rentabilidad
Los costes de producción de aceite de oliva para un olivar tradicional no mecanizable –de los que hay unas 583.000 hectáreas en España– sería de 3,52 euros/kilo de aceite, mientras los del olivar tradicional mecanizable –de los que hay 1,29 millones de hectáreas– serían de 2,47 euros/kilo. Los precios medios de las tres categorías en origen en los últimos meses han sido de 1,84 euros/kilo, desde los dos euros del virgen extra a los 1,76 kilo del virgen y los 1,68 euros/kilo del lampante.
Con este panorama de costes y precios en origen, en torno al 90% del olivar extremeño habría estado durante las dos últimas campañas –camino ya de la tercera– muy por debajo de los costes de producción. En el caso del olivar intensivo –con 689.000 hectáreas en España según el estudio– aunque consigue reducir mucho sus costes hasta los 1,76 euros/kilo de media, su rentabilidad se ve comprometida.
En el caso del olivar superintenisvo, sus costes aún le permiten un mayor margen, al situarse en 1,49 euros/kilo, además teniendo en cuenta que prácticamente toda su cosecha es virgen extra. En estos dos últimos modelos de olivar, la inversión prevista por hectárea y el retorno de la inversión, que se atrasa con los precios actuales del producto.
El olivar extremeño refuerza la recolección temprana en la nueva campaña para buscar mejores precios
La nueva campaña olivarera se presenta en Extremadura (y en toda la España oleícola) con los mismos interrogantes que la anterior y algunos añadidos, entre ellos el de la pandemia del Covid 19 y los bajos precios. Las previsiones de cosecha a nivel nacional apuntan por encima de los 1,5 millones de toneladas lo que unido a un enlace de campaña en entorno a las 500.000 toneladas aventura un saldo disponible de 2 millones de toneladas. Con la ventaja de que la producción esperada en el Mediterráneo, sobre todo en Italia y Túnez, será mucho menor que en la pasada campaña.
En el caso de Extremadura, donde en las tres últimas campañas la producción ha pasado de las 70.000 toneladas de aceite de oliva, se espera una producción menor ante el mejor cuajado del fruto en muchas zonas. Aunque la apertura de nuevas almazaras, como la de Lobón, evitarán la “fuga” de aceituna a otras regiones.
En las últimas campañas se ha consolidado en el olivar extremeño la recolección temprana, especialmente en el intensivo y superintensivo de regadío, en los meses de octubre y noviembre, para conseguir AOVEs más frutados verdes y mejores precios en origen.
Las operaciones que se han cerrado a futuro desde mediados de septiembre así lo indican: para la primera quincena de octubre con cotizaciones entre 3.000 €/Tm y 3.200 €/Tm, y entre 2.700 €/Tm y 2.800 €/Tm para la segunda de octubre y primera de Noviembre. Precios sensiblemente más altos que los que ha cotizado de media el virgen extra en origen durante los últimos seis meses, en la frontera de los 2.000 €/Tm.
Hay que recordar que en la pasada campaña 2019/2020, la provincia de Badajoz fue una de las tres de España con mayor producción de aceites de oliva virgen extra entre los meses de octubre y noviembre, lo que da idea de esta nueva estrategia.
Aunque la crisis de la pandemia ha supuesto un revulsivo para las compras de aceites de oliva en los hogares, los precios de derribo en la Gran Distribución, alentados por la guerra de cuota de mercado de las grandes envasadoras, ha dejado a los olivicultores con precios muy bajos, por debajo del umbral de rentabilidad.
Javier Fernández (Cooperativa Olivarera Cabeza del Buey): “El concepto de “aceite de oliva” es equívoco porque el consumidor no sabe que procede de aceites lampantes refinados”
Entrevista con
Javier Fernández
Gerente de Cooperativa Olivarera Cabeza del Buey
¿Cuántos socios hay de aceituna en la cooperativa, que número de hectáreas y variedades se cultivan y cuál es la producción en una campaña media de aceituna y aceite de oliva?
Actualmente la Cooperativa Olivarera Cabeza del Buey la forman 822 socios y el número de hectáreas de olivar es de 3.000. Principalmente son variedades locales tradicionales (ecotipos de la zona) predominado Cornezuelo y Manzanilla serrana. Estas variedades hacen un aceite picante-amargo muy equilibrado.
Tenemos una producción media de 5.000.000 de kilos de aceitunas con lo que la producción media de aceite es de 1.050 toneladas. Hemos llegado en el año récord a una producción de 1.700 toneladas.
¿Se trata de explotaciones de olivar tradicional o también hay olivares intensivos y superintensivos? ¿Se sigue plantando olivos en los últimos años?
El cultivo es principalmente de secano. Es un olivar de sierra, estando entre los 400 metros y los 700 metros de altitud. Las plantaciones nuevas que se realizan se hacen en la modalidad de intensivo. Si bien todos los años se realiza alguna nueva plantación, estas no son de gran dimensión.
¿En qué momento se encuentra el proyecto comercializador de la marca Almagral y cuál es su objetivo a medio y largo plazo?
Comenzamos en el año 2007 con el diseño de la marca Almagral y la verdad que nos ha ido bastante bien. Si bien la mayor parte se continúa vendiendo a granel, la cantidad de envasado se ha incrementado. Nuestro objetivo es continuar con la fidelización de nuestros clientes actuales, incrementar su número y diversificar los productos ofertados.
Nos sigue pareciendo que existe un desconocimiento de los tipos de aceites o lo que es peor, que se desconoce en muchos casos que es un Aceite de Oliva Virgen Extra.
El gran problema que nos encontramos es la bajada de consumo. Cada vez se cocina menos en casa y con menos aceite. En las ciudades los trabajadores no comen en su casa y el aceite que consume la hostelería no es aceite de alta calidad.
En Extremadura estamos lejos de los centros de consumo (Madrid, Cataluña, País Vasco…) y esto nos hace que tengamos una debilidad pero por otro lado los emigrantes y los jóvenes extremeños que se van a trabajar a estos centros de consumo son nuestra fortaleza, y debemos usarlos como punta de lanza para posicionarnos.
¿La venta directa a través de vuestra página web va creciendo?
La venta a través de la página web ha crecido mucho. Los métodos de compra se han modificado muchísimo en los últimos 3 años. El cliente más joven ya no pide el aceite por teléfono si no que lo realiza por la web.
Para nosotros esto es muchísimo más ágil, aunque es un sistema de venta más frío, no se tiene ese contacto directo con el cliente. En esta fase debemos avanzar y por otros medios tener un contacto directo con el cliente.
La venta ya no es de 5, 10, 20 cajas. La venta on line es de 1, 2, 3 cajas. Las casas no tienen despensa… por lo que para continuar con la venta hay que facilitar el servicio.
Con los precios actuales tan bajos y de forma ya prolongada en el tiempo, ¿a veces resulta complicado convencer a los socios que apostar por la calidad en campo y almazara se paga mejor?
Ese problema realmente ha pasado siempre, pero el socio está muy concienciado en la calidad. En mi opinión el problema viene por los aceites lampantes. No deberían entrar en la cadena alimentaria o con otra indicación. El concepto de “Aceite de Oliva” es equívoco. El consumidor no sabe que procede de aceites lampantes refinados. Debemos aportar por otras indicaciones claras, como por ejemplo Virgen Extra cooperativa, de olivar tradicional…. y darles valor. Al final el cliente es el que valora la calidad y compra, el vendedor (nosotros) lo que tenemos es que darle valor.
Fabián Gordillo (Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura): “Las cooperativas debemos jugar un importante papel para evitar que el olivar tradicional se abandone”
Entrevista con
Fabián Gordillo
Presidente de la Sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura
¿El olivar y el aceite de oliva es un sector en crecimiento en la región?
Sí, sin duda alguna. El sector del aceite de oliva ha tenido un crecimiento extraordinario en Extremadura y esta tendencia va continuar aunque ralentizada por los bajos precios, que están llevando a los agricultores a apostar por otros cultivos como la almendra. Hay que destacar el importante papel que representan las cooperativas en el sector del aceite de oliva, ya que las cooperativas olivareras suponen aproximadamente el 52% de la producción de aceite de Extremadura, que cuenta con 60 almazaras cooperativas de las 127 de la región.
Los bajos precios, con producciones crecientes a nivel español y mundial, y un consumo que no crece tanto, ¿puede llegar a ser estructural?
Puede convertirse en estructural, por eso el sector tiene que tomar medidas para resolverlo, fundamentalmente orientadas a incrementar el consumo. Este año se espera un crecimiento de un 6,4% a nivel mundial, no suficiente para absorber los excedentes de la campaña pasada. Nos encontramos también con los efectos que han tenido los aranceles del 25% impuestos por EE.UU., que han provocado el incremento de las importaciones por parte de nuestra industria envasadora para mantener su competitividad en dicho mercado. Esto ha generado un doble efecto: el aumento de las importaciones y el que nuestros aceites no lleguen a ese mercado. EE. UU. es el tercer consumidor a nivel mundial. El gobierno debe de hacer todos los esfuerzos para quitarle esta losa al sector y que podamos competir en igualdad de condiciones que otros países europeos como Italia, Portugal, Grecia que se están beneficiando de esta situación.
También hay que promover investigaciones que respalden científicamente lo que ya sabemos: que es un producto muy saludable. Y promover esa información para que el consumidor lo perciba no sólo como un producto básico.
En Extremadura tenemos iniciativas como la comercializadora cooperativa Umm o el grupo cooperativo Viñaoliva, que desarrollan proyectos de envasado y comercialización con la dimensión adecuada para atender mercados internacionales.
Hay grandes grupos cooperativos andaluces que aseguran que sin concentración de la oferta no hay solución a los precios. En cambio otros prefieren seguir en solitario. ¿Habría que ir hacia una comercialización más unida en Extremadura?
Creo que deberíamos buscar el valor añadido a todo lo que generamos, desde el aceite de orujo hasta nuestro aceite de oliva virgen extra.La dimensión es fundamental para el desarrollo de proyectos comerciales que puedan atender los mercados internacionales, tanto en envasado como a granel. Así como para atender las necesidades que a las cooperativas de base le son imposibles de abordar (gestión de los subproductos).
Ahora bien, es clave que las cooperativas o las empresas que se integren tengan clara la estrategia que van a desarrollar. No es lo mismo trabajar con un objetivo de calidad que buscar la concentración de la oferta, con el riesgo que esto puede llevar en la perdida de esas particularidades, estandarizando así los aceites.
Extremadura tiene zonas que pueden destacar por su calidad a nivel mundial y desde Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura estamos trabajando para potenciarlo a partir de investigaciones que pongan en valor esas particularidades.
En Extremadura, sobre todo en la provincia de Badajoz, conviven mucho el olivar superintensivo con el tradicional ¿son compatibles?
Nos encontramos ante un problema de rentabilidad. En torno al 7O% es tradicional y estas explotaciones comienzan a ser rentables a partir del precios de aceite de 2,70 euros, frente a los superintensivos que con importantes producciones pueden llegar serlo a entre 0,96 a 1,37 euros/kg de aceite. Las cooperativas debemos jugar un importante papel para evitar que ese olivar tradicional se abandone, buscando la diferenciación y valorización del aceite que se obtiene de este olivar. Estudiaremos el sistema de eco-esquemas que se está planteando en la nueva PAC y la posibilidad de realizar producciones ecológicas.
Hay que intentar reducir costes, coordinando desde la cooperativa la prestación de servicio integral para las explotaciones que estén en riesgo de abandono o en las que no vaya existir continuidad.
La Cooperativa Santísimo Cristo del Humilladero de Medina de las Torres espera casi 150.000 kilos de aceitunas de verdeo

Los olivareros de la Cooperativa Santísimo Cristo el Humilladero de Medina de las Torres ha iniciado su campaña de verdeo. Según explica el gerente, Rafael González, en este año tan difícil para la campaña agrícola se espera recoger casi 150.000 kilos de las variedades de manzanilla y carrasqueña, una campaña que debido a las escasas lluvias se presenta con una menor producción pero con una excelente calidad.
Estos 150.000 kilos que se recogerán de las 500 hectáreas adscritas a esta Cooperativa de olivareros de Medina de las Torres pero también de la comarca. Rafael González recuerda que no todos sus socios verdean, puesto que se necesita olivos muy bien preparados para dicha técnica, la gran mayoría espera la recogida para destinarla a la campaña del aceite.
Extremadura pasa de producciones medias de 55.000 tn a 70.000 tn de aceite de oliva en la última década
La “nueva normalidad” del olivar extremeño dista bastante de la de hace solo una década. La consolidación de los olivares intensivos y superintensivos en el regadío regional, especialmente en las Vegas del Guadiana, y también en el Tiétar, han hecho que las producciones media del sector oleícola extremeño se disparen.
Los datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios dependiente del Ministerio de Agricultura muestran cómo la media de los últimos diez años, la producción media regional había sido de 54.934 toneladas de aceite de oliva. Mientras, en las tres últimas campañas la media ha subido hasta las 70.000 toneladas, es decir, 16.000 toneladas más cada campaña tras la entrada en producción de miles de hectáreas de nuevos olivares. Y también ayudadas por la implantación de regadío en parte del olivar tradicional más mecanizable. En la campaña 2017/2018 la producción de aceite alcanzó el récord regional con 74.827 toneladas, para llegar a las 73.652 toneladas una campaña después y quedarse en las 62.348 toneladas en la última.
Entre las últimas diez campañas, Extremadura ha producido un total de 549.348 toneladas de aceite de oliva, el 4% el total español. Hay que tener en cuenta que una parte de la producción de aceituna para almazara extremeña acaba molturándose en almazaras de Castilla-La Mancha, Andalucía y Portugal. Aunque esa cifra pueda parecer muy alta, hay que tener en cuenta que solo la provincia de Jaén –la mayor productora mundial– llega a producir esa cantidad por si sola en una buena campaña.
En el olivar español, los años en los que la producción no alcanzaba ni de lejos el millón de toneladas parecen ya lejanos. De las últimas diez campañas, solo en dos de ellas (la 12/13 con 618.949 tn y la 14/15 con 842.832 tn) España se quedó lejos de esta cifra. La media anual de producción de aceite de oliva en la última década en España ha sido de 1,31 millones de tn. Solo Andalucía ya ha producido de media anual en la última década algo más de un millón de toneladas.
Entre Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura suman el 93% de la producción media anual española de aceite de oliva durante la última década.
Pedro Acero Parras (Olivicultor): “Es una buena idea intentar llegar al mercado con AOVEs más tempranos que se posicionen con la mejor calidad”
Entrevista con
Pedro Acero Parras
Olivicultor y Ganador del Premio Extrema Selección al Pequeño Productor 2020
¿Cuál fue el origen de vuestra explotación olivarera?
El origen de mi actual explotación de olivar nació de la diversificación y complementación de mi explotación de regadío de las Vegas de Guadiana. Hace años los cultivos de regadío tradicionales y sus bajos precios tales como maíz, girasol, tomate y cereales de invierno me forzaron a plantearme un cultivo complementario a ellos tanto económicamente como laboralmente , y decidí que el olivar superintensivo era el más apropiado para ello, tanto por sus buenos precios de entonces como por la adaptabilidad de mi maquinaria y mi mano de obra.
Mi olivar se ubica en el término de Santa Amalia (Badajoz), puro centro de las Vegas Altas del Guadiana donde centralizo y complemento mi actividad con cultivos de regadío de verano. Tengo principalmente el 80% del olivar de la variedad Arbequina y el resto de la variedad Oliana que es un híbrido entre Arbequino y Arbosana. La plantación se ha desarrollado en 4 fases, desde los primeros plantados en el 2010 hasta los últimos plantados en el 2018, con lo que he cubierto mi idea de olivar tipo competitivo.
¿Cuál fue el objetivo de envasar una parte de la producción y presentarse al premio a los mejores AOVEs de Extremadura?
Después de cumplir con los objetivos de rendimiento de mi explotación y visto que las perspectivas de los precios de la aceituna no eran los más deseables ni competitivos para el cultivo nació a necesidad de dar un pequeño paso hacia adelante y envasar una pequeña cantidad de nuestro aceite y probar en el amplio y competitivo mercado del aceite con un producto de calidad, Y este año al analizar el producto final vimos que tenía una excelente calidad y decidimos presentarnos al concurso de cata de AOVEs de Extremadura en la categoría de pequeño productor, con tan buena suerte que el jurado reconoció nuestro esfuerzo en el producto y nos dio el primer premio como pequeño productor.
Mi comercialización actual es pequeña. Tengo pocos puntos de venta y estamos abriendo el mercado digital, pero siendo este nuestro primer año de comercialización y en las circunstancias sanitarias actuales creo que nuestros objetivos se van cumpliendo poco a poco, y en futuros años sí es buena la idea intentar llegar al mercado con AOVE más tempranos que renueven las existencias y se posicionen con mejor calidad.
–¿Crees que el olivar en seto o superintensivo sigue siendo un cultivo con futuro en las Vegas del Guadiana como complemento a otros más tradicionales?
Sí por supuesto que el olivar en seto es un buen complemento para los cultivos tradicionales de las Vegas del Guadiana tanto económicamente como complemento laboral al año agrícola, al igual que puede pasar con el almendro o el pistacho. Aunque en todo esto sería bueno con una regulación de las plantaciones y una coordinación de objetivos comunes como agricultores, para que pueda controlarse la comercialización.
En el caso de un productor de superintensivo ¿también se nota mucho la caída de los precios y el margen por kilo producido?
Por supuesto que el hundimiento de los precios esta siendo un problema para todos los productores de aceite a nivel general, y aunque el olivar tradicional lo está sufriendo con más agudeza por falta de recursos, también en el olivar superintensivo está siendo un verdadero hándicap competir con unos precios un tercio más bajos y unos in puts igual o más altos año tras año. Creo que una de las posibles soluciones sería abrir mercados internacionales e intentar cambiar el consumo de millones de personas de grasas poco saludables por nuestro AOVEs, que está demostrado que es la mejor grasa cardiosaludable.
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