aceite de oliva y olivar
Extremadura cuenta con cuatro de los cultivos más rentables en España en 2026
Pistacho, almendro y olivar intensivo, y nogal se postulan entre los cultivos con más margen neto por hectárea junto a frutos rojos, aguacate y tomate y pimiento en invernadero
Cuando la climatología (olas de calor extremo, disponibilidad de agua), el encarecimiento de los insumos (fertilizantes, abonos, energía, gasóleo…) y la escasez de mano de obra disponibles marcan el paso de la agricultura actual, la búsqueda de cultivos rentables se convierte en una necesidad. La Plataforma Tierra, liderada por Cajamar, ha elaborado un completo informe sobre lo que consideran los cultivos más rentables en este año 2026.
De los siete cultivos seleccionados (pistacho, almendro intensivo, olivar intensivo, frutos rojos, aguacate, tomate y pimiento en invernadero y nogal, cuatro de ellos cuenta con una presencia destacada en el agro extremeño: olivar y almendro intensivo; pistacho y nogal. La revolución silenciosa de los cultivos leñosos en modernos sistemas de explotación, preferente en regadío, ya supera las 75.000 hectáreas en Extremadura. De los otros tres cultivos destacados por el informe de la Plataforma Tierra (frutos rojos, aguacate y tomate y pimiento en invernadero) su presencia es muy escasa o casi testimonial. Aunque cada vez hay más interés en explorar las posibilidades de los cultivos hortícolas en invernadero como los que existen en localidades como Don Benito y Navalvillar de Pela por ejemplo.
Entrada en producción
Las principales claves que actualmente marcan la elección de un cultivo u otro tienen que ver con distintas variables: la entrada en producción del cultivo; su necesidad de mano de obra; el precio medio en origen de las últimas campañas obtenido por el productor y su facilidad en la comercialización: el margen neto de euros por hectárea y año, y también el nivel de inversión por hectárea y los riesgos que asume el productor/inversor.
Según los datos aportados por el informe de Plataforma Tierra, la entrada en producción oscila mucho de un cultivo a otro: el pistacho entre 6 y 9 años; el almendro intensivo entre 4 y 5 años; el olivar intensivo entre 3 y 4 años; los frutos rojos el primer año; el aguacate entre 5 y 6 años: los tomates y pimientos para invernadero entre 4 y cinco meses y el nogal entre 6 y 8 años.
En el caso del precio medio en origen habitual de la última campaña, las oscilaciones de precios son también ostensibles. En el pistacho entre 6,5 y 8,5 euros/kilo; en el almendro intensivo entre 4,5 y 5,5 euros/kilo; en olivar intensivo entre 0,90 y 1,10 euros/kilo; em frutos rojos entre 2,50 y 4,5 euros/kilo; en aguacate entre 2,5 y 3,5 euros/kilo; en tomate y pimiento para invernadero entre 0,90 y 2,50 euros/kilo y en nogal entre 3 y cuatro euros/kilo.
Inversión por hectárea
Pero sin duda, hay dos datos que resultan claves a la hora de elegir el cultivo a plantar. Por un lado, la inversión necesaria por hectáreas, que deja en algunos casos la opción en manos de grandes empresas o fondos de inversión. Y sobre todo el retorno previsto. Es decir, el margen neto en euros por hectáreas y campaña. En este caso, en el caso del pistacho, este margen oscila entre los 2.500 y los 5.000 euros por hectárea; en el almendro intensivo entre 1.500 y 3.000 euros; en olivar intensivo entre 1.000 y 3.500 euros. Entre frutos rojos entre 8.000 y 20.000 euros por hectárea; en aguacate entre 4.000 y 10.000 euros; en tomate y pimiento para invernadero entre 10.000 y 30.000 euros y en nogal entre 2.000 y 4500 euros por hectárea.
Según el informe de Plataforma Tierra, “la pregunta clave no es solo qué cultivo puede generar más ingresos, sino cuál puede ser más rentable en cada territorio. En un contexto marcado por episodios de calor extremo, presión sobre los recursos hídricos y la necesidad de modernizar el regadío, elegir bien el cultivo se ha convertido en una decisión estratégica para cualquier explotación. Un cultivo que resulta altamente rentable en una comarca puede convertirse en una inversión poco viable a apenas unos kilómetros de distancia si cambian las condiciones de suelo, clima o disponibilidad de agua”.
Los tratamientos contra las grandes plagas del olivar, como mosca y repilo, están dejando de ser a calendario fijo por el cambio climático
Las dos campañas de menor producción en el olivar han provocado una cierta relajación en el control sanitario de muchos olivares. Dicho control, y sus tratamientos anuales, siguen siendo una herramienta clave para obtener aceites de oliva virgen extra de la mejor calidad. Plagas y enfermedades como la de la mosca, la aceituna jabonosa, la antracnosis, prays o la verticilosis siguen siendo un gran desafío para el productor campaña tras campaña, a merced en muchos años de las condiciones climáticas que las propagan o facilitan.
Según Antonio Trapero Casas, Catedrático de Patología Vegetal de la Universidad de Córdoba, la incidencia de plagas y enfermedades en el olivar español ha cambiado en las últimas décadas debido sobre todo a la intensificación y mecanización del cultivo. A las plagas y enfermedades tradicionales, como la mosca, los repilos (repilo, emplomado y antracnosis o aceituna jabonosa) y la tuberculosis, se han sumado la verticilosis, que es el principal reto fitosanitario actual, y más recientemente se han destacado como emergentes varias enfermedades asociadas con heridas, como la lepra y los chancros y desecación de ramas. Todas ellas tienen una marcada influencia en la producción, pero refiriéndonos sólo a la calidad de la aceituna o del aceite, las plagas y enfermedades que mayor incidencia presentan son la mosca y la antracnosis o aceituna jabonosa”.
Para Enrique Quesada, Catedrático de la Universidad de Córdoba (ETSIAM-Dpto Agronomía), “dentro de los insectos que atacan al olivo, la mosca del olivo, Bactrocera oleae (Rossi), es posiblemente la principal plaga de este cultivo milenario en su área de distribución mundial, tanto en aceituna de mesa, porque la puesta de las hembras deprecia definitivamente el fruto, como de almazara, pues el aceite obtenido con aceituna picada tiene muy mermada su calidad. También son plagas clave del cultivo las causadas por Prays oleae (Bernard), la Prays del olivo, y Saissetia oleae (Olivier), la Cochinilla del olivo. Convienen destacar que es cada vez más frecuente que plagas secundarias como el Abichado del olivo, Euzophera pinguis (Haworth), alcancen categoría de plaga clave en zonas donde elevados niveles poblaciones se combinan con exceso de heridas de poda”,
Según Quesada, “las principales enfermedades del olivar son las causadas por hongos (micosis) que afectan a hojas y aceitunas (especialmente Antracnosis, Repilo y Emplomado), la Verticilosis o marchitez causada por Verticillium dahliae Kleb, la bacteriosis conocida como Tuberculosis, y más recientemente, la bacteria Xylella fastidiosa subsp. Pauca, que está asociada con la enfermedad del Síndrome del Declive Rápido del Olivo”.
Tratamientos
Para Antonio Trapero, “los tratamientos fitosanitarios en el olivar para controlar las principales plagas y enfermedades, como la mosca y el repilo, están dejando de ser aplicaciones a calendario fijo, en función de la fenología del cultivo, para enfocarse más en la biología y epidemiología de las plagas y enfermedades. Los sistemas de modelización y predicción de plagas y enfermedades están utilizándose cada día más para optimizar los tratamientos y reducir el número de aplicaciones, así como evitar el riesgo de aparición de resistencia en los fitófagos o patógenos. Desde la visión actual de gestión integrada de plagas, se está impulsando la integración de todas las medidas de control disponibles (prácticas culturales, resistencia genética, métodos biológicos, etc.), utilizando los tratamientos químicos como últimos recursos sólo cuando sean imprescindibles”.
Las nuevas variedades para olivar de alta densidad también influyen en los retos sanitarios del olivar. Según Enrique Quesada, “cada variedad nueva tendrá unas características particulares, pero es muy complicado que se obtenga una variedad portadora de todas las ventajas. Pueden existir variedades más resistentes a un insecto u a otro, a un patógeno u a otro, pero no a todos. Lo importante es conocer las propiedades de la variedad y actuar en consecuencia”.
El olivar crece en 68.000 hectáreas en Extremadura en las dos últimas décadas
Los cultivos leñosos se han convertido en los grandes protagonistas del sector agrario español en las últimas dos décadas con un fuerte crecimiento en extensión tanto de olivar como de almendro y de pistacho. En el caso del olivar, con la llegada de nuevos modelos de cultivo en superintensivo o en seto especialmente, se ha pasado de una superficie de 2.456.719 hectáreas en el año 2005 a 2.873.396 has el año pasado (Fuente: ESYRCE).
Este crecimiento de 416.677 hectáreas en las últimas dos décadas ha estado marcado por dos factores. Por un lado, una gran parte del mismo se ha puesto en sistemas de riego por goteo. Y en segundo lugar, se ha concentrado sobre todo en las tres mayores regiones productoras de aceite de oliva españolas. En Andalucía ha crecido en 236.790 hectáreas; en Castilla-La Mancha lo ha hecho en 89.004 has y en Extremadura en 67.797 has. Es decir, entre las tres regiones concentran un crecimiento de 393.591 has, el 94% de lo que ha crecido en extensión de cultivo el olivar desde el año 2025.
En el caso de Extremadura, la región se ha pasado de 237-010 hectáreas de cultivo en el año 2025, de ellas 218.339 has de aceituna para almazara, a las 304.807 has del 2025. De ellas, 199.778 has de aceituna para almazara, 70.547 has de doble aptitud y 34.482 has de aceituna para mesa. Del total de hectáreas para cultivo de olivar n la región, 80.319 has cuentan con riego. La mayor parte de este crecimiento se ha centrado en olivar superintensivo, en seto e intensivo en riego, especialmente en las Vegas del Guadiana. Ganando terreno a tradicionales zonas de cultivos de secano e incluso de cultivos industriales de regadío como maíz, arroz e incluso frutales en los últimos años.
Extremadura cuenta con 3 envasadoras de aceite de oliva entre las 50 mayores de España: Cexac, La Chinata y Viñaoliva
La Comunidad de Extremadura es la tercera de España en extensión del cultivo de olivar, con más de 300.000 hectáreas ya, y la cuarta en número de almazaras con 136 (88 en la provincia de Badajoz y 48 en la provincia de Cáceres). Gracias al fuerte crecimiento del olivar superintensivo, en seto e intensivo, especialmente en las Vegas del Guadiana o cercanas, ha logrado aumentar su producción de aceite de oliva de forma estable por encima de las 80.000 toneladas anuales. Aunque un porcentaje de la aceituna todavía destacado sale con destino a la molturación en almazaras andaluzas, sobre todo de Sevilla, Córdoba y en las últimas dos campañas incluso de la provincia de Huelva.
En el mercado español hay actualmente más envasadoras que almazaras, hasta un total de 1.705. De ellas, un 87,39% de las envasadoras se encuentra en almazaras. Y 213 de ellas funcionan de forma independiente. Extremadura, por el contrario, cuenta con menos envasadoras que almazaras ya que dispone de 124 de las primeras, de ellas 78 ubicadas en la provincia de Badajoz y 46 en la de Cáceres. Hay que tener en cuenta que en las últimas campañas, la provincia de Badajoz concentra en torno al 75% de la producción aceitera de la región
Según los datos recogidos en el Informe de Coyuntura Oleícola 2025 elaborado por la Universidad de Jaén y coordinado por Manuel Parras Rosa, Catedrático de Comercialización de Mercados de la UJA, Extremadura cuenta actualmente con tres entre las 50 mayores envasadoras por volumen de aceite comercializado de España. Serían Cexac, ubicada en Plasencia e integrada en el grupo sevillano Migasa, con un volumen de unas 13.000 toneladas; Compañía Oleícola Siglo XXI, conocida por su marca La Chinata, con sede también en Plasencia, y un volumen de unas 1.600 toneladas; y la cooperativa Viñaoliva, con sede en Almendralejo (Badajoz) con unas 1.000 toneladas por campaña.
Resulta curioso cómo, pese a concentrar más del 75% de la producción de aceite de oliva de la región, la provincia de Badajoz no cuenta con ninguna gran envasadora privada entre las 50 primeras de España por volumen, y solo esté representada por una cooperativa que agrupa a numerosas cooperativas de base de la zona de Tierra de Barros.
Grandes grupos
El ránking de los mayores grupo envasadores de España está encabeza por el grupo sevillano Acesur (La Española y Coosur) seguido del también sevillano Migasa, que integra la comercialización de destacadas empresas como Cexac, Sandúa, Oleosalgado o Mueloliva entre otras; en tercer lugar estaría la navarra Urzante, muy potente en marca de distribuidor, seguida de Deoleo (Carbonell y Koipe), y por el grupo cooperativo Dcoop con su envasadora Mercaoleo. Le siguen la granadina Maeva, la cooperativa sevillana Oleoestepa, laa gallega Aceites Abril y las catalanas Faiges y Borges.
Según destaca el Informe de Coyuntura Oleícola 2025 de la UJA, “el primer eslabón del sector industrial lo componen las almazaras. Según el MAPA, con datos de 30 de abril de 2025, en la campaña 2024/2025 en España estaban activas 1.817 almazaras, distribuidas por 15 comunidades autónomas, siendo Andalucía donde se concentra el mayor número (46,78%). El 49% de las almazaras eran sociedades cooperativas y el 51% almazaras industriales, con distintas fórmulas jurídicas. De las 1.705 envasadoras presentes en España, la mayoría el 87,39% se encuentran en almazaras (1.492 envasadoras). Hay 213 envasadoras que no están ligadas a una almazara, es decir que tienen dedicación exclusiva a esa actividad”.
Según el Informe, “en este proceso industrial, adquieren una importancia relevante las envasadoras con fórmula jurídica mercantil; industrias que, en general, no solo envasan aceites de oliva, como ocurre en las cooperativas, sino otros tipos de aceite vegetales comestibles. Se trata de grandes envasadoras que no solo abastecen el mercado nacional, sino que tienen en los mercados internacionales un volumen de negocio muy relevante”.
Miho Yamaki (Natural Legacy/Bolschare): “Gestionamos unas 20.000 hectáreas de olivar y frutos secos en la península ibérica”
Entrevista con
Miho Yamaki
Directora de Calidad y Seguridad Alimentaria de Natural Legacy (Bolschare)
En abril del 2023, el grupo especializado en la gestión de activos agrícolas Bolschare se hacía con el control de la división agrícola de Borges Agricultural & Industrial Nuts, asumiendo la gestión de sus propiedades de frutos secos (almendras, nueces y pistachos). Junto a sus propias plantaciones de olivar y frutos secos, el grupo que lidera su fundador Ignacio Schmolling, cuenta actualmente con más de 20.000 hectáreas de terreno en ejecución y desarrollo entre olivar, almendro, pistacho, nueces, avellana y también recientemente aguacate. La gran mayoría de ellos entre Extremadura y el Alentejo portugués.
El grupo cuenta con su sede en la eurociudad que conforman Badajoz-Elvas-Campomaior. Aunque ya llevan operando casi dos años, Bolschare ha presentado su marca de consumo Natural Legacy en el pasado Salón Gourmets de Madrid para dar el salto a los lineales y tiendas especializadas.
¿Cómo surgió el proyecto comercializador de Natural Legacy?
Somos productores de olivar y frutos secos, sobre todo almendro, principalmente gestionando unas 20.000 hectáreas entre España y Portugal. Se trata de un proyecto que empezaron hace unos diez años en sus fincas familiares el fundador del grupo Bolschare, Ignacio Schmolling. El se dio cuenta que los agricultores puede acceder a más innovación en sus fincas e implementar todos los avances tecnológicos existentes para el campo. Y con ello obtener más rentabilidad. También estamos abiertos a inversionistas o personas que tengan fincas y quieran sacarle un mayor partido. Teniendo en cuenta que no existe relevo general en el campo. Nuestro grupo cuenta con unos 500 trabajadores especializados de varios países, entre ellos ingenieros agrónomos y expertos en tecnología.
¿Cuáles serían los principales mercados para vuestros productos?
Los productos en los que estamos especializados, aceite de oliva y frutos secos, están muy valorados fuera de Europa, aunque también en la UE. El aceite de oliva virgen extra está creciendo mucho en demanda, en Sudamérica, Sudeste asiático, etc. Hay una tendencia clara de consumo hacia productos saludables, por gran parte de la clientela, especialmente la joven.
¿Cómo piensan transmitir al cliente final lo que representa la marca?
Como empresa apostamos mucho por la sostenibilidad. Nuestra producción se centra en productos naturales y de ahí que haya que cuidar mucho el medio ambiente. Siguiendo un protocolo muy estricto, aunque el consumidor final no lo conoce. No sabe todo lo que se está haciendo en campo por producir con sostenibilidad. De ahí la idea de crear nuestra propia marca, Natural Legacy donde el cliente final y los distribuidores pueden ver cómo se produce. Trazabilidad, trasparencia, código QR…Muy activos también en redes sociales. Por eso hemos apostado por esta imagen, una empresa a caballo entre Portugal y Extremadura. La idea clara es transmitir al consumidor final cómo trabajamos. Que no se fije solo en el precio.
¿En qué productos se van a centrar?
El aceite de oliva virgen extra y las almendras son los productos principales. También tenemos pistachos y nueces. En Portugal también tenemos una finca con fruta, que también incluiremos poco a poco en el portfolio.
¿Estaréis más centrados en el mercado nacional o en la exportación?
Como marca, nos enfocamos mucho a exportación. Hay muchos grandes mercados a los que podemos llegar con nuestros productos. Pero no descartamos también estar en España y Portugal, aunque son mercados con mucha más competencia. En España no hay tanta variedad de supermercados como parece. Nos queremos centrar en tiendas especializadas, sin descartar cadenas de supermercados, y también mucho en venta on line. Cada vez el consumidor apuesta más por la compra on line. Los jóvenes no van a comprar ya físicamente en su mayoría.
El proyecto con sello extremeño DSS-MOCOil avanza hacia una almazara inteligente
El proyecto internacional DSS-MOCOil – Decision Support System for Monitoring and Control of Olive Oil Production – encara su segunda campaña de ensayos con resultados prometedores para avanzar hacia una producción de aceite de oliva virgen extra más controlada, eficiente y basada en datos que ayuden a tomar las mejores decisiones y mejorar la competitividad. El objetivo final del proyecto es desarrollar un sistema de apoyo a la decisión capaz de integrar información procedente del campo, la recepción de la aceituna, el proceso de extracción y el almacenamiento para ayudar a las almazaras a anticipar problemas y optimizar sus condiciones de trabajo.
El consorcio está formado por las empresas pacenses INDLAB, Laboratorio de referencia mundial en aceites de oliva, y la Sociedad Cooperativa Nuestra Señora de Perales (Arroyo San Serván), la industria que más aceituna muele en Badajoz y perteneciente al grupo Viñaoliva, junto con la italiana Azienda Agricola Di Pietro y las universidades italianas de Florencia y Bari. Los trabajos desarrollados en España cuentan además con el apoyo científico-técnico de CTAEX y la colaboración tecnológica de Alfa Laval Iberia.
Durante la campaña 2025-2026 se han generado más de 4.000 registros y análisis de aceituna, que han permitido estudiar de manera conjunta la maduración, el estado sanitario, la composición del fruto y su comportamiento posterior en almazara. Uno de los resultados más relevantes ha sido el desarrollo de un modelo para estimar el final de la lipogénesis con un mes de antelación, basado principalmente en la evolución de la textura del fruto.
Los ensayos de recolección mecánica también demostraron que maximizar el derribo de aceituna no significa necesariamente conseguir el mejor resultado. Una regulación excesivamente intensa puede aumentar el daño físico del fruto y comprometer su calidad posterior. Para las variedades Arbequina y Arbosana se han establecido unas condiciones óptimas para la calidad del fruto que no tienen por qué estar reñidas con una alta eficiencia en el derribo de los frutos.
En almazara, los estudios de extractabilidad y pérdidas de aceite en alpeorujo mostraron que la humedad del fruto, por sí sola, no explica el comportamiento de la extracción. La madurez, la temperatura del proceso, la calidad del fruto y las condiciones específicas de cada línea de producción tienen también un peso importante. Los análisis multivariantes realizados en las cuatro líneas de la cooperativa confirmaron que cada línea presenta un comportamiento diferente, lo que refuerza la necesidad de desarrollar recomendaciones específicas dentro del futuro DSS.
También se han ensayado nuevas estrategias de proceso. La modulación controlada del pH consiguió, en determinadas condiciones, mejorar la fracción fenólica y reducir los ésteres etílicos manteniendo la categoría de aceite de oliva virgen extra. Por otra parte, el enfriamiento rápido del aceite permitió reducir su temperatura desde aproximadamente 29–32 ºC hasta valores próximos a 18 ºC, demostrando la viabilidad industrial de esta estrategia, cuya influencia sobre la estabilidad y la vida comercial continuará evaluándose.
DSS-MOCOil se desarrolla en el marco del programa internacional Eurostars-3, dentro de la convocatoria española Interempresas Internacional, gestionada por el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) y cofinanciada con fondos de la Unión Europea. El proyecto continuará durante las próximas campañas incorporando nuevos resultados analíticos y de proceso para construir y validar el sistema de apoyo a la decisión que constituye su objetivo final.
El 85% de las exportaciones extremeñas de aceite de oliva se concentran en Italia, México, Portugal, China y Japón
En 2024 alcanzaron su récord con 222,5 millones de euros gracias a los precios en origen y 29.350 toneladas exportadas
Cada año la Junta de Extremadura publica el Panel de Exportaciones donde se destacan los 14 productos más exportados, destacando también sus destinos principales. El protagonismo principal del panel lo tienen siempre los productos agroalimentarios, principal locomotora de las ventas en el exterior de las empresas y cooperativas extremeñas. Con el tomate de industria, concentrado y en salsas, siempre en primer lugar, y con la fruta de hueso, el corcho, el aceite de oliva y el vino-alcoholes también en un lugar principal.
El Panel de Exportaciones del año 2024, último publicado, traía una novedad muy destacada para el aceite de oliva. Gracias a los precios en origen durante gran parte de la campaña 2023/2024, debido a la escasa cosecha a nivel español, las exportaciones de aceite de oliva alcanzaron un volumen récord. Convirtiéndose en el segundo producto agroalimentario extremeño por valor de sus ventas en el exterior en el año 2024.
Según el Panel, “las exportaciones de aceite de oliva crecen con mucha fuerza en 2024, un 192,3% interanual, lo que las sitúa en los 222,5 millones de euros. En la última década sigue una tendencia creciente que se dispara en 2024. En toneladas pasa de las 17.562 en 2014 a las 29.350 en 2024, una subida del 67,1%. En cuanto al ratio euros/Tn, crece con energía en 2024 hasta los 7.580 euros/Tn”.
Italia y México
En cuanto a los principales destinos del aceite de oliva extremeño, al igual que ocurre en las principales zonas productoras españolas como Jaén, Córdoba, Sevilla, Granada, Ciudad Real o Toledo, Italia sigue siendo el mercado de referencia con sus compras a granel. Aunque cada vez aparece mercados de mayor valor añadido donde el protagonismo va más en los Aceites de Oliva Virgen Extra envasados, lo que se nota también en el precio medio por litro.
Las exportaciones de aceite de oliva siguen destinándose principalmente a Italia, con exportaciones por valor de 127,3 millones de euros, que representan más de la mitad del total (el 57,2%), seguida muy de lejos por México (25,2 mill. euros, el 11,3% del total).
El significativo incremento de las ventas de este producto en 2024 a sus principales destinos, sobre todo a Italia (un ascenso de 67,8 mill. euros en valor absoluto), México (25,2 mill. euros más) y China (13,8 mill. euros más), provoca que pase de ocupar la decimoquinta posición en el Panel de 2023 a la segunda en el del 2024, siendo el producto que más posiciones avanza en el Panel de 2024 (gana trece posiciones). Además de Italia, México y China, también hay que destacar a Portugal como tercer destino en volumen con 16,1 millones de euros en 2024 y a Japón con 7,5 millones de euros. Entre los cinco primeros mercados de exportación concentran ya el 85% de las exportaciones totales de aceite de oliva de la región.
Precios medios
En cuanto a los precios medios pagados en la exportación, varias entre los 9,27 euros/litro de México a los 6,72 euros/kilo de Portugal, los 8,83 euros/kilo de China o los 7,09 euros/kilo de Italia).
Hay que tener en cuenta que los grandes grupos envasadores españoles, con Migasa, Acesur, Deoleo y Sovena en cabeza realizan habitualmente compras de aceites de oliva españoles a través de acuerdos con almazaras, cooperativas y puestos de compra de aceitunas concertados, por lo que la presión exportadora del sector oleícola extremeño es menor. El potencial productor de AOVEs tempranos de la región también ha influido en la demanda tanto nacional como internacional de los aceites extremeños.
José Antonio González Rodríguez (Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura): “Cuando somos capaces de comercializar de forma agrupada y ordenada defendemos mejor los precios en origen”
Entrevista con
José Antonio González Rodríguez
Presidente de la Sectorial de Aceituna de Mesa de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura
Extremadura es la segunda productora española de aceituna de mesa en volumen. ¿Cómo fue la campaña?
La campaña ha estado marcada por una climatología muy exigente y ahí es donde las cooperativas han vuelto a demostrar su capacidad de respuesta. Gracias al trabajo coordinado de agricultores y técnicos de cooperativas, se ha conseguido mantener una calidad notable en la aceituna destinada a transformación.
La planificación conjunta de la recolección, el asesoramiento sobre el momento óptimo de corte y la gestión cooperativa de la clasificación han sido claves para que la industria disponga de materia prima adecuada y que Extremadura continúe siendo la segunda región productora del país, al contar con un tejido cooperativo sólido que aporta profesionalidad, inversión en innovación y una visión conjunta para superar campañas complicadas.
El aceite de oliva presenta una alta volatilidad en precios en origen. ¿En el caso de la aceituna de mesa, es similar?
En relación con la volatilidad de precios, la aceituna de mesa se mueve en un mercado diferente al del aceite de oliva. El comportamiento no es el mismo, pero, aun así, también encontramos tensiones cuando la producción es corta o cuando ciertos calibres escasean. La mejor herramienta para lograr estabilidad es reforzar la organización de productores, porque las cooperativas permiten concentrar la oferta, comercializar de forma ordenada y negociar en condiciones más equilibradas con la industria transformadora y los mercados internacionales.
Si avanzamos hacia más acuerdos estables, contratos a medio plazo y una mayor transparencia sobre los costes en cada eslabón, podremos ofrecer precios más sostenibles tanto para el agricultor como para el consumidor.
La estabilidad no la garantiza la especulación, sino la gestión conjunta y profesionalizada que representa el modelo cooperativo. Cuando somos capaces de comercializar de forma agrupada y ordenada, no solo defendemos mejor los precios en origen, sino que aportamos certidumbre a toda la cadena.
¿Qué impacto puede tener en el sector la entrada de modernas plantaciones en superintensivo en aceituna de mesa?
Estamos ante un fenómeno que debemos observar sin prejuicios, pero con cautela. El superintensivo permite producir a costes más bajos y con mayor mecanización, lo que puede mejorar la competitividad. Sin embargo, la aceituna de mesa tiene unos requisitos de calidad y características organolépticas que deben preservarse. El riesgo es que un aumento rápido de superficie en intensivo o superintensivo genere un exceso de oferta que presione los precios y que el mercado acabe priorizando volumen frente a calidad diferenciada.
Defendemos que el crecimiento sea equilibrado, ligado a estudios de mercado y orientado a variedades y manejos que mantengan la excelencia que caracteriza a la aceituna extremeña. La apuesta por el superintensivo debe hacerse con rigor técnico, garantizando que el producto conserve sus atributos organolépticos y que el mercado sea capaz de absorber el volumen sin destruir valor. La asesoría cooperativa es esencial para no repetir errores de otros cultivos.
El tema de la IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla ¿ha tenido una solución satisfactoria real para los olivareros extremeños o aún está lejos?
El proceso está siendo largo y complicado, y todavía queda camino por recorrer para que los agricultores extremeños encuentren un reconocimiento pleno. Recordemos que la IGP que se impulsa en Andalucía es ‘Manzanilla Sevillana’, lo que deja fuera a los productores de la comarca de Tierra de Barros que cultivan la misma variedad de aceituna. Las figuras de calidad deben representar fielmente la realidad productiva y aportar valor añadido al agricultor. En este caso, no sucede.
El tema de los aranceles a la aceituna negra en Estados Unidos sigue activo. ¿Ha hecho mucho daño a las cooperativas extremeñas en estos años?
Un gravamen que llevamos soportando desde 2018, por supuesto se ha notado en la cuota de mercado. Por eso, las cooperativas extremeñas estamos apostando por encontrar soluciones y buscar otros mercados.
Justino D. Corchero (Jacoliva): “La integración de las marcas de Pago de los Baldíos San Carlos supone un hito estratégico para Jacoliva”
Entrevista con
Justino D. Corchero
CEO de Jacoliva
Jacoliva, ubicada en Pozuelo de Zarzón, adquiere las cuatro marcas de aceite de oliva virgen extra y de vinagre que elabora la firma Pago de los Baldíos de San Carlos (Majadas del Tiétar). Con este movimiento, muy relevante en el ámbito del AOVE premium extremeño, se abre una nueva etapa con la mirada puesta en ensalzar el prestigio y el liderazgo gastronómico del olivar del norte de Cáceres, donde ambas empresas tienen su origen y el núcleo de sus actividades.
Con la compra de las marcas de Pago de los Baldíos de San Carlos, Jacoliva incorpora a su porfolio un conjunto de aoves premiados y especialmente apreciados en el segmento de la alta restauración, tanto en España como en los mercados internacionales. Además, extiende su catálogo, hasta ahora centrado en la variedad de aceituna manzanilla cacereña, a otras dos variedades de fuerte arraigo en el noreste de Cáceres: arbequina y cornicabra. Otro factor clave es la incorporación de vinagres balsámicos de larga maduración que cuentan con un alto aprecio en las mejores cocinas profesionales.
En su conjunto cuentan con el reconocimiento de más de 160 premios internacionales y la confianza de muchos de los mejores establecimientos de nuestro país, incluyendo entre sus clientes un nutrido número de restaurantes de Estrella Michelin y Sol Repsol.
Para Jacoliva -asegura Justino D. Corchero, CEO de Jacoliva- “esta operación supone una expansión significativa de nuestra propuesta de valor. Incorporamos un catálogo de marcas premiadas internacionalmente que nos permiten diversificar nuestra oferta varietal. Mientras que nuestra identidad se ha forjado con la Manzanilla Cacereña, ahora sumamos la excelencia de las variedades Arbequina y Cornicabra, que aunque hasta ahora las habíamos producido de olivares de nuestro entorno, no se comercializaban de manera especializada, lo que sí haremos ahora, y además, sumamos una línea excepcional de vinagres balsámicos de larga maduración (de 5 y 12 años) que son referentes en el mercado”.
Según el CEO de Jacoliva, “nuestra estrategia comercial se centrará en potenciar la presencia en la alta restauración y el canal HORECA de calidad. Las marcas adquiridas cuentan con la confianza de restaurantes con Estrella Michelin y Sol Repsol, un segmento donde queremos seguir creciendo tanto en el mercado nacional como en los más de 15 mercados de exportación donde estos productos ya tienen presencia. Mantendremos la personalidad diferenciada y el nombre de las marcas de Pago de los Baldíos de San Carlos, respetando el prestigio que han alcanzado entre los mejores chefs del mundo.
Justino D. Corchero, respecto a la operatividad, “es importante aclarar que la integración se centra en la adquisición de las marcas comerciales y su propiedad intelectual (Pago Baldíos San Carlos, Oro San Carlos, San Carlos Gourmet y Full Moon). La firma Pago de los Baldíos de San Carlos cesa su actividad debido al retiro de sus fundadores. Por tanto, desde Jacoliva asumimos la gestión de estas enseñas bajo nuestros estándares de innovación y sostenibilidad, integrando su esencia en nuestra estructura de Pozuelo de Zarzón para garantizar que la excelencia de estos aceites y vinagres continúe llegando a las cocinas más exigentes”.
Si Jacoliva representa el olivar de manzanilla cacereña de las laderas de la Sierra de Gata, al noroeste de la provincia, Pago Baldíos San Carlos completa el vínculo territorial con la expresión de las variedades arbequina y cornicabra de los valles y cerros al pie de la Sierra de Gredos, en el noreste cacereño.
Productores de AOVE premium certifican por primera vez los beneficios cardiovasculares de los vírgenes extra
Productores de aceite de oliva virgen extra integrados en la asociación QvExtra! ha dado un paso adelante en la declaración de salud del aceite de oliva por sus beneficios cardiovasculares y protección antioxidante.
Por primera vez en España, 36 marcas etiquetarán sus botellas, reconociendo las bondades saludables del ingrediente más importante de la dieta mediterránea. Jacoliva, de Pozuelo de Zarzón (Cáceres), es la primera almazara en participar en el proyecto.
Esta nueva certificación creada por la entidad -el corazón SIQEV- nace tras cuatro años de análisis científico, revisión regulatoria y validación técnica, en línea con los criterios establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Reglamento (CE) nº 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables.
Sólo podrá aparecer en aquellos Vírgenes extra que cuenten con la certificación SIQEV (Sello Internacional de Calidad del Aceite de Oliva Virgen Extra), un sistema que garantiza estándares más exigentes que los legales y que incluye auditorías externas independientes incluso en los puntos de venta y hasta la fecha de consumo preferente.
Concretamente, verifica que los AOVEs cumplen con un alto contenido en polifenoles, ácidos grasos insaturados y vitamina E, compuestos cuya contribución a la salud está respaldada por la evidencia científica y reconocida por la normativa europea vigente.
Desde QvExtra! destacan que “la entidad lleva 13 años auditando el alto contenido en polifenoles, el porcentaje de ácidos grasos insaturados y de vitamina E presente en los Aceites de Oliva Vírgenes Extra SIQEV y creemos que es el momento de hacer llegar al consumidor de forma más visual beneficios legalmente reconocidos, para intentar poner en el lugar que le corresponde al Aceite de Oliva Virgen Extra de alta calidad. Si no se comunican de forma clara y verificada, las propiedades saludables quedan invisibles para el consumidor”.
“Cada botella que lleva el corazón SIQEV está sustentada en ciencia sólida, en normativas cumplidas al milímetro y en un respeto total al consumidor, que demostramos cada día con auditorías externas independientes de nuestros aceites vírgenes extra SIQEV (Sello Internacional de Calidad del Aceite de Oliva Virgen Extra) hasta el último día de su consumo preferente”.
QvExtra! recuerda que la normativa europea prohíbe atribuir beneficios exclusivos a una marca, por lo que el corazón SIQEV certifica que los AOVEs SIQEV cumplen las condiciones necesarias para comunicar dichos efectos de forma legal y verificada. “Estas propiedades pueden estar presentes en otros aceites; sin embargo, solo se deben comunicar cuando el productor justifica el cumplimiento de las alegaciones y SIQEV dispone de un sistema de certificación claro desde la bodega hasta el consumidor”.
El lanzamiento responde a una realidad detectada por el sector: aunque el aceite de oliva virgen extra está reconocido como eslabón fundamental de la dieta mediterránea, la mayoría de los consumidores no tiene suficiente conocimiento para conocer el papel que los compuestos bioactivos (los llamados polifenoles o antioxidantes naturales), entre otros, ejercen sobre su salud y como de importante es elegir bien la calidad del producto para asegurar el contenido de estos compuestos tan saludables.
“Con este sello abrimos la puerta a un etiquetado más claro, riguroso y transparente, que permite al consumidor identificar aquellos aceites que comunican sus propiedades, tanto organolépticas como saludables, de una forma verificada».
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