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CTAEX participa en un proyecto europeo que busca variedades resistentes contra plagas y cambio climático del tomate

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Conseguir aumentar el rendimiento por hectárea del tomate para industria en Extremadura ha sido una de los grandes caballos de batalla del sector en los últimos años. El aumento del rendimiento en la última hectárea, clave en la rentabilidad final para los productores, demuestra que las mejoras en planta, la extensión de riegos localizados y también en los tratamientos contra las plagas han sido claves en este objetivo.

Ahora, el proyecto europeo Harnesstom, en el que está presente el centro extremeño CTAEX, impulsa cuatro programas destinados a abordar los principales retos en tomate: introducción de variedades resistentes frente a las principales enfermedades emergentes; mejorar la tolerancia del tomate al cambio climático; aumentar la calidad de la fruta; y mejorar la resistencia de los tomates tradicionales europeos frente a enfermedades y plagas emergentes. En el proyecto participan 22 instituciones científicas de siete países, coordinadas por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El pasado 13 de agosto tuvo lugar en las instalaciones de CTAEX ubicadas en Badajoz unas jornadas demostrativas de ensayos en campo. El coordinador del proyecto, Antonio Granell, presentó las actividades realizadas y las técnicas de edición genética en tomate. Tras la parte técnica de la jornada, se realizó una demostración de campo, coordinada por Lorena Zajara, responsable de proyectos de I+D en el área de agricultura de CTAEX, donde se visitaron los ensayos, y se realizó una cata demostrativa de las variedades de tomate desarrolladas en el proyecto.

Los objetivos concretos del proyecto Harmesstom para el cultivo del tomate son los siguientes:

-Desarrollo de una ventanilla única con sede en la UE para la información genética y fenotípica del tomate, que incluya herramientas de visualización y análisis de última generación para obtentores y usuarios finales

-Creación de una alianza efectiva de diferentes partes interesadas a través de una plataforma de gestión de proyectos, difusión y comunicaciones que maximice la productividad del consorcio y el uso de GENRES.

-Desarrollo de herramientas para aumentar la velocidad y precisión del pre-mejoramiento del tomate.

-Identificación de fuentes de variabilidad y desarrollo de materiales de premejoramiento de tomate con resistencia a enfermedades ( emergentes ) en diferentes condiciones.

-Desarrollo de materiales de premejora de tomate mejor adaptados a las condiciones del cambio climático .

-Desarrollo de materiales de premejora de tomate con composición nutricional o sabor mejorada en diferentes condiciones.

-Desarrollo de materiales de premejoramiento a partir de variedades tradicionales de tomate mediante enfoques participativos.

-Identificación de desafíos/cuestiones sociales y legislativas relacionadas con GenRes y su uso y propuesta de formas de abordarlos (es decir, cambios regulatorios) para fomentar la innovación.

En la campaña 2023 el 78,69% del tomate español se produjo en Extremadura, encontrándose la región extremeña a la cabeza en el cultivo del tomate para industria español, que se cultiva en las Vegas del Guadiana y Alagón Árrago.

La evolución del rendimiento por hectárea en las dos últimas décadas ha sido muy importante, Según los datos de la Mesa del Tomate, se ha pasado de unas medias de 60-65 toneladas por hectáreas en los primeros años del 2000 a una media de 91,12 tn/ha contratadas en las últimas cinco campañas. Aunque la media entregada se queda en 87,3 tn/ha. Hay que tener en cuenta que hasta el año 2011 los productores extremeños no consiguieron superar las 80 tn/ha de media. Y hasta la campaña del 2015 no se lograron medias superiores a las 90 tn/ha de forma habitual.

Los datos de la Mesa del Tomate muestran como desde la campaña 2001 a la pasada 2023 el campo extremeño ha cultivado un total de 515.000 hectáreas de tomate para industria, lo que arroja una media por campaña de 21.500 has. La campaña con mayor superficie plantada fue la del 2005 cuando se superaron las 28.600 hectáreas seguida de la 2004 con 27.600 hectáreas. Mientras, en la campaña del 2013 se quedaron en 14.235 has.

Nematodos en tomate de industria: claves y desafíos a los que nos enfrentamos para mantener la viabilidad del cultivo

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Texto:
Alberto Esteban
Responsable Agronómico cultivo de tomate de industria en Iberia

Con un 85% de la producción concentrada en Extremadura, el tomate de industria es un cultivo clave en la agricultura española. Este cultivo, que se desarrolla al aire libre en un ciclo aproximado de 120 días, se enfrenta a importantes desafíos fitosanitarios y regulatorios que amenazan su rentabilidad y sostenibilidad.

La creciente incidencia de nemátodos y Fusarium, así como la reducción de sustancias activas disponibles para el control de plagas, enfermedades y malas hierbas, exige el desarrollo de nuevas estrategias integrales basada en innovación y tecnología. En este contexto, Bayer ha diseñado un plan de acción basado en herramientas digitales, soluciones biológicas y químicas para optimizar el manejo de este cultivo de alto valor.

Ciclo de vida de nematodos en tomate de industria
El ciclo biológico de Meloidogyne sigue una secuencia bien definida, comprendiendo una fase de huevo, cuatro estadios juveniles y una fase adulta. La infección comienza cuando las larvas de segundo estadio (J2), que representan el único estadio móvil e infectivo, penetran las raíces del tomate, generalmente en zonas cercanas al ápice radicular. Una vez dentro, migran hacia el cilindro vascular y se establecen en el tejido periciclo, donde inyectan secreciones enzimáticas a través de su estilete. Estas sustancias modifican el desarrollo celular de la planta, induciendo la formación de enormes células hipertrofiadas que sirven como alimento para el nematodo.

A medida que las células infectadas proliferan de manera anormal y desorganizada, se forma una estructura característica en la raíz: la agalla. Este engrosamiento del tejido radicular, que varía en tamaño según la densidad de la infestación, altera el consumo de agua y nutrientes dentro de la planta, lo que provoca síntomas como marchitamiento, clorosis y reducción del crecimiento.

Durante las siguientes 2 a 3 semanas, la larva sufre varias mudas sin cambiar de ubicación, pasando por los estadios J3 y J4 hasta alcanzar la fase adulta. En este proceso, las hembras adoptan una forma globosa o de pera y comienzan la producción de huevos, los cuales son depositados en una matriz gelatinosa en la superficie de la raíz o dentro de las propias agallas. Cada hembra adulta de Meloidogyne spp. puede producir entre 500 y 2.000 huevos, los cuales, una vez liberados en la matriz gelatinosa que los protege, inician nuevas infecciones en el mismo sistema radicular o en plantas cercanas, perpetuando el ciclo del patógeno.

Este proceso no solo compromete la absorción de agua y nutrientes, sino que también crea un ambiente propicio para infecciones secundarias por hongos y bacterias oportunistas como Fusarium sp. Por ello, es fundamental implementar estrategias integradas de manejo, que incluyan rotación de cultivos, el uso de variedades resistentes, control biológico y estrategias nematicidas, con el fin de reducir la población de Meloidogyne y minimizar su impacto en la producción de tomate de industria.

Factores que afectan al desarrollo y la reproducción
El desarrollo y la tasa de reproducción de estos nematodos están influenciados por diversos factores ambientales y agronómicos:

  • Temperatura del suelo: La actividad óptima se da entre 15 y 30°C. A temperaturas más bajas, el metabolismo de los nematodos se ralentiza, aumentando su tiempo de supervivencia en el suelo en estado de latencia.
  • Humedad del suelo: El rango óptimo se sitúa entre 40 y 80 %. Tanto el exceso de humedad (encharcamiento) como la sequedad extrema pueden frenar su desarrollo o incluso provocar su mortalidad.
  • Tipo de suelo: Características como textura, aireación, tamaño de partículas y capacidad de retención de humedad influyen en la movilidad y actividad del nematodo. Sin embargo, no se puede generalizar sobre un tipo de suelo ideal para su desarrollo. El pH del suelo no afecta directamente su reproducción.
  • Plantas hospedantes: Los exudados radiculares pueden estimular o inhibir la reproducción de Meloidogyne spp. y actuar como atrayentes o repelentes. Algunas especies de plantas presentan mecanismos de defensa que limitan su establecimiento.
  • Labores culturales: El monocultivo favorece el incremento de poblaciones de nematodos, mientras que prácticas como la rotación de cultivos pueden reducir su impacto a lo largo del tiempo.

DAÑOS DE MELOIDOGYNE SP. EN TOMATE DE INDUSTRIA
Los nematodos causan daños tanto mecánicos como fisiológicos en los tejidos vegetales de la planta de tomate.

  • Daños mecánicos: Se deben a la penetración del estilete y al movimiento del nematodo dentro de los tejidos de la raíz. Esto genera ruptura celular y facilita la invasión de patógenos oportunistas como hongos y bacterias.
  • Daños fisiológicos: La alteración del tejido radicular reduce drásticamente la absorción de agua y nutrientes, lo que impacta en el desarrollo general de la planta.

Los síntomas visibles en la parte aérea aparecen generalmente de forma tardía y se manifiestan como:

  • Amarilleamiento foliar (clorosis) debido a la deficiencia de nutrientes.
  • Marchitamiento incluso en condiciones de riego adecuado.
  • Reducción del crecimiento y la producción, con menor desarrollo de frutos y disminución del rendimiento del cultivo.

En el sistema radicular, las agallas aparecen como consecuencia de la hipertrofia e hiperplasia celular en el tejido vascular, afectando la translocación de agua y nutrientes. Su distribución en el perfil del suelo es irregular, pero está directamente relacionada con la ubicación de las raíces y la profundidad de las labores agrícolas.

El movimiento de los nematodos en el suelo es muy limitado, desplazándose apenas unos centímetros durante toda su vida. Sin embargo, su dispersión a corta y larga distancia es facilitada por el ser humano a través del intercambio de material vegetal, el uso de suelo contaminado y las prácticas de cultivo.

Para abordar este problema, Bayer ha desarrollado una estrategia basada en tres pilares: Velum® Prime, BioAct Prime® y Nematool.

Velum® Prime, protección eficaz desde el trasplante
Este nematicida es altamente eficaz en el control de larvas infectivas J2 de Meloidogyne ( ver figura 1) . Su aplicación se realiza en el momento del trasplante a través del sistema de riego por goteo, asegurando que el producto llegue directamente a la zona de desarrollo radicular del tomate. Su principal ventaja es que actúa de forma selectiva, sin afectar la flora y fauna del suelo. Además, su formulación permite que la planta desarrolle un sistema radicular más fuerte y sano, incrementando su resistencia a otros patógenos y mejorando la absorción de nutrientes.

BioAct® Prime, bioprotección innovadora contra huevos
BioAct® Prime es una solución biológico basada en esporas vivas del hongo Paecilomyces lilacinus cepa 251, con una potente acción ovicida (ver figura 1) contra los nemátodos del género Meloidogyne. Su mecanismo de acción consiste en colonizar los huevos de los nemátodos, evitando su eclosión y deteniendo su ciclo de desarrollo. Además, al tratarse de un hongo vivo, interactúa con la planta generando una respuesta de defensa natural que favorece el desarrollo del sistema radicular. Su aplicación también se realiza mediante riego por goteo, y su uso combinado con Nematool permite realizar tratamientos en los momentos óptimos para maximizar su eficacia.

Nematool, tecnología predictiva para un control preciso
Nematool es una herramienta digital avanzada que permite la monitorización de la temperatura del suelo para conocer la presencia de huevos y larvas de nemátodos en función de un algoritmo específico para Meloidogyne. Este dispositivo, que puede consultarse mediante móvil o web, facilita al agricultor la planificación de la aplicación de nematicidas en los momentos más efectivos. Gracias a esta precisión, Bayer consigue la optimización de recursos y la mejora del control de la plaga de manera sostenible.

Manejo del Fusarium y promoción de la salud radicular
El Fusarium es otro de los grandes retos del cultivo, agravado por la reducción de productos fitosanitarios disponibles. Para mitigar su impacto, Bayer apuesta por Serenade® Aso, un bioproducto formulado con Bacillus subtilis que coloniza el sistema radicular y previene la aparición del hongo. Su aplicación mediante riego por goteo junto con Velum® Prime en el trasplante mejora la salud del cultivo y optimiza su resistencia a enfermedades.

Además, para 2026, Bayer lanzará Serenade® Soil Active, una nueva solución con mayor concentración de esporas y a menor dosis, que reforzará la protección del tomate de industria frente al Fusarium.

Digitalización y monitorización del cultivo con FieldView
Bayer también ha apostado por la digitalización del cultivo gracias a la herramienta digital  FieldView, una herramienta que permite monitorear salud y el consumo de agua del cultivo, a través de mapas, así como conocer el rendimiento  de cada metro cuadrado de una percela de tomate de industria. Este avance permitirá a los agricultores, establecer diferentes estrategias en cuanto a elección de variedades, planes de abono y elección productos de protección de cultivos ya que gracias a conocer el rendimiento final de cada metro cuadrado de su parcela, podrá relacionar cada decisión no solo con su eficacia sino también con un incremento de cosecha y en consecuencia analizar la rentabilidad de cada decisión. De esta manera, FieldView contribuye a una agricultura más rentable, sostenible y basada en datos, reduciendo el impacto ambiental y mejorando la resiliencia del cultivo frente a condiciones adversas.

Un futuro más sostenible y rentable
En un escenario legislativo complejo, la estrategia de Bayer se presenta como una solución integral que combina herramientas digitales, bioprotección y química de precisión para garantizar la rentabilidad del tomate de industria.

Con la integración de Nematool, Velum® Prime, BioAct® Prime y Serenade® Aso, los agricultores disponen de una estrategia eficaz para enfrentar los principales desafíos fitosanitarios y aumentar la productividad del cultivo.

Domingo Fernández Sánchez (Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura): “Las administraciones deben solucionar ya la competencia desleal del tomate chino que está inundando el mercado a bajos precios”

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Entrevista con
Domingo Fernández Sánchez
Presidente de la Sectorial de Frutas y Hortalizas de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura

La pasada campaña de tomate se cerró con cifras altas de transformación y gran actividad en las industrias. ¿Cuáles han sido las claves?

La principal clave ha sido la meteorología que se ha registrado durante la campaña, que ha sido muy favorable para el desarrollo del cultivo, ya que no ha habido lluvias ni altas temperaturas que le han afectado durante este año. Eso ha hecho que hayamos batido el récord de producción. También es cierto que hay otros factores que han influido, como las nuevas variedades que se están utilizando en campo para tomate para industria y también la extensión del uso de sistemas de riego para el cultivo, lo que hace que aumente la producción. Desde el punto de vista industrial, la campaña ha sido muy intensa debido precisamente a esa alta producción de este año.

Las crecientes importaciones de tomate chino y de otros mercados como Irán es un serio problema porque no se detalle el origen del producto en el envasado final. ¿Cómo afecta a las industrias extremeñas y qué se puede hacer?

Es una situación que afecta muchísimo a todo el sector y cuyas consecuencias estamos viendo ya, con un importante descenso en el precio del tomate concentrado. Como mecanismos que puedan solucionarlo, hay dos fundamentales. El primero es la puesta en marcha de aranceles y el segundo es que se exija al tomate procedente de China los mismos controles de calidad que tiene el tomate europeo. Las exigencias que tenemos en cuanto a calidad son necesarias, pero llevan una serie de gastos para productores y para industria que no tiene el tomate chino porque los controles que se les pide son mínimos.

Todo ello hace que nos tengamos que enfrentar a una competencial desleal, que irá a más, porque la producción china de tomate está creciendo, inundando el mercado a bajos precios. Y esto es algo que las Administraciones deberían solucionar ya.

¿Hasta qué punto es sencillo para las industrias cooperativas del sector mantener el equilibrio entre los intereses de los productores-agricultores y el de la propia industria que debe ser rentable?

Es muy sencillo: la industria cooperativa es la industria de los agricultores cooperativistas, de forma que ellos reciben un precio mayor por su producción siempre y cuando se obtengan resultados económicos favorables en la cooperativa, que no deja de ser una empresa y en la que los socios participan en el beneficio de la transformación que realiza su industria.

En esta campaña de alta producción, las industrias cooperativas hemos cubierto toda la entrada de tomate cosechado. Un tomate que tiene una gran demanda en los mercados nacionales e internacionales, dejando patente la importancia de las cooperativas y la necesidad de incrementar el asociacionismo por parte de los agricultores y agricultoras en cooperativas, porque es la única solución para que puedan mejorar su capacidad de negociación y su competitividad en un mercado global cada día más complejo.

¿Existe margen en las industrias tomateras para innovar con nuevos productos y presentaciones para alejarse de la imagen de producto «commoditie» que presenta el tomate para industria?

Es algo que el sector cooperativo de Extremadura está haciendo ya, con la segunda transformación del tomate en Apis, impulsada por Acopaex y Tomates del Guadiana. Así que sí existe margen, pero hay que ser muy conscientes de que es un camino muy complejo, porque no se trata sólo de realizar una segunda transformación, sino que hay que mantener e impulsar una red comercial de esa segunda transformación, compitiendo en el mercado con marcas ya acreditadas.

Desde luego, es el camino a seguir para crear valor añadido en la región, acompañado de más empleo y más beneficio para los agricultores. Pero hay que tener en cuenta esa complejidad del proceso por la comercialización.

Los tomateros extremeños superan por primera vez a los andaluces en rendimiento real de toneladas/hectárea, hasta las 97,74

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A nivel de campo, la campaña de tomate para industrial del 2024 en Extremadura -líder nacional en producción- será recordada durante mucho tiempo. Las condiciones climatológicas y la disponibilidad de agua sin limitaciones, unido a las mejoras en planta y eficiencia en riego, han permitido a los productores regionales producir un total de 2,24 millones de toneladas de tomate en 22.962 toneladas. Con un dato histórico y es el de superar incluso en rendimiento real media por hectárea a la producción de Andalucía.

Mientras los productores andaluces se han quedado en 94,56 toneladas por hectárea, los extremeños han logrado alcanzar las 97,74 toneladas/hectáreas cuando los rendimientos iniciales previstos en la planificación de campaña eran de 92,04 toneladas por hectárea. Un hito histórico en el sector del tomate para industria que no solo se explica por la bonanza climática de la campaña y la disponibilidad hídrica, sino también por mejoras agronómicas importantes.

Según los datos definitivos de la Mesa del Tomate, los productores extremeños han producido un total de 2,24 millones de toneladas, frente a las 2,06 millones previstas inicialmente en febrero y a las 2,09 que se presentaron como definitivas en mayo/junio. Si la superficie inicial era de 22.462 hectáreas, finalmente se han sembrado un total de 22.962 toneladas. De ahí el alto rendimiento real por hectáreas conseguido por los productores regionales.

En el caso de Andalucía, segunda productora española en volumen de tomate para industria, la producción final ha sido menor de la inicialmente prevista, alcanzando las 390.613 toneladas frente a las 410.630 toneladas previstas en el mes de febrero. La superficie definitiva sembrada en la región ha sido de 4.130 hectáreas.

Protagonismo industrial
El peso de las industrias extremeñas en el sector del tomate sigue creciendo campaña tras campaña, ya que no solo procesan la producción regional. Así, el total de toneladas recibidas finalmente por las industrias con plantas en la región ha sido de 2,36 millones de toneladas. Es decir, 125.000 toneladas más de las producidas en la región. La cifra final ha estado muy por encima de lo inicialmente previsto en el mes de febrero, que era de 2,21 millones de toneladas, lo que ha provocado alargar en el tiempo la campaña de transformación favorecido por la ausencia de lluvias em septiembre.

La superficie definitiva contratada por las industrias extremeñas ha sido de 24-477 hectáreas, unas 1.500 hectáreas más de las que se han cultivado en la región. El rendimiento real por hectárea de lo contratado por las fábricas de la región ha sido de 96,86 toneladas por hectárea, cuando lo previsto en febrero era de 92,51 toneladas/ha. El cumplimiento definitivo ha estado por encima del 105%, en una de las mejores campañas que se recuerdan en este parámetro.

De cara a la próxima campaña, hay condicionantes positivos y negativos que tanto productores como industrias deberán tener en cuenta en su planificación. El agua embalsada en la cuenca hidrográfica del Guadiana por un lado, para la disponibilidad sin trabas del riego en el cultivo por un lado, y la coyuntura de precios del concentrado en los mercados internacionales. La creciente competencia productora de terceros países, principalmente China pero con otros como Egipto o Irán en el horizonte, dibujan un escenario global más complejo desde el punto de vista de los precios y de la cuota de mercado en terceros mercados.

Tomate industria, maíz y arroz suman esta campaña más de 67.400 hectáreas en el regadío extremeño

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El arroz vuelve a sembrar lo mismo que en 2020 y 2021, el tomate consolida su fortaleza y solo el maíz baja con fuerza

Los principales cultivos de regadío en la Comunidad de Extremadura respiraron tranquilos a finales de primavera con la vista puesta en las no limitaciones de agua de las diferentes confederaciones hidrográficas. Con la excepción del maíz, que ha dejado ya en los últimos años sus cifras históricas de plantación, tanto el tomate como el arroz han mostrado una versión más cercana al de sus buenas épocas.

En el caso del tomate para industria, con una producción por encima de lo esperado, con las fábricas a pleno rendimiento durante muchos meses, ante la falta de acontecimientos climatológicos adversos. Con un rendimiento medio por hectárea de kilos superior también al previsto, unos de los puntos críticos de mejora para todo el sector en los últimos años. Sobre todo para mejorar la rentabilidad real del cultivo frente a la de otras grandes zonas productoras.

Tomate industria
Según las estimaciones de Cooperativas Agroalimentarias Extremadura de primeros de septiembre, de tomate se habrían sembrado unas 22.580 hectáreas, con una producción contratada de 2.078.153 toneladas que se ha quedado corta ante el buen comportamiento de la planta. Hay que tener en cuenta que según datos de ESYRE, en la campaña 2020 se sembraron en la región 21.025 hectáreas de tomate, en la 2021 un total de 23.362 has, en la 2022 15.731 has- ya afectada por las restricciones de riego- y en la 2023 un total de 19,414 has. Es decir, esta campaña ha sido la segunda más alta de las últimas cinco en hectáreas de cultivo.

Maíz
En el caso del maíz, cultivo industrial de regadío con mayor extensión aunque a mucha distancia de sus mejores años, se han llegado a sembrar en torno a las 25.521 hectáreas, con una producción estimada de 306.252 toneladas. Teniendo en cuenta una media prevista de 12 toneladas por hectáreas. Lejos queda esta extensión de las 45.729 has sembradas en la campaña del 2020 y las 46.756 has de la 2021. Ya en la 2022 se bajó hasta las 24.061 has y en la 2023 a las 27.454 has. Es decir, la actual campaña ha sido la segunda más baja de las últimas cinco en hectáreas.

Cultivo de arroz
Por lo que respecta al cultivo de arroz, estratégico también en varios pueblos de la Vegas del Guadiana, los productores extremeños han recuperado una buena parte de las hectáreas pérdidas en las últimas campañas por las limitaciones de riego. Según las estimaciones de Cooperativas Agroalimentarias Extremadura, se habrían sembrado unas 19.302 hectáreas.  Estas cifras están en línea con lo que ocurrido en las campañas del 2020 (19.038 has de arroz), y 2021 (19.151 has), y muy superiores a las del 2022 (1.733 has) y la del 2023 (12.556 has). Aunque aún no alcanzando las cifras cercanas a las 22.000 has que convirtieron en su día a las Vegas del Guadiana en la segunda potencia del ránking español en producción de arroz.

Girasol
Mientras, de girasol se habrían sembrado 13.018 hectáreas, la mayor parte en secano. Una cifra superior a las de las camp añas del 2023 (10.145 has), 2022 (12.294 has) y 2020 (10.663 has) y solo por detrás de la 2022 cuando se alcanzaron las 21.979 has de cultivo tras las limitaciones de riego en otros cultivos industriales como tomate o maíz con más necesidades hídricas. El girasol sigue siendo un “cultivo comodín” en la región, a expensas de las cotizaciones de la pipa cada año y de las ayudas PAC de cada productor.

La campaña de tomate, por encima de los 2,3 millones de toneladas, mayor de lo contratado

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La campaña de tomate para industria se ha alargado algo más de lo habitual en algunas grandes empresas, incluso a los primeros días del mes de octubre. Debido sobre todo al retraso en la cosecha pero también a la gran cantidad de tomate para transformar, por encima de la cantidad contratada inicialmente.

La previsión final de campaña avanzada por la Mesa del Tomate el pasado 15 de septiembre apuntaba a 2,29 millones de toneladas, lo que representa un 2,24% más que la cantidad contratada (2,24 millones de toneladas). Hay que tener en cuenta que la climatología, más allá de las altas temperaturas constantes durante todo el mes de agosto y primeros días de septiembre, no ha tenido granizos ni tormentas.

A la hora de valorar las cantidades transformadas por industrias extremeñas hay que tener en cuenta que puede incluir tomate producido tanto en Andalucía como en Portugal.

Según el avance que se ofreció el pasado 15 de septiembre la Campaña en colaboración con AGRUCON, continuaba la campaña en Andalucía donde ya había cerrado una de las dos factorías que han trabajado este año y la otra lo haría en los primeros días de la segunda quincena.

En Extremadura, para medios de septiembre, ya había cerrado una de las industrias, pero el resto sigue trabajando durante la próxima quincena y alguna prevé meterse en los primeros días de octubre, todo ello dependiendo de la climatología.

A la fecha del avance en Extremadura ya había acumuladas 2.021.976tn, (1.943.327,00 en 2.023, + 4,05 %) lo que supone que se ha transformado ya el 88,07 % de la previsión final, que se situaba en 2.295.778 tn, una cantidad un 2,24 % mayor a la cantidad contratada en junio que era de 2.245.000 tn En la primera quincena del mes de septiembre se habían transformado por la industria 629.932 tn (un 52,28 % más que en la misma quincena del 2.023 cuando se trasformaron 413.653 tn).

Recolección tardía
Estos datos demuestran claramente el retraso en la recolección, cuando habitualmente es el mes de agosto es que tiene más protagonismo y actividad en las fábricas. Curiosamente, según los datos de la Mesa del Tomate, la primera quincena de septiembre ha tenido una mayor transformación de tomate en fábricas que la que se produjo en la primera quincena del mes de agosto. Mientras, la segunda quincena del mes de agosto, con un total de 741.119 toneladas recepcionadas, ha seguido siendo el periodo punta en las industrias transformadoras. Las temperaturas más suaves de lo habitual en los meses de junio y primeras semanas de julio explican en parte este corrimiento de fechas en la recolección del fruto.

En Andalucía Occidental, se han transformado en total 377.928  tn, un 29,81 % más que en 2.023 (291.147 tn), de ellas 93.118 tn en la primera quincena de septiembre, un 195,26 % más que en la misma quincena de 2.023 (31.537 tn). A mediados de septiembre se estaba al 95,52% de la previsión que se situaba en 395.645 tn, un 1,29 % más sobre la cantidad contratada en junio.

La previsión final para España se sitúa ahora en 3.036.423 tn lo que supone un 1,86 % mayor que la cantidad contratada en junio. A mediados de septiembre se  habían entregado ya a la industria 2.542.404,00 tn, (el 83,73 % de dicha previsión, y el 85,29 % del total contratado en junio).

BASF y ACOPAEX muestran la digitalización en el mundo del tomate para industria en una jornada en Mérida

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Las soluciones digitales e innovadoras están cada vez más presentes en la agricultura. Su creciente importancia en la compleja tarea de alimentar al mundo de forma sostenible y rentable quedó patente en la jornada «Nuevos retos, nuevas herramientas. Es tiempo de APP-GRICULTURA» centrada en el cultivo de tomate de industria, que organizó BASF, en colaboración con ACOPAEX, el pasado 17 de octubre en Mérida.

Patricio Fitz Simon, director de Soluciones Agrícolas de BASF España, afirmó: “En un mundo cada vez más digitalizado, la agricultura está dando los primeros pasos y queremos romper barreras. La industria agrícola española y, en particular la del tomate de industria, es la ‘Champions League’, pero con herramientas digitales aún puede mejorar, sobre todo ahorrar tiempo y recursos. Hacemos nuestro trabajo por amor a la agricultura y a la labor que hacen los agricultores”.

Acompañándole en la inauguración de la jornada, Domingo Fernández Sánchez, presidente de ACOPAEX, la Agrupación de Cooperativas Agrarias de Extremadura, puso el acento en la necesidad de que la actividad agrícola sea rentable: “La digitalización va a ser un arma para poder seguir avanzando en la rentabilidad del campo, que es lo que permitirá que siga produciendo”.

Sobre la evolución y utilidades de las nuevas tecnologías reflexionaron José Miguel Viñas, físico, meteorólogo y divulgador (Divulgameteo) y Joaquín Romero, responsable técnico de Digital Excellence de BASF, en el diálogo “Es tiempo de APP-GRICULTURA”, conducido por Jesús López, director del Grupo Editorial Agrícola – Henar Comunicación. “Gracias a la tecnología, las predicciones meteorológicas contribuyen a la sanidad vegetal, por ejemplo, anticipándose a las plagas que afectan a los cultivos”, señaló Joaquín Romero. “Tras dos años de implantación de la herramienta AgrigenioTM, uno de sus beneficios es haber unificado en una sola aplicación todos los parámetros que afectan a los agricultores, como el consumo hídrico y el control de plagas y enfermedades. El futuro pasa por la integración de las diferentes herramientas digitales”, añadió.

Haciendo un repaso por la evolución de la meteorología, José Miguel Viñas calificó de “éxito tecnológico los avances tanto en predicciones meteorológicas como en sanidad vegetal”. Para él, “el futuro de las predicciones pasa por ofertar productos más personalizados”.

“Digitalización, retos y oportunidades en el tomate de industria” fue el título de la segunda mesa redonda de la jornada, en la que participaron Bruna Alves Carneiro, Costumer Marketing Specialist en Nunhems; Francisco Moreno Gil, director gerente de ACOPAEX; Pedro Martí, Business Development & Key Account Manager – Digital Excellence de BASF; Juan Eloy Rodríguez, director general de la PAC de la Junta de Extremadura y Sebastián González Lineros, agricultor especializado en agricultura digital.

El tomate para industria en Extremadura siembra 22.742 has con más de 2 millones de toneladas de producción

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Tras las lluvias de Semana Santa, la campaña de tomate para industria -una de las más importantes del regadío regional- respiró aliviada ante la disponibilidad real para el riego de agua embalsada. Las cifras adelantadas por la Mesa del Tomate en la contratación entre OPFH, productores independientes e industrias, así lo demuestran.

Los tomateros tradicionales de las Vegas del Guadiana y las comarcas cacereñas de Alagón y Árrago han vuelto a confiar en el cultivo, estratégico también a nivel de empleo y exportación para la región. Las previsiones de siembre de los productores extremeños para la campaña del 2024 alcanzarían las 22.742 hectáreas frente a las 21.882 has de la campaña anterior.

A nivel de producción, se espera sobrepasar los 2,08 millones de toneladas, frente a 1,90 millones de toneladas en suelo extremeño del año 2023. Según los datos de la Mesa del Tomate, el rendimiento por hectárea previsto en esta campaña sería de 91,47 tn. Hay que tener en cuenta que en la pasada campaña, Extremadura concentró más del 78% de la producción española de tomate para industria, siendo el segundo territorio de la Unión Europea tras Italia con mayor producción. En una campaña normal, el tomate extremeño representa en torno al 5% de la producción mundial, dominada por China y Estados Unidos.

En el caso de Andalucía, cuya campaña del 2023 fue muy baja por la dramática situación hídrica, las previsiones apuntan a una producción de 410.630 tn frente a las 297.766 del año anterior. La superficie cultivada sería de 4.106 hectáreas, con un rendimiento mayor de kilos/ha que en el caso extremeño. Mientras, en Portugal, las previsiones apuntan a una siembra de 1.795 hectáreas, para una producción de 172.160 toneladas frente a las 155.693 tn del año anterior. Las producciones tanto de Andalucía como de Portugal son también muy importantes para la región por el trasvase entre industrias existente en campaña.

-Industrias. A nivel de industrial, la Comunidad de Extremadura es la región que concentra el mayor número de fábricas de toda España, transformando no solo la producción regional sino también parte de la de otras zonas. Los datos de la Mesa del Tomate muestras como las industrias regionales esperan transformar 2.216.253 millones de kilos en esta campaña procedentes de 24.096 hectáreas de cultivo. La pasada campaña del 2023 la producción en las industrias de la región fue de 2.046.512 millones de kilos procedentes de 23-443 has. Con estas cifras se ve como las industrias regionales procesarán esta campaña cerca de 140 millones de kilos de tomate que proceden de otras zonas.

La climatología del mes de mayo, salvo en la última semana, ha provocado un ligero retraso en la plantación de tomate que las industrias esperan a ver cómo puede afectar a la entrega de tomate temprano y medio. Y evitar así las concentraciones de entregas que pueden llegar a producirse especialmente en el mes de agosto.

Habrá que ver como la climatología -especialmente las olas de calor y posibles granizos- puedan afectar al normal desarrollo de la campaña y sobre todo al rendimiento final por hectárea. Un dato clave tanto para el productor y su rentabilidad final, como para las industrias que realizan sus previsiones logísticas y de personal en base a esas cifras.

Un estudio avala el uso de subproductos del tomate para recubrir el interior de latas y envases alimentarios

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La industria de tomate es una de las más importantes del sector agroalimentario de Extremadura, con más de una decena de fábricas y una producción media de 2 millones de toneladas al año, siendo líder a nivel nacional en producción y comercialización. Una industria puntera a nivel tecnológico, con exportaciones a decenas de mercados, que genera también una cantidad importante de subproductos que llevan años siendo investigados tanto dentro como fuera de la región para obtener un mayor valor añadido.

Una de estas investigaciones la lideran profesionales del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea ‘La Mayora’ (CSIC-Universidad de Málaga) que han conseguido reutiliza los subproductos después del procesamiento para hacer gazpachos, salsas o zumos y desarrolla una laca biodegradable que actúa como cobertura interna. Según ha destacado la Fundación Descubre, esta resina repele mejor el agua y se adhiere con mayor firmeza al metal que las que contienen bifenol A, más conocido como BPA, un compuesto químico presente en muchos productos de consumo diario y perjudicial para la salud. 

Para conseguirlo, estos investigadores han reutilizado los subproductos que se producen después de procesar el tomate para hacer gazpachos, salsas o zumos y que está formado por semillas, pieles y pequeños restos de ramas. Actualmente, el orujo de tomate se elimina como residuo sólido, se quema, o, en una pequeña proporción, se destina para alimentación animal por su bajo valor nutricional. Entre sus principales características, esta resina biológica e inocua para el medioambiente procedente de los residuos del tomate repele el agua, se adhiere firmemente al metal de la lata que recubre y presenta propiedades anticorrosivas frente a la sal y cualquier líquido.  Tras realizar pruebas con comida simulada, el próximo paso es probar su eficacia en latas y envases que contengan alimentos reales y evaluar su aplicación industrial.

Con este estudio, titulado ‘Bio-based lacquers from industrially processed tomato pomace for sustainable metal food packaging’, publicado en la revista Journal of Cleaner Production y en el que también participan investigadores de la Universidad de Málaga, la Universidad de Sevilla, el Instituto Italiano de Tecnología y la Universidad Politécnica de Las Marcas, los expertos proponen una alternativa biodegradable para recubrir los envases alimenticios basada en la bioeconomía circular de un producto como el tomate.

El objetivo es reutilizar un desecho, el orujo de ese fruto, como materia prima para otros bienes, en este caso las latas de conservas y otros envases que contengan comida. “Partiendo de un residuo, obtenemos una materia prima ecológica y sostenible, con un impacto ambiental muy bajo, ya que reducimos la generación de basura y al mismo tiempo minimizamos la extracción de recursos fósiles para la fabricación de estos mismos recipientes”, según ha explicado a  la Fundación Descubre el investigador del Instituto Hortofrutícultura Subtropical y Mediterránea ‘La Mayora’, Alejandro Heredia.

Para obtener esta resina, los expertos dejaron secar las muestras de orujo de tomate y las sometieron a un proceso de hidrólisis, es decir, eliminaron cualquier resto de agua y se quedaron con los lípidos, en este caso grasa vegetal.

Una vez extraída la parte grasa, la mezclaron con una proporción mínima de etanol, compuesto orgánico conocido como alcohol etílico. Dispersaron la muestra en un 80 % de agua y un 20 % de etanol aproximadamente. Esa dispersión de grasa en agua la aplicamos directamente con un spray sobre la superficie de metal que se va a proteger. Se impregna en el metal, se queda pegado al conformado de la lata, resistiendo a los cortes posteriores del envase.

La investigación ha comparado estos resultados con el mismo proceso si se emplea resina de BPA y qué sucede si se elimina el orujo de tomate quemándolo directamente en la industria.El análisis muestra que la obtención de la resina de orujo de tomate produce menos dióxido de carbono que la de BPA.

Fotos: Isabel Díaz (Fundación Descubre)

Extremadura produce casi el 5% del tomate para industria mundial que lideran California y China

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La región es el segundo mayor territorio de Europa en producción de tomate procesado tras Italia

A diario, millones de consumidores españoles utilizan salsa o conservas de tomate en sus comidas que han sido producidos y transformados en Extremadura, aunque muchos de ellos lo desconozcan. Extremadura, gracias a sus más de 21.000 hectáreas de cultivo de media en los últimos años y a sus 14 industrias transformadoras, se ha convertido en uno de los gigantes del tomate para industria a nivel europeo y mundial. La producción de tomate mundial alcanzó la pasada campaña 43,5 millones de toneladas, muy por encima de los 25 millones de tn de media que se producía a comienzos del siglo XXI.

Con una producción media por encima de los 2,1 millones de tn, Extremadura representa casi el 5% de la producción mundial. A nivel europeo, solo Italia, con una producción de 5,4 millones de toneladas en la pasada campaña, está por delante de España y de Extremadura dentro de la UE. Portugal con 1,5 millones de toneladas y Grecia con unas 390.000 tn son otros grandes mercados productores en Europa.

Extremadura produjo el 78,69% del total español de tomate para industria en la pasada campaña. Extremadura produce más 2 mil millones de kg de tomate que se destinan a concentrado, polvo y triturado, a partir de las cuales se elaboran salsas, como tomate frito, kétchup, etc. En Extremadura elaboran el tomate en 14 industrias en las Vegas del Guadiana y la Comarca del Alagón y Árrago.  

California
En 2023 se produjeron en el mundo 43.572 millones de kilos de tomate para industria. Esto supone un aumento del 13,3% con respecto a 2022. Los cuatro principales países productores son: Estados Unidos (California), seguido de China, Italia, Turquía y España. Según el informe del USDA/NASS publicado el pasado 24 de enero los procesadores de tomates de California informaron que tienen, o tendrán, contratos por 11,6 millones de toneladas cortas (10,5 millones de toneladas métricas) en 2024, lo que representa una disminución de 10% en comparación con los datos de agosto.

Los procesadores estiman que la producción contratada para 2024 provendrá de 232.000 acres (93.900 hectáreas), generando un rendimiento promedio de 50,0 toneladas por acre (112,2 toneladas métricas por hectárea). El pronóstico de superficie plantada contratada para este año está un 9% por debajo de la estimación para 2023 de 255.000 acres plantados (103.200 hectáreas) bajo contrato en el pronóstico de agosto.

Italia y España
Mientras, los datos recabados por AMITOM, la Asociación Mediterránea Internacional de Tomates Procesados, muestra una estimación de 5,6 millones de toneladas para Italia, el principal productor europeo, igual que el pronóstico inicial del año pasado (la producción final fue de 5,4 millones de toneladas). 

En el caso de España, AMITOM destacaba en enero que “las condiciones son difíciles debido a la situación actual del agua. No hay agua en Andalucía por lo que surge la interrogante sobre el número de hectáreas que se plantarán en la región. En conjunto, es demasiado pronto para dar una previsión precisa, pero la producción podría reducirse a unos 2,3 millones de toneladas a nivel nacional”.

En el caso de Portugal, el tercer mayor mercado, “la producción debería mantenerse en alrededor de 1,4 millones de toneladas”, mientras que en Grecia “la estimación actual es que la producción podría aumentar hasta 480.000 toneladas, un 10% más que la intención del año pasado, sobre todo en la zona centro/norte del país”. En Francia se prevé un aumento de la producción hasta las 190.000 tn.

En otros importantes mercados productores del Mediterráneo o cercanos a él, la producción será variable, desde los 1,9 millones de tn previsto en Irán hasta las 600.000 toneladas de Egipto o los 774.000 tn de Túnez. AMITOM no disponía de las previsiones de Ucrania, uno de los mercados emergentes en los últimos años en producción de tomate procesado.