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Juan Luis Peñuelas (Centro Nacional de Recursos Genéticos Forestales): “Grandes empresas de cerdo ibérico contemplan seriamente la posibilidad del cultivo intensivo de bellota”

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Entrevista con
Juan Luis Peñuelas
Director del Centro Nacional de Recursos Genéticos Forestales “El Serranillo”

¿En qué fase se encuentra el proyecto para el cultivo intensivo de bellota que se desarrolla en Campo Arañuelo?

La generación de nuevas rentas en el sector agrario es la finalidad última del proyecto de cultivo intensivo de bellotas que desde hace más de 12 años desarrolla el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en el Centro de Recursos Genéticos Forestales de “El Serranillo”, en Guadalajara.

El problema de base es que la bellota que hoy día se dispone para alimentación animal y humana procede casi exclusivamente de unas masas seminaturales (dehesas) que requieren de un manejo especial y sometidas a un clima cambiante y duro como el mediterráneo. La escasez e irregularidad de este producto natural influye en los sectores productivos asociados que ven comprometido su rentabilidad.

Nuestra raza porcina autóctona “cerdo ibérico” al comer in situ las bellotas de las dehesas genera  derivados cárnicos, saludables y de alta calidad culinaria que se sitúan en la élite mundial de los productos gourmets. Por otro lado, se constata que existe una variante para consumo humano de enorme crecimiento potencial y que trasciende desde épocas prehistóricas (es bien conocido que las bellotas constituyeron el principal alimento de los primeros Homo sapiens que hace unos 7.000 años colonizamos la península ibérica).

Las bellotas son fuente de saludables de hidratos de carbono, poseen unos contenidos proteínicos de alto valor biológico con casi todos los aminoácidos esenciales así como un potente e interesante contenido graso en el que sobresale el ácido oleico y los dos ácidos grasos esenciales (linoleico y linolénico). Una alta concentración en vitaminas y antioxidantes, especialmente en forma de taninos, dan como resultado un producto con excepcionales propiedades nutricionales y para la salud.

El proyecto de producción intensiva de bellotas intenta paliar esta problemática de escasez e irregularidad y dar salida a las potenciales rentas agrarias, ahora durmientes, mediante el incremento de la producción de bellota a través del establecimiento de plantaciones de quercíneas mediterráneas en alta o muy alta densidad y orientando su manejo a la consecución de sus frutos.

El desarrollo técnico del proyecto, se basa en un proceso continuado y reiterativo de búsqueda de ejemplares de campo sobresalientes. Es pues un proceso de domesticación en los que el hombre escoge, multiplica y aprovecha los mejores ejemplares que la naturaleza le proporciona.

A día de hoy, entre encinas, alcornoques y quejigos, más de dos centenares de individuos han sido seleccionados y sometidos a ensayos con decenas de miles de injertos hechos, y muchos años de seguimiento de sus crecimientos. Los ejemplares que mejor han respondido están siendo testados en parcelas experimentales en el propio Centro “El Serranillo” y los clones más interesantes a día de hoy han sido plantados en la parcela de ensayo y demostración que este año 2019 se ha instalado en Saucedilla, en Cáceres, en el marco de un Convenio de colaboración entre nuestra DG y el citado Ayuntamiento. En esta parcela, situada en un enclave ecológicamente adecuado, queremos conseguir datos fiables sobre temas biológico–productivos de sumo interés como son la dominancia apical, la inducción floral, la respuesta a la poda y a las fertilizaciones.

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Plantación experimental de encinas en El Serranillo

¿La estimación de poder aumentar hasta 40 veces la producción actual de bellota por hectárea se mantiene?

Ese dato es una estimación, y es fruto de la observación del desarrollo de los primeros clones de encina con los que estamos trabajando en “El Serranillo” y que ya tienen una edad para estar en plena producción. Es una cifra que se encuentra dentro de las producciones medias que hoy día se obtienen en superintensivos en olivar. Y como quiera que el olivo y nuestros Quercus mediterráneos tienen aspectos funcionales muy parecidos, espero que esta esperanza de producción se sitúe cerca de esa cifra de 10.000 Kgs por ha y año.

El ecosistema de la Dehesa atraviesa serios problemas con La Seca, el cambio climático o la sobreproducción ganadera ¿Hasta qué punto este tipo de iniciativas pueden ayudar a regenerarla?

La estabilidad futura de las dehesas constituye un aspecto de franca preocupación. Nuestras dehesas son viejas, están poco pobladas de árboles, son poco productivas y, además, ahora han aparecido serias amenazas fitosanitarias. El sistema de producción de montanera por su propia concepción de explotación extensiva tiene dificultades para introducir avances tecnológicos. Las plantaciones intensivas previstas en nuestro proyecto por su propia concepción van a efectuarse fuera de las dehesas pero sus producciones, al utilizarse mayoritariamente en las dehesas, supondrán un incremento en las rentas percibidas por la propiedad. Estas mejoras de renta directa implicarán sin duda mejoras en el mantenimiento y en la conservación de estos espacios. “Sin dehesa no hay montanera”.

¿Ha despertado interés el proyecto entre empresas asociadas a la Dehesa y el cerdo ibérico?

Sí, ya hay varios grupos interesados en aspectos de esta iniciativa. En el sector viverista ya hay empresas que están evaluando entrar en esta alternativa de producción de planta y grandes empresas productoras de cerdo ibérico están contemplando seriamente esta nueva posibilidad. Algunas cooperativas de propietarios están estudiando la posibilidad de ofrecer a sus asociados la utilización de planta injertada y seleccionada para la mejora y redensificación de sus dehesas. Esta línea puede tener mucha importancia en el futuro al permitir al propietario de la dehesa mejorarla utilizando los mejores individuos de su propia finca o región con la certeza de una rápida entrada en producción.

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Zona de producción y evaluación de injertos

Juan Luis Peñuelas (Centro Nacional de Recursos Genéticos Forestales): “Extremadura tiene un clima y suelo ideales para las plantaciones superintensivas de bellotas”

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Juan Luis Peñuelas

Entrevista con
Juan Luis Peñuelas
Director del Centro Nacional de Recursos Genéticos Forestales “El Serranillo”

Es uno de los proyectos agroforestales que más interés ha despertado en los últimos tiempos en Extremadura. Por su carácter innovador y por la innovación que supondría para la dehesa y la alimentación del cerdo ibérico en montanera. El desarrollo de plantaciones intensivas de encinas, alcornoques y quejigos para producir bellotas está siendo investigado por el Centro Nacional de Recursos Forestales El Serranillo, dependiente del Ministerio de Agricultura, que ha contado con la colaboración de la Mancomunidad de Campo Arañuelo en Cáceres para testar sobre el terreno su desarrollo.

¿En qué consiste el proyecto de cultivo superintensivo de bellota?

La necesidad de generar rentas en el sector rural es la finalidad última del proyecto que desde hace más de 12 años el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente está desarrollando en el Centro de Recursos Genéticos Forestales de “El Serranillo” en Guadalajara. Hemos comprobado que el sector porcino ibérico en su globalidad tienen unas peculiaridades que le hacen propicio a ser mejorado en sus aspectos cuantitativos pues es evidente que tanto la superficie como la productividad de las dehesas están disminuyendo y que la producción natural de bellotas, al estar sometida al típico clima mediterráneo es escasa e irregular (vecera).

Hoy día, los propietarios de las dehesas y los productores del cerdo ibérico de bellota viven en una permanente inseguridad productiva debido al errático abastecimiento de bellota, lo que limita la generación de rentas y el desarrollo de los sectores agrario, industrial y comercial asociados.

La solución que estamos estudiando para incrementar y regularizar la producción de bellota, se quiere conseguir mediante el establecimiento de plantaciones intensivas de quercíneas mediterráneas en alta densidad orientando su manejo a la consecución de la bellota que, tras su recolección y almacenaje, serían esparcidas en su momento en las dehesas para complementar el alimento natural que la naturaleza proporciona.

¿Y cómo se puede conseguir?

La domesticación de especies de Quercus xerofíticos como son la encina, el alcornoque y los quejigos, es la vía técnico-biológica emprendida. Una domesticación que consiste en identificar buenos ejemplares productores del campo para, después de hacerlos pasar por unos filtros selectivos, reproducirlos vegetativamente y ser la base de las plantaciones futuras que serán manejadas con criterios agrarios en la búsqueda de la máxima producción y calidad del fruto.

¿Dónde interviene la mancomunidad de Campo Arañuelo y por qué se quieren hacer plantaciones es esa Mancomunidad?

Para ver las capacidades productivas y de respuesta al manejo intensivo deben de hacerse obligatoriamente en otros lugares que reúnan mejores condiciones ecológicas y medioambientales y que se encuentren cerca de fuentes permanentes de polen para asegurarnos que la polinización no es un factor de riesgo en los ensayos. Los inquietos rectores de la Mancomunidad de Campo Arañuelo, desde el momento en que tuvieron conocimiento de este proyecto identificaron a estos cultivos de Quercus como una alternativa y una oportunidad de futuro para la zona y se ofrecieron a instalar en sus terrenos parcelas de ensayo complementarias a las del Ministerio. La Mancomnunidad las concibe como parcelas “demostrativas”. Hay que tener en cuenta que esta Mancomunidad ha sido muy negativamente influenciada por la caída del cultivo del tabaco y por tanto dispone de buenos terrenos en regadío en lo que en un futuro pueden instalarse estas plantaciones productoras de bellota.

En los últimos años se ha desarrollado con gran fuerza cultivos intensivos y superintensivos de olivar y almendro en muchos lugares de España ¿Es un modelo similar?

Efectivamente, estas nuevas plantaciones se asemejarían en cuanto a concepción agronómica y logística a las nuevas plantaciones superintensivas de frutos que en los últimos años han aparecido en el mundo agrario y que han revolucionado antiguos y milenarios cultivos tradicionales como son la vid, el olivo, los frutos secos (almendro, pistacho, nogal, etc.) y que hoy día testa su viabilidad en cítricos, melocotón y frutos rojos, como arándanos, grosellas, endrinos, frambuesas, etc. Cada especie tienen sus requerimientos biológicos que evidentemente hay que respetar pero estos sistemas de cultivo confluyen en una potente reducción de costes de producción derivada de una buena base genética de individuos y la fuerte mecanización. Nuestro proyecto intentará aproximarse en lo posible a este modelo y las parcelas experimentales o demostrativas son el mejor modo de conseguir conocimientos prácticos de manejo para estas especies nunca manejadas en plantaciones productivas.

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¿Extremadura sería un territorio ideal para este tipo de plantaciones?  

Las especies que nos ocupan pueden desarrollarse ecológicamente en casi cualquier lugar de España pero Extremadura por su suave clima, suelos ricos y profundos es quizás una de las zonas interesantes para desarrollar estas iniciativas productoras. No hay que olvidar que en esta región encontramos cientos de miles de hectáreas de masas naturales de quercineas que son la necesaria fuente de polen para fecundar las flores femeninas de nuestros clones. Por añadidura la región cuenta con un sustrato social proclive a la dehesa y a sus productos y una necesidad clara de revalorizarlas y protegerlas del abandono.

La calidad nutricional de una bellota de una dehesa de toda la vida ¿sería igual o diferente a la de un encinar intensivo?

La base del proyecto se encuentra en utilizar lo mejor que tenemos en la naturaleza y no existe por tanto ningún tipo de manipulación genética que altere o modifique en absoluto los contenidos nutricionales ni de ningún tipo en los frutos. Las bellotas que se conseguirán en estas plantaciones tendrán las mismas características.

¿La producción intensiva de bellota, que incluso podría alcanzar los 10,000 kilos por hectárea, podría cambiar en parte la industria del cerdo ibérico?

Si con estas nuevas plantaciones pudiéramos incorporar al sistema de ibérico en montanera un 25% de la superficie potencial disponible en dehesas, es decir, aproximadamente un millón de hectáreas, y si estimamos una carga ganadera media de 0,75 cerdos/ha (admitida para dehesas con fracciones de cabida cubierta superiores al 25%), España podría producir anualmente 750.000 cerdos ibéricos adicionales en montanera.

Pero al mismo tiempo se podría aumentar la productividad de ese millón de hectáreas actuales que tienen España de buenas dehesas, mejorando la carga ganadera para acercarnos al máximo admisible por la norma. Con los dos ejemplos citados, estamos incrementando en 1.000.000 de cerdos ibéricos anuales lo que ahora producimos.

¿Cuántos plantones de encina en intensivo sería lo ideal plantar por hectárea?

No lo sabemos todavía. Las parcelas experimentales nos tienen que decir algo sobre este tema. Por un lado, la distancia entre líneas debe ser suficiente para que una maquina cabalgante de las existentes en el mercado pueda pasar a la hora de la cosecha; lo que nos exigen que las líneas estén como mínimo a 3,5 metros. La distancia entre líneas depende a su vez del vigor de la planta y de la fertilidad del suelo pues lo que se intenta es conseguir un seto continuo. Podemos pensar en una distancia en el entorno de 3 metros entre líneas. Estos dos condicionantes nos llevan a plantaciones en el entorno de 1.000  plantas por hectárea.

Si todo va según lo previsto, ¿cuándo podrían comenzar las primeras plantaciones en Campo Arañuelo?

Queremos iniciar estas parcelas a finales de 2018. Biológicamente, como estamos trabajando con individuos que son el producto de un injerto con materiales adultos, se podrían tener bellotas el primer año. Eso en pura teoría, en la práctica, es decir por condicionantes técnicos, de cultivo o económicos, posiblemente tengamos que esperar 3-4 savias en campo para que sea factible/rentable efectuar una cosecha.

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