ganadería

Carta del director: Gracias al campo extremeño y español

Posted on

campo cereal

“En el primer mundo –más vulnerable que nunca por la pandemia del COVID 19– nos hemos acostumbrado a tener todo tipo de alimentos en los lineales de los supermercados. A buenos precios y con variedad, a todas horas y en cualquier lugar. Sólo 2.000 km más debajo de nosotros no resulta así de sencillo.

Una de las grandes enseñanzas del terremoto emocional que ha supuesto el coronavirus en todos y en todo es que el sector primario -la agricultura, la ganadería y la industria agroalimentaria- han derrotado también al virus. Han sido claves en dar tranquilidad y fuerza a millones de personas confinadas en sus casas en toda España que habrán consumido estas semanas arroz, tomate frito, caldos y cremas de verduras, patés, quesos, carne de cordero, ternera y pollo, carne picada, jamón ibérico, aceitunas de mesa, verduras y hortalizas congeladas, pimentón de La Vera, miel, vino, aceite de oliva virgen extra y muchos más productos de Extremadura. En algunos casos sin saber su origen, oculto en la etiqueta. Como lo harán en las próximas semanas con las cerezas y picotas, ciruelas, nectarinas, melocotones…

Detrás de todos estos productos, vengan de Miajadas, Santa Amalia, Don Benito, Coria, Villanueva de la Serena, Villafranco del Guadiana, Almendralejo, Cuacos de Yuste, La Albuera o Peraleda de la Mata está el trabajo anónimo de miles de agricultores y ganaderos, cientos de cooperativas e industrias agroalimentarias que deben sentirse valorados en su trabajo y recompensados con precios justos en su labor.

El consumidor español, y con ellos las grandes cadenas de Distribución nacionales y regionales, debe tomar nota de quien no le ha fallado nunca en proporcionarle alimentos sanos, fiables y de cercanía.

Es hora de mirar a la cara al campo extremeño y español y darle las gracias”.

Francisco Cortijo, director de Caudal de Extremadura