cultivos rentables
Extremadura cuenta con cuatro de los cultivos más rentables en España en 2026
Pistacho, almendro y olivar intensivo, y nogal se postulan entre los cultivos con más margen neto por hectárea junto a frutos rojos, aguacate y tomate y pimiento en invernadero
Cuando la climatología (olas de calor extremo, disponibilidad de agua), el encarecimiento de los insumos (fertilizantes, abonos, energía, gasóleo…) y la escasez de mano de obra disponibles marcan el paso de la agricultura actual, la búsqueda de cultivos rentables se convierte en una necesidad. La Plataforma Tierra, liderada por Cajamar, ha elaborado un completo informe sobre lo que consideran los cultivos más rentables en este año 2026.
De los siete cultivos seleccionados (pistacho, almendro intensivo, olivar intensivo, frutos rojos, aguacate, tomate y pimiento en invernadero y nogal, cuatro de ellos cuenta con una presencia destacada en el agro extremeño: olivar y almendro intensivo; pistacho y nogal. La revolución silenciosa de los cultivos leñosos en modernos sistemas de explotación, preferente en regadío, ya supera las 75.000 hectáreas en Extremadura. De los otros tres cultivos destacados por el informe de la Plataforma Tierra (frutos rojos, aguacate y tomate y pimiento en invernadero) su presencia es muy escasa o casi testimonial. Aunque cada vez hay más interés en explorar las posibilidades de los cultivos hortícolas en invernadero como los que existen en localidades como Don Benito y Navalvillar de Pela por ejemplo.
Entrada en producción
Las principales claves que actualmente marcan la elección de un cultivo u otro tienen que ver con distintas variables: la entrada en producción del cultivo; su necesidad de mano de obra; el precio medio en origen de las últimas campañas obtenido por el productor y su facilidad en la comercialización: el margen neto de euros por hectárea y año, y también el nivel de inversión por hectárea y los riesgos que asume el productor/inversor.
Según los datos aportados por el informe de Plataforma Tierra, la entrada en producción oscila mucho de un cultivo a otro: el pistacho entre 6 y 9 años; el almendro intensivo entre 4 y 5 años; el olivar intensivo entre 3 y 4 años; los frutos rojos el primer año; el aguacate entre 5 y 6 años: los tomates y pimientos para invernadero entre 4 y cinco meses y el nogal entre 6 y 8 años.
En el caso del precio medio en origen habitual de la última campaña, las oscilaciones de precios son también ostensibles. En el pistacho entre 6,5 y 8,5 euros/kilo; en el almendro intensivo entre 4,5 y 5,5 euros/kilo; en olivar intensivo entre 0,90 y 1,10 euros/kilo; em frutos rojos entre 2,50 y 4,5 euros/kilo; en aguacate entre 2,5 y 3,5 euros/kilo; en tomate y pimiento para invernadero entre 0,90 y 2,50 euros/kilo y en nogal entre 3 y cuatro euros/kilo.
Inversión por hectárea
Pero sin duda, hay dos datos que resultan claves a la hora de elegir el cultivo a plantar. Por un lado, la inversión necesaria por hectáreas, que deja en algunos casos la opción en manos de grandes empresas o fondos de inversión. Y sobre todo el retorno previsto. Es decir, el margen neto en euros por hectáreas y campaña. En este caso, en el caso del pistacho, este margen oscila entre los 2.500 y los 5.000 euros por hectárea; en el almendro intensivo entre 1.500 y 3.000 euros; en olivar intensivo entre 1.000 y 3.500 euros. Entre frutos rojos entre 8.000 y 20.000 euros por hectárea; en aguacate entre 4.000 y 10.000 euros; en tomate y pimiento para invernadero entre 10.000 y 30.000 euros y en nogal entre 2.000 y 4500 euros por hectárea.
Según el informe de Plataforma Tierra, “la pregunta clave no es solo qué cultivo puede generar más ingresos, sino cuál puede ser más rentable en cada territorio. En un contexto marcado por episodios de calor extremo, presión sobre los recursos hídricos y la necesidad de modernizar el regadío, elegir bien el cultivo se ha convertido en una decisión estratégica para cualquier explotación. Un cultivo que resulta altamente rentable en una comarca puede convertirse en una inversión poco viable a apenas unos kilómetros de distancia si cambian las condiciones de suelo, clima o disponibilidad de agua”.
