aceite de oliva y olivar
El rendimiento medio de la aceituna en Extremadura ha sido del 17,02% en la última década
Una de las claves de la corta campaña pasada de aceite de oliva, que se ha cerrado con una producción de 660.217 toneladas a nivel nacional y de 35,953 tn en Extremadura, tiene que ver con el bajo rendimiento obtenido en las almazaras. Por diversos condicionantes climatológicos y también por el crecimiento adelanto de la recolección. En el caso de Extremadura, también se une su portfolio varietal, dominado por la Verdial de Badajoz, la Manzanilla Cacereña y la Cornicabra en el olivar tradicional, y la Arbequina y Arbosana en el olivar superintensivo y en seto.
Un reciente análisis elaborado por la organización agraria Asaja a nivel nacional sobre el rendimiento de la aceituna en toda España en las distintas comunidades autónomas muestras diferencias significativas. Durante estos últimos diez años, Extremadura ha figurado como una de las dos regiones con menor rendimiento de aceituna en almazara. En ocho de estos últimos diez años, fue la que menos obtuvo.
De media, en la última década, el rendimiento de la aceituna entregada en las almazaras de Extremadura fue del 17,02 por ciento. Aunque este porcentaje ha caído hasta el 16,54% de media en las últimas cinco campañas, En la 2022/2023, la actual, el rendimiento ha sido del 16,69% en la región, que contrasta con la media del 18,34% en España. Por ejemplo, en el caso de Castilla-La Mancha, el rendimiento en la pasada campaña fue del 19,61% y en Andalucía del 18,30%, el segundo más bajo de la última década.
Por término general, el rendimiento medio en almazara en toda España ha descendido en las últimas campañas, con alguna excepción. En la última década, las provincias que han obtenido mejores rendimientos en almazara en toda España han sido Granada -con varios años por encima del 13%- y Jaén, con varias campañas por encima del 22%.
El rendimiento graso total de la aceituna es la cantidad de aceite que contiene la aceituna que se expresa como porcentaje en peso. Aunque hay que valorar más el rendimiento industrial, una vez completado todo el proceso en la almazara.
Ángela Cabanillas (CR Olivareros): “Apostamos por el olivar tradicional, la agricultura ecológica y los AOVEs tempranos”
Entrevista con
Ángela Cabanillas
Gerente de CR Olivareros
La comarca de la Siberia extremeña, en la provincia de Badajoz, siempre ha sido uno de los pilares del olivar tradicional de la Comunidad de Extremadura. Con importantes almazaras y marcas de aceite de oliva.
El proyecto olivarero de CR Olivareros (Cabanillas Ramiro) arranca en el año 1898 de la mano del bisabuelo, Ángel Ramiro, de los actuales gestores de la compañía. Con sede en Talarrubias, apuestan 100% por una explotación agrícola 100% ecológica.
Ángela Cabanillas es la gerente de la empresa, experta en cata y sumiller de aceites de oliva virgen extra. En una reciente campaña, como en el resto de Extremadura y España, muy baja en producción pero que al menos ha tenido en el caso de CR Olivareros una buena calidad.
¿Cuál es el origen de vuestro proyecto olivarero familiar?
Se trata de un proyecto olivarero con muchos años de trayectoria, que comienza en 1898, y somos la cuarta generación de la familia. Trabajamos un olivar tradicional con un marco de 6 por 6. Seguimos manteniendo la idea de agricultura ecológica y que apuesta por la elaboración de productos de calidad.
Sacamos cosecha temprana entre octubre y noviembre, cuando finalizamos. Y así conseguimos darle prioridad en valores nutricionales como la vitamina E y fenoles, y así conseguimos una máxima calidad. Conseguir la medicina natural de toda la vida.
¿Qué tipo de variedades trabajáis en nuestra explotación familiar?
Contamos con la Verdial de Badajoz, la Cornicabra y la Picual. Todo en olivar tradicional, en el término de Talarrubias en plena Siberia extremeña, una zona de gran peso en el olivar extremeño aunque no siempre conocida. No tenemos pensado en entrar en olivar superintensivo. En producción tenemos unas 50 hectáreas de olivar.
¿Qué aspectos destacarías más de vuestros AOVEs?
Son aceites de oliva virgen extra de frutado intenso, aceites verdes. En boca y garganta son sabores intensos. Por el tipo de gastronomía de nuestro país a la hora de la comida es fundamental que los aceites tengan cuerpo. Y el olivar tradicional tiene esta ventaja frente a otros tipos de olivar, a nivel de oxidación, mucho más amplio que el del olivar superintensivo por ejemplo.
¿Cómo crees que va a avanzar el aceite de oliva virgen extra ecológico en el futuro?
Confío en que las ventas de AOVEs ecológicos lleguen a suponer el 80% en el mercado español en los próximos años. Es una tendencia clara de futuro. Hay que mentalizar al consumidor que el tema saludable es esencial. La propia Asociación Española Contra el Cáncer recomienda el consumo de alimentos saludables.
¿Con qué marcas contáis en el mercado?
Nuestra marca sello de identidad es BioAlandre Ecológico, un coupage con un alto contenido de biofenoles. También hemos lanzado una edición limitada de BioAlandre, un monovarietal de Verdial de Badajoz que procede de aceitunas de nuestros primeros olivos de la finca. Y también contamos con un monovarietal de Picual, Olivo 1898, de color verde intenso y gran personalidad, con fuertes sensaciones a verde hoja. Contamos con diferentes formatos.
¿Cómo tenéis enfocada vuestra comercialización?
La mayor parte de nuestras ventas se centran en el Norte de España, donde nuestros AOVEs han tenido muy buena acogida. Hace poco hemos estado en Biocultura de La Coruña. También exportados a mercados como Austria, donde ha gustado mucho. Y Filipinas también es un mercado muy interesante para los productos agroalimentarios españoles.
¿Contáis con almazara propia?
Actualmente no, pero tenemos previsto contar con una propia. De hecho, tenemos ya todo el proyecto en marcha, a falta de los permisos ya que al estar en Red Natura la tramitación es más compleja.
Juan Miguel Retamar (Aceite Retamar): “Olivares Vivos es un nuevo modelo de olivicultura que recupera la flora y la fauna del olivar”
Entrevista con
Juan Miguel Retamar
Gerente de Aceite Retamar
¿En qué consiste el proyecto Olivares Vivos y cómo lo implanta Aceite Retamar desde Guareña en sus olivares?
Del compromiso de los olivicultores, científicos y conservacionistas con la biodiversidad y de la voluntad de poner en valor el trabajo en favor de nuestro medio natural surge Olivares Vivos. Como un modelo de olivicultura innovador que se basa en el aumento de la rentabilidad agraria, a través de la recuperación de la flora y la fauna. Comenzó hace seis años, alcanzando resultados muy destacables, con los que se ha convertido en todo un referente en la conciliación de agricultura, productividad y biodiversidad.
La fase en la que ahora nos encontramos es resultado de la anterior, gracias al nuevo impulso del Programa LIFE de la Comisión Europea. Olivares Vivos+ se propone seguir trabajando por la sostenibilidad y la rentabilidad de los olivicultores, mediante la certificación de olivares, extendiendo el modelo de agricultura por otras regiones olivareras de la cuenca mediterránea y transfiriéndolo a otros cultivos.
Desde Aceite Retamar hemos recibido la participación en este proyecto con mucha ilusión, y convencidos de la importancia de los objetivos que persigue. Incrementar la rentabilidad del olivar desde la recuperación de su suelo y su biodiversidad. Estamos en una fase inicial, de observación de las poblaciones de insectos, mediante la instalación de nidales, de flora espontánea, mediante identificación de especies, y de recuperación de especies, mediante la plantación de setos de especies autóctonas que permitan tanto su recuperación como el abrigo necesario para las poblaciones de fauna que también buscamos recuperar.
¿Existen diferentes significativas entre un olivar ecológico y los de Olivares Vivos?
Sí, absolutamente. En Aceite Retamar somos una prueba de ello. Nuestros olivares llevan casi una década certificados con el sello de producción ecológica, algo fundamental para nosotros y que forma parte de nuestros valores. Entre los objetivos que persigue la certificación de un cultivo ecológico con el de Olivares Vivos es de complementariedad. Si con el primero se persigue obtener una producción a partir de tratamientos de origen orgánico y natural, con Olivares Vivos se busca garantizar que el olivar de donde se produce su aceite ha recuperado especies de flora y fauna, y aumentando de forma objetiva su abundancia.
La certificación de Olivares Vivos es única en Europa y está sustentada sobre una enorme base científica. El esquema de certificación cuenta con el respaldo de SEO/BirdLife y está basado en el mayor estudio realizado a nivel mundial sobre olivar y biodiversidad, desarrollado por la Universidad de Jaén y el CSIC.
Hay otros proyectos como el Olivar de Miel donde se fomenta el uso de cultivos y plantas aromáticas para mejorar la diversidad. ¿Es una alternativa viable?
Sí, por supuesto, estos proyectos persiguen fines similares, la mejora de la rentabilidad del olivar desde la mejora de su suelo, flora y fauna. El hecho más diferencial del proyecto de Olivares Vivos está en su enfoque innovador y en su propuesta global y de conjunto, que incorpora toda la cadena de valor del AOVE. El propósito de diseñar y testar un nuevo modelo de olivicultura que recupera la flora y la fauna del olivar y transforma la rentabilidad a partir del ahorro de fertilizantes y fitosanitarios. Innovador también porque los AOVE con este sello son el primer producto agroalimentario con una contribución certificada sobre bases científicas de la recuperación real de biodiversidad.
¿El consumidor de AOVEs de calidad, tanto nacional como extranjero, cada vez valorará más este tipo de iniciativas de respeto medioambiental como la de Olivares Vivos?
El sello Olivares Vivos es, desde mi punto de vista, el modo perfecto para atraer a un consumidor cada vez más interesado en la conservación de la naturaleza. Es la forma de ofrecer un AOVE de máxima calidad elaborado en total armonía con la naturaleza.
El 25% del olivar para almazara de Extremadura ya está en regadío
Tras lo ocurrido en la reciente campaña 2022/2023, una de las más bajas en producción de los últimos años no solo en Extremadura sino en toda España, se constata la importancia del olivar de regadío en la estabilización de las cosechas. En el caso de Extremadura, el fuerte crecimiento del olivar superintensivo y en seto en los últimos años, especialmente en las Vegas del Guadiana, ha posibilitado el aumento de las hectáreas de olivar que cuentan al menos con riego de apoyo.
Según los datos de la Encuesta de Superficies del Ministerio de Agricultura (ESYRE) referidos para el 2022, el 23% del olivar regional, que incluye tanto al destinado a almazara como el de doble aptitud y el de aceituna de mesa, está ya en riego. Un total de 67.344 hectáreas de las 292.316 has con las que dispone del olivar en la región. Si nos centramos solo la aceituna para almazara, la cifra de los olivos en regadío sube hasta el 25% del total.
Según las cifras de ESYRE para 2022, el olivar regional dispone de 292.316 has de las que 184.791 se destinan a aceituna para almazara, 74.518 has para doble aptitud -en variedades como la Manzanilla Cacereña- y 33.087 has para aceituna de mesa.
Hay que valorar mucho el alto número de hectáreas de doble aptitud en el olivar regional, que dependiendo del precio y las condiciones del mercado, ha oscilado para almazara o se ha decantado para mesa. Hay que recordar que Extremadura es la segunda región productora de aceituna de mesa de toda España, así como en número de industrias entamadoras, solo superada por la provincia de Sevilla que concentra la mayor parte de la producción andaluza.
Muchos expertos consideran que el menor consumo de agua por hectárea del olivar, especialmente en apoyo, va a aumentar sus plantaciones en buena parte del regadío extremeño en detrimento de otros cultivos industriales, ante los problemas que está habiendo en los últimos años con medias pluviométricas mucho más bajas que la media histórica regional.
Sevilla y Badajoz quieren liderar el AOVE de recolección temprana español
El potencial de sus olivares superintensivos y en seto les permite producir entre ambas más de 250.000 tn de aceites en campañas altas, el 40% de ellos tempranos
El ránking productor de aceites de oliva del mercado español ha experimentado sensibles cambios en los últimos años, provocado sobre todo por el aumento del peso del olivar superintensivo y en seto. Y por el crecimiento del olivar en regadío, pese a los problemas de muchas cuencas hidrográficas en las últimas campañas. Y en este ránking hay dos provincias que están creciendo en la última década por encima del resto: Sevilla y Badajoz.
La primera de ellas ha logrado consolidarse como la tercera productora española de aceites de oliva en global, adelantando en las últimas campañas a la provincia de Granada. Mientras, que la provincia de Badajoz, gracias a sus nuevos olivares de la cuenca de Guadiana, se ha situado en el grupo de cabeza productor del olivar español incluso siendo en varias campañas la primera provincia no andaluza, por delante en algunas cosechas de la provincia de Ciudad Real.
Salvando las cifras de la última campaña, que han sido anormalmente bajas en todas las provincias, vemos como entre ambas provincias ya han sido capaces de producir hasta 250.000 toneladas de aceites de oliva en global, como ocurrió en la 2021/2022. Recientemente, un importante ejecutivo de uno de los mayores grupos productores españoles aseguraba que las provincias de Sevilla y Badajoz marcarán en pocos años el ritmo del mercado productor español de aceites de calidad.
Similitudes
Tanto la provincia de Sevilla como la de Badajoz tienen un perfil con grandes similitudes. Tanto en el crecimiento y peso de los nuevos olivares de superintensivo y en seto -la primera en la cuenca del Guadalquivir y la segunda en la del Guadiana-, en número de almazaras (91 almazaras en Sevilla) y 86 en Badajoz) y también en la importancia que tiene en sus olivares la aceituna de mesa y de doble aptitud. Ambas provincias son de largo las mayores productoras españolas de aceituna de mesa.
Y sobre todo, comparten el protagonismo de la producción de aceites tempranos en relación a su producción global. En las últimas campañas, la media de producción de aceites de oliva entre los meses de octubre y noviembre en la provincia de Sevilla ha superado el 45%, mientras que en la de Badajoz se ha situado en torno al 40%. Cifras muy encima de la media española donde no superan en una campaña media-alta el 15% sobre el total, pese a su crecimiento.
Esta circunstancia les otorgo un importante valor de mercado ya que entre ambas provincias han llegado a producir por encima de las 105.000 toneladas de aceites de oliva virgen extra tempranos en los dos primeros meses de campaña. Un volumen que le permite competir, con muy poca diferencia de tiempo, con los primeros aceites de oliva vírgenes extra de la zona de Alqueva en Portugal.
Grandes empresas y fondos
En muchos casos, el perfil de las explotaciones de olivar en superintensivo y en seto en ambas zonas también presenta similitudes, alentando el interés de grandes empresas y fondos de inversión (Elaia, De Prado, Molino de Genil, Algosur o Innoliva son buenos ejemplos) , en grandes fincas que o bien cuentan con almazaras propias o tienen vinculación con grandes almazaras de servicios proyectadas en la zona de regadíos.
Si se analizan las plantaciones de olivar en España en los últimos 12 años, desde el 2010, se comprobará que entre ambos territorios -Sevilla y Badajoz- las plantaciones de nuevos olivares han superado en conjunto las 40.000 hectáreas. Con un porcentaje muy amplio de intensivo y superintensivo.
Pese a la escasez de agua en las últimas campañas en ambas cuencas, los cultivos leñosos como el olivar gozan de ventaja sobre otros cultivos industriales habituales en el Guadalquivir y el Guadiana como arroz, maíz o tomate para industria.
Foto: Molino del Genil
El olivar suma en Extremadura 27.500 nuevas has desde 2010 frente a las 19.000 del almendro
La revolución de los cultivos leñosos ha sido una de las grandes protagonistas del campo español y extremeño en los últimos años, con la llegada de los nuevos modelos en superintensivo, en seto o intensivos. Y los dos cultivos protagonistas en este aspecto han sido el olivo y el almendro. En poco más de una década, desde el año 2020, ambos cultivos suman más de 46.350 de nuevas hectáreas plantadas.
Según datos de la Encuesta de Superficies Agrarias del Ministerio de Agricultura (ESYRE), desde el año 2020 hasta el 2022, el olivo ha crecido en la región en 27.462 nuevas hectáreas, especialmente el destinado a almazara aunque también con fuerza el de doble aptitud. Mientras, el almendro ha crecido en este mismo periodo un total de 18.896 hectáreas, protagonizando el mayor crecimiento de un cultivo en los últimos años en la región. Hay que tener en cuenta que Extremadura solo contaba con 1.990 hectáreas de cultivo de almendro en el año 1990 y ya supera las 28.000.
Mientras, en el año 2010 el olivar extremeño disponía de 264.934 hectáreas y actualmente supera ya las 293.000 has. En este año 2023, según las grandes empresas viveristas, volverán a plantarse muchas hectáreas tanto de olivar- por el efecto llamada de los altos precios en origen- así como de almendro, que sigue atrayendo tanto por sus precios en origen como por sus menores necesidades hídricas en momentos tan complejos para otros cultivos.
Según datos del ESYRE, en la última década en toda España las plantaciones de olivar han sumado un total de 240.000 nuevas hectáreas, al pasar de 2,52 millones en el año 2012 a los 2,76 millones de hectáreas del último año. Más del 80% de las nuevas plantaciones de olivar en la última década se han destinado a olivar de aceituna para almazara. Frente a ello, las nuevas plantaciones de almendros han aumentado en este mismo periodo en 178.000 hectáreas al pasar de las 578.000 del año 2012 a las 756.694 has del último año. Entre ambos cultivos suman 418.000 nuevas has.
Luz Marina Montero (Olivos del Búrdalo): “Nuestro objetivo a medio y largo plazo es llegar a molturar 50 millones de kilos de aceitunas”
Entrevista con
Luz Marina Montero
Directora Gerente de Olivos del Búrdalo
¿Cómo será la nueva almazara de Olivos del Búrdalo que se ha comenzado a construir ya en Miajadas, y que objetivos de molturación tiene a medio plazo?
La almazara Olivos del Búrdalo, es el resultado de un proyecto integrador, donde agricultores y emprendedores de la zona de Miajadas y alrededores, decidieron apostar por Extremadura y que el valor añadido resultante de la molturación de sus aceitunas y de otros productores, se quedase en la comarca.
Para ello se ha proyectado una almazara moderna, funcional, sostenible y con ganas de crecer. En esta primera campaña 2023/24, se podrán molturar hasta 20 millones de kg de aceitunas, pero nuestro objetivo a medio y largo plazo es llegar a los 50 millones de kg.
¿La idea es que pueda estar listo a lo largo de la nueva campaña?
La idea y el deseo es poder empezar en octubre de 2023 y poder molturar por lo menos la aceituna de los socios que este año podrían estar sobre 8,000,000 kg más la que nos llegue de las zonas próxima a la almazara (Almoharin, Escurial, Alcuéscar y pueblos de alrededor)
Aunque para ello no debe haber demoras en el proceso de construcción, ya que la obra ha comenzado con algo de retraso debido a motivos burocráticos. Como cualquier proyecto bien pensado y estudiado, desde que se dan los primeros pasos hasta que se ejecuta, transcurre su tiempo.
En nuestro caso la idea surgió a finales de 2021, a lo largo de 2022 tomó forma y en 2023 esperemos esté en funcionamiento.
En vuestra zona de influencia conviven tanto grandes plantaciones de superintensivo como de olivar tradicional. A la hora de su organización y tratamiento en almazara ¿tienen un tratamiento similar o son diferentes?
Como nos gusta remarcar, estamos ante un proyecto integrador, donde convergen grandes producciones de olivar superintensivo e intensivo en regadío, con pequeñas producciones de olivar tradicional, principalmente de nuestros socios de Almoharín y Escurial.
Aunque son sistemas de cultivo muy dispares, todos ellos están asentados en las proximidades del río Búrdalo, por ello nos basamos en las cosas que nos unían para poner nombre a nuestra idea.
A pesar de las diferencias obvias entre plantaciones, aceitunas y aceites, el trabajo organizativo y de trazabilidad para poder obtener los mejores zumos de cada una de las partidas de aceitunas será una de nuestras metas.
Creemos que variabilidad de las producciones no serán un problema, sino que serán una ventaja porque ayudará a la viabilidad de la almazara, trabajando más tiempo, aunque para ello sea necesario realizar molturaciones específicas.
Por ello nuestro objetivo es claro, obtener aceites de calidad, optimizando los momentos de recolección y el correcto estado sanitario de las aceitunas.
¿La idea es contar con una envasadora y marca propia de AOVE?, ¿con qué idea de comercialización?
Nuestra mayor prioridad es producir aceites de la máxima calidad (Aceite de Oliva Virgen Extra), que inicialmente se comercializará a granel, aunque también se envasarán partidas para abastecer a nuestros clientes de la comarca.
Queremos centrarnos en aceites monovarietales de Arbequina, Arbosana, Picual y Coriana (nueva variedad con atributos sensoriales muy interesantes), además de un coupage resultante de otras variedades que se cultivan en la zona como Verdial, Manzanilla y Morisca.
Trabajaremos siempre para intentar satisfacer las demandas de nuestros clientes tanto en formatos, catas, exposiciones… El camino es ilusionante y nos gustaría compartirlo con todos los amantes del AOVE.
Francisco Sánchez (Asociación Extremeña de la Aceituna Manzanilla Cacereña): “Defendemos la variedad Manzanilla Cacereña, sea para mesa o para aceite”
Entrevista con
Francisco Sánchez
Presidente de la Asociación Extremeña de la Aceituna Manzanilla Cacereña
La variedad Manzanilla Cacereña es uno de los grandes tesoros del olivar extremeño. El pasado 11 de octubre se constituyó la Asociación Extremeña de la Aceituna Manzanilla Cacereña (ASEXMAC). Su sede estará en el Vivero de Empresas de la Cámara de Comercio de Cáceres en Plasencia y su presidente es Francisco Sánchez Blázquez, conocido en el sector por ser el director gerente de Aceitunas SANMER S.A.
¿Con qué objetivos nace la Asociación extremeña de la aceituna Manzanilla Cacereña?
El principal objetivo de ASEXMAC es la defensa de la aceituna Manzanilla Cacereña, mostrando las extraordinarias bondades del fruto y el gran trabajo tanto agrario, como de transformación y de producción que se realiza en Cáceres. En España hay más de 250 variedades de aceitunas y apenas dos son conocidas. Queremos que la aceituna Manzanilla Cacereña sea reconocida tal como es: un producto de alta calidad y con distinción propia.
En ASEXMAC estamos presentes todas las fases productivas. Los agricultores representados por las mayores cooperativas de la zona tanto de primer como segundo grado; los operadores, los entamadores, los envasadores de aceitunas y las almazaras. Estimamos que más del 80% del sector aceitunero vinculado con la aceituna manzanilla cacereña está representado. La constitución de la asociación tuvo lugar en plena campaña de recolección lo que origino que algunas cooperativas y empresas no pudieran asociarse por distintos motivos, estatutos propios, trabajo, … si bien nos comunicaron que en breve periodo de tiempo se sumarían al proyecto, por lo que éste 80% será sobrepasado ampliamente.
aquí invitamos a quien todavía no este inscrito, que lo haga. Hemos recibido un gran apoyo de la Cámara de Comercio de Cáceres, facilitando los pasos a dar hasta conseguir la constitución de la asociación.
¿Es un paso para una futura DOP de Manzanilla Cacereña?
El primer punto del artículo 6 de los estatutos referido a “fines de la asociación” dice: “Promover el desarrollo económico y social del sector de la aceituna manzanilla cacereña con relación a todas las actividades económicas desplegadas por sus asociados.” No hay mejor forma de cumplir el artículo que con la creación de la D.O.P. Aceituna Manzanilla Cacereña. Es el vehículo perfecto para dar a conocer al gran público un producto de calidad y con las máximas garantías. Creando la D.O.P. conseguimos que el público demande un producto con nombre y apellidos. ASEXMAC es la defensa de la variedad cacereña, sin importar el destino que se le dará al producto, sea para mesa o para aceite.
También queremos poner en valor la aceituna manzanilla cacereña en todos los estamentos, tanto públicos como privados, que nos permitan defender nuestro producto. La mejor forma de asegurar nuestro olivar potenciando la demanda de su aceituna.
Cada vez hay más plantaciones de Manzanilla Cacereña en superintensivo fuera de Extremadura ¿Cómo puede afectar al futuro del sector?
Las plantaciones de superintensivo de aceitunas favorecen al incremento de producción, de hecho, la aceituna manzanilla cacereña es ya la tercera en volumen de aceituna de mesa, aunque aún muy alejada de las dos primeras, hojiblanca y manzanilla. Con el aumento de la producción por parte de estas plantaciones, lo que logramos es notoriedad de la variedad cacereña. ASEXMAC pone el sello diferenciador de nuestras aceitunas cacereñas con origen en Cáceres, frente al resto.
¿Qué desafíos tiene planteado el sector en el exterior?
Los desafíos del mercado nacional no difieren del mercado exterior: conocimiento y distinción. Uno de los factores que ha acelerado la creación ha sido la guerra ruso-ucraniana. La aceituna manzanilla cacereña está muy vinculada a la aceituna negra, y gran parte de la exportación iba destinada a los países del Este, sobre todo Rusia, Ucrania y Bielorrusia. Con la guerra, las exportaciones y las ventas de nuestra variedad se han visto muy mermadas en estos mercados. Debemos diversificar más para evitar riesgos tan centralizados en un mercado en concreto.
Jara Baztán (La Huerta de la Vera): “Ojalá llegue el momento en que podamos vender envasado todo el aceite que producimos”
Entrevista con
Jara Baztán
Responsable de ventas de La Huerta de la Vera
¿Qué supone conseguir el premio al mejor AOVE convencional en Extremadura Selección?
Supone una inmensa alegría y muchísima satisfacción. Ha sido la primera vez que nos hemos presentado a Extrema Selección y ser los ganadores en la categoría convencional 2022 ha supuesto una explosión de ilusión y motivación muy importante para nosotros. Este reconocimiento nos ha brindado la seguridad que nos faltaba para intentar hacernos un hueco dentro del mundo del aceite e intentar llegar a todas partes con un producto de calidad.
El año pasado nos premió la prestigiosa guía Evooleum por el diseño de nuestra botella, con un jurado excepcional. Recibir ahora el premio de Extrema Selección sobre la calidad de nuestro aceite ha sido justo lo que necesitábamos.
¿Cómo comenzó el proyecto olivarero de La Huerta de la Vera?
El proyecto comenzó hace cuatro años cuando decidimos diversificar en nuestra actividad y probar con otros cultivos diferentes al espárrago, que es a lo que nos dedicamos en mi familia desde hace mucho años.
Quisimos probar con olivos, almendros y pistachos ya que su temporada de recolección y cuidados no coinciden con la campaña del espárrago y nos permite alternar las distintas temporadas sin problema alguno.
Siempre habíamos sentido curiosidad por este tipo de cultivos y nos aventuramos en el proyecto a sabiendas de que tiene sus dificultades.
Nos decidimos por una plantación de olivos en un marco súper intensivo y de la variedad Arbequina. Los cultivos se encuentran en la finca Baldío de Casatejada, ubicada en la Vega del Tiétar. Un paraje muy bonito por su emplazamiento entre extensos pinares y la Sierra de Gredos de fondo.
Sin contar con almazara propia, ¿qué presencia tenéis en el proceso de elaboración del AOVE?
Estamos muy presentes en el proceso de recolección y elaboración. Apostamos por una recogida muy temprana en busca de la máxima calidad (aunque suponga un menor rendimiento) y cuidamos que las aceitunas lleguen a la almazara en el mínimo tiempo posible.
Estamos muy pendientes de la extracción en frío y del riguroso trabajo que el maestro de almazara lleva a cabo con nuestro aceite para no perder ninguna de las propiedades de las aceitunas. El proceso de envasado lo hacemos en nuestras instalaciones en Rosalejo dónde cuidamos rigurosamente la conservación del aceite para que no sufra alteraciones de agentes externos que puedan alterar sus valiosas propiedades.
Vuestra empresa está presente en diferentes cultivos. ¿El olivo es muy diferente al resto?
Sí. Quisimos diversificar en otros cultivos ya que llevamos toda la vida dedicados al espárrago. Son productos muy diferentes, tanto en el trabajo de campo como en su comercialización. Cada producto tiene sus ventajas e inconvenientes.
Intentando aprovechar la línea comercial que tenemos abierta con nuestras conservas, nos lanzamos con mucha ilusión a diseñar un envase para nuestro aceite. He de reconocer que no teníamos grandes expectativas dado que hay miles de aceites en el mercado y resulta bastante complicado hacerte un hueco. Para mi sorpresa, poquito a poco vamos avanzando y me imagino que estos importantes reconocimientos sobre la calidad y el diseño de nuestro producto nos ayudarán a abrir puertas y supondrán un aval fiable para el consumidor que puede tener la confianza de adquirir productos de calidad a precios justos.
¿En el futuro está previsto entrar en exportación de vuestro AOVE envasado?
Sí, claro. ¡Ojalá llegue el momento en que podamos vender envasado todo el aceite que producimos!, ya sea en España o a terceros países. En España cada vez valoramos más los productos de calidad producidos por nosotros mismos. Espero que con el tiempo no tengamos la necesidad de tener que salir fuera por falta de valoración interna y seamos conscientes de la importancia de consumir productos nacionales de calidad. Aquí tenemos unas cualidades excepcionales. El AOVE no sólo es un placer al paladar si no que tiene multitud de beneficios y propiedades saludables que hay que conocer y valorar.
Extremadura suma 19 nuevas almazaras en la última década con más volumen de molturación
El salto dado por el olivar extremeño en cuanto a volumen de producción, y también a la calidad final de sus aceites con más peso de la categoría de oliva virgen y oliva virgen extra, ha sido exponencial en la última década. Especialmente en lo que a la cosecha media se refiere, que ha pasado de superar a duras penas las 50.000 toneladas hasta situarse en la media de las 75.000 toneladas de media en los últimos seis años. Con picos de hasta las 103.000 toneladas de la pasada campaña 2021/2022, frenados en seco con la actual donde se volverá a cifras de hace dos décadas por la compleja cuajación del fruto en el mes de mayo y por los intensos meses de calor de verano sin ninguna precipitación.
Este panorama oleícola, que tiene uno de sus principales pilares en la entrada en producción de forma masiva de miles de hectáreas de olivar superintensivo, en seto e intensivo en los últimos años, también se ha dejado sentir en el sector almazarero de la región.
Según los datos oficiales de AICA, y anteriormente los de la antigua Agencia del Aceite de Oliva, durante la última década el olivar extremeño ha sumado un total de 19 nuevas almazaras, de ellas 12 en la provincia de Badajoz. Si en la campaña 2020/2011, la región contaba con un total de 155 almazaras (73 en la provincia de Badajoz y 42 en la de Cáceres), en la actual campaña 2022/2023 la región dispone de 134 almazaras (85 en la provincia de Badajoz y 49 en la de Cáceres).
El perfil de las nuevas almazaras abiertas en Extremadura en estos últimos años es muy variado. Desde las grandes almazaras que trabajan para grandes explotaciones de olivar -como es el caso de Olivamente en Lobón- hasta almazaras de menor tamaño abiertas en sus propias plantaciones de nuevos olivares que apuestan por la elaboración de AOVE premium con marca propia así como de graneles diferenciados.
Molturación
Como tendencia general en el olivar extremeño, las campañas de acortan y se adelantan cada vez más, con porcentajes de aceites de oliva virgen extra sobre el total de la producción anual muy por encima de la media nacional, especialmente en el caso de la provincia de Badajoz. Hay que tener en cuenta que el volumen medio de molturación en las almazaras de la provincia de Badajoz es mucho más elevado que en las de Cáceres.
Si tomamos como ejemplo los datos de la pasada campaña, récord histórico en la región, se comprueba como las almazaras de la provincia de Badajoz elaboraron de media unas 1.059 toneladas de aceites de oliva frente a las 247 toneladas de los molinos de la provincia de Cáceres. Es decir, menos de una cuarta parte los de esta última. Hay que tener en cuenta que la provincia de Badajoz produjo en la campaña 2021/2022 más de 90.000 toneladas de aceite de oliva y que destacados expertos aseguran que en un año con buenas condiciones climáticas y agua superará las 100.000 toneladas por sí sola.
Salida de aceituna
Uno de los problemas a los que se enfrentaba tradicionalmente el olivar regional era la salida de decenas de miles de toneladas de aceituna cada campaña desde los olivares extremeños hacia almazaras de Sevilla, Córdoba y Ciudad Real principalmente. En unos casos por no contar con capacidad suficiente de molturación en las cercanías de la aceituna recogida pero en otros casos por la buena demanda que sigue teniendo la aceituna extremeña entre las grandes industrias envasadoras. Un problema que ha lastrado en las últimas décadas la fotografía real del olivar extremeño, siempre con producciones mucho más bajas de las que eran. Esta misma campaña, ante la corta campaña de producción en Jaén y Córdoba, han sido muchos los brokers que trabajan para grandes grupos envasadores quienes han cerrado operaciones de compra de aceituna en la región, especialmente para vírgenes extra tempranos.
- ← Anterior
- 1
- …
- 8
- 9
- 10
- …
- 36
- Siguiente →












