El mapa de los cultivos de las Vegas del Guadiana cambia de color
Maíz, tomate para industria, arroz y fruta de hueso mantienen su hegemonía pero dejan paso al crecimiento del olivar superintensivo, almendro y hortalizas
El mapa de los regadíos de las Vegas del Guadiana ha ido cambiando con el paso de los últimos años, y no solo por las coyunturas climáticas de sequías y limitación de agua. La entrada en el mercado de los cultivos superintensivos e intensivos leñosos como el olivo y el almendro sobre todo, unido a diferentes hortícolas asociadas a las industrias de congelado implantadas en la zona han completado el puzzle. El dominio de maíz -el cultivo con más vaivenes en extensión en los últimos años- arroz, tomate para industria y fruta de hueso sigue siendo muy importante al sumar cerca de 90.000 hectáreas de cultivo campaña tras campaña pero a vista de dron las Vegas del Guadiana han ganado con los años más madera.
Según los datos de la Encuesta de Superficies Agrarias del Ministerio de Agricultura, los cultivos de olivar y almendro han ganado más de 30.000 nuevas hectáreas en la última década en la región. Y una gran mayoría de ellos, en tierras que estaban utilizadas por cultivos industriales más tradicionales. La mecanización de los cultivos y su menor dependencia de la mano de obra ha sido también clave en esta elección, en la que pueden encontrarse desde agricultores de toda la vida a grandes empresas e incluso fondos de inversión.
Impacto económico
La importancia de los cultivos tradicionales de regadío especialmente en las Vegas del Guadiana no solo se limita a su producción anual en tomate para industria, fruta de hueso, arroz y maíz principalmente sino también al impacto social que tienen en la actividad económica y social que tienen. Más de una decena de grandes industrias de tomate, dos grandes industrias de arroz, decenas de centrales hortofrutícolas, secaderos de maíz…que generan a lo largo de la campaña, con más fuerza de mayo a octubre, decenas de miles de empleos directos e indirectos.
A los que se han sumado en estos últimos tiempos plantas procesadoras de almendra como las de Miajadas a punto de inaugurarse y la de Olivenza, así como plantas procesadoras y envasadoras de verduras y hortícolas congeladas abastecidas por más de 8.000 has de cultivo.
El cultivo de regadío que tradicionalmente más hectáreas ocupaba en las Vegas del Guadiana era el del maíz, un comodín utilizado en muchas ocasiones si otros cultivos no ofrecían rentabilidad suficiente. Sin embargo, por diferentes motivos, su protagonismo ha ido decayendo en las últimas campañas. Si en la 2019 se alcanzaron las 56.000 hectáreas de cultivo, en la del 2021 apenas se llegaron a las 19.000 has y en la 2022 en las 24.000 has. Extremadura ha sembrado de media en los últimos años el 13% del maíz español.
El otro gran cultivo industrial estrella de las Vegas del Guadiana, en el que Extremadura ha logrado una gran especialización y liderazgo español en producción, es el tomate para industria. Muy dependiente de la disponibilidad de agua de los embalses de la Cuenca Hidrográfica del Guadiana, ha logrado una cierta estabilidad en las últimas campañas en las hectáreas sembradas: entre 20.000 y 23.000 de media, con producciones en el entorno de los dos millones de toneladas. Y lo que es más importante, consolidando un mayor número de kilos por hectárea, uno de los talones de Aquiles del sector en relación al tomate andaluz o al extranjero.
Mientras, el cultivo del arroz ha logrado en esta última campaña del 2023 sacudirse en parte la práctica inexistencia de la campaña del 2022. Un sector estratégico en el entorno de las 19.000 hectáreas de media en los últimos años, muy concentrado en varios términos municipales de las Vegas del Guadiana cuya complementariedad con otros cultivos por la peculiaridad de sus terrenos resulta más difícil.
