ICL
Los últimos ensayos en maíz con Polysulphate mezclado con el abonado de fondo aumentan la producción en 400 kg/ha
Durante los dos últimos años se ha dado a conocer y se ha extendido el uso en España del exclusivo fertilizante natural Polysulphate de ICL, un fertilizante natural que en cada gránulo incorpora los cuatro nutrientes básicos que necesitan los cultivos (azufre, potasio, magnesio y calcio) con un modo de acción que asegura su disponibilidad constante y prolongada en el cultivo.
La clave de este fertilizante está en que la mayoría de estos nutrientes mejoran la salud de la planta y su resistencia al estrés: el Azufre aporta funciones de defensa y detoxificación; el Calcio le da permeabilidad en la membrana y mejora la asimilación de nutrientes; y el Potasio otorga una regulación estomática, firmeza, estructura de las células y mayor producción.
Pero lo que hace verdaderamente diferente e innovador a Polysulphate es que es un fertilizante que se presenta en su estado natural y no es necesaria la separación química ni otros procesos industriales, por lo que estamos ante un fertilizante verdaderamente sostenible, respetuoso con el medio ambiente y que ayuda a reducir la huella de carbono de la agricultura.
Aumento de producción
ICL está colaborando con agricultores, distribuidores y cooperativas para conocer mejor sobre el terreno el uso de Polysulphate en diversos cultivos, como muestra el último ensayo en maíz, con resultados muy buenos al utilizarlo como parte del abonado de fondo. Así, En una finca de maíz en regadío de San Millán de los Caballeros (León), se realizó un abonado de fondo con un blending fabricado por la sociedad cooperativa Valduebro, del Grupo AN, el cual contenía Polysulphate como fuente de potasio, magnesio, azufre y calcio (7-18-18 con un 40% de Polysulphate).
Para comprobar la eficiencia del abonado de fondo con este blending con Polysulphate, en una parcela de la finca se abonó con un blending normal (8-15-15) pero sin Polysulphate. La finca cuenta con un total de 40,5 hectáreas de maíz y la producción final fue de 702 toneladas, con una humedad de 18,5.
Como se puede ver en el Cuadro 1, la media por hectárea en las parcelas abonadas con el blending con Polysulphate dieron una media de producción superior a 17.300 kilogramos por hectárea, mientras que la parcela sin Polysulphate superaron por poco los 16.900 kilogramos, es decir, 400 kilogramos por hectárea menos.
Por tanto, un nuevo ensayo demuestra que el aporte de Polysulphate como parte del abonado de fondo aumenta la cosecha de forma importante (más de 400 kg/ha), pero sin que el coste de abonado se vea incrementado, por lo que Polysulphate es una alternativa natural, sostenible y rentable para el agricultor.
Más información y ensayos sobre Polysulphate en este LINK:
https://lp.polysulphate.com/es-es/polysulphate/?utm_campaign=Polysulphate_Null_2023_ES_Null_Null_Null&utm_medium=referral
Los ensayos muestran la eficiencia de la tecnología de encapsulado totalmente biodegradable eqo.x
La gran novedad de ICL para este 2023 ha sido su nueva tecnología eqo.x. con la que ofrece un encapsulado totalmente biodegradable y de forma rápida para fertilizantes de liberación controlada (CRF), adelantándose así a los requisitos futuros del nuevo Reglamento (2019/1009) relativo a los productos fertilizantes UE, que exige el uso de este tipo de encapsulados para el año 2026.
ICL consigue con eqo.x dar un paso más en el desarrollado de innovaciones sostenibles para sus CRF que, además, son fertilizantes que van a desempeñar un papel clave en el cumplimiento de los requisitos del Pacto Verde Europeo, ya que mejoran la eficiencia en el uso de nutrientes (EUN), mantienen o aumentan la producción con un menor aporte de fertilizantes, reducen las pérdidas de nutrientes y, a menudo, solo se requiere una aplicación para toda la temporada.
Ensayos en patata y arroz
Los fertilizantes CRF con tecnología eqo.x han sido sometidos en su proceso de desarrollo a exhaustivos ensayos en campo, con unos resultados similares o mejores en cuanto a producción y calidad respecto a las tecnologías de encapsulado existentes, manteniendo patrones de liberación constante y totalmente predecible para una mejor gestión de los programas de nutrición.
Así, y por poner algunos ejemplos, en los ensayos desarrollados en el cultivo de patata con la aplicación de Agromaster potenciado con la nueva tecnología eqo.x, la producción de tubérculos de tamaño mayor de 55 mm aumentó en un 24% y la producción total aumentó en un 11%. Además se constató un 44% más en la eficacia del uso del nitrógeno y solo fue necesaria una aplicación, ya que Agromaster proporciona los nutrientes a las plantas de forma gradual. Por eso, ahorra costes de mano de obra y combustible, lo que minimiza las emisiones de CO2 y la huella de carbono.
En el cultivo de arroz los ensayos aportaron diferencias considerables en cuanto a producción, con un 36% más. La eficacia del uso del nitrógeno aumentó hasta en un 75% y también se realizó solo una aplicación durante el cultivo, minimizando las emisiones de CO2 y reduciendo la huella del carbono.
En la web especial de eqo.x puede conocer todas las características técnicas de esta nueva tecnología y los diferentes ensayos con Agromaster utilizando este QR:
ICL lanza la exclusiva tecnología de encapsulado totalmente biodegradable eqo.x para fertilizantes de liberación controlada
Uno de los principales retos a los que se enfrentan los agricultores hoy en día es el de los cambios frecuentes en las normativas aplicables a los fertilizantes. Por ejemplo, el Pacto Verde Europeo, que incluye la estrategia «De la granja a la mesa», aspira a minimizar la huella ambiental de la agricultura. La reducción de las pérdidas de fertilizantes en al menos un 50% para 2030 es un pilar importante de esta estrategia.
Los fertilizantes de liberación controlada (CRF) pueden desempeñar un papel clave en el cumplimiento de estos requisitos del Pacto Verde, ya que mejoran la eficiencia en el uso de nutrientes (EUN), mantienen o aumentan la producción con un menor aporte de fertilizantes, reducen las pérdidas de nutrientes y, a menudo, solo se requiere una aplicación para toda la temporada. Pero, para satisfacer los requisitos futuros del nuevo Reglamento (2019/1009) relativo a los productos fertilizantes UE, ICL ha dado un paso más en el desarrollado de innovaciones sostenibles para sus CRF.
Así, la empresa acaba de presentar eqo.x. Esta tecnología de encapsulado totalmente biodegradable se ha sometido a exhaustivos ensayos en campo, con unos resultados similares o mejores en cuanto a producción y calidad respecto a las tecnologías de encapsulado existentes, manteniendo patrones de liberación constante y totalmente predecible para una mejor gestión de los programas de nutrición.
Según Ronald Clemens, responsable global de marketing de CRF de ICL, «En ICL la sostenibilidad y la eficiencia en el uso de los nutrientes son aspectos que consideramos prioritarios en nuestros fertilizantes especializados para los mercados agrícolas. Con esta innovación, creamos una solución que es sostenible desde diversos ángulos, contribuimos a la estrategia europea “De la granja a la mesa” y ayudamos a los agricultores a reducir las dosis de fertilizantes sin que ello afecte a la producción. En este sentido, esta innovación se adelanta a la normativa actual y está preparada para las futuras normas que están por venir».
Como explica Ronald Clemens: «Llevamos 15 años trabajando en unos encapsulados que se biodegraden más rápido, al mismo tiempo que ofrecen el máximo rendimiento en el campo. Ya estamos preparados para aplicarlos a fertilizantes de liberación controlada a base de nitrógeno para cultivos en suelo. La tecnología de liberación eqo.x es exclusiva de ICL ya que está protegida por patente y estamos invirtiendo en una nueva línea de producción en los Países Bajos».
Hay que recordar que ICL es pionera en la tecnología de encapsulado desde hace más de 50 años cuando lanzó su fertilizante Osmocote. Desde entonces ha desarrollado diversas tecnologías de encapsulado que han sido altamente eficientes y con eqo.x dan un paso más, como afirma Ronald Clemens: «Consideramos que se trata de un enorme paso adelante en el uso de fertilizantes de eficacia mejorada para el mercado agrícola. La tecnología de liberación controlada totalmente biodegradable podrá reducir todo tipo de pérdidas de nutrientes, lo que se sumará a todas las ventajas conocidas de los CRF, como la posibilidad de reducir la frecuencia y las dosis de aplicación».
En cuanto a los ensayos de campo y laboratorio realizados en estos últimos años antes de lanzar esta nueva tecnología, se puede afirmar que con eqo.x no solo se da respuesta a la obligatoriedad de usar encapsulados totalmente biodegradables de forma rápida, sino que también se mejora la eficiencia del uso de nutrientes hasta en un 80% y se reduce las pérdidas de nutrientes hasta en un 50%.
Por último, tras el lanzamiento de eqo.x, el siguiente paso de ICL es introducir gradualmente esta nueva tecnología en el mercado en sus gamas líderes de fertilizantes de liberación controlada para agricultura como Agromaster.
Más información y ensayos:
Agromaster con Polysulphate, la combinación perfecta de nutrientes en cereal que aumenta la producción de forma sostenible
La fertilización de los cultivos agrícolas es una de las áreas donde más se está incidiendo en la necesidad de un uso sostenible y controlado de los nutrientes que se aportan al suelo. Para responder a estas exigencias, tanto regulatorias como de toda la cadena agroalimentaria, los productores necesitan nuevas soluciones para poder aportar los nutrientes que necesitan las plantas de forma eficiente, precisa y sostenible.
En este sentido, ICL ha dedicado un gran esfuerzo en los últimos años para desarrollar sus diferentes gamas de fertilizantes exclusivos que, a través de la innovación, consiguen aportar los nutrientes que necesitan los cultivos de forma gradual, fijándolos en el suelo cerca de las raíces, ayudando a la nascencia adecuada de las plantas, a su buen desarrollo y sanidad, consiguiendo así mayores producciones y de mejor calidad.
Para el cultivo del cereal, ICL lleva varios años ensayando en campo, junto a agricultores de las diferentes zonas productoras, programas nutricionales basados en sus gamas Agromaster y Polysulphate, que se han revelado como la combinación perfecta a la hora de mejorar las producciones, la calidad del cereal y, lo que es más importante, la sostenibilidad del cultivo con un excelente perfil medioambiental, al usar innovación y nutrientes naturales que dan la máxima eficiencia con una menor aplicación de fertilizantes.
La tecnología de Agromaster junto a un fertilizante natural como Polysulphate
Agromaster es una de las gamas punteras de ICL en su apuesta por los fertilizantes de liberación controlada (CRF), que se aplican de forma localizada junto a la semilla y que tienen un porcentaje encapsulado tanto del nitrógeno como del fósforo. Es muy importante que el nitrógeno dure hasta la aplicación de la cobertera y, también, evitar que el fósforo aplicado no se bloquee en el suelo por un pH elevado. Para ello, Agromaster aporta la tecnología de encapsulado E-Max, que asegura la liberación del nitrógeno y del fósforo de forma gradual a lo largo de todo el ciclo del cereal.
Por su parte, el fertilizante natural Polysulphate, exclusivo de ICL, incorpora en cada gránulo los cuatro nutrientes básicos que necesitan los cultivos (azufre, potasio, magnesio y calcio) con un modo de acción que asegura su disponibilidad constante y prolongada en el cultivo.
Lo que hace que Polysulphate sea un fertilizante revolucionario e innovador es que se presenta en su estado natural y no es necesaria la separación química ni otros procesos industriales. Por esta razón, estamos ante un fertilizante natural verdaderamente sostenible, respetuoso con el medio ambiente y que realmente ayuda a los productores a reducir la huella de carbono de la agricultura.
Como hemos comentado, ICL está realizando ensayos de campo en todo el mundo y en particular en España, viéndose cómo la combinación de Agromaster con Polysulphate es la combinación perfecta para conseguir el reto más importante al que nos enfrentamos los responsables de la producción de alimentos: maximizar la producción pero de forma sostenible.
Polysulphate de ICL aporta los cuatro nutrientes esenciales para las plantas en un solo gránulo
La fertilización de los cultivos agrícolas es una de las áreas donde más se está incidiendo en la necesidad de un uso sostenible y controlado de los nutrientes que se aportan al suelo. Para responder a estas exigencias, tanto regulatorias como de toda la cadena agroalimentaria, los productores necesitan nuevas soluciones para poder aportar los nutrientes que necesitan las plantas de forma eficiente, precisa y sostenible.
En este sentido, ICL ha dedicado un gran esfuerzo en los últimos años para desarrollar su exclusivo fertilizante natural Polysulphate, que en cada gránulo incorpora los cuatro nutrientes básicos que necesitan los cultivos (azufre, potasio, magnesio y calcio) con un modo de acción que asegura su disponibilidad constante y prolongada en el cultivo.
Es importante destacar que la disponibilidad de tres de estos nutrientes está directamente relacionada con la salud de la planta y la mejor resistencia al estrés: el Azufre aporta funciones de defensa y detoxificación; el Calcio le da permeabilidad en la membrana y mejora la asimilación de nutrientes; y el Potasio otorga una regulación estomática, firmeza, estructura de las células y mayor producción.
Lo que hace que Polysulphate sea un fertilizante revolucionario e innovador es que se presenta en su estado natural y no es necesaria la separación química ni otros procesos industriales. Por esta razón, estamos ante un fertilizante natural verdaderamente sostenible, respetuoso con el medio ambiente y que realmente ayuda a los productores a reducir la huella de carbono de la agricultura.
Calidad de cultivos
ICL ha realizado ensayos de campo en todo el mundo y en diferentes cultivos para poder comprobar la eficacia y ventajas del uso de Polysulphate. Así, en España y Portugal se están desarrollando ensayos en cultivos tan diversos como olivar, maíz, remolacha, cereal de invierno o girasol, con resultados realmente excepcionales. En todos ellos el abonado con Polysulphate aseguró una buena nascencia, el desarrollo de plantas sanas y sin ningún síntoma de deficiencia y, lo más importante, producciones finales por encima de la media de la zona en cada cultivo y con una excelente calidad de cosecha.
También en ecológico
En este momento ICL, que tiene en exclusiva este fertilizante natural a nivel mundial, ha puesto en el mercado cuatro formulaciones diferentes, adaptadas a las necesidades de los diferentes cultivos y suelos, estando algunas de ellas certificadas ya para su uso en agricultura ecológica.
La primera formulación es Polysulphate Standard, que asegura la nascencia en cultivos sensibles al cloro y garantiza la salud de las plantas por el aporte de magnesio al suelo. La segunda formulación es Polysulphate Granular, que es la solución ideal para todo tipo de cultivos y suelos, gracias a su pH neutro y su bajo índice de salinidad. En tercer lugar, Polysulphate Premium presenta una formulación mejorada con esferas de fertilizante robustas y uniformes ideales para mezclas con otros fertilizantes. Y, por último, Flecotec 4Smart, que es un producto a base de Polysulphate pero con Azufre obtenido de forma 100% ecológica y con una tecnología que previene la lixiviación del mismo.
Todas estas formulaciones, así como los diferentes ensayos realizados en España, diversos videos técnicos, fichas de producto y demás información acerca de Polysulphate está a disposición de agricultores y técnicos en una web especial creada por ICL y que puede consultar AQUÍ.
Los ensayos del fertilizante Agromaster en maíz de grano de ciclo corto muestran mayores producciones y mejor rentabilidad al ser más eficiente
El equipo técnico de ICL está haciendo diferentes ensayos de campo en maíz para testar el potencial de su fertilizante de liberación controlada Agromaster, con tecnología E-Max, que con una aplicación asegura la disponibilidad de nitrógeno durante todo el ciclo del cultivo, ahorrando tiempo y costes, reduciendo a la vez la huella de carbono del cultivo al usar menos fertilizante siendo más eficiente.
Así, el principal ensayo se está llevando a cabo en la localidad de Gimenells (Lleida), donde el cultivo del maíz para la obtención de grano es uno de los principales de provincia. En esta zona es una práctica habitual sembrar el Maíz después de cosechar un cultivo de invierno, normalmente cebada, avena o alguna proteaginosa.
En este ensayo, el cultivo precedente fue una mezcla de avena y trébol y la siembra se realizó el 7 de Julio de 2021, más tarde de lo habitual, ya que se suele sembrar a mediados de junio. La cosecha se realizó el 2 de febrero buscando limitar el coste de secado del grano debido a los altos costes de la energía, se cosechó con 18,5 % de humedad.
Así, el equipo de ICL pudo comparar el uso de su fertilizante de liberación controlada Agromaster, con el abonado tradicional. Además, se utilizó Agromaster con dos estrategias de abonado, como única aplicación en fondo antes de siembra y con una aplicación nitrogenada en cobertera a una dosis menor de lo habitual.
Se dividió el ensayo en parcelas de 1 hectárea, con suelo muy regular y de capacidad productiva media. En los Cuadros 1 y 2 se observa los diferentes tratamientos realizados y los kilos de abonado por hectárea.
CUADRO 1
CUADRO 2
Como fue una siembra tardía, con una variedad de ciclo corto, la cosecha esperada estaba en torno a los 9.000 Kg/Ha. Como vemos en el Gráfico 2, que resume las cosechas obtenidas, la mayor producción se produjo con Agromaster, alcanzando casi los 1.300 kg/ha.
GRÁFICO 2
Conclusiones: mayor producción y mejor rentabilidad
Las conclusiones del ensayo dejan en muy buena posición al abonado con Agromaster, que fue claramente el que proporcionó mayores cosechas y, además, teniendo en cuenta los costes de abonado, también fue la alternativa mas rentable desde el punto de vista económico, al solo utilizar Agromaster con una pequeña cobertera de nitrógeno.
Otra conclusión importante ha sido que el uso de Agromaster como abonado de única aplicación en Maíz de ciclo corto, nos asegura una nutrición suficiente y equilibrada para lograr el techo de producción.
Por último, la tecnología de liberación controlada de ICL Agromaster, supone para el profesional del maíz el disponer de una herramienta para acertar siempre en el abonado del cultivos, ya sea como única aplicación (si esto facilita las labores en la finca), o como reducción de las unidades fertilizantes mediante una aplicación del 60% de las necesidades del Nitrógeno con Agromaster en fondo, completándolo con una cobertera de nitrógeno a menor dosis que la práctica habitual.
Más información
AQUÍ
Ensayos en arroz muestran cómo el fertilizante Agromaster aumenta la producción y mejora la eficiencia del uso del nitrógeno con una sola aplicación
La pasada campaña ICL ha realizado diferentes ensayos en el cultivo del arroz en la zona del Delta del Ebro (Cataluña), con el objetivo de evaluar la eficiencia del uso del nitrógeno (EUN) con una única aplicación de Agromaster, su abono de liberación controlada a base de nitrógeno, así como comparar el rendimiento obtenido mediante la aplicación de esta tecnología, frente a aplicaciones de urea convencional. Para ello se han realizado dos ensayos con dos dosis distintas de N por hectárea.
En ensayo se ha realizado con la variedad de arroz J. Sendra, en parcelas de tierra Marga arcillosa (pH = 7,8), con un diseño aleatorio de 4 repeticiones, midiéndose la producción y la EUN.
Los resultados de estos ensayos muestran claramente el enorme potencial que Agromaster tiene para el abonado del cultivo del arroz, ya que se han obtenido mayores producciones con el mismo aporte de Nitrógeno al cultivo. Así, con Agromaster se consiguió un aumento de la producción de un 15 % más con dosis de 200 kg de N por hectárea y de un 10% más con 160 kg. También es importante resaltar, que con una dosis menor de Agromaster de hasta un 20% menos de Nitrógeno, se obtuvieron producciones similares a las de un abonado tradicional.
El abonado de fondo con fertilizantes de liberación controlada y Polysulphate son claves para la sostenibilidad y rentabilidad del olivar intensivo
La elaboración de planes de fertilización que racionalicen el uso de fertilizantes para una nutrición precisa y eficiente del olivar es clave a la hora de dar respuesta a las exigencias de sostenibilidad medioambiental y rentabilidad del cultivo. Por ello, es importante disponer de la mejor tecnología en fertilización que nos ayuden a trazar un plan de abonado adaptado a nuestra parcela y condiciones climáticas, así como disponer de una amplia gama de productos que sean adecuados para cada situación.
En este sentido, ICL lleva años desarrollando nuevas tecnologías en el segmento de la nutrición precisa de los cultivos y aplicándolos con éxito en la nutrición del olivar en las principales zonas productoras de España y Portugal, poniendo a disposición de los agricultores su completo catálogo de soluciones que incluyen fertilizantes de fondo, foliares y solubles para fertirrigación. Desde ICL se tiene claro que la intensificación creciente del cultivo del olivar supone replantearse el abonado tradicional y exige prestar mayor atención a la hora de cubrir las necesidades nutricionales en densidades de plantación más altas, para lo que es necesario nuevas herramientas en el terreno de la fertilización.
Abonado de fondo
Gracias a la colaboración diaria con los olivareros, desde ICL se ha podido comprobar a lo largo de los años que la clave de la fertilización del olivar está en el abonado de fondo. Conocer las carencias del terreno, las características agroclimáticas de la zona y las necesidades nutricionales del olivar según el marco de plantación, etc., nos permitirán plantear el abonado de fondo más adecuado para nuestros olivos.
En un contexto de reducción del uso de insumos agrícolas y racionalización del uso de abonos, ICL lleva 50 años desarrollando la tecnología para ofrecer abonos de liberación controlada (CRF) que son fertilizantes más rentables y eficientes, que se aplican una sola vez y van liberando los nutrientes para que el árbol los absorba durante los meses que más los necesita. Así, ICL ha desarrollado gamas con esta tecnología como Agromaster, un fertilizante de liberación controlada de tecnología avanzada, diseñado específicamente para cada necesidad del olivar, según su situación en cuanto a porcentaje y periodo de liberación controlada de nutrientes encapsulados, pudiéndose reducir el número de aplicaciones por su mayor eficiencia. Otra opción de abonado anual y para nuevas plantaciones es Agroblen, especialmente con la nueva formulación Agroblen V-Factor.
ICL también recomienda para un buen abonado de fondo el uso del complejo TreeGold y del abono compuesto Combifert Especial Olivo, que está totalmente adaptado a las necesidades nutricionales del olivo y que en los meses de enero y febrero le aportan azufre y boro, que son muy necesarios para que los árboles se recuperen.
Además, esta campaña ICL ha añadido a su catálogo una solución natural para el abonado del olivar tradicional y ecológico, que está testando en estos momentos en olivares de Jaén con muy buenos resultados. Se trata del fertilizante natural Polysulphate, exclusivo de la compañía, que aporta Potasio, Azufre, Magnesio y Calcio en una formulación totalmente soluble al agua, y con un patrón de solubilización que asegura una disponibilidad de estos nutrientes durante todo el ciclo del cultivo.
Fertilización foliar
La fertilización foliar es necesaria cuando hay problemas de disponibilidad de nutrientes en momentos de alta demanda en los que las condiciones ambientales o de suelo limitan su absorción y es necesario corregir deficiencias de forma inmediata.
ICL ofrece una solución adaptada al olivar como es su gama Agroleaf Power está diseñada para cubrir todas las fases del cultivo con formulaciones que favorecen el crecimiento vegetativo, la floración, el cuajado y el engorde. Agroleaf Power destaca por lo rápido que se absorbe, la pureza de sus minerales y su tecnología avanzada. El paquete foliar M-77 diseñado especialmente para cultivos como el olivar, se añade para mejorar el aporte de nutrientes y obtener plantas más resistentes al estrés e incluyen los aditivos más novedosos para aumentar su absorción.
Para ellos hay que añadir soluciones para la fertirrigación del olivar, donde ICL cuenta con productos de las gamas Solinure, Nova y Agrolution, en función del manejo del sistema de riego.
ICL lanza en Fruit Attraction su nuevo catálogo Nova Complex Optima, gama de fertilizantes para zonas vulnerables
Aprovechando su presencia en Fruit Attraction 2021, ICL va a presentar al sector el nuevo catálogo de Nova Complex Optime, la gama de fertilizantes especialmente indicados para zonas vulnerables a la contaminación por nitratos. En el stand de ICL (Pabellón 9 – 9B10) se podrán conocer los detalles técnicos de esta gama de fertilizantes para fertirrigación que incluye formulaciones con DMPP, una molécula inhibidora de la nitrificación que favorece una mayor permanencia del nitrógeno en el suelo, disminuyendo el riesgo de lixiviado del mismo y aumentando la eficiencia de la utilización del nitrógeno por parte de los cultivos.
Entre las ventajas que nos ofrece la nueva gama Nova Complex Optima encontramos la reducción del riesgo de lixiviación de nitratos; el mayor tiempo de permanencia del nitrógeno en el suelo: la mayor eficiencia en la utilización del nitrógeno por parte de los cultivos; el ser un fertilizante elaborado con materias primas de la más alta calidad; su contenido equilibrado de microelementos quelatados; y que es un producto libre de cloruros (Cl < 0,1 %).
La gama de Nova Complex Optima cuenta con diferentes formulaciones para cubrir las necesidades nutricionales de cada cultivo con altos contenidos en nitrógeno, en fósforo, o en potasio y también formulaciones con una relación NPK equilibrada. Como es lógico, el nuevo catálogo incluye ya la nueva imagen corporativa de ICL, toda la gama actualizada y la información técnica más relevante para su correcta aplicación.
ICL participa en Fruit Attraction 2021 presentando nuevos productos de liberación controlada, su gama Nova Complex Optima y Polysulphate
Fruit Attraction vuelve en este 2021 a su celebración presencial en el IFEMA de Madrid. En esta nueva edición, que se celebra del 5 al 7 de octubre, no podía faltar la presencia de ICL (Pabellón 9 – 9B10), que durante los últimos años ha sido una de las grandes compañías del sector de fertilizantes que ha apostado por este evento como punto de encuentro con sus distribuidores y clientes nacionales e internacionales, presentando siempre la última tecnología en fertilización para una nutrición más precisa, eficiente y sostenible de los cultivos.
En este sentido, en Fruit Attraction 2021 los visitantes profesionales del sector de frutas y hortalizas podrán comprobar que, a la hora de hablar de nutrición de cultivos, la tecnología más avanzada a nivel mundial la aporta ICL, con su amplia gama de fertilizantes de liberación controlada, de fertilizantes líquidos y solubles. Así, en esta edición, el stand de la compañía se va a centrar en exponer nuevos productos y otras gamas específicas de fertilizantes con la tecnología natural de Polysulphate, que tendrá un gran impacto en la agricultura sostenible.
Una vez más, ICL innova en la tecnología de liberación controlada, incorporando estimulantes del enraizamiento y de la resistencia a la sequía a su ya reconocida gama Agroblen: la tecnología V-Factor. Agroblen con tecnología V-Factor está diseñado especialmente para el establecimiento de árboles en plantaciones forestales, viñedos y frutales.
Por otro lado, la solución ICL para la fertilización en zonas vulnerables a la contaminación por nitratos la ofrece con la gama de fertilizantes solubles Nova Complex Optima y la gama de fertilizantes líquidos desarrollados a medida de cada cultivo: Nutri Liquid Optima.
Aquí no acaba todo. Si aún no conoces la tecnología natural de la gama Polysulphate, es el momento de visitar el stand de ICL en Fruit Attraction. La gama de productos Polysulphate contienen Polihalita, un mineral natural que contiene cuatro nutrientes esenciales para las plantas: azufre, potasio, magnesio y calcio, todos en forma de sulfato.















