avena
La producción extremeña de cereales en 2025 alcanza las 912.000 toneladas en 245.640 hectáreas de cultivo
Extremadura ha sido la tercera región productora de maíz con 304.315 toneladas en 27.665 hectáreas
La campaña de cereales de este año 2025 ha sido excepcional a nivel nacional, con una producción final de 26,6 millones de toneladas gracias a un alto rendimiento medio de 4,64 toneladas/has. Sin embargo, en Extremadura, al igual que ha ocurrido en Andalucía, los menores rendimientos han lastrado la producción.
Según las estimaciones de Cooperativas Agroalimentarias de España de noviembre, la producción regional de cereales ha alcanzado las 911.810 toneladas, lo que supone un descenso del 28% en relación a la anterior campaña que alcanzó los 1,27 millones de toneladas. En total, Extremadura sembró un total de 245.640 hectáreas de cereal, contando maíz, con un rendimiento medio de 3,72 toneladas por Extremadura. Sólo Andalucía (3,18 tn/has) y Castilla-La Mancha (3,51 tn/has) tuvieron un menor rendimiento.
Trigo y avena
Por tipos de cultivos, el trigo blando con 77.545 hectáreas y 240.391 toneladas, la cebada con 51.141 hectáreas y 310.667 toneladas y la avena con 65.580 hectáreas y 144.276 toneladas volvieron a ser los cereales protagonistas en la región extremeña. Junto a ellos volvió a destacar también el maíz, alejado de las cifras de hace décadas, que alcanzó las 27.665 hectáreas y 304.315 toneladas de producción, con un rendimiento medio de 11.76 tn/has. Extremadura volvió a ser la tercera región productora de maíz de España, por detrás de Castilla y León y de Aragón. El triticale con 20.108 hectáreas y 60.325 toneladas junto al trigo duro con 3.600 hectáreas y 10.081 toneladas completaron el cultivo de cereales en la región.
En total fueron 245.640 hectáreas para una producción de 912.810 toneladas de cosecha, con un rendimiento medio de 3,72 tn/ has. A nivel nacional, en la campaña del 2025, Extremadura ha sido la sexta región productora de cereal. Hay que tener en cuenta que en la mayor región productora de cereal de España, Castilla y León, el rendimiento medio esta campaña has dio de 5,59 tn/has.
Consumo cereales
Según los datos de Cooperativas Agroalimentarias de España, el consumo de cereales en el mercado extremeño alcanza en cada campaña 1,63 millones de toneladas, de las que 1,25 millones corresponde al consumo de piensos, 160.000 tn a consumo humano, 38.305 tn a semillas y 185.000 a otros consumos. Teniendo en cuenta que la producción de esta campaña ha sido en la región de 912.000 tn, Extremadura debe comprar fuera en torno a 722.000 toneladas de cereales. España en su conjunto debe importar cada año una media de 10 millones de toneladas de cereales para cubrir su demanda interior.
Según Cooperativas Agro-alimentarias de España la cosecha nacional en 2025 se sitúa entre las mejores de las últimas décadas y supone un incremento del 21,4 % respecto a 2024. Este volumen es el segundo mejor de la historia, solo por detrás de la cosecha del año 2020, que alcanzó los 27,59 millones de toneladas. El rendimiento medio nacional se sitúa en 4,64 t/ha, un +17,9 % más que en 2024 y un +33 % por encima de la media 2020-2024. Esta evolución positiva consolida la recuperación del potencial productivo tras varios ejercicios irregulares vinculados a la climatología adversa.
En trigo blando, se habrían cosechado 8,72 millones de toneladas (32,7% del total); en trigo duro, la producción alcanzó 680.231 toneladas (2,6% del total); en cebada la cosecha alcanzó los 10,22 millones de toneladas (38,4% del total); en maíz prevén casi 3,92 millones de toneladas (14,7% del total), en avena, 1,8 millones de tn; en centeno, 323.982 tn y 977.981 tn de triticale. El aumento de la producción se explica principalmente por la alta productividad, especialmente en el norte y en gran parte de la mitad norte de la península.
Antonio Soto Esteban (Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura): “El precio en origen supone una gran incertidumbre campaña tras campaña para los cultivos herbáceos”
Entrevista con
Antonio Soto Esteban
Presidente de la Sectorial de Cultivos Herbáceos de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura
¿Cuáles serían los principales cultivos herbáceos que se siembran en Extremadura y qué evolución han tenido en los últimos años?
El sector de cultivos herbáceos extremeño es muy tradicional en cuanto a cultivos. Los principales son el trigo, la cebada, el maíz y la avena. La producción total de cultivos herbáceos de Extremadura fue en 2024 de 1.272.979 toneladas, representando el 4,5% del total nacional y situando a la región como la quinta productora de España. Asimismo, la superficie cultivada en Extremadura fue de 249.508 hectáreas entre trigo blando y duro, cebada, maíz, avena y triticale.
Las cooperativas asociadas a Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura sembraron y produjeron, en la campaña 2024, aproximadamente la mitad del maíz que tiene la región, cuya superficie ascendió un 13% respecto al año anterior, desde el inicio de la sequía en 2021 pasando de 42.766 hectáreas a 25.332 hectáreas en 2024.
El cultivo de maíz fue durante muchos años de largo es más importante del regadío extremeño. ¿En la nueva campaña se va a mantener la tendencia «bajista» de las últimas o habrá un repunte del cultivo?
Esta campaña se da la circunstancia de muchos productores extremeños de tomate han modificado los contratos presentados y la superficie inicialmente prevista se ha reducido, debido a los bajos precios en origen del tomate por el incremento de producción de China. Esa superficie de tomate que no se va a cultivar se va a dedicar al maíz, que es su alternativa en regadío. Por tanto, puede producirse un repunte aunque aún es pronto para aventurarlo.
El aumento de los insumos, la mano de obra y los precios en origen son claves en el desarrollo de cualquier cultivo. ¿De estas tres variables cuál es la que más preocupa actualmente al productor de herbáceos en la región?
Sin lugar a dudas, el precio en origen es el factor que más preocupa actualmente a los productores extremeños de herbáceos. Y esto se debe a que el precio registra unos picos muy acusados en sus oscilaciones y es algo que no depende de nosotros como productores, sino de los mercados mundiales.
Debemos tener en cuenta que somos deficitarios en cereales y la inmensa mayoría nos viene de fuera, por lo que dependemos de la meteorología que haya en esos países, los aranceles ahora, etc.
La variable del aumento de insumos sí que afecta; la variable de la falta de mano de obra no tiene demasiada incidencia en este sector porque está todo muy mecanizado; pero la del precio en origen supone una gran incertidumbre campaña tras campaña y es lo que más nos preocupa.
Muchas grandes empresas de leñosos (olivar y almendro) buscan crecer en superintensivo en secanos, muchos de ellos de cereal actualmente. ¿Supone un riesgo para el sector de los herbáceos?
Toda hectárea que se quite de herbáceos para dedicarlas a otro cultivo es un riesgo, teniendo en cuenta que, como decía, somos deficitarios en cereales. Pero en cuanto a los cultivos superintensivos en secano, el riesgo para herbáceos es relativo.
Como esos cultivos superintensivos no tengan agua para regar, mucho futuro no pueden tener. Sí es cierto que los leñosos tienen un valor añadido mayor que los cereales y que nosotros dependemos más de la climatología, pero tengo dudas de que se vaya a restar mucha superficie en secano para superintensivos.
Extremadura siembra de media el 13% del maíz y el 21% del arroz del campo español
Con una media de 250.000 hectáreas de cereales, entre las que destacan también las de trigo, avena y triticale
En las últimas campañas, Extremadura ha sembrado una media de 250.000 hectáreas de cereales, entre los que destaca la producción de trigo, avena, maíz, arroz y girasol, básicamente. Solo en la última campaña de 2022, debido a la menor siempre de maíz por las limitaciones al riego, la extensión cerealista se vio reducida hasta las 227.191 hectáreas, según los datos provisionales del ESYRE del Ministerio de Agricultura.
El sector de los cereales, desde el trigo al maíz pasando por la avena o el girasol, se han convertido en un tobogán desde el comienzo de la Guerra en Ucrania en febrero del 2022. Agravada también en el caso del maíz por las limitaciones del riego. Un mercado muy globalizado, donde la producción de países como Estados Unidos, Ucrania, Brasil, Argentina o Rusia repercute a escala global en los precios y la demanda mundial de forma directa. España consume en torno a 38 millones de toneladas cada campaña, de las que el 70% se destinan a alimentación animal. La demanda de maíz desde Brasil creció un 60% en 2022.
En la pasada campaña del 2022, la producción de cereales global en la región fue una de las más bajas de los últimos años, con un total de 227.191 hectáreas, según los datos del Ministerio. De trigo blanco y semiduro se plantaron 98.925 hectáreas mientras que de cebada de dos carreras un total de 31.534 has. La producción de avena fue de 51.664 has y la de triticale de 9.958 has. Sin embargo, en los otros dos cereales estrella de la región la situación no fue tan benigna: el maíz bajó hasta las 24.061 has, una de las campañas más bajas de los últimos años ante la imposibilidad en varias comunidades de regantes de poder regar. Mientras, el arroz fue el cultivo más perjudicado al pasar de una media de 19.000 has hasta solo los 1.733 has en toda la región. Por su parte, el cultivo cerealista ganador en el 2022 fue el girasol que vio aumentar su superficie hasta las 21.979 has, gracias a las más de 10.866 has de secano.
Trigo y maíz
Tomando como referencia una campaña normal media de los últimos años, como fue la del año 2021, la producción cerealista extremeña acaparó 252.169 hectáreas, de las que 71.164 has fueron de trigo blanco y 38.864 has de dos carreras. Mientras, se sembraron 48.518 has de avena, y 45.729 has de maíz. El arroz alcanzó las 19.000 has y el girasol, en cifras más habituales, se quedó en 10.633 has, casi todas en secano.
El nivel de existencias a nivel mundial de cereales es el que influye de manera muy directa en el mercado internacional de precios en origen. Según las últimas estimaciones del Consejo Internacional de Cereales (CIC) y el Departamento de Agricultura de los EEUU (USDA), las existencias del conjunto de cereales (excluyendo el arroz) volverán a bajar esta campaña, situando las reservas mundiales en su punto más bajo en relación con el consumo de los últimos años. Hay que tener en cuenta que solo China mantiene habitualmente el 60% de las reservas mundiales de cereales cada campaña. La media de los grandes mercados mundiales compradores y consumidores de cereales se encuentran por debajo del 15%, equivalente a unos 65 días de consumo. Unas cifras que deberían activar el mercado mundial de cara a la nueva campaña y mantener, en teoría, la horquilla de precio en un escenario medio-alto.
En el caso del maíz, cultivo estratégico para el regadío extremeño, tanto la USD de Estados Unidos como el CIC pronostican una caída tanto de la producción como del consumo mundial. Estados Unidos, China, Brasil y la UE acaparan el 60% de la producción mundial. Lo que se espera es un aumento de la demanda de maíz para pienso.


