Alejandro Carrasco (Pago los Balancines): “Latinoamérica, con Brasil a la cabeza, es un mercado que nos interesa mucho”
Entrevista con
Alejandro Carrasco
Director de Exportación de Pago los Balancines
Pago los Balancines, ubicada en Oliva de Mérida (Badajoz) es uno de los proyectos de viticultura más singulares de la Comunidad de Extremadura. Tanto por su amplio portfolio de vinos como por su apuesta por el enoturismo y el viñedo ecológico. Con un packaging muy actual y dinámico. Sin olvidar el mercado nacional, es una de las bodegas extremeñas que más ha reforzado su apuesta por los mercados exteriores en vinos envasados de calidad. Con sus colecciones de Balancines -con Barbas de Gata como uno de los más icónicos-,Alunado, Haragán o la colección de Huno& Mastines.
Alex Carrasco es su director de exportación, habiendo trabajado durante muchos años en Irlanda en uno de sus grandes importadores de vinos (O`Briens Wines) como con su propia empresa de catas de vino.
¿Cuáles son los objetivos para el mercado exportador de Pago Los Balancines?
Tenemos presencia en varios países de Europa y también de Latinoamérica. Este año estamos mirando más hacia Latinoamérica, aunque también hemos estado en una importante feria en Hong Kong. Y también queremos afianzarnos más en Japón o Taiwan. Latinoamérica está entre los mercados más emergentes actualmente, sobre todo Brasil. El acuerdo de Mercosur puede ser importante. En octubre estaremos en Prowine Sao Paulo y veremos a algunos clientes. Y también a través de Extremadura Avante hemos comenzado dos investigaciones de mercado en Colombia y Perú. En este último mercado el vino español se conoce y gusta mucho, y cuenta con una gastronomía brutal. Yo viví 10 años en Irlanda y he conseguido dos distribuidores allí. Son mercados al igual que Reino Unido son más maduros. Con Avante haremos también algo en Bélgica. También iremos a una feria en París a nivel de Europa. También nos interesa mucho Escandinavia
¿Cada país o cada zona tiene un perfil de cliente diferente en gustos y demandas?
Cada zona tiene un perfil de cliente diferente. En Irlanda por ejemplo no te puedes salir de un precio muy alto. Buscan vinos que ellos puedan vender entre 15 y 20 euros. En irlanda tienen un impuesto de 3,20 euros por botella. En Latinoamérica el vino europeo (español, francés, italiano) tiene una posición más premium. El cliente entiende que tiene que pagar más por ese tipo de vinos y el precio no tiene tanta importancia para determinado perfil de cliente. En Brasil, el vino garnacha que tenemos les encanta frío. Hay que respetar los gustos de cada mercado. El momento para el vino no es fácil y no podemos llevarnos las manos a la cabeza con cualquier cosa. En Latinoamérica prefieren vinos más serios, más tradicionales, con más color.. Al contrario de lo que ocurre ahora en Europa. Nuestros vinos están entre medias porque pese a tener madera no son tan super especiados como los puedes encontrar en Rioja. Trabajamos en los dos bandos. Si lo quieres más serio lo tenemos, y más informal también. Jugamos en las dos ligas.
Pago los Balancines siempre ha sido un gran defensor de los vinos ecológicos. ¿Es una tendencia de mercado claro?
En el mercado europeo el vino ecológico ya es vital y lo será más en el futuro. Hay importadores que te dicen que en cinco o diez años todos los viñedos con los que trabajarán deben estar en ecológico o ser medioambientalmente sostenibles. El uso del agua también es muy importante. Hacer un uso racional del agua. Aunque hemos tenido un buen invierno, pero hay que tener mucha conciencia del uso del agua.
Para una bodega como la vuestra, ¿qué canales de venta son más importantes?
Tenemos muchas referencias de vinos y contamos con vinos que están en Carrefour o grandes supermercados en Europa, y luego otros que son mucho de tiendas muy especializadas que cuentan con sus propios masterwine. Que buscan vinos diferentes por zonas o tipos de uvas. Cada vez se valoran más las uvas autóctonas. El clon de nuestro tempranillo tiene mucho más que ver con Portugal, con el Alentejo, que con el de la Rioja. Cada variedad de uva debe adaptarse a un terreno y sobre todo a un clima.
