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El 66% de las exportaciones extremeñas a EE.UU. son productos agroalimentarios

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Corcho, preparados de tomate, aceitunas, ajo, vino o pimentón entre los productos más vendidos que ven con preocupación los aranceles de Trump

La imposición de aranceles por parte de la nueva administración Trump en Estados Unidos ha puesto el comercia internacional de bienes y servicios patas arriba. En el caso de la Comunidad de Extremadura, la región mantiene un superávit comercial frente al gigante norteamericano de entorno a los 15 millones de euros.

Según datos del informe sobre los destinos de las exportaciones extremeñas elaborado por la Junta de Extremadura, con datos de 2023, Estados Unidos es en la actualidad el novena país en importancia para las ventas exteriores de las empresas y cooperativas de la región. Lo ocurrido desde 2017 con la aceituna de mesa negra española, que soportan desde entonces aranceles del 35 al 31%, con gran impacto en algunas empresas extremeñas, ponen en avisa a todo el sector exportador.

Aranceles
Extremadura exportó a Estados Unidos en el año 2023 por un total de 45,1 millones de euros, de las que cerca de 30 millones de euros serían productos agroalimentarios. De esta forma, el 66% de las exportaciones rumbo a EE.UU. desde la región proceden de su sector agro, el que más sufriría los aranceles de la administración Trump.

Con el paso de los años las exportaciones a este mercado han ido creciendo de forma escalonada, desde los 26,8 millones del año 2018 hasta alcanzar en 2022 su máximo con 50 millones de euros. Aunque sólo representan menos del 2% del total exportado por la región. Sin embargo su potencial demográfico -334,9 millones de habitantes- y su poder adquisitivo medio -81.695 dólares de PIB per cápita- son un factor diferencial frente a otros mercados. Productos como el aceite de oliva -del que Estados Unidos es ya el mayor consumidor mundial solo por detrás de España e Italia- y los alimentos ecológicos, del que es el mayor consumidor mundial con más de 62.000 millones de dólares de gasto al año, son dos de las áreas con más potencial.

Según los datos que maneja la Junta de Extremadura, hay un total de 205 empresas y cooperativas de la región que exportaron a Estados Unidos en el año 2023, aunque solo 55 de ellas lo hace de forma estable. Es decir, repite en sus ventas durante los últimos años. Unas 20 grandes empresas y cooperativas agroalimentarias son las que concentran el grueso de las exportaciones a EE.UU.

Corcho y tomate
El producto extremeño que más se ha exportado en los últimos años al mercado de Estados Unidos es el corcho en planchas y aglomerado de corcho, con 15 millones de euros en el año 2023, lo que supone el 35% del total vendido.

Entre el resto de productos agroalimentarios más exportados destacan las conservas de tomates por 2,83 millones de euros, las conservas y hortalizas preparadas, aceitunas y ajos por valor de 1,8 millones de euros, el vino por 1,69 millones de euros, el pimentón de la vera con 1,17 millones de euros y distintos tipos de carne por 859.000 euros. Todos estos productos son los más exportados por empresas y cooperativas extremeñas al mercado norteamericano, además de los perfiles de hierro y chapas y tiras de aluminio.

Mientras, durante el año 2023 las importaciones de Extremadura procedentes de Estados Unidos alcanzaron un valor de 30,4 millones de euros que representan el 1,4% del total de importaciones de la región, y un incremento respecto a 2022 del 51%. Con ello se obtiene en 2023 un superávit comercial de 14,7 millones de euros.  

Las empresas de EE.UU. que quieren seguir el ejemplo del extremeño Hernando de Soto con el ibérico

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Finca de cerdos “ibericus” de Acornseekers en Texas
©Acornseekers/Facebook

Acornseekers e Iberian Pastures comercializan ya sus productos “ibéricos” desde Texas y Georgia, donde un jamón ibérico cuesta cerca de 1.500 dólares

Cuentan las crónicas que fue un extremeño, el conquistador Hernando de Soto, quien primero arribó a las costas de lo que hoy es parte de  Estados Unidos, en la parte occidental de La Florida, con ejemplares de cerdos allá por 1539, junto con cerca de 700 hombres, 24 sacerdotes, 9 navíos y 220 caballos. Varios siglos después, dos empresas con origen español, han vuelto a llevar ejemplares de cerdo ibérico a Texas y Georgia para desarrollar este tipo de ganadería y con ella la industria autóctona de lo que denominan “ibericus”. Proyectos que intentan sobre todo popularizar el consumo de estas carnes en la restauración, y que se venden como el Waygu del cerdo.

Uno de los proyectos, el de la empresa Acornseekers, en Flatonia (Texas) ha acelerado su implantación tras despertar el interés de uno de los gigantes industriales del cerdo en España, la empresa Incarlopsa, que ha sido proveedor destacado de Mercadona. Esta empresa compró en 2019 el 67% de Acornseekers para abrir un matadero y secadero en Estados Unidos. Aunque estrictamente la denominación “ibérico de bellota” debe estar amparada por la Unión Europea y sus denominaciones de origen, estos proyectos abren la competencia a las industrias extremeñas y españolas que están vendiendo en Estados Unidos.

Varias fincas
Las primeras 145 hembras y 5 machos “ibéricos” llegaron a primeros de septiembre del 2014 a Flatonia, una pequeña población rural de Texas, de la mano de dos empresarios españoles, Manuel Murga y Sergio Marsal, que fundaron Acornseekers. Fueron 145 hembras y cinco machos que actualmente superan las 3.500 cabezas repartidas en diferentes fincas, algunas de ellas en California y Florida también. Todas las fincas y granjeros asociados deben cumplir los mismos criterios de raza que han registrado como “ibericus”– y alimentación, y son sacrificados y procesados en la planta de Columbus, en Texas.

Desde 2014, la ganadería “ibérica” ha crecido hasta 3.500 cerdos en siete fincas, incluyendo seis operaciones afiliadas en Texas, California y Florida. El nombre Ibericus es una nueva raza registrada y trata de no polemizar con los ceros ibéricos de bellota de la dehesa española. Hay 23 cortes primarios de Ibericus, cada uno con sus propias características de sabor y textura.  El precio al que se vende en fresco oscila entre los 25 y 30 dólares la libra (menos de medio kilo). Hay que tener en cuenta que un jamón ibérico puede costar entre 1.000 y 1.500 dólares en Estados Unidos.

En enero del 2019, el gigante del cerdo Incarlopsa, con sede en Tarancón (Cuenca) cerró la compra del 67% de Acornseekers por su ·”valor estratégico” y por tener una” importante red comercial dentro del creciente mercado selecto norteamericano contando con todas las certificaciones y permisos de (USDA)”.

En Georgia
Otro de los proyectos de cría de ibérico en Estados Unidos lleva el nombre de Iberian Pastures y se localiza al sur de Georgia. Fue fundada en 2015 por los hermanos Kurt y Jaime Oriol, norteamericanos de padres españoles, y la familia de Will Harris. Alimentan a los cerdos con pecanos, una variante de la nuez muy común en Estados Unidos, cacahuetes y pipas de girasol. Según sus responsables, el perfil de ácidos grasos del cacahuete y del pecano  es muy parecido al tipo de grasa de un cerdo alimentado con bellota. Además, la gran humedad existente durante todo el año en Georgia les permite tener hierba disponible siempre, aunque por el contrario, les obliga a secar sus jamones lejos, en Iowa. Por lo pronto, en espera de sus primeros jamones, la empresa ya comercializa carenes frescas de secreto, lagarto y presa “ibérica”.