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Bartolomé Martínez (CASAT): “Los precios mundiales de arroz y maíz, inferiores a los de otros años, han estado muy al límite de la rentabilidad del cultivo”
Entrevista con:
Bartolomé Martínez
Gerente de CASAT
¿Cómo se ha comportado el año 2024 para los principales cultivos y ganadería de los socios de CASAT?
Este año 2024 fue positivo en su conjunto. Hubo una gran producción de cereal de invierno por la climatología tan favorable de la primavera, la campaña de tomate también ha sido muy alta, con unas medias por hectárea casi de récord. Hemos recogido y secado más almendra que el año pasado y el mercado ha acompañado con unos precios superiores. En cuanto al maíz, las producciones son medias, con algo más de hectáreas que el año pasado y la producción de arroz, ha sido superior tanto en superficie, como en rendimiento por hectárea. En arroz hemos cultivado nuevas variedades de arroz largo, con unos resultados muy positivos y esperanzadores. Otro aspecto muy importante de este año, es que parece, que por los datos que hay en cuanto a agua disponible, no habrá problema de restricciones para el año que viene, lo que permite a los agricultores planificar con tiempo sus cultivos.
Como aspectos negativos de este año, hemos de mencionar el incremento desmedido del coste de algunos seguros, como el del tomate de industria, la aparición de la enfermedad de la lengua azul y su impacto en las ganaderías y los precios mundiales de arroz y de maíz, inferiores a los de otros años y muy al límite de la rentabilidad del cultivo.
¿Existe margen para nuevos proyectos industriales liderados por cooperativas?
Siempre hay oportunidades para realizar proyectos junto a otras empresas. CASAT tiene varias empresas con diferentes formas jurídicas, para actividades comunes. En estos momentos, más que realizar nuevas inversiones, sí estamos aumentando las capacidades e instalaciones de varias, como TROIL VEGAS ALTAS y Complús, dedicadas al tratamiento del Alperujo y elaboración de Compost, respectivamente.
¿El auge de cultivos leñosos como olivar y almendra supone un riesgo para para tomate, maíz o arroz?
Es un gran cambio el que se está produciendo en este sentido, debido a varios factores que se están dando en este período. Los precios de maíz y de arroz de los últimos años, no son lo suficiente atractivos para que se mantenga la superficie que tradicionalmente ha habido en Extremadura. En cuanto al tomate, la superficie está limitada por la contratación de las empresas, por lo que es una superficie relativamente estable. En cuanto a los leñosos, su gran incremento en estos últimos años, obedece a un nivel de precio muy atractivo en aceite y almendra y en una menor necesidad de mano de obra para su cultivo, debido a la mayor mecanización. Los agricultores quieren cada vez menos depender de la mano de obra, pues cada vez escasea más y es más difícil conseguirla. El problema lo vamos a tener muy pronto en el sector del aceite, pues cuando haya un año normal climatológicamente hablando, España superará los dos millones de toneladas de aceite y esto provocará una bajada considerable de los precios, haciendo inviables los olivares de secano tradicionales. Y otro problema se originará con las plantas de tratamiento de alperujos, pues no hay suficiente capacidad actualmente instalada para procesarlos.
¿Qué importancia tiene el relevo generacional y la falta de mano de obra?
Este tema es de gran importancia para nuestra región. No es solamente la mano de obra no cualificada para labores agrícolas de recolección, si no que ya nos cuesta mucho trabajo encontrar tractoristas, camioneros, encargados de finca…Y en lo que respecta a las industrias transformadoras, es muy complicado que te atiendan las empresas de fontanería, electricistas, construcción… O las diferentes Administraciones analizan la situación, sin tintes políticos, o es inminente que no podremos crecer pues no tendremos la mano de obra necesaria. Hay que informar a posibles trabajadores/as que buscan un empleo, que hay ocupaciones que lo demandan, para que se formen en lo que realmente se necesita. Y esto es urgente y necesario.
Bartolomé Martínez (CASAT): “Difícilmente aumentará la superficie de tomate si no mejora su rentabilidad”

Entrevista con
Bartolomé Martínez
Gerente de CASAT
Tras la última campaña, ¿cómo se presenta en cuanto al interés de vuestros socios la nueva campaña?
Aunque la última campaña la media por hectárea ha sido de las más altas de los últimos años, en nuestra OPFH no hay intención de poner más superficie de tomate, pues la mayoría de las industrias han repetido los precios de compra del año pasado y ello supone que para que el cultivo sea rentable, se ha de obtener una media muy alta, y no siempre es posible, pues no basta con hacerlo todo bien, sino que también depende de factores climatológicos, por lo que el margen de error es prácticamente nulo. CASAT en concreto, reduce su superficie con respecto al año pasado.
Extremadura registró cifras históricas de rendimiento por hectárea ¿Extremadura puede alcanzar en el medio plazo los 2,5 millones de toneladas si el tiempo y el agua acompañan?
El margen de crecimiento en Extremadura es amplio. Lo tenemos todo. Clima, agua, industrias y agricultores muy profesionales que conocen el cultivo. Las medias como en cualquier cultivo, seguirán subiendo, pues los avances son rápidos en casi todos los sectores. Pero que se alcance una cantidad total superior a la actual, depende en gran medida de un incremento de superficie y éste se dará si el cultivo es rentable para el agricultor. Los cultivos con lo que alterna anualmente el tomate, como maíz y arroz, tampoco pasan por su mejor momento, por lo que aquel cultivo que ofrezca margen al agricultor será el que prevalezca.
¿Se esté tendiendo a la concentración de la producción a medio plazo, es decir, menos productores con más hectáreas y tn para ser rentable?
Esa tendencia es la que se está dando en todos los sectores. Mayor dimensión, te permite mejorar costes, ser técnicamente más avanzado, diversificar… resumiendo, profesionalizarte. Si a esto le sumamos que el relevo generacional es complicado, hace que agricultores que van saliendo, su explotación se agregue a otras ya en funcionamiento o las exploten directamente empresas de servicios. Se debería de tener un plan concreto y ambicioso, para que a los jóvenes les interese incorporarse a la actividad agraria y puedan vivir de ella.
¿Cómo puede afectar la implantación del nuevo Salario Mínimo Interprofesional?
Independientemente de si la cantidad es la adecuada o no, lo que está claro es que al agricultor que tiene que abonar ese importe, no le salen las cuentas, y por tanto, cualquier incremento de costes, le puede provocar el abandono de la actividad. El tema del trabajo en el campo es un problema de fondo, que se ha de acometer desde varios frentes, pues no es lógico que haya campañas que no se encuentran trabajadores en este sector y haya una elevada cantidad de gente apuntada al paro agrícola. Algo se está haciendo muy mal y no puede ser, que sea el agricultor el que pague todas las ineficacias del sistema.
¿Cómo valoras los cambios en Ley de la Cadena Alimentaria y en la venta a pérdidas?
Había varios productos en los cuales estaba demostrado que había una venta a pérdidas clara, como leche y aceite de oliva. Habrá más y esto no debe permitirse, usar un producto como reclamo comercial, pues lo hunden. Una cuestión mucho más compleja es legislar y controlar, que no se puede vender a pérdidas en ningún eslabón de la cadena. ¿Quién fija esos costes y en función de qué? La productividad de cada agricultor y ganadero depende de una multitud de factores propios y exógenos, que hace casi imposible establecer unos costes unitarios por producto. Me preocupa que esta legislación imponga cuestiones que vayan contra el propio mercado, por su rigidez. Aún así, espero que los cambios introducidos fortalezcan la rentabilidad de agricultores y ganaderos.
