BBVA Research prevé que el PIB per cápita de Extremadura crezca más que la media nacional en 2026 y 2027
El servicio de estudios de BBVA estima que el incremento del PIB de Extremadura alcance el 2,1% en 2026, significativamente por encima del resto de la Eurozona, aunque por debajo del previsto para el conjunto de España. La mejora del empleo, la fortaleza del consumo privado, el dinamismo de la inversión y el impulso de la política fiscal habrían apoyado la actividad. Aun así, el menor dinamismo de la afiliación, junto con la debilidad del sector agrario, de la industria y de las exportaciones explica el diferencial negativo con el resto del país. Hacia delante, BBVA Research prevé que el PIB de Extremadura aumente un 1,9% en 2027. Por otro lado, el PIB per cápita crecería un 1,9% en 2026 y un 2,1% en 2027.
De cumplirse estas previsiones, en 2027 el PIB regional se situaría un 8,1% por encima del nivel de 2019 y el PIB per cápita lo haría en un 9,5%, mostrando este último una evolución más favorable que en el conjunto de España. La mejora de la actividad permitiría crear en torno a 18.000 nuevos empleos entre 2025 y 2027 y reducir la tasa de paro hasta el 13,8% de media en 2027.
Según el informe ‘Situación Extremadura 2026’ de BBVA Research, presentado por Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA Research para España, y por Asunción Álvarez Puerta, directora regional sur de BBVA en España, la economía regional mantiene un crecimiento sólido. Hacia delante, las interrupciones en las cadenas de suministro y el encarecimiento de la energía y de otros insumos clave podrían afectar a la producción industrial y agraria, así como a las exportaciones de bienes, en el corto plazo. A ello se añade el progresivo agotamiento del impulso de los fondos europeos. No obstante, la progresiva resolución de estos problemas, junto con el buen tono del consumo y de la inversión y una política fiscal más expansiva, continuará sosteniendo el crecimiento.
En cuanto a la demanda interna, el consumo de los hogares en Extremadura continúa mostrando fortaleza. El gasto presencial realizado por clientes de BBVA y con tarjetas de otras entidades nacionales y extranjeras registrado en TPV de BBVA en Extremadura creció un 12,2% en 2024 y se moderó hasta un 7,9% en 2025. Hasta agosto de 2026, el gasto se aceleró hasta un 10,9% interanual, con aumentos especialmente destacados en vehículos, restauración y alimentación. En cambio, descendió en viajes y se mantuvo estable en tecnología y belleza.
Con respecto al turismo, el gasto con tarjetas extranjeras en TPV de BBVA en Extremadura se moderó levemente en lo que va de 2026, aunque siguió creciendo a doble dígito, un 12,3% interanual, frente al avance del 8,6% registrado en el conjunto de España. En 2025 había aumentado un 14,4%. Por su parte, las pernoctaciones de viajeros extranjeros cayeron un 1,3%, tras los fuertes avances registrados en los dos años anteriores.
Entre los factores que apoyarán el crecimiento en 2026 y 2027 destaca el dinamismo de la demanda interna. El aumento del empleo y la mejora de la renta disponible seguirán sosteniendo el consumo privado, aunque con una moderación gradual. El incremento de los salarios por encima de la inflación también está permitiendo recuperar la renta real de las familias.
Asimismo, la inmigración continuará apoyando el crecimiento de la población y del empleo, mitigando parcialmente las restricciones demográficas de la región. En Extremadura, la regularización de trabajadores extranjeros podría afectar a alrededor de 3.300 personas. Los datos de afiliación ya empiezan a mostrar algunos efectos: en agosto se estimaban unos 2.000 afiliados extranjeros más de los previstos con la información disponible hasta marzo.
La producción industrial sigue mostrando debilidad. El Índice de Producción Industrial (IPI) apenas creció un 0,3% en 2025 y, con datos hasta julio de 2026, retrocedió un 6,2% interanual. El descenso de la producción energética, vinculado a interrupciones en la actividad nuclear, explica buena parte de esta evolución. Las exportaciones de bienes también cayeron un 2,4% interanual en términos nominales en lo que va de año, lastradas por los alimentos y las semimanufacturas.
