Raúl Sánchez de Castro (Cárnicas DIBE): “Seguimos siendo un país donde cuesta consumir jabalí, lejos de nuestras vecinas Portugal, Francia o Italia”
Entrevista con
Raúl Sánchez de Castro
Director de Cárnicas DIBE
Uno de los últimos proyectos en los que trabajaba el Gobierno de María Guardiola era un decreto que permitía la comercialización directa de la carne de caza mayor a los propios cazadores. Sin intermediarios aunque con los controles veterinarios que exige la ley. Para tratar de fomentar el consumo de carne de caza -carne salvaje o silvestre como le gusta llamarla al sector- que sigue creciendo a un ritmo más lento del deseado en supermercados y restaurantes.
Un sector el de la caza y el de carne de caza estratégico para Extremadura que cuenta con empresas de referencia a nivel nacional como Cárnicas DIBE, ubicada en el municipio cacereño de El Gordo, muy cerca del pantano de Valdecañas. Para el gerente de Cárnicas DIBE, Raúl Sánchez de Castro, “todo lo que sea incentivar y fomentar el consumo de estar carnes y su divulgación, siempre me parece maravilloso. Cabe destacar la importancia de que los controles sanitarios sean los mismos que tenemos en las industrias por parte de los servicios veterinarios oficiales. No puede ser que la carne llegue a consumo sin controles sanitarios y confiamos en que así sea”. Está por ver aún, tras la formación del nuevo gobierno regional, cuando se aprobará el decreto y se hace efectivo.
Cárnica DIBE se dedica en la actualidad a la compra y comercialización de carne de jabalí, ciervo, corzo, muflón y gamo, así como distintos elaborados. También trabajan carne de ganado bravo, vacuno, ovino y embutidos y jamones. La historia de Cárnicas DIBE comenzó en 1979 como una pequeña charcutería familiar liderada por Dionisio Sánchez Ferreras y Beatriz de Castro Carballo. Desde entonces, dado el crecimiento del negocio y el volumen de comercialización, la empresa ha acometido dos ampliaciones. En 2005 se llevó a cabo la construcción de una nueva planta de más de 4.000 m² en el municipio extremeño de El Gordo.
Y en octubre de 2021, se inauguró una nueva ampliación que duplicó su capacidad, alcanzando más de 8.000 m² de instalaciones modernas, con almacenes de congelación de hasta 1.400 toneladas y un túnel de congelación para procesar 30 toneladas al día. La empresa cuenta con una flota propia de 16 vehículos. Y también con la certificación internacional I.F.S. (International Food Standard), clave para la exportación, principal mercado de la empresa.
Jabalíes y ciervos
La campaña de cazapasada estuvo marcada en gran medida por la climatología. Según Raún Sánchez de Castro, “la campaña arrancó con buena calidad de carnes tras una muy buena primavera, que garantiza una mejor calidad en la carne. La abundancia de agua y pastos hace que se cace menos en verano, pero el campo lo agradece. El incremento de los jabalíes abatidos empieza a ser preocupante, ya que el mercado no está preparado para tantos animales.Las industrias y mercados, debemos de trabajar en mentalizarnos que ciervo cada vez hay menos, con mucho más volumen de jabalí. Aunque seguimos siendo un país donde cuesta consumir jabalí, lejos de nuestras vecinas Portugal, Francia o Italia. Algo no estamos haciendo bien y debemos trabajar en cambiarlo”.
La empresa está especializada en la compra de carnes de caza mayor: monterías, descastes, selectivos, capturaderos, esperas, berrea en toda la península. Así como compra de de astas y desmogues de caza mayor: ciervo y gamo. También ofrece servicios de maquilas y trabajos a terceras empresas, muy común en el sector de la caza mayor.
Según datos de Fedexcaza, la industria extremeña de carne de caza cuenta con un valor de más de 129 millones de euros anuales y más de 700 empleos directos. El sector intenta promocionar el consumo de carne de caza baja cuatro pilares: tiene menos grasa; muchas más proteínas, más minerales como hierro y fósforo y un sabor más intenso.
