La UE importa más de 900.000 toneladas de arroz de Myanmar y Camboya provocando la caída de los precios
El sector productor de arroz extremeño vive siempre pendiente de la climatología. Pero también de las importaciones masivas del sudeste asiático y también de las limitaciones impuestas desde la Unión Europea al uso de determinados productos contra plagas y malas hierbas. Con precios siempre en la cuerda floja ante el aumento de los costes de producción por hectárea, la defensa del arroz europeo se ha convertido en el principal campo de batalla de muchas organizaciones de productores e incluso del propio sector arrocero industrial.
En 2024, la Unión Europea (UE) importó de Myanmar 690.802 toneladas de arroz y de Camboya, otras 276.845 toneladas. Ante la entrada masiva de arroz importado los productores han tenido que bajar precios, entre un 15 y 20%, si querían dar salida a su producción.
La Asociación Española de Industrias Arroceras (UNIADE) ha alertado de que la cláusula automática de salvaguardia del arroz que implementa la UE contra las importaciones masivas puede convertirse en un instrumento ineficaz si la propuesta de la Presidencia danesa del Consejo de la UE acaba fijando unos umbrales de activación demasiado elevados, tanto en los contingentes arancelarios (TRQ) como en las cifras de “surge” (aumento repentino de importaciones).Como finalmente las organizaciones agrarias han denunciado que ha ocurrido.
Otra de las reivindicaciones clave del sector productor es la obligatoriedad de indicar en el etiquetado del arroz la procedencia de UE o no UE del producto envasado, para que el cliente final pueda tenerlo claro a la hora de comprar.
