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El kiwi amarillo y rojo se abre paso en las Vegas del Guadiana

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Landfruit ve factible a largo plazo que la región cuente con 600 o 700 has de estas variedades

El sector de la fruta de hueso en Extremadura, uno de los más importantes en extensión, valor de producción y exportación, no deja de buscar alternativas a las frutas más habituales. Ahora le toca el turno al kiwi. Pero no al tradicional verde que ha puesto de moda en todo el mundo la marca neozelandesa Zespri. Sino a nuevas variedades de kiwi amarillo y rojo, que están creciendo con fuerza en el mercado europeo de consumo.

De la mano de la empresa Fruit Growing Quality, la empresa extremeña Landfruit, ubicada en Don Benito, ha puesto en marcha las primeras plantaciones de kiwi amarillo y rojo de la región. “Comenzamos con una hectárea experimental –asegura Antonio Chavero, CEO de Landfruit- de la que llevamos ya tres campañas. Se va a aprendiendo a base de errores en podas, mallas, etc, Ahora ya andamos con otras cuatro o cinco hectáreas de productores de Landfruit. Hay que tener en cuenta que el consumo de kiwi amarillo está creciendo a ritmos del 30% en Europa frente al 6-7% de kiwi normal. La idea es apostar por la calidad y acabar teniendo una marca de referencia”.

El grupo que está liderando el proyecto KIBI en varias regiones españolas donde el kiwi no era habitual es Fruit Growing Quality a través de dos variedades amarillas de kiwi chinensis (Gold Kibi Sunxy 01 y  02) y una roja, Red Kibi Rossy. Se presentó en la pasada feria Agroexpo de Don Benito, y cuenta también con la financiación de créditos preferentes de Ibercaja.

Según Mauro Rey, responsable de Negocio y nuevos miembros del proyecto Kibi, “se trata de un modelo diferente al que conocemos como royalti. Es el primer club internacional de kiwi. Fuera de lo que sería el mundialmente conocido de Zespri. Apostamos por la integración vertical del campo al punto de venta. Proporcionamos todo el material vegetal con asesoramiento continúo al productor para que no haya problemas de ningún tipo. No nos interesa vender planta o royalty si el proyecto no funciona”. La producción media por hectárea en kiwi rojo oscila entre  20.000 a 30.000 kilos/hectárea y en el caso del amarillo entre 40.000 y 55.000 kilos.

Mauro Rey, responsable de negocio del Proyecto KIBI

Rápido retorno
Se trata de un cultivo muy especializado y que requiere una inversión inicial alta por hectárea, pero con un retorno rápido. “En cuatro o cinco año se llega al punto muerto de la inversión –asegura Antonio Chavero. Es verdad que al principio requiere una inversión de unos 60.000 euros/has, pero al cuarto año se están consiguiendo producciones de 40 toneladas/ has. En el caso de Extremadura está claro que no podemos pensar en sustituir a gran parte de la ciruela, sobre todo en sus variedades más tempranas. Pero sí sería factible e interesante que a largo plazo puede haber 600 ó 700 hectáreas de kiwis en la región”.

Una opinión en la que también coincide Mauro Rey. “Es un producto que resulta muy rentable pero que permite pocos errores. A partir del segundo año se consigue entre un 10 y un 15% de producción, en el tercer año entre 40 y 60% dependiendo de la zona. A partir del cuarto año, entre un 60 y 70%, y ya hacia la total producción”.

Hasta ahora, el cultivo del kiwi estaba muy concentrando en el noroeste español, por su clima especialmente. Galicia, Asturias, Cantabria… “No tiene que ser un cultivo del norte. Estas variedades son más tropicales, necesita menos horas de frío. Es verdad que el kiwi verde por mucho que lo cuidemos en Extremadura nunca se va a dar. Pero el amarillo y el rojo sí puede darse en Extremadura, Sevilla, Cádiz, Huelva, Zaragoza, e incluso en Zamora. Extremadura tiene buena tierra y cuenta con agricultores con experiencia en cultivo de frutales”, asegura Mauro Rey.