El olivar crece en 68.000 hectáreas en Extremadura en las dos últimas décadas
Los cultivos leñosos se han convertido en los grandes protagonistas del sector agrario español en las últimas dos décadas con un fuerte crecimiento en extensión tanto de olivar como de almendro y de pistacho. En el caso del olivar, con la llegada de nuevos modelos de cultivo en superintensivo o en seto especialmente, se ha pasado de una superficie de 2.456.719 hectáreas en el año 2005 a 2.873.396 has el año pasado (Fuente: ESYRCE).
Este crecimiento de 416.677 hectáreas en las últimas dos décadas ha estado marcado por dos factores. Por un lado, una gran parte del mismo se ha puesto en sistemas de riego por goteo. Y en segundo lugar, se ha concentrado sobre todo en las tres mayores regiones productoras de aceite de oliva españolas. En Andalucía ha crecido en 236.790 hectáreas; en Castilla-La Mancha lo ha hecho en 89.004 has y en Extremadura en 67.797 has. Es decir, entre las tres regiones concentran un crecimiento de 393.591 has, el 94% de lo que ha crecido en extensión de cultivo el olivar desde el año 2025.
En el caso de Extremadura, la región se ha pasado de 237-010 hectáreas de cultivo en el año 2025, de ellas 218.339 has de aceituna para almazara, a las 304.807 has del 2025. De ellas, 199.778 has de aceituna para almazara, 70.547 has de doble aptitud y 34.482 has de aceituna para mesa. Del total de hectáreas para cultivo de olivar n la región, 80.319 has cuentan con riego. La mayor parte de este crecimiento se ha centrado en olivar superintensivo, en seto e intensivo en riego, especialmente en las Vegas del Guadiana. Ganando terreno a tradicionales zonas de cultivos de secano e incluso de cultivos industriales de regadío como maíz, arroz e incluso frutales en los últimos años.
