Extremadura exporta el 74% del tabaco que produce por más de 70 millones de euros
La Mesa del Tabaco presentó, junto con Afi (Analistas Financieros Internacionales), el informe “Relevancia socioeconómica de la cadena de valor del tabaco en España”. El estudio actualiza el impacto económico, laboral y territorial del sector y pone de manifiesto su papel estratégico para las comarcas productoras de Extremadura.
El cultivo y la primera transformación de la hoja del tabaco generan 69 millones de euros de valor añadido en Extremadura, lo que representa el 99% del total nacional de este eslabón y consolida a la región como el principal centro productor del país y la segunda región productora de tabaco a nivel europeo, con una huella económica total que asciende a 126 millones de euros. El sector tabacalero extremeño ha conseguido mantener sus exportaciones en un contexto de reducción de la superficie cultivada, prueba de los esfuerzos del tejido empresarial agrícola por ganar eficiencia y competitividad
España es un país netamente importador de tabaco, con un volumen de importaciones que rozó los 2.000 millones de euros en 2024. En este contexto, la actividad exportadora de las empresas tabacaleras en España cobra una especial relevancia, al permitir una reducción del déficit comercial estructural que arroja nuestro país en este segmento.
Comarcas cacereñas
Según el informe de AFI, el tabaco extremeño, reconocido por su elevada calidad, continúa siendo una materia prima esencial tanto para los productos tradicionales como para los nuevos desarrollos del sector. La actividad tabaquera sostiene un volumen de empleo especialmente relevante para las comarcas de Campo Arañuelo, La Vera, Talayuela y Navalmoral de la Mata, donde constituye uno de los pilares del tejido productivo local. A la generación de empleo directo se suma el efecto que el sector ejerce sobre empresas proveedoras y servicios vinculados al cultivo, lo que amplifica su importancia en zonas rurales que dependen en gran medida de esta actividad.
El empleo asociado al primer eslabón de la cadena presenta características singulares y de notable calidad dentro del ámbito agrario. Los trabajadores del cultivo permanecen una media de 19 años en las explotaciones de cultivo de tabaco, una estabilidad muy superior a la del conjunto de la agricultura regional. Además, el 69% de los agricultores cuenta con contrato indefinido y la presencia femenina alcanza el 46%, una proporción que sobresale frente a la media del sector agrario extremeño.
Mercados internacionales
El 74% de la producción de tabaco en Extremadura se destina a mercados internacionales, con ventas exteriores cercanas a los 70 millones de euros dirigidas a las tres principales compañías multinacionales establecidas en España, que mantienen un firme compromiso con el sector cultivador y de primera transformación en la región. Este compromiso se sustenta en un marco regulatorio estable, que permite relaciones comerciales consolidadas y de largo plazo. La propia dinámica del sector hace que cualquier modificación relevante en dicho marco pueda alterar el equilibrio existente, especialmente sensible para las comarcas que dependen de esta actividad.
El tabaco extremeño mantiene cifras estables desde hace más de una década, incluso tras la desaparición de las ayudas vinculadas al cultivo. Su marcada orientación exterior lo sitúa como uno de los cultivos de mayor rendimiento exportador de la región. El sector ha logrado sostener e incluso reforzar su capacidad exportadora gracias a incrementos en el rendimiento por hectárea, alcanzando niveles comparables a los del tomate y claramente superiores a los del olivar o el maíz.
En el marco de la transformación hacia nuevos productos innovadores, la hoja de tabaco extremeña ha sido recientemente reconocida a nivel internacional con una certificación que permite su utilización en productos de tabaco calentado. Esto constituye un aval adicional para la sostenibilidad futura del cultivo en Extremadura.
