Cómo está cambiando la Inteligencia Artificial el sector agrario
En herramientas de riego, fertilización y abonado, en control de plagas, en conducción autónoma de maquinaria, robotización en la recolección, uso intensivo de drones…
Resulta clave analizar cómo ha evolucionado en los últimos años la actividad agrícola con más cambio de cultivos, mayor implantación de regadío, creciente falta de mano de obra o aumento del tamaño medio de las explotaciones. Y también cómo le afecta la tecnología.
La implantación creciente de la agricultura 4.0 está revolucionando una parte importante de las explotaciones, sobre todo aquellas de mayor tamaño o asociadas a grandes empresas o fondos de inversión. Y poco a poco, lo hará con el resto de explotaciones agrarias y ganaderas. Un reciente análisis de la Plataforma Tierra detalla los grandes cambios en el sector agro.
Herramientas para el riego y fertilización
En apenas 50 años, el uso del regadío y los fertilizantes y abonos se ha triplicado en el campo. Los sistemas de inteligencia artificial han integrado algoritmos capaces de calcular la demanda hídrica de los cultivos, que se determina a través de la evapotranspiración de la especie vegetal.Los valores empleados se pueden obtener a partir de bases de datos preestablecidas, estaciones meteorológicas, dendrómetros, sensores hídricos de suelo o imágenes hiperespectrales.
Estos sistemas pueden también determinen las necesidades nutricionales de los vegetales. A partir de los nutrientes del suelo, del agua y de las enmiendas aplicadas en el perfil edáfico, se ofrece a los agricultores la cantidad de abono a aplicar al cultivo en cada fase de crecimiento. Los sistemas de trazabilidad inteligentes permiten reducir en un 30% las perdidas hídricas y energéticas.
Herramientas para la identificación de patologías
Según los expertos de Plataforma Tierra, los estreses bióticos pueden causar pérdidas de producción de hasta el 40%. Se puede emplear los datos climatológicos (temperatura, humedad, precipitación, viento, etc.) para el cálculo de la tasa de probabilidad de incidencia de las plagas y enfermedades.
Las nuevas aplicaciones de IA permiten diagnosticar, a partir de una fotografía, el cuadro de síntomas del vegetal, junto con las alternativas disponibles para su control, y con imágenes hiperespectrales y térmicas de alta resolución para su detección. También hay sistemas de monitoreo de la salud animal que detectan cambios en el comportamiento o la alimentación del ganado para prevenir enfermedades.
Aplicadores selectivos de agroquímicos
La necesidad de racionalizar el uso de estos compuestos ha llevado a desarrollar aplicadores selectivos, tanto para fitosanitarios como para fertilizantes, que se encuentran controlados por sistemas informáticos. Para la aplicación de fitosanitarios en cultivos extensivos de porte herbáceo, el equipo se instala en los pulverizadores en barra. En cultivos frutícolas, el sistema permite a los atomizadores ajustar el caudal de salida según el volumen de copa. Las abonadoras utilizadas en cultivos al aire libre incorporan sistemas informáticos que posibilitan la emisión de fertilizantes en el área de influencia de las raíces de los vegetales (en superficie o en profundidad).
Conducción autónoma
Ya hay sistemas de conducción controlados total o parcialmente por modelos inteligentes, mientras que otros ofrecen información de geoposicionamiento al conductor. La informática ha permitido dirigir la conducción de los tractores a través de un equipo hidráulico, controlados a partir del sistema de navegación por posicionamiento. El operario queda relegado a controlar los aperos conectados a las tomas de fuerza del tractor como instrumentos para la preparación del terreno, trasplantadoras, sembradoras, equipos para la aplicación de agroquímicos, etc.
Recolección robotizada de frutas y hortalizas
La recolección de frutas y hortalizas para consumo en fresco es una de las actividades que más dificultades presenta para su mecanización. Los sistemas inteligentes han permitido ensamblar herramientas capaces de tratar con delicadeza a los productos. Se encuentran compuestos por articulaciones móviles, instaladas en vehículos guiados automáticamente aéreos o terrestres, y controlados por un sistema de inteligencia profunda, que permite identificar a la fruta que presenta un índice de madurez, tamaño y aspecto óptimo a través de imágenes tomadas por sensores ópticos.
