Los cultivos estables en regadío ya suponen el 23% del total de la agricultura extremeña
En 2024, olivar, frutos secos, tomate industria y arroz tuvieron los mayores crecimientos en hectáreas frente a maíz, girasol o tabaco
La radiografía de los datos aportados por la Encuesta de Superficies y Rendimientos (ESYRE) cada año por el Ministerio de Agricultura permite hacerse una idea cambiante del desarrollo de los principales cultivos agrícolas en España y en cada región.
En el caso de la Comunidad de Extremadura, cómo evolucionan al alza los cultivos leñosos, cuáles han sido los cultivos industriales de regadío más pujantes en cada campaña, el ímpetu de los frutos secos, la pérdida de peso de cultivos tradicionales en algunas zonas históricas, la superficie dejada en barbecho en sus más de 4 millones de hectáreas de superficie agrícola y forestal. Una de las imágenes más claras que aportan los datos del ESYRE para la región es el creciente peso del regadío que ya supone el 23% del total de los cultivos agrarios estables en Extremadura.
Durante el pasado año 2024 destacó en la región, entre los grandes cultivos, el del tomate para industria con 24.810 hectáreas, y el del arroz con 17.490 has, que contrastaron con el del maíz con 27.785 has y el de girasol con 7.259. Una atención aparte merece el caso del tabaco, que baja por primera vez de las 5.000 has en una senda preocupante para las comarcas tabaqueras cacereñas. Mientras, el pimiento para pimentón se situó en las 966 has.
Por lo que respecta a los cereales, el trigo blando y semiduro volvió a ser el de mayor extensión de cultivo con 85.130 has, seguido de la avena con 40.615 has y la cebada de dos carreras con 35.717 has. En el caso de la soja se quedó en 1.297 has y en el de la colza en las 702.
Destaca el crecimiento de los garbanzos con 1.302 has y el de los guisantes secos con casi 5.000 has. La patata se quedó en las 437 has a nivel industrial. El ajo superó las-1-500 has, el brócoli las 760 has, el melón las 415 y el tomate no industrial las 735 has.
Frutos secos
Uno de los grupos más activos de cultivos en la región volvió a ser los frutos secos liderados por la almendra que alcanza ya las 24.981 has de cultivo en la región, seguidos del pistacho con 4.704 has, el castaño para fruto con 2.921 has y el nogal con 2.439 has. La higuera sigue siendo un cultivo ascendente con más de 12.800 has, de ellas casi 3.000 en regadío.
En el caso de los frutales de hueso, el cerezo casi alcanza las 9.500 has de cultivo, seguido por la suma de melocotón y nectarina que alcanzan las 8826 has, mientras que el ciruelo se queda en 5.080 has, con síntomas de descenso,
Viñedo y olivar
Dos de los grandes cultivos regionales, el viñedo y el olivar, parecen mostrar trayectorias divergentes. En el caso del viñedo para vinificación, se queda en las 80.885 has mientras la uva de mesa blanca crece hasta las 199 has.
Por su parte, el cultivo de olivar supera por primera vez las 300.000 has, de las que 191.159 has son de aceituna para almazara, 34.656 para aceituna de mesa y el resto de doble aptitud, cada vez con más interés en las nuevas plantaciones.
El barbecho sigue teniendo un gran peso en la región con unas 179.000 has, de las que más de 4.400 se encuentran en regadío. Mientras que los pastizales abarcan más de 1,6 millones de has y el pastizal de matorral otras 400.000 has.
