Miguel Halcón (ALSAT): “La producción media de tomate por hectárea en Extremadura está en 90 toneladas y en California en 120, un 30% más”

Posted on

22 Miguel ALSAT

Entrevista con
Miguel Halcón
Director de Ventas de ALSAT

Alimentos Españoles ALSAT S.L., con fábrica en Don Benito, es una de las industrias de tomate privadas más importante de la Comunidad de Extremadura.

¿Cómo se presenta la nueva campaña teniendo en cuenta las distintas variables de stocks, precios, nuevos productores, demanda mundial, etc… para el sector de la industria de tomate?

Como es habitual a estas alturas de partido todos estamos pendientes de la producción estimada para la campaña 2019. La primera estimación del WPTC a mediados de febrero para la próxima campaña era de 37,32 millones de toneladas frente a las 34,84 millones de toneladas de la campaña 2018 esto supone un incremento del 7,2%.

Ni que decir tiene que esto es una primera estimación y, que como tal, ahora dependemos del factor climático hoy en día tan incierto. A nivel macro el número estimado para 2019 no es del todo bueno, todos queríamos una producción mundial entre 35-36 millones de toneladas. Con la simple intención de seguir limpiando stocks en nuestro mercado. Si bien es cierto que la producción está por debajo del nivel estimado de consumo mundial anual, no parece ser lo suficientemente bajo para crear el repunte necesario en los precios de los productos derivados del tomate. Y que el driver del precio pase a manos vendedores.

Sigue habiendo algo de stocks en el mercado, aunque menos que el año pasado por esta época, además se están detectando demandas en países “no usuales” de venta probablemente por el desabastecimiento que está causando la intensa caída en la producción China, probablemente habitual suministrador  de estos mercados “no usuales”. Nuevas demandas que siguen limpiando el mercado de producto de campañas precedentes.

¿Qué grandes retos a nivel de campo debe afrontar en los próximos años la  producción regional de tomate?

Esta pregunta es nuestro caballo de batalla año tras año. Y obviamente, debemos mejorar en el rendimiento de producción en campo. Para que os hagáis una idea si en Extremadura la producción media se calcula en los aproximadamente 90 toneladas /Ha, California estima un rendimiento medio de 120 TM/Ha muy parecido al estimado en Andalucía, un 30% mas!!.  Esto supone estar muy por debajo a nivel de competitividad a nivel agrícola frente a ambas regiones productoras.Como podemos mejorar esos rendimientos es pregunta baladí.  Pero si partimos de que las variedades son muy similares en dichas zonas productoras y disponibles para todos los agricultores, la respuesta está en las labores agronómicas, en las cuales creo hay margen de mejora. Creo que además, debido al elevado nivel de exigencia a los agricultores se está produciendo una selección natural entre ellos.

Además, no todo se resume en productividad, las nuevas tendencias sobre sostenibilidad y ser amigos del medio ambiente son una demanda más intensa si cabe por parte de nuestros clientes.  Nuestros clientes cada día más demandan la integración de medidas sostenibles y friendly con el medio ambiente en toda la cadena de suministro. No solo incluyen las fábricas sino que existe un interés creciente en incluir el campo bajo este tipo de demandas.

A nivel tecnológico y energético, ¿qué desafío tiene planteados la industria regional para mejorar su competitividad?

Tecnológicamente las fábricas de primera transformación en Extremadura tienen los estándares más altos existentes a nivel mundial, la industria está a la última tecnológicamente hablando actualizándose año tras año. Los retos que nos encontramos de futuro pasan por las áreas de innovación en las últimas tecnologías de información, la industria 4.0. Dicho reto no es únicamente de las industrias del tomate si no de todas en general.

Respecto de la vertiente energética, debemos seguir avanzando en la búsqueda de energías alternativas pero sin que estas “nuevas fuentes” supongan un retroceso en la competitividad del sector. Es decir, que debemos buscar energías más limpias y menos contaminantes, pero siempre que esto no suponga adquirirlas a precios que nos hagan perder competitividad en el coste directo de producción, en el que la energía juega un papel importante.

También el nuevo sistema de comercio de derechos de emisiones de los gases de efecto invernadero es un gran desafío para la industria extremeña, como industria emisora de CO2 a la atmósfera nos jugamos mucho en la próxima asignación gratuita que otorgue la comisión Europea.

En línea con la competitividad del sector y año tras año debemos recordar que las infraestructuras logísticas de Extremadura son muy deficitarias. El transporte hasta destino debido al déficit de alternativas, nos hace perder competitividad con respecto de otras zonas productoras españolas y a nivel mundial. Debemos mejorar las infraestructuras del ferrocarril extremeño.

Con las investigaciones actuales y la demanda de productos saludables ¿tiene mucho recorrido aún el tomate y sus productos derivados en el mundo  de la alimentación?

Existen investigaciones que demuestran que el Licopeno es un fuerte antioxidante además de los beneficios del alto contenido en fibra del propio vegetal. El Licopeno, según algunos estudios, es un compuesto que por su acción antioxidante puede prevenir algún tipo de cáncer de sistema digestivo, con la ayuda de la fibra y además puede ser un protector del sistema cardiovascular. Además la absorción del Licopeno es mucho más eficiente cuando se trata de tomates procesados, si lo comparamos con el tomate consumido en fresco.

Dicho esto, pudiendo ser un “claim” válido para ser un alimento saludable existen serias limitaciones para el  uso de este mensaje que paso a enumerar:

-Parte del consumo de derivados del tomate va asociado a alimentos que hoy en día están categorizados como “fast food” y no tienen una buena prensa. Aquí entraríamos en una “contradicción”.

-Existe un paso intermedio, al ser la mayoría de las industrias productores primarios y no tener acceso a la segunda transformación, serian nuestros clientes (productores de retail) los que deberían promocionar los productos que contengan tomate procesado, como productos saludables. Pero de nuevo estamos hablando de uno de los ingredientes de la receta principal, el resto de ingredientes muchas veces contradicen los posibles efectos beneficiosos del tomate, ejemplo claro es el azúcar en el Ketchup.

-Por último, tanto en tiempo como presupuestariamente exigen un esfuerzo grande. El poder demostrar científicamente y poder usar este tipo de argumentos comercialmente requiere mucha inversión y mucho tiempo por parte de la industria. Existen asociaciones de productores que hoy en día están intentando llegar a esta meta, pero esto no será visible en el corto o medio plazo.

-Sin embargo no debemos desfallecer, hay ejemplos claros que nos indican que ese puede ser el camino. En Japón, aunque se trata de otra cultura y otra visión desde el punto de vista de la de la salud en la alimentación -probablemente otra legislación-existen empresas que ya están usando argumentos de beneficios saludables en tomate. Y esto les ha llevado a incrementar de forma sustancial el consumo de derivados de tomate.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s