robótica agro
La recolección con drones e Inteligencia Artificial llega a los campos de fruta
La fruta de hueso es uno de los sectores más intensivos en mano de obra en Extremadura, tanto en poda, aclareo como en recolección
El sector de la fruta es uno de los más importantes en Extremadura tanto en impacto económico y exportación como también intensivo en mano de obra, tanto en campo como en las centrales hortofrutícolas. En cultivos como el de la ciruela -donde es líder español y europeo, melocotón, nectarina, paraguayo o cereza. Especialmente en campo, en las últimas campañas existe dificultad en encontrar personal durante la campaña la recolección del fruto, sobre todo en grandes explotaciones. Un hecho recurrente también en otras importantes zonas productoras de fruta como Cataluña, Murcia o Andalucía que en ocasiones se ha solucionado con contratos masivos temporales de inmigrantes, incluso desde su país de origen.
Extremadura cuenta según los últimos datos de ESYRE del 2022, con 6.835 hectáreas entre melocotón y nectarina, 9.700 de cerezas y 5.135 de ciruelas. La fruta, junto al tomate de industria, es el producto agroalimentario de la región con más volumen de exportación anual, no solo a mercados de la UE sino también de ultramar muy alejados como Brasil por ejemplo.
Mientras la automatización en las centrales ha avanzado de forma significativa en los últimos años, tanto a nivel de selección y calibración del fruto, en el caso del campo el ritmo es mucho menor. Aunque en los dos últimos años han comenzado a presentarse distintos modelos de robots que serán aptos para la recolección de fruta de hueso, siempre que las parcelas cumplan determinados requisitos de espacio, maniobrabilidad y poda.
Recolección selectiva
Una reciente jornada celebrada por Agromillora y el IFAPA de Andalucía sobre cultivo y recolección de cítricos en seto presentó la innovación de la empresa Tevel Aerobotics Technologies LTD de Israel que ha desarrollado un robot de cosecha válido para todo tipo de frutas. Según Simone Pollano, director para el mercado europeo de la firma, “los drones permiten recolectar el fruto de manera selectiva y mediante la Inteligencia Artificial pueden reconocer cuales son los frutos óptimos para ser recogidos. Además, las cámaras incorporadas en cada dron pueden aportar muchos más datos sobre la disposición de las plantaciones”.
La plataforma actual cuenta hasta con ocho drones, que realizan el escaneo de los frutos del árbol y una clasificación basada en parámetros como el grado de madurez, color, tamaño, calibre. Como asegura la empresa, no se trata solo de sustituir la recolección manual sino de introducir una selección de mayor calidad. La empresa Tevel se fundó en 2017 y en una reciente ronda de financiación ha logrado como accionista a la multinacional Kubota, que ha invertido 20 millones de euros en la firma israelí
Pruebas piloto
La firma Tevel ya ha llevado pruebas de campo en Italia en explotaciones de albaricoques, melocotones y peras, de la mano de empresa productoras como Rivoia Giovanni & Figli. También están listos para la recolección de ciruelas, y se trabaja en su aplicación para el mercado de kiwis y aguacates. La empresa asegura que ya tiene pedidos en firma tanto de Italia como de España, para a lo largo del 2023 comenzar a implementarlo en importantes explotaciones.
Los robots están disponibles comercialmente como servicio de cosecha en un plan plurianual, y a partir del tercer trimestre de 2023 se podrán comprar las máquinas. Tevel también está estudiando llegar a acuerdos con empresas locales y regionales que quieran ofrecer este servicio de recolección autónoma a productores locales. El proveedor de servicios podrá realizar la cosecha cobrando la parte del coste de la mano de obra directa de la tarea (en euros/tonelada, teniendo en cuenta que el sistema conoce el peso de cada fruto mientras los recoge). Los ingresos se repartirán entre el proveedor de servicios y Tevel.
Vehículos autónomos, drones, riego inteligente, big data y robots para recolección dibujan la nueva agricultura
Una de las variables que influye más a la hora de decantarse por la plantación de un cultivo u otro, en el caso de las grandes explotaciones, suele ser su necesidad de mano de obra. Tanto en su mantenimiento como en su recolección. Para abaratar costes pero también por la dificultad creciente de encontrar cuadrillas de jornaleros o personal especializado que quiera trabajar en el campo de forma continua. La llegada de contingentes de trabajadores marroquíes o ecuatorianos desde origen a las grandes campañas de cultivos de Andalucía o Murcia muestran a las claras la dimensión del problema. Que también comienza a suceder en Extremadura con la fruta de hueso, la aceituna o el viñedo.
La robotización de la agricultura ya no se queda solo en la industria agroalimentaria sino que ha llegado al campo. La denominada agricultura 4.0 introduce nuevas variables en los cultivos desde los sistemas de riego inteligente, el uso de sensores y telegestión, el control y análisis de cosechas, maduración y plagas por medio de drones, vehículos de pulverización y tratamiento de plagas autónomos sin piloto, e incluso ya en las labores de recolección de forma automática. Incluso los grandes fabricantes mundiales de tractores ya comienzan a presentar sus modelos no tripulados.
Un reciente encuentro celebrado por AINIA en Valencia con el objetivo de ayudar a los profesionales y a las empresas en su transición hacia la digitalización de la cadena alimentaria, mostró numerosas innovaciones en Inteligencia Artificial, drones con visión artificial para detectar plagas, big data, robots colaborativos o fotónica entre las soluciones tecnológicas. En esta jornada, Edgar Llop, responsable de Tecnologías de Automatización de Procesos y Sensores Espectrales de AINIA, aseguró que “lo importante es ofrecerle al agricultor soluciones sencillas e intuitivas que le ayuden a afrontar los retos del cultivo, optimizar costes, ser más eficientes y sostenibles”.
Robótica agrícola
La última Fira USA 2022 celebrada en la localidad californiana de Fresno el pasado mes de octubre mostró numerosos proyectos e innovaciones de startups relacionadas con el sector agrario, especialmente de agricultura autónoma y robótica agrícola. El mundo de la agricultura de precisión, agricultura digital o e-farming ha llegado. Entre ellas se presentó un vehículo terrestre no tripulado (UGV) polivalente, ideado por la empresa Robotics Plus, que usa una combinación de sistemas de visión y otras tecnologías para percibir el entorno, permitiendo la aplicación inteligente y selectiva de insumos, como las pulverizaciones, control de malas hierbas, acolchado, siega o análisis de cultivos.
Otra de las innovaciones que más impacto causó en la FIRA USA 2022 ha sido la cosechadora autónoma de fruta del árbol presentada por la empresa israelí Nanovel que esperar tener lista en su versión básica a lo largo del 2023, primero para cítricos y más adelante adaptada a otro tipo de frutas.
Lograr un uso más eficiente de los insumos utilizados en agricultura es otra de las claves de esta nueva agricultura. Utilizando una combinación única de brazos articulados, inteligencia artificial y algoritmos avanzados para eliminar maleza, los robots autodirigidos de Nexus Robotics ayudan a aumentar el rendimiento de los cultivos. En torno a un 50% en la utilización de herbicidas y fungicidas en un 50%. “Además, permite un mejor uso de mano de obra al sustituir hasta cinco personas en las tareas relacionadas con la escarda, contribuyendo a resolver el problema de la escasez de mano de obra en el sector agrícola de mano de obra en el sector agrícola”, asegura Luc Labbé, director general de Nexus Robotics.
Por ahora, muchas aplicaciones existen sólo como estudios o prototipos. Pero la agricultura inteligente ya tiene un uso práctico, como la siembra de precisión. Estas máquinas pueden plantar las semillas individuales a intervalos definidos con precisión. Cada planta recibe el espacio suficiente para crecer y la superficie se aprovecha de forma óptima. Las máquinas más modernas utilizan un módulo de separación con accionamiento eléctrico por fila. Mediante un controlador inteligente, es posible ajustar con precisión la separación óptima para cada tipo de semilla; al pasar por las esquinas, se pueden compensar los diferentes radios de las hileras individuales.

