almendro superintensivo

Jorge Crespillo: “El modelo de almendros en superintensivo debería intentar mantener producciones medias de 2.500 kg de pepita por hectárea”

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Entrevista con
Jorge Crespillo
Gerente de Crespillo Insecticidas S.L

¿Quién es Jorge Crespillo?

Un ingeniero técnico agrícola, agricultor y gerente de una empresa de fitosanitarios que se llama Crespillo Insecticidas, S.L, donde contamos con un equipo Técnico y humano muy cualificado en todo el sector agrícola y en particular proporcionando fincas llave en mano tanto de almendros como de olivos. Somos distribuidores de Agromillora.

¿Cuántas fincas está gestionando actualmente?

En estos momentos estamos desarrollando varios proyectos a nivel particular (almendros y olivos superintensivos), en los cuales hemos desarrollado por completo desde la plantación hasta la recolección. Y a nivel de terceros estamos llevamos asesoramiento y seguimiento de fincas de todos los cultivos en Extremadura.

¿Cuándo y cómo decidió apostar por este modelo de cultivo?

Nosotros decidimos apostar por el modelo superintensivo debido a la mecanización. Nos parecía más rentable porque habíamos visto otras fincas en modelo intensivo, y no cuadraba con nuestras necesidades de trabajo. El modelo superintensivo nos ha permitido la mecanización total siendo las producciones medias muy estables, hasta el punto de que tenemos muchas hectáreas de almendro, y cada vez vemos que funciona mejor. Hemos visto como en el segundo año de almendro super intensivo, las cosechas han llegado a 1.110 kg de pepita por hectárea y en el 3 año a más de 2.200 kg por hectárea. La verdad es que, además, hemos estado probando con diferentes máquinas de recolección y cada vez somos capaces de hacer menos daño al árbol. Es muy importante el buen guiado del árbol para no provocar daños.

La experiencia nos está proporcionando la realización de mejores modelos superintensivos en cada finca nueva que ejecutamos.

¿En qué momento nos encontramos en el mercado nacional?

El mercado se ha hundido, el mercado ha caído mucho por el Covid, porque evidentemente no hay otro motivo para que se haya hundido así de fuerte. Cuando vuelva a abrirse la hostelería, la restauración, hoteles que están cerrados y otros factores, creemos que cuando pase esto, mejorará el mercado y se recuperará la demanda. Debemos tener en cuenta que todos estos cierres son a nivel mundial, algo que nunca se había producido en la historia.

Sin Covid-19, ¿hay positivismo con el mercado de la almendra?

Sí, somos totalmente positivos con el mercado. Creemos en ello, y por eso hemos hecho proyectos bastante importantes y hemos invertido en la almendra, porque de verdad creemos en el modelo super intensivo y sabemos que funciona. Independientemente del Covid-19 debemos tener en cuenta que los proyectos deben hacerse a veinte años vista, y en ese ciclo tendremos una varianza lógica de precios.

El modelo de almendras superintensivo debería intentar mantener producciones medias de 2.500 kg de pepita por hectárea, no nos vale de nada obtener un año 3.000 kg y al año siguiente tener solo 1.000 kg.

¿Con qué variedad trabajan?

En nuestro caso con Avijor, debido a la climatología y la adaptación de esta variedad a la zona. Va desarrollándose muy bien, va compacta, mecanizada. La valoración es buena, incluso me ha impresionado la producción de estos años. Es una variedad que facilita mucho el guiado y la formación del seto, también florece un poco más tarde que otras variedades proporcionando un margen mayor contra las heladas.

Entrevista cortesía de Agromillora