El 60% del cultivo de pistacho en Extremadura está en riego, muy por encima de la media nacional
El cultivo del pistacho, con menos repercusión que otros cultivos de leñosas con almendro y olivar en seto o superintensivo, sigue creciendo de forma constante en Extremadura en los últimos años. Y haciéndolo con una singularidad frente a a otras grandes zonas productoras: más proporción de hectáreas en riego.
Según los datos de la Encuesta de Superficies ESYRCE del Ministerio de Agricultura del año 2024, la Comunidad de Extremadura cuenta con un total de 4.700 hectáreas de cultivo de pistacheras, de las que casi 2.800 has lo están en riego. Esta cifra supone el 57% del total cultivado en la región. La media nacional de hectáreas de pistacho en riego estaría en el 52% y en el caso de Castilla-La Mancha, la gran región productora española, en el 42%.
Según los últimos datos oficiales, España tiene una superficie total de 739.638 hectáreas dedicadas al cultivo de frutos secos, de ellas, el 10,3% están ocupadas por la producción de pistacho, que supone, después de la almendra, el segundo cultivo en superficie. La última cosecha nacional superó las 7.500 toneladas de pistacho en seco con cáscara, de las que unas 5.600 toneladas corresponden a Castilla-La Mancha, es decir, el 74% del total.
Uno de los puntos clave para que Extremadura haya visto incrementar su superficie de cultivo de pistacho en sus últimos años ha sido disponer de varias plantas de procesado y asesoramiento en la región. Entre ellas destacan Nuevos Cultivos Agrarios, con plantas industriales en Navalmoral de la Mata y Cazalegas (Toledo), que ofrece desde la venta de planta hasta el procesamiento, asesoramiento y gestión de venta de pistachos.
También fue muy importante, por su perfil cooperativo, la creación el 9 de agosto de 2021 de Extremeña de Pistachos Soc. Cooperativa con 75 socios y 746 hectáreas de cultivo, con planta de procesado en Fuente de Cantos. Actualmente cuenta con más de 108 socios y más de 810 hectáreas de cultivo.
Tendencia ascendente
Desde el 2014 la superficie plantada de pistacho ha seguido una tendencia ascendente, hasta llegar a las 79.209 hectáreas en la campaña pasada, un incremento del 58,6% respecto a la media de los últimos cinco años. Mientras que el resto de cultivos, como el avellano, el almendro y el nogal, han mantenido una tendencia más estable, sin crecimiento significativo, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Los datos del MAPA muestran que, después del almendro, el pistacho es el fruto seco con mayor superficie de ecológico (13%) respecto al resto de productos.
Para esta campaña del 2025, la Asociación de Industrias del Pistacho Español (Adipe) de Castilla-La Mancha prevé una gran cosecha de pistacho en su región y en España en general, tras un año marcado 2024 marcado por los condicionantes climáticos y la vecería. En este año 2025 está prevista la entrada en producción de una gran cantidad de hectáreas de pistacheras tanto en Castilla-La Mancha como en Extremadura. Desde esta asociación se trabaja en la creación de una lonja de pistachos en conjunto que sirva como referencia clara tanto a productores como a industriales y envasadores.
Precios en origen
Los precios pagados por las grandes procesadoras del mercado español varían mucho según variedades y calibre, además de si el cultivo es en convencional o en ecológico. Por término medio, en el 2024 se pagó de media en convencional entre 5,50 y 6,30 por kilo, mientras en el ecológico se llegó a superar los 7,30 euros/kilo de media.
Hay procesadoras que aplican una subida de 0,10 €/Kg para pistacho limpio y 0,20 €/Kg para grano si el productor se compromete a llevarles la siguiente campaña. Siendo gratuito el transporte para los que superen los 2.500 kilos en verde.
