La D.O.P Cereza del Jerte alcanza los 7 millones de kilos de cereza certificada y unos 3 millones de picota
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Cereza del Jerte comenzó a finales del mes de mayo a certificar las primeras cerezas de la temporada para garantizar su máxima calidad. Una campaña que va a estar marcada por la certificación de tres nuevas variedades de cereza: Van, Lapins y Burlat, que se unen a la Navalinda tras lograr la modificación de su pliego de condiciones.
El presidente del Consejo Regulador, José Antonio Tierno, ha explicado que “con esta nueva certificación, la D.O.P. va a poder contar con unos 6,5 millones de kilos más de cereza respecto al año anterior, en una campaña que espera alcanzar los siete millones de kilos de cereza certificada y unos tres millones de picota”.
La campaña ha comenzado con unos quince días de retraso, un fenómeno que, de acuerdo con el Consejo Regulador, surge como resultado del “extenso período de lluvias de los primeros meses de la primavera”. “Sin embargo, más allá de las precipitaciones, no se han desarrollado graves procesos meteorológicos, y se prevé una buena campaña tanto en volumen como en calidad, siempre que la climatología lo permita” ha añadido Tierno.
Las primeras cerezas certificadas pertenecen a la variedad Burlat, la más temprana del Valle del Jerte. Con un calibre de entre 22 y 28 milímetros, su producción se extenderá hasta finales de mayo o principios de junio. Tras ella, la próxima variedad en certificar será la Navalinda, seguida de Van, las picotas, y, por último, la variedad de cereza Lapins, la más tardía y numerosa, que se produce hasta principios de agosto y supone un 30 o 40% del total de la producción.
La introducción de las nuevas variedades va a posibilitar tener producto certificado en el mercado durante toda la campaña de recolección del Valle del Jerte, donde se cultivan más de cien variedades de cereza y picota, pero solo ocho de ellas cuentan con el sello de calidad de la D.O.P.
