Félix Coloma (Coloma Viñedos y Bodegas): “Hemos lanzado un vino que recupera la variedad autóctona Alarije, que antes era muy común en Extremadura”
Entrevista con
Félix Coloma
Responsable de Exportación de Coloma Viñedos y Bodegas
Durante varias décadas ya, Coloma Viñedos y Bodegas, situada en el municipio de Alvarado (Badajoz), en la Ribera Baja del Guadiana, ha sido un ejemplo de innovación varietal pero a la vez de preservar el rico patrimonio vitivinícola extremeño. El empeño y dedicación de los hermanos Coloma -Amelia como enóloga en el viñedo y en la bodega, Helena en la gerencia y la parte comercial, y Félix en exportación- han logrado mantener a esta bodega entre las más reconocibles del panorama vitivinícola regional.
Con viñedos situados en terrenos pedregosos y a la vez arenosos, que retiene el calor durante el día y se libera por la noche, lo que tiene el efecto de acelerar la maduración de las uvas. Y a la vez, en estos complejos tiempos de sequía, las piedras sirven asimismo como una capa protectora que ayuda a retener la humedad del suelo durante los secos meses de verano.
En los últimos años, Coloma ha sido una bodega muy dinámica en cuanto a la presentación de nuevos vinos. ¿Cuáles son sus últimas novedades?
Hemos lanzado un nuevo vino blanco que supone un poco la vuelta a los orígenes ya que está elaborado con la variedad autóctona Alarije. Mi hermana Amelia se embarcó hace tiempo en este proyecto para recuperar y poner en valor una variedad muy extremeña, muy adaptada a nuestro terreno y nuestro clima. Ya que casi se había perdido con el tiempo. Han supuesto mucho esfuerzo y trabajo pero creemos que ha merecido la pena porque hemos logrado un vino fresco, con buena acidez y poca graduación alcohólica.
La Alarije era una variedad muy común en buena parte de Extremadura pero en la década de los 80/90 del siglo pasado se arrancó porque daba poca graduación alcohólica y también pocos kilos de uva. Se han uniformizado mucho las variedades y es bueno que se recuperen este tipo de variedades, y más siendo autóctonas, que han demostrado ya a lo largo de los años un buen comportamiento aquí.
¿En vinos tintos también contáis con novedades?
Hemos lanzado una nueva marca,”Tocando madera”, que es un coupage original de Garnacha Tintorera y de Pinot Noir, variedades que son muy diferentes entre sí. No es tan común que en un mismo viñedo pueden encontrarse estas dos variedades. Ambas se complementan muy bien. La Garnacha es más intensa en color, sabor, tanicidad y acidez, mientras que la Pinot es más suave y elegante, con lo que conseguimos un vino muy armonioso.
La riqueza varietal es una de las señas de identidad de nuestro viñedo y bodega, Casi tenemos un jardín botánico de viñedos. Lo que nos permite tener más posibilidades en la elaboración de los vinos. Como el pintor que tiene más abanico de colores.
¿Qué tendencias veis actualmente en el mercado de vinos, sobre todo desde la demanda del consumidor?
En general se opta por vinos fáciles de beber pero que sigan siendo interesantes. Que perduren en la boca y tengan personalidad. No hay que sacrificar facilidad de beber por complejidad de sabores.
¿En el caso de los vinos blancos se nota ese resurgimiento en el mercado?
Sin duda se nota, porque el blanco es un vino más ligero y con menos graduación alcohólica generalmente. Y sobre todo porque al ser bebida que se puede tomar fría, con estos tiempos en los que los veranos son cada vez más largos y los días más calurosos, se adapta muy bien a lo que busca el cliente.
¿Cómo está afectando las olas de calor y la falta de lluvia a un viñedo como el vuestro?
Ya partíamos de un clima extremo en Extremadura y habituado a los golpes de calor y a la sequía. En base a ese modelo ya habíamos crecido. Cuando mi hermana Amelia escogió las variedades de uva las eligió con ciclos de maduración muy distintos que permitieran esperar al momento óptimo de la maduración. Con flexibilidad a la hora de elegir el momento de la vendimia.
