Diego Orzáez, investigador del IBMCP: “Es posible cultivar tabaco para un uso diferente al de fabricar cigarrillos”
Entrevista con
Diego Orzáez
Investigador del IBMCP
Diego Orzáez es Investigador del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP, CSIC-UPV, España). Su doctorado se centró en la muerte celular programada en plantas. Actualmente, codirige el grupo de Genómica y Biotecnología de las Plantas del IBMCP, donde continúa trabajando en el desarrollo de herramientas de ingeniería genética y biología sintética para diseñar plantas biofactoría que puedan producir substancias valiosas para campos como la medicina o la farmacia.
¿En qué consiste básicamente el proyecto Newcotiana ?
Newcotiana es un proyecto financiado por la Unión Europea en el que participan 18 grupos de investigación de empresas, universidades y centros de investigación de toda Europa, entre ellos el CTAEX y el CSIC. Newcotiana ha tenido como objetivo el desarrollo plantas de tabaco “biofactoría”, es decir, plantas dedicadas a la producción de compuestos para uso industrial, fundamentalmente en los sectores farmacéutico y cosmético. Tecnológicamente, este objetivo requiere enriquecer la composición de las hojas de tabaco en moléculas de alto valor añadido. Para conseguirlo, los investigadores del proyecto han hecho uso de nuevas tecnologías de mejora genética, y en particular de la tecnología CRISPR, una especie de tijera molecular de alta precisión cuyas inventoras recibieron el premio Nobel en 2020.
Durante el proyecto, que está ahora en su última fase, se han desarrollado con éxito nuevas variedades que no producen nicotina y en su lugar acumulan otras moléculas antiinflamatorias con potencial terapéutico en enfermedades autoinmunes. También se han generado plantas que acumulan escualeno, un componente esencial en la formulación de muchas vacunas. Algunas de estas nuevas variedades ya se han comenzado a cultivar en campo para estudiar su comportamiento en condiciones reales de cultivo. Todo ello se ha conseguido en un tiempo récord de poco más de cuatro años, pandemia incluida, lo que da una idea del potencial de las nuevas tecnologías genómicas para generar nuevas variedades que ayuden a la productividad y la sostenibilidad de nuestra agricultura.
¿Qué importancia puede tener convertir el cultivo de tabaco en una biofactoría?
La importancia radica en la posibilidad de cultivar tabaco para un uso diferente al de fabricar cigarrillos. De esta forma se pretende preservar el cultivo, pero cambiando su uso final por uno más acorde con la economía del conocimiento. Este tipo de cultivos tecnológicos pueden ayudar a fijar población en zonas rurales, atrayendo a profesionales altamente cualificados en campos como la biotecnología o la ingeniería agrícola. Además, tienen asociada una industria auxiliar para la extracción y purificación de los compuestos de interés, que puede contribuir también a revitalizar zonas rurales.
¿Los cambios genéticos para un uso alternativo de la planta del tabaco supondrían cambios en el tipo del cultivo de la planta en campo para el agricultor?
En principio en su mayor parte las prácticas agrícolas no serían muy diferentes de las actuales, con la excepción de la cosecha. Hay que pensar que el destino final de una biofactoría es el aprovechamiento integral del material vegetal, empezando por la extracción de compuestos activos. Por tanto, el cosechado debería ser distinto al que se utiliza en la recolección de las hojas de tabaco, adaptándolo para maximizar la obtención compuesto principal que se pretende valorizar.
¿Estos nuevos usos podrían impulsar incluso el crecimiento del cultivo?
Ese es desde luego uno de los objetivos fundamentales con los que se ha trabajado en Newcotiana. Pero la consecución de este objetivo pasa en primer lugar por conseguir establecer a corto y medio plazo cultivos viables económicamente que convivan con la producción de tabaco tradicional. Los nuevos cultivos tecnológicos han de ganarse la confianza de los agricultores y los consumidores, y esto no se consigue de un día para otro. Si conseguimos implementar las primeras plantaciones viables económicamente, esto podría atraer nuevas inversiones y efectivamente, revitalizar el sector. Newcotiana ha contado con el apoyo decidido por parte de los productores locales y la Junta de Extremadura.
