San Isidro de Miajadas quiere seguir por libre
La Cooperativa San Isidro de Miajadas fue el buque insignia de Acorex. La que más facturaba y la que lideró muchos proyectos en tomate o arroz. También fue una de las que primero salió del grupo. Y no se arrepiente.
“En cierta manera hemos vuelto a los orígenes de lo que fuimos -asegura Manuel Rodríguez, su presidente-. Una cooperativa muy ajustada en costes y gastos, que intenta dar buenos servicios y precios a sus socios y que vende con solvencia sus producciones. Tras el complicado divorcio con Acorex, los socios prefieren seguir así por nuestra cuenta”.
Aunque colaboran en varios frentes. Miembros de pleno derecho de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura, San Isidro ha comercializado su tomate este año con la OPFH de AN. “Son gente muy seria y estamos contentos con ellos”.
También trabaja comercialmente con otras cooperativas extremeñas como la Agrupación del Jerte o Cooprado. Y mantiene una empresa de riego con Amalia de Sajonia.
Con Dcoop no han hablado. Quieren seguir su propio camino: con sus 450 socios y 30 millones de facturación. Las heridas de Acorex -dos millones adeudados y más de un millón de euros perdidos en capital social- todavía escuecen.
