Las almazaras y cooperativas extremeñas solo guardan 6.400 tn de aceite de oliva en sus bodegas
La menor cosecha de aceituna y sobre todo la subida de los precios en origen en los últimos meses, que la Gran Distribución ya ha trasladado a los lineales con cierto retraso, se está dejando sentir en el consumo de aceites de oliva en el primer semestre del año.
Una situación que los aceites de girasol y semillas están aprovechando gracias a una estrategia de precios muy bajos. El diferencial entre el precio venta al público de un litro de oliva virgen o virgen extra y el de un litro de girasol ya supera el tres por uno.
Y los precios del aceite de oliva, especialmente de los virgen y virgen extra, han superado ampliamente la barrera psicológica de los tres euros por litro, incluso los cuatro euros en el caso de las marcas top del mercado como Carbonell, Deoleo o Borges.
Las cifras de las asociaciones de envasadoras y de los paneles de consumo muestran una caída del consumo de aceite de oliva superior al 12% en los últimos seis meses del año, que se habría atenuado algo durante los últimos dos meses.
La producción de aceite de oliva en la campaña 2014/2015 ha quedado finalmente en 835.700 toneladas en toda España, un 53% menos que la anterior y un 38% menos que la media de las últimas cuatro campañas, con un enlace de campaña muy complicado.
Aunque todavía quedan 426.000 toneladas de aceites de oliva en manos de industriales y cooperativas, esta cantidad supone un 49% menos que la media de las últimas cuatro campañas, de ahí las tensiones al alza de los precios en las principales lonjas de origen.
Las almazaras y cooperativas extremeñas sólo mantienen 6.639 toneladas de aceite de oliva en sus bodegas, de ellas menos de 500 tn en las de la provincia de Cáceres.
Ilustración: J.C. Florentino
