cesta de la compra
La cesta de la compra se dispara más de un 40% desde 2019 a 2025 sin beneficiar mucho al sector productor
Coincide con beneficios récord de las mayores industrias agroalimentarias y de los grandes grupos de distribución, así como de la financiarización de los mercados agrícolas
Cualquier persona que realice la cesta de la compra a diario en supermercados, una frutería, una carnicería o una pescadería de su barrio o de su pueblo lleva comprobando durante los últimos años la fuerte escalada de los precios de los alimentos. En algunos casos superiores al 100% en menos de dos años. Si el inicio de la guerra de Ucrania en febrero de 2022 fue la principal coartada en la subida de los insumos y materias primas por en encarecimiento energético, cuatro años después los precios siguen disparados. Un problema global a nivel mundial que tiene explicaciones más complejas y que sobre todo afecta de forma directa a los hogares y al sector hostelero.
Un reciente estudio realizado por IDRA, el Institut de Recerca Urbana de Barcelona, bajo el título de “¿Por qué sube la cesta de la compra: el papel del oligopolio alimentario y propuestas para un cambio de modelo”? aporta numerosas claves a nivel mundial de las razones que explican estas subidas de precios. Éstas son sus principales reflexiones, entre las que no aparecen los problemas sanitarios que han afectado sobre todo al sector ganadero.
1. Una inflación alimentaria persistente
Según el Banco Central Europeo, los precios de los alimentos en la zona euro han subido un 33% entre 2019 y 2024. En España, han aumentado un 34%. Productos esenciales como la carne, la leche o la mantequilla han subido entre un 30% y un 50% respecto a los niveles prepandemia. Alimentos como el café, el aceite de oliva y el cacao se han encarecido hasta un 80% o más.Según el Salario de Referencia del área metropolitana de Barcelona, la alimentación es el segundo gasto familiar (23%), solo por detrás de la vivienda (34%).
2-Cheapflation: lo más barato es lo que más se encarece
En España, los productos más baratos han subido un 37% entre 2021 y 2024, mientras que los de gama alta solo un 23%. Este fenómeno impacta especialmente en los hogares con menos ingresos, que sustituyen productos de calidad por opciones más baratas, pero no menos afectadas por la inflación. España es el tercer país europeo donde más han aumentado los hogares con privación material relacionada con la alimentación.
3-Beneficios récord
Entre 2021 y 2022, en los momentos más álgidos de la inflación, las ABCCD —las cinco grandes multinacionales que dominan la cadena de valor agrícola— registraron beneficios récord, con incrementos de entre el 75% y el 300%. En España, seis grandes grupos —Vall Companys, Ebro Foods, bonÀrea, Nestlé, Coca-Cola Europacific Iberia y Grupo Fuertes— concentran más de 100 marcas y empresas clave. En conjunto sumaron 1.281 millones de euros de beneficios en 2024.
La distribución minorista, liderada por cadenas como Mercadona, Carrefour y Lidl, también registró ganancias históricas en 2024, con una rentabilidad cercana a los 7.500 millones de euros. Las principales estrategias corporativas para maximizar beneficios son: integración vertical: control de toda la cadena (producción, transformación, logística y distribución); Coordinación para subir precios como respuesta a los choques de costes; Precarización laboral: externalización, bajos salarios y falsos autónomos.
4. Un mercado financiero desconectado de la realidad productiva
La participación de inversores financieros en los mercados de futuros agrícolas ha vuelto a niveles cercanos a los de la crisis de 2007–2008. Esta financiarización ha generado una gran volatilidad, con picos especulativos de precios sin relación con la producción real.La FAO ya ha advertido en varias ocasiones en los últimos años que la financiarización del mercado alimentario había generado una “burbuja especulativa” con efectos devastadores sobre los precios.
