Las ventas de las DO e IGP extremeñas se activan tras la pandemia por encima de 50 millones de euros al año
Extremadura disfruta de una variada gama de alimentos de calidad, muy conocidos fuera de sus fronteras, y que en muchos casos están certificados y protegidos como Denominación de Origen (DO) o Indicación Geográfica Protegida (IGP).
En los últimos meses se han incorporado nuevas figuras de calidad como la IGP Vaca de Extremadura, la DO Queso de Acehúche o la IGP Cabrito de Extremadura, que se suman a la lista compuesta por las DO Aceite de Monterrubio, DO Gata-Hurdes, la IGP Ternera de Extremadura, la IGP Corderex, la DO Pimentón de la Vera,la DO Cereza del Jerte, la DO Dehesa de Extremadura, la DO Miel Viluercas-Ibores, la DO Queso Ibores, la DO Queso de la Serena, la DO Torta del Casar y la DO Ribera del Guadiana.
En un corto espacio de tiempo se pueden unir nuevas figuras como la Ciruela de Extremadura desde su marca de calidad CIEX o la Manzanilla Cacereña para aceituna que promueve la Asociación empresarial constituida en los últimos meses.
Según los últimos datos de la Dirección General de Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura sobre las Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas de Calidad existentes en España, referidos al año 2021, las que tienen actividad en Extremadura agrupaban a unas 12.500 explotaciones, agricultores o ganaderos. Entre todas ellas -sin tener en cuenta las que se acaban de incorporar en 2022- lograron una facturación en el año 2021 de 47,92 millones de euros.
Una cifra que en el año 2022, sin datos oficiales de todas las figuras de calidad, se ha visto sensiblemente aumentada tras pasar lo peor de la pandemia desde el punto de vista comercial, acompañada por la escalada de precios venta al público.
Aumento de ventas
Un ejemplo lo encontramos en las cifras de la DO Torta del Casar, la denominación de origen que presenta cada año los datos más exhaustivos de la actividad comercial del producto. Si en el año 2021 logró facturar casi 8 millones de euros con 322.928 kilos de queso certifica dos y ventas de 656.780 unidades, durante el pasado año 2022 la facturación ha subido hasta los 9,07 millones de euros. Con 360.616 kilos de queso certificado y unas ventas de 758.532 unidades.
Según el presidente de la DO Torta del Casar, Ángel Juan Pacheco, “se han superado las cifras de certificación en kilos y unidades de 2019, antes del inicio de la pandemia. El año ha supuesto el mejor año de toda la serie histórica para la Torta del Casar, lo que obliga a seguir esforzándose mucho de cara al futuro”.
Según las cifras del Ministerio de Agricultura de 2021, todavía con los efectos de la pandemia sobre el mercado, los sellos de calidad que más facturaron fueron la DO Dehesa de Extremadura, la DO Pimentón de la Vera, la DO Cereza del Jerte -una de las que más impacto tiene en el mercado de exportación entre las DO de la región-, la IGP Ternera de Extremadura y la DO Torta del Casar. Tras ellas se situarían la DO Ribera del Guadiana -cuyos importantes planes exportadores se vieron truncados en parte por la pandemia- y la IGP Corderex, que también cuenta con una importante actividad exportadora en mercados como Italia o países árabes.
En un escalón menor de ventas se encuentran la DO Queso Ibores, la DO Queso de la Serena, las denominaciones de origen de aceite de oliva virgen extra Gata-Hurdes y Monterrubio, con solo cuatro entidades inscritas certificadas que limitan sus ventas, y la DO Miel Villuercas Ibores. Esta última, como todo el sector apícola regional y español de calidad se enfrenta al uso abusivo de mieles de terceros países por parte de las marcas de distribuidor de las grandes superficies a precios de derribo.
